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Completo2

Una misteriosa mujer aparece a orillas de un lago de Naboo, sin recordar absolutamente nada de su origen. Un grupo de cartógrafos serán los le ayuden a adaptarse a un mundo desconocido para ella. Pero no todo será fácil, una sed de venganza será lo que la lleve hasta el final.

Esta historia aún se escribe. Puedes hacer sugerencias sobre la trama, organización u ortografia de la misma a los autores/responsables, o bien pedir permiso para escribir en ella a través de la pestaña discusión.

Capítulo I Editar

No sé bien como llegué aquí... ¿de donde vengo? No lo recuerdo. Sólo sé que desperté una mañana soleada hace una vida en la orilla del lago... vagamente recuerdo la tormenta, la terrible tormenta que acabó con mi gente haciéndola desaparecer...

Oh mi gente... la única cosa que me permite seguir viendo sus rasgos en mi memoria es mi propio cuerpo. Piel blanca como la luna, suave como seda, cabellos cobrizos y lacios que me llegan a la cintura, y unos ojos color violeta intenso. De contextura delgada pero muy fuerte y sentidos sumamente desarrollados que hasta puedo escuchar la respiración a kilómetros de distancia. Gracias a esto forme una familia nueva y pude tener de nuevo una vida. Hasta hace poco tiempo... ellos... esos seres malditos... los poderosos. a los que jure destruir para siempre en venganza.....los Jedi...

Pero mi historia debe ser contada desde el comienzo, cuando llegué a la orilla de este lago, para que pueda ser comprendida. Mi nombre es Ireth y así fue como empezó todo.

Aún después de tantos años no puedo descifrar cómo es que estando en una tormenta navegando en medio de un océano terminé despertando en la orilla de un lago. Sólo recuerdo con claridad la luz... estaba aferrada a la barandilla de estribor, sabía que en pocos minutos si seguía el azote del viento, la lluvia y el mar mis cansados brazos terminarían por ceder y el mar me tendría para siempre en sus profundas aguas, todos trataban de aferrarse a algo sólido en la cubierta, los gritos eran ahogados por el sonido del viento y del agua, de pronto un brillo cegador hizo estremecer todo a mi alrededor y los engullo a todos a su paso y luego oscuridad... hasta que los rayos de un sol radiante me despertaron, no se cuanto tiempo pase inconsciente pero ahí estaba, a la orilla de un hermoso lago rodeado de verdes y espesos bosques y praderas que se perdían en el horizonte.

Miré a mi alrededor incrédula ¿cómo había llegado ahí? ¿Y los demás? ¿Dónde estaba el barco? ¿Y el océano? ¿Qué fue esa luz? ¿Por qué?...luego empecé por un auto examen, moviendo cada parte de mi cuerpo, nada dolía, buena señal. Sólo sentía un terrible cansancio, todo mi cuerpo pedía otra hora mas en la suave y tibia arena. Al final logre convencer a mis músculos para ponerme en pie, volví a mirar alrededor, detrás el bosque era espeso y oscuro, enfrente el lago y las praderas en la lejanía que parecían un manto verde sobre el agua. Me quedé un rato mirando embobada el paisaje hasta que mi conciencia dijo que era hora de ponerse en movimiento, buscar a los demás y averiguar en donde estaba.

Comencé a caminar buscando a mi gente o algún indicio que me dijera donde me encontraba, o que si el viaje y la tormenta no fue un mal sueño, o que me dijera que el mal sueño no era donde me encontraba ahora. Al cabo de unas cuantas horas (creo yo) me di cuenta de mi realidad: estaba completamente sola en un lugar totalmente desconocido y sin la más remota idea de cómo me hallaba ahí.

No había señales de ninguno, ni restos, ni un madero roto, nada... era como si la luz se los hubiese tragado a todos y me hubiera llevado a otro mundo, es una locura me dije imagina lo que diría Brodek pensé, sabia exactamente que diría Brodek <<¿mundos? ¿Otros mundos? ¡Estas loca! Siempre con esas ideas extrañas. no existen otros mundos!!>>... ¡Oh Brodek tengo que encontrarlo! ¿Dónde están todos? Tratando de calmar mi desesperación seguí caminando por la especie de playa en la que desperté y mirando hacia el bosque empecé a ver que mi “locura” no era tan descabellada, las plantas que poblaban el bosque no las había visto en mi vida, eran muy raras y de colores imposibles, el paisaje era hermoso pero extraño, el olor era distinto, el aire era más denso y el suelo se sentía diferente bajo mis pies debe ser el haber pasado tanto tiempo navegando me dije. Caminé por lo que parecieron horas y todo era igual, el paisaje salvaje y hermoso, interminable y desierto, solo se escuchaban el sonido de los pájaros (o creo yo que eran pájaros) y el viento en las copas de los árboles. Hasta que el bosque empezó a acercarse al agua y a hacer la playa cada vez más angosta, llegue a un punto donde el bosque casi se unía al agua, no había modo de seguir por la orilla sin tener que internarse en el bosque. Miré hacia los árboles y me acerque hasta el linde del bosque, pero de repente una pequeña señal de alarma activo mis sentidos, una vocecita interior que anunciaba peligro, hacia ya mucho tiempo que había aprendido a escuchar esa alarma interior (ya que me había salvado el pellejo en incontables ocasiones) así que agudicé todos mis sentidos con total atención hacia el bosque. De pronto en la espesura se escuchó un estruendo como de pisadas gigantes y un zumbido ronco e iban acercándose a velocidad vertiginosa ¿cómo no los escuche antes? Me pregunté molesta conmigo misma por el descuido, rápidamente salté a unos arbustos cercanos para cubrirme, craso error, tan rápido como me oculté volví a salir del arbusto llena de arañazos y cortadas que me escocían enérgicamente, no había visto que el arbusto tenia unas espinas rojas y muy grandes, enojada por el nuevo descuido no me di cuenta de que lo que causaba el ruido salió en un instante a la luz de la playa y se habia detenido justo en frente de mi.

Jamás me había asustado tanto en la vida, lo que se había detenido justo en frente era el monstruo más horroroso y terrible que habían visto mis ojos, parecía un reptil gigantesco lleno de escamas verdosas y ojos negros como la oscuridad mas absoluta, tenia unas patas gruesas (lógico que eso causara tanto ruido al pisar) y una boca llena de dientes filosos, llevaba bridas como si fuera un kaadu, encima de la bestia montaba algo que parecía un hombre, pero estaba tan concentrada en la bestia que no me fije en que lo montaba, justo detrás apareció otro monstruo rarísimo que flotaba en el aire a unos centímetros del suelo, era aplanado y brillante como si fuera de metal, encima de este montaban dos personas mas, a las cuales tampoco les presté demasiada atención, me quede como de piedra, ningún músculo parecía querer moverse aunque mi mente gritaba que huyera lo más rápido posible, todo mi cuerpo estaba cubierto de sangre ya por los arañazos y cortes en la piel que me habían hecho las espinas, el jinete me miró fijamente (eso lo sentía ya que mis ojos estaban demasiado ocupados con el montón de dientes afilados que tenia justo encima de mi cabeza) unos segundos me quede ahí petrificada de miedo hasta que los ojos se me empezaron a nublar y el cuerpo me comenzó a temblar descontroladamente, lo último que recuerdo después de desplomarme como un saco en el suelo fue un rostro de piel tostada y unos ojos azules intensos que me miraban con desconcierto y preocupación, luego de nuevo la oscuridad...

Cuando recobré el conocimiento me dolía cada milímetro del cuerpo, abrí los ojos y me encontré en la habitación más rara que había visto jamás, yo estaba tumbada en una cama delgada y alta, las paredes y el suelo eran de un gris pulido y blanco brillante, se oían ruidos raros como pitidos y había mucha luz blanca, me pregunte si había muerto y estaba en el reino de los espíritus, pero mi reflexión sobre la muerte fue interrumpida por la presencia de una criatura extrañísima y espantosa, se alzó al lado de la cama con una aguja gigante en la mano, tenia la cabeza calva, los ojos pequeños y brillantes parecían de cristal, su piel parecía de hojalata y en vez de boca y nariz tenia una especie de tubo transparente que le llegaba a un costado, la mitad de su cuerpo era transparente y se movía con mucha rigidez, mi sorpresa y repugnancia fueron tales que en una fracción de segundo salí de la cama de un salto olvidado toda sensación de dolor, apoye una pierna en el borde de la extraña cama y empuje con todas mis fuerzas hacia la criatura, al chocar se hizo un estruendo de choque de metales y cristales rotos, la criatura cayo con un golpe fuerte y seco al suelo, aprovechando el momento corrí a la puerta y esta se abrió con un soplido hacia un lado apenas llegue al umbral, me encontré con un pasillo estrecho, todo parecía hecho de piedra pulida y lisa, veía mi reflejo en la pared y el piso, de todas partes salían ruidos raros que nunca había escuchado, pero estaba desierto, empecé a correr hacia la derecha, o eso creí que podía hacer, di unos tambaleantes pasos y me recosté de una de las frías paredes, no se me sentía como piedra, cada vez mas aturdida y asustada intente seguir pero mis piernas cedieron en protesta y caí sentada con la espalda recostada en la extraña pared, me sentía mareada y con nauseas, mi corazón parecía que quería salir por mi boca, en ese momento escuche pasos apurados que venían de todas direcciones y en el pasillo aparecieron 2 hombres y una mujer, además de otra horrorosa criatura como la que había tumbado al suelo en la habitación de la que acababa de salir.

No deberían haber pasado si no un par de minutos desde el alboroto que armé en la habitación, entonces uno de los hombres se agachó a mi lado y me tomó en brazos, traté de quitármelo de encima pero estaba demasiado débil y mareada, así que me sentí alzada y conducida de nuevo a la habitación que acababa de abandonar, el otro hombre puso la cama en su sitio y se llevó a rastras a la criatura que yo había derribado, el que me llevaba en brazos me acostó con delicadeza en la cama, me miro muy fijamente con sus ojos azul intenso (por supuesto me di cuenta que ese era el mismo rostro que había visto en la playa antes de desmayarme) y me dijo: -“No tengas miedo no quiero hacerte daño, ni yo ni ninguno de nosotros”. Yo tenia millones de preguntas que hacer al momento pero solo logre balbucear -“¿quien... quien eres?”, el hombre sonrió paternalmente y dijo -“Mi nombre es Amrod y soy el capitán del Aventurero”, me imagino que mi expresión debió decir mis pensamientos en voz alta ya que el Capitán Amrod agregó -“El Aventurero es esta nave, mi nave para ser exactos” y sonrió ampliamente ante mi total desconcierto. ¿Nave? ¿Capitán? ¿Es que esto es un barco? Jamás había visto algo que se pareciera menos al interior de un barco. -“Nos diste un susto de muerte, no es buena idea saltar frente a un blurrg cubierta de sangre después de revolcarse en un arbusto venenoso” , dijo en tono de broma, yo seguía atónita sin poder decir palabra ¿qué diablos es un blurrg?,y Amrod prosiguió -“Bueno descansa, en un par de días estarás como nueva, el tratamiento con bacta no deja ninguna cicatriz y gracias a que detuvimos el veneno a tiempo te sigues contando entre los vivos, me alegra que así sea”, me tocó la frente sonriendo y se marchó, la mujer que estaba en la habitación me cubrió con una manta y salió detrás de Amrod. Yo me quede estupefacta con mas dudas (¿qué en nombre de los cielos será “bacta”?) y preocupaciones que antes, cerré los ojos mientras esto me daba vueltas en la cabeza y me quede dormida profundamente...


Capítulo II Editar

Desperté no sé cuanto tiempo después, abrí los ojos para encontrarme de nuevo con la horrenda criatura calva, rápidamente me incorporé y me alejé cuanto pude de ella, para mi total sorpresa habló con una voz monótona y autoritaria -“No se levante, aun esta débil y en tratamiento, le recomiendo se recueste de nuevo señorita”. Yo me quedé boquiabierta no podía creer que ser semejante hablara y menos en ese tono, enseguida mi asombro se convirtió en curiosidad y entonces le pregunté –“¿Quien... que eres?”, La criatura se quedó muda por unos segundos mientras una lucecillas brillaban en su interior haciéndome sentir nauseas, era asqueroso ver sus entrañas, de pronto su voz monótona irrumpió de nuevo -“Soy un androide médico y estoy encargado de su tratamiento, por favor le ruego se recueste aun esta débil y necesita reposo, los efectos del veneno aun no se han disipado completamente”. Un ¿qué? ¿Androide? ¿Que diantre es un androide? Jamás había oído que existiera una criatura parecida y además que pudiera ser médico, de todos modos esas preguntas podrían esperar, así que me decidí por las prioridades: saber en donde estaba y como llegue ahí.

Haciendo caso omiso de su recomendación de recostarme le volví a preguntar –“¿En donde me encuentro?” , de nuevo su monótona voz respondió –“El capitán ya le ha dicho que esta en la enfermería del Aventurero señorita”, algo molesta ya por su vaga respuesta, yo insistí -“Eso ya lo sé, pero ¿En qué parte del mundo esta anclada esta nave”, de nuevo la voz monótona -“Para un informe detallado deberá preguntarle al capitán señorita, y debo insistir en que aun necesita reposo acuéstese por favor” , basta, me dije, estaba ya cansada de charlas poco productivas -“Perfecto iré a preguntarle ahora mismo gracias”, le dije con cinismo, en lo que intenté quitarme la manta para levantarme del todo, la criatura poso un brazo delgado que parecía el brazo de un esqueleto bañado en metal, mientras decía -“No puede levantarse, usted Aun necesita cumplir su tratamiento y reposar para...”, no le deje terminar la frase, apenas sentí el contacto de su horrendo brazo le propine un empujón que lo tumbo en el suelo, yo estaba débil para mis condiciones normales, pero ya tenia suficientes fuerzas para empujarlo hasta el otro lado del mundo de ser necesario.

Al caer hizo un estrépito impresionante, como si hubiera tirado al suelo un montón de cacerolas ¿es que tiene armadura?, apartando esto me levanté rápidamente posando mis desnudos pies en el frío suelo, en ese momento me di cuenta que mi ropa y mis cosas habían desaparecido, llevaba puesta una bata azul claro suficientemente larga para apenas cubrirme las piernas ¿pero que demonios? ¿Quién me había desvestido? esa sería otra pregunta más para la tripulación de la nave. Aún con el corazón acelerado por el ruido que causé al tumbar a la criatura caminé hacia la puerta, miré hacia la criatura en el suelo, esta se movía como una tortuga al revés, agitando sus horrendos y huesudos brazos y haciendo chillidos insoportables, hora de moverse... me volví y en el momento que alcancé el umbral de la puerta esta se abrió deslizando hacia un lado con un soplido y me encontré de frente al capitán ojos azules, este sonrió y me dijo -“Wow, te recuperas más rápido de lo que pensamos, pero igual deberías quedarte en cama”, yo muda e inmóvil mirándole fijamente, él miró por encima de mi hombro a la criatura que aun chillaba en el suelo tratando de levantarse, entonces dijo -“Si sigues golpeando a nuestro androide nos quedaremos sin asistencia medica y eso no sería muy prudente”, en ese instante ya yo estaba lo suficientemente molesta para ser cortés, agarré al capitán por la pechera y lo pegué de la pared al otro lado del pasillo sacándole el aire y levantándolo unos centímetros del piso, entre dientes y a milímetros de su rostro le dije: -“No estoy débil y no seré tu prisionera, ahora mismo me vas a decir en donde estoy y por qué me has traído aquí”, el hombre me veía con asombro total y no decía palabra, podía sentir su aliento sobre mi cara –“Habla ¡ahora!” , le dije alzando un poco la voz, en ese momento aparecieron otro hombre y la mujer por cada lado del pasillo, apuntándome con unas armas raras, la mujer con una voz profunda me dijo: -“Suéltalo en este instante o serás alimento para los gusanos”, lentamente me separé del capitán mirando fijamente a la mujer pero sin soltarlo, luego de unos segundos le dije -“Como desees”, y solté al capitán tan súbitamente que casi cae de bruces al suelo. Yo no movía un músculo y no dejaba de mirar a cada lado del pasillo, no había escape, si me movía de seguro me harían daño con esas armas. El capitán se hizo a un lado y les dijo a sus compañeros que bajaran las armas mientras se arreglaba la camisa y me dijo con calma –“Puedes quedarte tranquila que no eres una prisionera, pero deberías ser un poco más amable con los que te salvan la vida sabes”. Yo seguí muda sin moverme, de pronto la mujer volvió a hablar –“Capitán no creo que sea prudente dejarla suelta, como vera no tiene pizca de debilidad”, el capitán solo se limito a decir –“No, ya le dije que no es nuestra prisionera así que tomare el riesgo”, se volvió hacia a mi diciendo con seriedad -“Si eres tan amable de seguirme te responderé a todas tus preguntas, por supuesto tu también tendrás que responder a las nuestras”, y extendió una mano hacia mi. Unos segundos después ignorando su mano completamente avancé unos pasos hacia la mujer, me detuve y me volví hacia él diciendo –“¿No tengo que seguirle? Yo no conozco este lugar”, el capitán recogió su mano, se volvió hacia el hombre –“Ghent por favor levanta al androide, al parecer asustó a nuestra invitada y sufrió un pequeño accidente”, se volvió de nuevo hacia mí y avanzó con paso firme por el pasillo hacia la mujer. Yo le seguí de cerca, al pasar junto a la mujer, ella me dio una mirada de sospecha y yo le respondí con una mirada asesina expresando claramente me tocas y lo lamentaras, aunque sabía que era estúpido atacarle estando yo desarmada.

Seguí al capitán hasta una sala, todo ahí era como de otro mundo, paneles de piedra pulida blancos en todas las paredes con un montón de luces de colores y grabados con símbolos in entendibles para mí, hasta el techo era blanco y brillante, la luz parecía provenir de todo a mi alrededor. En el centro había una mesa grande y rectangular (también blanca) con varias sillas de un material que parecía madera pintada y muy pulida, la verdad no sabría decirlo. El capitán me hizo un ademán para que me sentara mientras él mismo se acomodaba en una de las sillas del lado opuesto de la mesa, me quede inmóvil mirándole por unos segundos hasta que lentamente me senté, la silla era cómoda pero estaba helada.

Por unos minutos seguí examinando la extraña habitación en que me encontraba, en pequeñas ventanas aparecían textos incomprensibles que parecían como si una mano invisible los escribiera a gran velocidad, luces brillaban por todos lados como luciérnagas de colores, el capitán me miraba fijamente sin decir palabra, como si tratara de ver a través de mí. Poco después nos acompañaron el hombre y la mujer, estos se sentaron a cada lado del capitán, ahora tenia a los tres mirándome como bicho raro. De pronto el capitán tomó la palabra haciéndome dar un brinco –“Estos son Ghent Lirsha y Keira Montell. Ghent es nuestro técnico y mecánico, Keira es nuestro piloto y yo como te dije antes soy el capitán de esta nave y cartógrafo, mi nombre es Amrod”, hizo una pausa –“Ahora respondiendo a las preguntas que me hiciste hace unos minutos... primero, te encontramos completamente sola y herida a la orilla de ese lago, necesitabas ayuda medica urgentemente y por eso te trajimos aquí, eso lo supimos gracias a que Keira, además de excelente piloto, conoce mucho de botánica y reconoció al instante la clase de arbustos de donde saliste y que son potentemente venenosos, de hecho deberías haber muerto en minutos”, hizo otra pausa corta y prosiguió –“Segundo, como te dije antes, estas en mi nave El Aventurero, de camino a Coruscant. Estábamos en Naboo recogiendo datos del terreno de los lagos, exploramos un poco por los bosques y dimos contigo”. Después de este discursillo mi mente era una maraña de dudas mucho mayor, me encontraba sola, ni señales de los míos ¿qué podría significar? Se me arrugaba el alma de angustia con solo pensarlo, además o esta gente hablaba en otro idioma o realmente me encontraba en otro mundo, jamás había escuchado de lugares como Coruscant o Naboo, mis pensamientos fueron interrumpidos por Amrod que dijo –“Ahora es tu turno de responder ¿Nos podrías decir tu nombre y que hacías ahí sola para empezar?” , se inclino hacia delante posando sus manos sobre la mesa y me miraba expectativo.

Yo me quede muda un buen rato mientras examinaba en detalle a las tres personas que tenia delante. Eran humanos, ellos son muy similares a mi raza en el aspecto general, aunque son mucho más débiles y sus sentidos no son ni la cuarta parte de agudos como los míos. Amrod era un hombre alto para los estándares humanos, de hecho un poco mas alto que yo, de espaldas anchas y contextura atlética, tenia el cabello rubio, liso y atado en una coleta, barba perfectamente recortada, la piel bronceada y unos ojos azul profundo, era guapo para ser humano la verdad, daba la impresión de ser una persona respetuosa, ordenada y estricta, pero amable, comprensiva y curiosa. Keira era de cabellos oscuros y ondulados que llevaba recogidos en una trenza que le caía sobre uno de sus hombros, delgada y de estatura media, tenia la piel negra como el carbón, de ojos negros y mirada dura; esta me transmitió ser una persona recelosa y desconfiada. El otro hombre era todo lo contrario a Keira, Ghent era bajito y ancho pero musculoso, con barba a medio crecer, de piel blanca, ojos café, pelo rubio cortado casi al rape y extremadamente sucio, pero tenia un semblante bonachón y bromista, se veía confiable.

De pronto mi trabajo mental fue interrumpido nuevamente, esta vez por Keira –“¿Te comió la lengua el mynock? El capitán te ha hecho una pregunta y él respondió a las tuyas sin problema, responde”, dijo con un tono altanero y muy autoritario para mi gusto. Amrod puso una mano sobre el hombro de Keira y le dijo con calma –“Keira tranquila, dale un respiro, le han pasado muchas cosas en poco tiempo, déjala que tome confianza y responda cuando quiera”. Unos segundos después mi boca decidió abrirse y mi voz a salir –“Em... mi nombre... mi nombre es Ireth”, dije finalmente, les relaté sobre la tormenta que azotó mi barco, que lo último que recordaba era una luz cegadora que lo envolvió todo y luego inexplicablemente desperté a la orilla del lago, que busque a mi gente pero no los encontré hasta que ellos llegaron. No recordaba nada mas, ni antes ni después, eso me sorprendió a mi misma, no tenía idea de donde venía o hacia donde iba, de hecho los rostros de mi gente eran solo manchas borrosas en mi mente, sus voces solo ecos ¡Por todos los cielos! ¿Cómo pude perder la memoria así? –“¿Te ocurre algo?”, preguntó repentinamente Amrod, ya que me había quedado muda con la boca abierta, lo miré y entendió al instante –“No recuerdas nada más ¿no es así?... entiendo”, asentí lentamente, mi corazón se arrugo, me sentí perdida, se me revolvió el estomago, dios que será de mí, pensé con angustia. Amrod me miraba en silencio, pasaron unos minutos y el silencio fue roto una vez mas ahora por Ghent que con actitud de todo tiene una explicación lógica dijo –“Para mí que un rayo alcanzó tu barco, tu te diste un porrazo en la cabeza y caíste al agua, milagrosamente llegaste a alguna playa y vagaste hasta llegar al lago”, medité sus palabras un minuto y repliqué –“Yo creo que esa luz no fue un rayo, y sospecho que eso fue lo que me llevo al lago”, Amrod se echó hacia atrás y me miró directo a los ojos –“¿Que la luz te llevo al lago?", hizo una pausa y yo asentí –“Eso no tiene sentido... hablaste de un barco que navegaba en el mar durante una tormenta, ¿Este navegaba tocando el agua?” , preguntó, volví a asentir y agregué –“Pues claro ¿De qué otro modo puede navegar si no es tocando el agua?”... dios era obvio ¿No? ¿Qué clase de pregunta estúpida era esa?, Keira se cruzó de brazos y dijo con tono de burla –“Solo una tribu primitiva navegaría en barcos, nadie mas hace eso desde el principio de los tiempos ¿Y en Naboo? Pff... imposible. Creo que el veneno le afectó el cerebro”, al escuchar esto me levanté de golpe y apunté a Keira con un dedo amenazador –“¿Cómo osas llamar a mi gente primitiva? ¡Será que no has visto mas allá de tus narices debilucha ignorante!", entre mis pocos recuerdos sabia que los humanos eran una raza inferior y débil, decirle a alguien debilucho era un insulto mortal entre los míos debido a nuestra increíble fuerza, al parecer como que para estos humanos también era una grave ofensa porque Keira se puso de pie en el acto llevando su mano rápidamente hacia el arma que llevaba colgada al cinto, pero no llegó a tomarla ya que Amrod inmediatamente la tomó por el brazo con fuerza y la hizo volver a sentarse, Ghent casi se cae de la silla al intentar levantarse al mismo tiempo así que se quedo sentado mirándome con asombro. –“Te hemos salvado la vida, especialmente Keira así que no esta bien que ofendas a los que te han ayudado, cálmate y deja la agresividad que aquí nadie quiere hacerte daño”, dijo Amrod con calma sin soltar a Keira la cual lo miraba con incredulidad, Ghent se aclaró la garganta con un sonoro “he hem” y dijo –“Tranquila preciosa, para nosotros el navegar en barcos que tocan el agua es algo muy antiguo, nadie lo hace salvo algunas tribus aisladas y primitivas. Tienes que entender que nos sorprenda que digas que estaba en un barco navegando en el mar en Naboo y más aun que digas que una luz te trajo aquí”.

Yo me quede pasmada de asombro, estos individuos estan locos pensé, algo me decía que mi raza era mucho mas avanzada que los humanos y estos me decían que yo era la primitiva. Me calmé un poco, apoyando las manos sobre la mesa y mirando a Ghent directo a los ojos –“¿Y como entonces navega esta nave si no es tocando el agua? ¿Volando acaso?”, dije alzando las cejas, me molestaba un montón que me tomaran por tonta –“¿Tu piensas que esta nave es un barco que navega sobre el agua?”, dijo Amrod riendo como si mi pregunta fuera una idiotez, y agregó -“Creo que el termino nave no significa lo mismo para nosotros, esta es una nave si, pero una nave... digamos... espacial, por ponértelo en términos simples y no estamos sobre el agua, estamos en el hiperespacio dirigiéndonos a Coruscant la capital de la galaxia”, mi boca se abrió de asombro –“Y si, estamos volando, volando entre las estrellas si te suena mas claro”, dijo ante mi expresión, me quedé estupefacta y me senté lentamente, no podía creer semejante disparate, esta gente estaba mas loca de lo que pensé, estaba atrapada con tres dementes y ni hablar de la criatura de armadura, tenia que salir de ahí enseguida ¿Pero cómo?. Me quede ahí con la mirada perdida pensando en mis posibilidades de escape por unos minutos, derrepente Amrod dijo –“Si quieres puedo demostrártelo”,después de estas palabras Keira y Ghent pusieron caras de asombro peores que la mía, mire al capitán por un rato pensando vale, veamos con que nueva locura me sales ahora y asentí, Keira mas asombrada aun dijo incrédula –“No pensaras llevarla a la cabina ¿o si?”, Amrod se levantó con mucha tranquilidad –“Por supuesto, es el único lugar de la nave donde se puede ver al exterior”, dijo con la calma de quien va a demostrar como crece la hierba en el jardín trasero –“Ven Ireth, sígueme para que veas que no estoy diciendo un disparate”, o este hombre lee la mente o es alguna clase de brujo porque disparate era exactamente como definía su loca afirmación sobre volar entre las estrellas. Se acerco a Keira y le dijo –“Keira necesito que nos saques del hiperespacio por un momento para que Ireth comprenda”, esto fue la gota que derramó el vaso de Keira pues ella se volvió a levantar de golpe y le gritó –“¡¿Pero te has vuelto loco? ¿Acaso olvidas lo riesgoso que es eso?¡ ¡Tendría que hacer un montón de cálculos para no hacernos papilla! ¡Esto no es un paseo campestre Amrod!", con una calma increíble (que no sé de donde la sacó pues yo la hubiese abofeteado) Amrod le dijo –“Cálmate, eso ya lo sé, pero de otro modo no podrá entenderlo”, Ghent que había estado mudo todo el tiempo escuchando atónito como yo, se levantó lentamente diciendo –“¿Quieres detenerte en medio del espacio solo por hacerle una demostración a una chica bonita? De verdad que no te entiendo amigo, primero la traes a la nave sin consultarlo con nadie ¡Esta bien esta bien! Había que salvarla”, agregó rápidamente ante la mirada penetrante de Amrod –“Segundo te la traes con nosotros a Coruscant sin saber quien es o si la están buscando, y ahora quieres salir del hiperespacio por un momento arriesgando nuestras vidas, para enseñarle las estrellas como si fuera la cita romántica del día, yo diría que el veneno le salió a ella por los poros, te lo paso a ti y te soltó un tornillo”, Amrod pareció avergonzado, pero su expresión tranquila volvió al segundo –“Ghent no quiero enseñarle las estrellas a una chica bonita como si fuera una cita romántica como dices tu, quiero demostrarle que es cierto que estamos volando en el espacio, esta claro que ella piensa que estamos locos de remate, seguramente para su cultura y su gente es imposible lo que para nosotros es algo normal”, hizo una corta pausa y prosiguió –“Recuerda que el miedo más común es a lo desconocido, y todo desde la luz hasta tu mancha de grasa más pequeña es complemente desconocido para ella, por eso ella reacciona con agresividad, no sé si te olvidaste que esta mujer que estuvo a punto de morir y paso dos días inconsciente logro levantarme del suelo con una sola mano, y no quiero llegar a saber que es capaz de hacer con las dos. Así que para evitar averiguarlo quiero que entienda y crea lo que decimos".

A regañadientes Keira fue hacia la salida, se detuvo a mi lado, me miró con dureza y me dijo en voz baja –“Algún truco sucio en mi cabina y eres fiambre pelirrojo”, y salió de la sala, Ghent le siguió murmurando algo como -“está loco, realmente loco” y también salió. Yo me quedé en el sitio, ¿dios que es todo esto?, ¿En dónde diablos me metí?, Amrod avanzó hasta mí y me tendió la mano –“¿Vienes por favor?”, me levanté y me dirigí a la salida ignorando su mano por segunda vez, al llegar a la puerta me volví hacia él y lo mire fijamente, él me devolvió la mirada por unos segundos sin moverse, luego cruzó las manos detrás de su espalda y camino hacia la puerta, paso por mi lado sin decir palabra y salió de la sala.

Lo seguí por el mismo pasillo hasta llegar a una habitación que parecía un estudio, pero no un estudio ordinario con escritorio de madera y lleno de libros, sino que habían luces en todas las paredes hasta el techo, cientos de minúsculas palancas y las mismas ventanillas con textos brillantes y dibujos que se movían, justo enfrente tenia dos sillas que giraban y daban hacia un ¿escritorio? Una especie de mesa llena de las mismas lucecillas y palancas de distintos tamaños, habían dos especie de timones y un panel donde Keira (que estaba sentada en una silla) presionaba unos círculos pequeños con símbolos que hundían apenas los tocaban sus dedos, encima del panel había otra ventanilla donde salían textos escritos por la mano invisible, algo me decía que los círculos que presionaba Keira tenían algo que ver con eso. Me hubiese gustado tener otros tres pares de ojos para verlo todo de una vez, pero lo que más llamo mi atención fue una gran ventana que estaba justo detrás de la mesa, lo que ahí se veía no era agua, ni cielo, ni prados, ni paisaje de ninguna clase, sólo se veía una especie de niebla muy densa de colores oscuros y daba la sensación que estuviésemos pasando por dentro de un túnel en el que solo se ven sombras y vapores pero nada sólido. De pronto sentí una extraña vibración leve bajo mis pies, y un sonido raro que parecía venir de toda la nave –“Saliendo del hiperespacio”, anunció Keira, por la ventana se pudo ver como la niebla se convertía en miles de líneas blancas hasta terminar en puntos inmóviles... estrellas. –“Ahí las tienes Ireth, estas volando en medio de las estrellas”, dijo Amrod detrás de mi, no podía creerlo, no podía asimilar lo que veían mis ojos, millones de ellas llenaban cada esquina de la ventana, las tenia justo delante pero me negaba a creerlo, es un truco, de seguro estas en alguna clase de torre muy alta donde no se ve el suelo me dije –“Aun no lo crees ¿Cierto?” volvió a decir Amrod sacándome de mi trance nuevamente –“Esto no es posible”, dije en un suspiro sin quitar mis ojos de la ventana, Amrod contesto –“Si es posible, desde mis antepasados más remotos esto es posible, lo que me gustaría saber es como es imposible para ti”, no dije nada, solo miraba a la ventana incrédula –“¿Puedo calcular el nuevo salto para largarnos de aquí o quieres extender un poco mas tu romántica velada?” , preguntó de pronto Keira y se echó a reír acompañada de las carcajadas de Ghent, Amrod no se inmutó solo sonrió tímidamente y dijo –“Bueno basta ya de bromas, adelante Keira sácanos de aquí” se volvió y salió de la ¿cómo la llamaban? ah si, cabina, yo seguí de piedra mirando la ventana mientras Keira y Ghent calculaban para hacer el salto a no sé que donde.

Aún no podía creerlo, de pronto sentí un nudo en la garganta y unas incontrolables nauseas, salí de ahí como un rayo, corrí por el pasillo como si mi alma quisiera escapar de mi cuerpo y yo quisiera evitarlo, llegue a la habitación donde desperté horas antes y me encogí en un rincón con las rodillas pegadas al pecho hundiendo mi rostro en ellas, sin poderme contener estalle en sollozos temblando incontrolablemente ¿qué ha pasado dios mío? ¿Qué pesadilla es esta? ¡Quiero despertar!

No sé cuanto tiempo pasó mientras lloraba, repentinamente sentí una mano en mi hombro y una voz que me decía –“Entiendo como te sientes, que te muestren algo así es como recibir una bofetada, todo lo que creías conocer se desvanece en un instante y te hundes en un mar de confusiones, pero calma nada malo te va a pasar mientras yo este aquí contigo, el tiempo lo cura todo ya veras”, alcé mi cara y me encontré con el rostro de Amrod, el extendió una mano y secó una lágrima que caía por mi mejilla –“Llora lo que quieras, desahógate, aunque se me encoge el corazón de ver llorar un rostro tan hermoso que merece solo sonrisas”, no se porque, ni como, pero segundos después me encontré envuelta en sus brazos llorando desesperadamente, por primera vez después de todo lo que me pasó me sentí segura, ahí agachada en un rincón, en los brazos de un desconocido, dentro de una nave que volaba en medio de las estrellas, lejos de todo lo que conocía, encarando un futuro incierto...

Capítulo III Editar

Si en algo tenia razón Amrod es que el tiempo lo cura todo, yo digo que más que el tiempo es el aprender cosas nuevas, mas bien una mezcla de ambos. Durante los días que siguieron aprendí tantas de cosas nuevas que mi angustia y desesperación iniciales pasaron a ser mi primer recuerdo de esta nueva vida. Cada cosa que aprendía o descubría era más maravillosa que la primera, por ejemplo lo que yo tomé por ventanillas eran pantallas, no había ninguna mano invisible que escribía nada, eran funciones de algo llamado circuitos de computadora (que no voy a explicar ahora) y se traducían en caracteres que también fui aprendiendo a leer. Aprendí que eran botones, páneles, luces indicadoras, duracero, transpariacero, cables, chips, blasters, hiperespacio, hasta los androides, que terminé enterándome que eran máquinas y no seres vivos. Antes de saber esto, Ghent se reía a carcajadas viéndome hablar y preguntarle a los androides cosas como ¿No te duele eso? ¿Dónde están tus huesos? ¿No vas a desayunar?, el sonido de su risa era mágico, así que, después de saber que los androides no podían sentir dolor o hambre, yo igualmente les hacia preguntas o los trataba como mascotas sólo para ver como se iluminaba el rostro de Ghent al reír y escuchar su sonido.

Amrod parecía especialmente complacido con mi progreso, se notaba que disfrutaba muchísimo ver mi expresión de sorpresa o asombro cada vez que descubría algo nuevo, por ejemplo los holomapas. La primera vez que me enseñó uno de estos me quedé tan maravillada que estuve boquiabierta por un rato, cuando intenté tocarlo Amrod soltó una carcajada y me explicó que no era algo que se podía tocar, sino una proyección de luz del gráfico de un mapa, desde ese día todos los mapas eran mi obsesión, pasaba horas estudiándolos y mirándolos, hasta que podía describirlos de memoria y decirles con detalles perfectos cada curvatura o línea del dibujo del mapa proyectado. Amrod quedó muy impresionado con esto y me hizo examinar todos los mapas que tenia en su archivo, los cuales eran miles, y en cuestión de horas podía diferenciar uno de otro con solo una mirada. Así que se dedicaba mucho tiempo a enseñarme todo de cartografía, no dejaba de sonreír y estudiar cada mapa conmigo tomando notas, su rostro se me hacia cada vez más agradable sobre todo cuando sonreía, más de una vez me quede mirándole mas de lo debido y él al devolverme la mirada me hacía que huyera de ella sonrojándome como tonta.

La única cosa a la que me costó acostumbrarme fue a las holotransmisiones, el primer día que vi el holograma de una persona casi me da un paro cardiaco. Estaba examinando los mapas como por enésima vez y de pronto una voz que no había oído nunca habló a mi espalda, me voltee y vi lo que me pareció un fantasma miniatura en el medio de la mesa, dios que susto me di, me caí de la silla y en menos de una segundo estaba en el pasillo corriendo en busca de Ghent, blanca como un papel le dije sobre la aparición, el se echó a reír como nunca y mientras se dirigía a la sala de las proyecciones me explico que no era ningún fantasma, etc, etc... me sentí como una idiota, estaba tan avergonzada que me fui a mi habitación de la enfermería y me quede ahí por horas hasta que Ghent me encontró y me dijo que no había nada de que avergonzarse.

Yo era como la niña adoptada por el grupo, a la que enseñaban cual hija, todo lo posible para adentrarse en el mundo adulto. Mientras Amrod y Ghent eran pacientes, joviales y amables, y me enseñaban lo mas que podían Keira era otra historia completamente. Desde el primer momento no nos llevamos bien, nunca tuvo para mi una palabra amable, me trataba con poco respeto y siempre estaba como vigilándome, preguntando todo lo que hacia como si temiera que dañara algo. Nunca la vi siquiera sonreír, cuando Ghent y Amrod se mataban de risa, por alguna de mis locuras a causa de mi inexperiencia. Creo que la situación se agravaba aún mas cuando Amrod pasaba largos ratos conmigo examinando mapas, se volvía déspota y gruñona. El punto máximo de nuestro mutuo desprecio llegó un día que estuve con ella en la cabina de mandos de la nave. Me encantaba estar ahí viendo a través del transpariacero de la ventana las nubes del hiperespacio, era relajante, pero a ella esto parecía no agradarle nada y casi siempre estaba ahí vigilándome. Ese día en particular en que nuestra relación llegó al punto de choque se me ocurrió preguntarle -“¿Hacia donde vamos exactamente?” (aún no sabia nada de Coruscant mas que el holomapa) ella sonrió con fastidio y me respondió –“Camino al infierno”, me molestó tanto si actitud que decidí pagarle del mismo modo -“O sea que vamos de visita a tu casa”, en un abrir y cerrar de ojos ambas estábamos de pie y ella me apuntaba a la frente con su blaster y preguntó –"¿Qué has dicho?", yo le di una sonrisa burlona y le conteste –“Ya me escuchaste... ¿O es que te dejó sorda el mynock?”, no le tenía miedo y estaba lo suficientemente molesta para enfrentarla aun estando desarmada, ella presionó el cañón del arma contra mi frente con mas fuerza y comenzó a decir –“Mira niña idiota, me importa un comino si el capitán y Ghent te celebran tus estupideces, pero yo no voy...”, no pudo continuar la frase, en ese instante llegó Amrod a la cabina (por algo dije empezó a decir), este se quedó inmóvil en la puerta, no pude ver su expresión ya que mis ojos estaban fijos en Keira, supongo que le habrá dado una mirada fulminante a ella, ya que esta le miró y lentamente bajó el arma –“¿Me pueden explicar que demonios pasa aquí?” , dijo Amrod en un tono muy serio, yo no quitaba mis ojos de Keira pero contesté –“Nada capitán, Keira y yo solo estábamos bromeando”, Keira me miró con una leve sorpresa y agregó –“Si capitán, solo fue una broma”, reinó el silencio por unos segundos mientras ella y yo nos mirábamos a los ojos y no puedo decir que nos deseáramos buenaventura con la mirada, -“Y yo me chupo el dedo... Ireth por favor ve a la bodegas, creo que Ghent necesita de tu ayuda para algo”, un par de segundos mas y contesté –“Como diga capitán”, le eché una última mirada a Keira y salí de la cabina. No sé si Amrod le reclamase algo, pero a partir de ese día las cosas entre nosotras fueron peor que nunca, trataba de no estar en la misma habitación que yo, no me hablaba, de ser necesario decirme algo le decía a Ghent que me lo dijera y siempre se refería a mí como “la niña de la luz” con tono algo despectivo. Me parecía una actitud sumamente infantil y varias veces intenté hacérselo saber, hasta que Ghent me hizo desistir de la idea afirmándome que solo empeoraría las cosas y que no le prestara atención y así lo hice al final.

La nave y sus ocupantes se convirtieron en mi nuevo mundillo particular, donde podía aprender, reír, vivir... lo peor que me podía pasar era que a Keira se le ocurriera algún nuevo modo de tratar de ofenderme, nada podía dañarme aquí. Recuperé mi confianza y seguridad, vi que existía una posibilidad de volver a ser feliz, esto me asombraba a mi misma en ocasiones, en términos de tiempo para mí unos pocos días son un abrir y cerrar de ojos para un humano, pero me sentía bien y estaba en paz.

Entonces apareció la primera nube en mi claro firmamento. Finalmente llegamos a Coruscant, ya Amrod me había dicho algo sobre el planeta capital, que todo el planeta era una sola ciudad, era la capital del gobierno, etc, etc. Pero no importaba como lo describiera o cuantos holomapas hubiese examinado hasta sabérmelos de memoria, nada era tan impresionante como verlo de cerca con mis propios ojos en la realidad, a medida que nos acercábamos era más alucinante, aunque me agobiaba un poco el pensar que no habían casi espacios naturales en todo el planeta, que la mayoría de los edificios estaban muy por encima del suelo, y que ni la mitad de sus habitantes jamás había visto la verdadera superficie del planeta. Al aterrizar y acomodándonos para salir de la nave y descargar el equipaje y equipos, Amrod me apartó un poco de los otros dos y me dijo –“Mira Ireth aquí puedes solicitar ayuda para buscar a los tuyos, nosotros te prestaremos toda la asistencia posible, puedes quedarte en mi casa unos días hasta que des con ellos, recuperes tu memoria o sepas que quieres hacer con tu vida ¿esta bien?” , yo no dije nada sólo me quede mirándole en silencio, Keira se acercó a nosotros y escuchó esto sin que nos diéramos cuenta –“A mi no me parece buena idea Amrod”, dijo de pronto, fue tan sorpresiva esta intervención que nos hizo saltar del susto, Keira tenía las manos en la cintura y una expresión tan dura que hasta Amrod se quedó sin palabras, Ghent que al parecer también había escuchado todo (ahí va la supuesta privacidad) y sintiendo la tensión del momento dijo rápidamente –“No importa se puede quedar conmigo, no tengo problema y un poco de compañía no estaría mal, además así le puedo enseñar algunas cosas más de mecánica y tecnología ¿Qué te parece Ireth?”, yo miré a Amrod por unos segundos, pude ver en sus ojos que no le agradaba mucho la idea pero que no tenía opción -“Perfecto Ghent me quedaré contigo”, dije suavemente sin desviar la mirada de los ojos de Amrod, luego me volví y empecé a ayudar a un sonriente Ghent a descargar el equipaje, Amrod se quedó en la puerta viéndome por unos minutos hasta que Keira lo llamó hacia dentro de la nave y desaparecieron de vista. ¿qué estaba pasando aquí? Algo en la mirada de Keira me decía que ella y el capitán eran mas que solo compañeros de trabajo, aunque nunca los vi juntos y Amrod jamás demostró tener alguna relación sentimental con ella. De pronto Ghent me llamó haciendo un gesto para que me acercara a él, me acerqué y él miró rápidamente hacia la puerta con nerviosismo, como que lo que estaba a punto de decir era secreto de estado –“Mira Ireth, sé que no tienes la culpa de nada, pero te aconsejo que mantengas tu distancia de Amrod, no está casado pero tiene dueña”, me dijo finalmente con seriedad. ¿Dueña? ¿Acaso Amrod era alguna clase de esclavo o que? Estaba algo confusa así que se lo admití a Ghent –“No entiendo” le dije –“A menos que sea su esclavo, nadie es propiedad de nadie, así estén casados, lo cual no tengo idea en que tiene que ver eso” agregué, Ghent volteó los ojos y dio un suspiro -“Mira cariño ¿Porqué crees que Keira te despreció desde un principio?”, ahora si que estaba confundida ¿qué tiene eso que ver? –“Pensé que fue nuestro encontronazo en la cabina, ahora no me iras a decir que esta celosa ¿o sí?” le dije alzando las cejas, si era así de verdad esta mujer era más tonta de lo que pensé, no tenía ninguna intención de relacionarme con nadie, acababa de perder mi vida entera, estaba sola en un mundo desconocido y sin memoria, ¿que diablos iba a pensar yo en enredarme con un hombre y menos un humano? –“Por supuesto que esta celosa” dijo Ghent con una leve sonrisa, mi confusión se transformó de pronto en molestia –“Pero que ridiculez, yo no ando pendiente de andar detrás de ningún hombre y no tengo ningún interés en Amrod, ella debería darse cuenta de eso” dije en un tono algo alto que hizo que Ghent lanzara una mirada rápida hacia el interior de la nave –“Baja la voz” me dijo –“Ok muñequita te lo explicaré claramente, tú eres una chica hermosa y te considera competencia eso es todo”, agregó –“Pero si ya te dije que no estoy interesada en él” le dije ya frunciendo el ceño, dios que parte de no me interesa es la que no entiende, -“Está bien, míralo de este modo. Estas con el hombre que quieres, de pronto en un bosque soñado aparece una chica hermosa y se desmaya frente a él, él se desvive por salvarle, centra toda su atención por días en enseñarle cosas, hasta el punto de tomar el riesgo de hacerse puré contra un asteroide, entonces ¿no estarías celosa?” me dijo sonriendo levemente, yo lo miré un rato antes de responder, -“Pues no. Sabría que si él esta conmigo es por una razón y que solo quiere ayudar, no importa cuan hermosa sea la chica en cuestión” Ghent me miró asombrado y dijo medio riendo –“Wow segura de ti misma ¿no?”, yo no sabía que quería decir con eso, de alguna forma para mí el ser fiel a la persona que quieres no es algo que deba pensarse, así que no dije nada, entonces Ghent volvió a hablar –“Mira, yo no se como sean este tipo de cosas para tu gente, pero aquí las mujeres son celosas y cuando ven competencia reaccionan eso es todo”, dio un suspiro y agregó –“Sólo te lo advierto para que no tengas mas problemas con Keira, ella es algo explosiva y en tu situación saldrás perdiendo tu. Bueno basta de cháchara terminemos con esto que te voy a llevar a cenar” sonrió con picardía y me guiñó un ojo, yo le sonreí levemente y continué bajando y acomodando el equipaje. Ghent se portaba tan bien conmigo que le tomé un cariño inmenso y hasta hoy día lo considero mi mejor amigo.

Terminamos de acomodar todo lo de la nave, yo no tenía ningún equipaje, lo único que tenía conmigo eran los harapos con que Amrod me halló en el lago (que finalmente supe que los guardaron y que fue Keira quien me desvistió) y una daga que no sé de donde la saqué pero siempre estuvo conmigo, así que estuve lista en un santiamén, Ghent me esperaba afuera con Amrod y Keira. Al salir Keira me dio una mirada de arriba abajo con desagrado y dijo medio sonriendo con malicia –“Que elegancia, Ghent ¿qué te parece como luce tu cita de hoy?” , Amrod la miró frunciendo el ceño y diciendo entre dientes -“Keira por favor”, pero antes que yo pudiera contestar cualquier cosa Ghent salió al rescate de nuevo –“Oh mi bella dama, ven conmigo, luces estupenda como siempre, te enseñaré el 5 estrellas que te espera” y me ofreció el brazo tras una corta reverencia, yo sonreí ampliamente y tomé su brazo felizmente, fue tan genial su intervención que hasta Amrod no pudo evitar una risa –“Te advierto que ese 5 estrellas no es lo que él dice” me dijo y luego se volvió hacia Ghent –“Bueno pásenla bien muchachos, Ghent nos reuniremos por la mañana para coordinar la siguiente misión de reconocimiento”, Keira a todas estas estaba que echaba fuego ya que su estúpido comentario venenoso no causo el efecto esperado, Ghent, después de las palabras de Amrod, puso una cara de sorpresa exagerada -“¿Quieres decir que no tengo vacaciones por unos días siquiera por contar con compañía?”, luego cambió a una expresión de estar molesto terriblemente –“Oye que horror, los mortales también tenemos derecho a divertirnos y descansar”, yo me eché a reír, Amrod se unió a las risas, pero Keira miraba a otro lado mordiéndose el interior de las mejillas y cruzada de brazos moviendo los dedos de una mano compulsivamente, al final nos despedimos y cada cual tomó su rumbo.

Ghent me guiaba por el puerto espacial indicándome los distintos modelos de naves que había, otra vez deseaba los tres pares de ojos extras, era un lugar que hervía en actividad, naves de distintos tamaños y formas, entraban y salían; miles de seres rarísimos y androides colmaban el recinto, llenando de sonidos y lenguas diferentes que jamás había oido, me tenía sorprendida la diversidad que presenciaba, Ghent sonreía al ver mi cara de asombro y mi curiosidad infantil, y me dijo –“Esto es solo el puerto, deja que tomemos el speedertaxi, no te cabrán los ojos en el rostro”, sonaría a broma pero exactamente estaba así al salir al otro lado del puerto hacia la ciudad. Esta se extendía hasta el horizonte perdiéndose de vista, edificios brillantes de todos los tamaños y formas posibles, líneas y líneas de naves volantes cruzaban el aire en todas direcciones, ¡volaban! con todo y que estuve dentro de una nave por varios días no podía creerlo y ahora lo tenia frente a mí, era increíble. Las nubes teñidas de colores rojizos anunciaban el atardecer y reflejaban la luz en todos los edificios. Ghent me guió hacia el final del puerto hasta un vehículo flotante aparcado en el borde del piso, parecía una nuez partida a la mitad con una quilla, de color amarillo brillante y el conductor era... ¡Un androide! Ghent se volvió hacia mí con una sonrisa y me dijo –“¿Qué te parece? Uno de tus favoritos es nuestro piloto, podrás preguntarle que tuvo de desayuno” y se echó a reír, yo le di una mirada de enojo fingido, porque realmente me hizo gracia el comentario.

Al ir a acercarnos al vehículo cometí el error de mirar hacia abajo y casi me da un infarto ¡no se veía el suelo!, solo metros y metros de vacío, puentes, líneas de naves volantes cruzaban el aire hasta donde alcanzaba la vista, hasta nubes habían entre los edificios. Me sentí mareada al instante y di unos pasos hacia atrás, estaba aterrada, no podía avanzar, Ghent me miró con sorpresa –“¿Qué pasa?” preguntó, yo no podía hablar, estaba paralizada, jamás había estado a semejante altura, bueno si... estando en la nave estuve a mayor altura pero no al aire libre, no se veía el suelo. Ghent se acercó a mí y pasó un brazo por mi cintura diciendo con ternura –“Ven, tranquila no pasará nada, estas conmigo, prometo no dejarte caer” y sonrió, ¿cómo puede bromear con una cosa así? pensé, lo miré estupefacta y mi voz logró salir –“Estas... estas demente... no bromees con eso”, su sonrisa se desvaneció al segundo –“Tranquila Ireth que no te pasará nada lo prometo” dijo en un tono tranquilizador, -“No... no puedo” volví a decir con un esfuerzo, estaba petrificada y pegada al piso, no podía moverme, mi respiración se volvió rápida, empecé a sudar, miré al frente y ahí se extendían los kilómetros y kilómetros de la gigantesca urbe, era agobiante y cada vez sentía que cernía sobre mi ahogándome. Ghent me tomó una mano ya un poco mas preocupado –“Ireth tranquila, camina conmigo, no te va a pasar nada” me dijo, lo volví a mirar y le dije con un hilo de voz -“No puedo Ghent... ¿sabes lo que es un piano?” él negó con la cabeza –“Es un instrumento musical” le dije –“Tiene 88 teclas... yo puedo tocar esas 88 teclas para adelante y para atrás casi sin mirar”, él me miraba fijamente sin interrumpirme –“Simplemente... esta ciudad... es un piano con teclas infinitas... demasiado grande... no puedo tocarlo” le dije con suavidad, nos quedamos por unos minutos ahí mirándonos a los ojos, de pronto Ghent me abrazó con fuerza y me dijo al oído -“Tranquila, yo te enseñaré a tocarlo” se separó de mi y me sonrió, me pasó un brazo por los hombros y me dirigió a vehículo diciendo –“No mires hacia abajo, mírame a mi, no te pasará nada, un paso a la vez”, hice lo que él me decía y antes de darme cuenta estaba sentada en el interior del ¿cómo se llamaba? Speedertaxi, este arrancó súbitamente volando para unirse a las líneas de tráfico aéreo, yo hundí mi rostro en el pecho de Ghent, él me tocó la cabeza y me dijo riendo suavemente –“Pero mira hacia fuera, así no podrás apreciar la belleza de la ciudad”, a regañadientes miré hacia fuera, las luces débiles del atardecer pintaban de naranjas y ámbares las superficies brillantes de los edificios, miles de luces se iban uniendo a la caída del sol, debía admitir que sí tenia una belleza extraña e increíble. –“Te mostraré los edificios más importantes para que vayas aprendiendo”, le dijo algo al androide y así pasamos horas, paseando en el aire cual pájaros al vuelo, mientras Ghent me señalaba los edificios que decía eran importantes. Uno que parecía un hongo gigante era el del senado, cerca de ahí habían otros largos y muy lujosos que eran los apartamentos de los senadores, ellos me habían hablado mas o menos como funcionaba su sistema de gobierno llamado La República, senadores de todos los sistemas planetarios inscritos en esta, discutían los asuntos comunes y tomaban las decisiones pertinentes. Yo no entendía mucho al respecto pero la verdad ese tema de politiquería nunca fue de mi interés. Paseamos por el sector industrial, las cortes, zonas comerciales, etc. Finalmente pasamos cerca de un edificio impresionante: el Templo Jedi.

Este se componía de una base rectangular enorme, de la cual salían cinco torres altísimas. Según Ghent daba la sensación de paz y poder, a mí la verdad me dio escalofríos, le pregunté que eran los Jedi y él me contó que eran muy poderosos, su poder venía de una especie de energía mística que ellos llamaban fuerza, Ghent me dijo que no sabía mucho del tema, pero que eran los guardianes de la paz de la República, me dijo también que podían ser letales cuando les buscaban problemas. Eso último se me quedó grabado con mas fuerza en mi mente... letales... ¿Guardianes de la paz y son letales?, eso me dieron mas escalofríos, el lugar podría ser hermoso pero no me gustaba nada la sensación que me daba, como que algo pasaría allí que marcaría mi vida para siempre, algo oscuro... no sabía explicarlo en ese momento, pero eso lo sabría con exactitud unos años mas tarde...

Capítulo IV Editar

Finalmente llegamos a su casa, bueno realmente era una clase de recinto dentro de uno de los edificios más sencillos de la ciudad mas que una casa, al cual llamaba apartamento. Igualmente estaba encantada, nunca había estado en un lugar así, él decía que no podía permitirse vivir en las alturas como los esnob, como él les llamaba, pero al asomarme por la ventana vi pasar algunas nubes y vehículos volantes, me parecía altura suficiente. El hogar de Ghent se componía de solo dos espacios, una habitación con una cama y un baño y una especie de salita en donde estaba una clase de cocina, sillas disparejas, un sofá de dos puestos, una mesa y un sinfín de cajas con piezas y aparatos electrónicos, no habían pinturas ni tapices y estaba algo desordenada, no se podía pedir mucho de un hombre que vive solo la verdad. Algo llamó mi atención y enseguida reconocí un holoproyector, lo active y salió la imagen de una mujer abrazando a dos niños pequeños –“Mi madre, mi hermano y yo” dijo repentinamente Ghent detrás de mi haciéndome dar un salto –“Oh lo siento yo... no debía tocar tus cosas, discúlpame” le dije algo avergonzada –“No te preocupes, puedes tomar o tocar lo que quieras, esta es tu casa” dijo él con una sonrisa, luego señalando hacia la habitación me dijo -“El baño está ahí por si quieres darte una ducha, aquí hay toallas limpias y... uh oh” y me miró de arriba abajo, yo alcé una ceja –“¿Qué?” le pregunté, él me miró a los ojos –“Bueno... que yo no tengo ropa de mujer y definitivamente no te puedes quedar con eso”, miré mi ropa, la verdad era un asco, un hilillo de tristeza cruzó mi corazón, -“No te preocupes, vamos de compras” dijo de pronto muy animado, yo me quedé muda de sorpresa por unos segundos –“Pero... ¿de compras?...¡si yo no tengo dinero!” le dije, él que estaba agachado sacando cosas de su mochila me miró con expresión de estar ofendido –“¿Y acaso te dije que ibas a pagar tu?”, yo di un paso atrás mas sorprendida todavía ¿se volvió loco? –“¿Qué? No no no, yo no puedo aceptar que me compres nada” le dije, el se sorprendió un poco –“¿Porque?" me preguntó, -“¡Porque no! Porque... porque... apenas te conozco, porque... ¡no puedo!” le contesté, el se levantó y sonrió –“Apenas me conoces pero te quedas en mi casa, además pensé que éramos buenos amigos ¿qué tiene de malo que quiera comprarte algo para que no andes así?” me dijo, yo lo miré unos segundos y baje la cabeza con vergüenza –“Ya has hecho demasiado por mí y no tengo como pagarte” le dije suavemente, él posó una mano en mi hombro y con la otra me alzó la cara por la barbilla mirándome directamente a los ojos –“Mira no seas tonta, no tienes que pagarme nada, lo hago con todo el gusto del mundo, además vamos a cenar y quiero que mi compañera le haga justicia a su belleza luciendo algo nuevo y bonito”, yo lo miraba fijamente ¿cómo puede ser tan amable?. Di las gracias a mi suerte por haberle encontrado, pero igual había algo en mi que no podía aceptar que me regalara mas que su amistad y amabilidad, ya la deuda era demasiado grande –“No puedo aceptarlo Ghent” le dije, él suspiró y sonrió, apoyo su otra mano en mi otro hombro y me dijo –“Bueno bueno esta bien, tómalo como un préstamo ¿vale? Cuando puedas me lo pagas y ya esta, acepta por favor”, no pude contener una sonrisa y acepté sólo con la promesa que le pagaría después, aunque sabía que el jamás iba aceptar que le devolviera ningún dinero. –“Ven, conozco unos sitios buenos, no te prometo poder regalarte... digo prestarte... para algo de lujo como mereces, pero encontraremos algo adecuado que te guste”, ¡JA! ¡Lujos!...yo no quería nada lujoso, no quería nada en realidad, pero la perspectiva de quedarme en harapos tampoco era alentadora.

Paseamos por varios lugares buscando un puesto de venta adecuado, yo estaba maravillada sólo con el simple paseo. Las calles estaban llenas de gente, todas las razas imaginables, sonidos, idiomas, olores y colores llenaban mis sentidos, letreros con luces brillantes, tiendas que vendían cosas extrañísimas, me paraba cada tres pasos tratando de llenar mis ojos con todo lo que veía. Ghent estaba disfrutando mucho también, contestando todas mis preguntas y riendo con mis ocurrencias y reacciones. En un momento una criatura encapuchada se me acercó y me ofreció algo que estuve a punto aceptar de no ser porque Ghent se dio cuenta y lo alejó con rudeza, al parecer lo que me ofrecía no era nada bueno, -“No aceptes nada de extraños, puede ser peligroso, no te despegues de mi” me dijo con seriedad, hice caso a su recomendación y paseamos por un rato mas hasta que me hizo entrar en una tienda. El encargado era una criatura muy rara, era alto, de piel azul encendido, ojos negros y de su cabeza salían una especie de tentáculos que le llegaban a la cintura, se movía como si flotara y sonreía mucho, mostrando unos dientes puntiagudos. Me le quedé mirando de tal forma que me dijo en una voz suave -“¿Algo pasa querida?”, yo me pegué a Ghent sorprendida, este rió y le habló al encargado –“No pasa nada, es nueva por aquí y está algo perdida. Estamos buscando algo bonito para ella ¿qué nos recomiendas?”, el encargado pareció encantado –“Oh que tierno, de compras en pareja... a ver algo hermoso para tu chica” dijo sin dejar de sonreír y se me acercó e intentó tomarme del brazo el cual yo aparté bruscamente –“Tranquila querida, solo quiero verte para saber que puedo encontrar de tu talla y que te siente bien”, yo le mire con sospecha pegándome más aun a Ghent, este volvió a sonreír –“Tranquila, no te va a hacer nada, deja que te vea, así podrá ayudarnos a escoger” me dijo, yo no reaccionaba –“¿Algo tímida la nena?” dijo la criatura a Ghent. Al final accedí a apartarme de Ghent un poco para que el encargado me viera, me miró de arriba abajo, miró mi cabello de cerca, y mi cuerpo desde varios ángulos caminando a mi alrededor, era incómodo ser examinada de ese modo, -“Ya... creo que por aquí tengo justo lo que buscas querida” dijo, se volteó y se metió al fondo de la tienda, yo miré a Ghent –“Twi´lek” dijo de pronto, yo me sorprendí –“¿Qué?” pregunté, -“Es un Twi`lek... su especie”, me contestó -“Ah” dije y sonreí, era increíble como me leía los pensamientos. Me puse a mirar la tienda mientras el tipo azul buscaba lo que fuera que estaba buscando, había telas de todos los tipos, trajes, zapatos y accesorios raros, yo estaba encantada mirando cuando el tipo azul regresó con un vestido o algo así, -“Esto te sentará perfectamente, el color va con tu cabello” dijo, y lo mostró, era un traje de dos piezas color verde fuerte, una blusa sin mangas y una falda que era mas aire que tela, bordes dorados y partes de metal, se veía bonito aunque algo exótico. El azul me hizo un ademán para que metiera tras una cortina –“Ve y pruébatelo, te quedara perfecto” dijo con su voz pegostosa, miré a Ghent y él asintió. Me metí tras la cortina y me cambié, me quedaba perfecto, el tipo azul tenía buen ojo la verdad, la falda era larga, era cerrada hasta un poco por debajo del pubis y luego se abría a los costados dejando las piernas descubiertas cayendo hasta los tobillos, la blusa llegaba por encima del ombligo, me sentía un poco desnuda pero me agradaba como se veía. Salí para que Ghent lo viera y diera su opinión, el se sorprendió mucho y me miraba boquiabierto, yo me sonrojé un poco, me incomodaba que me viera de ese modo, pero finalmente le pregunté sonriendo tímidamente –“¿Qué tal?”, Ghent no dijo palabra, -“Adorable querida” interrumpió el tipo azul, yo miraba a Ghent ¿por qué no hablaba? –“¿Ghent algo malo? ¿No te gusta?” le pregunté de nuevo, unos segundos después se aclaró la garganta sin dejar de mirarme y finalmente dijo –“Wow... te ves... increíble”, yo le sonreí y él me devolvió la sonrisa. Escogí varios atuendos mas, algo mas recatados cabe decir, me sentía un poco incomoda que Ghent comprara todo esto para mí, pero si le discutía seria peor, así que no dije palabra y acepte todo felizmente. Mientras le pagaba al encargado, este dijo –“Oye querida tienes mucha suerte de tener un hombre como él, no todos compran ropa encantadora a sus chicas, no lo sueltes”, y este insistía en que éramos pareja, bah no tenía sentido discutir así que ambos sonreímos fingiendo que éramos pareja y salimos del lugar.

Regresamos a casa de Ghent y me di un baño largo y reparador, mientras estaba en la ducha mi cabeza daba vueltas recordando todo lo que había vivido hasta ahora, las cosas que habían pasado, lo geniales que eran estos humanos conmigo, mi vida había dado un vuelvo total, y me inquietaba saber como seguiría todo esto, pero traté de no preocuparme más por el mañana, así que me centré en pensar en una buena cena y disfrutar de la agradable compañía de mi nuevo amigo. Salí de la ducha y me vestí, me sentía como nueva. Al salir Ghent me esperaba sentado en una de las sillas, me sonrió ampliamente, se levantó y caminó hacia mí –“Oh pero que cambio, te ves perfecta, seré la envidia de toda la ciudad” dijo mirándome de arriba abajo, -“Ven te llevaré a un sitio donde se come un bistec de Dewback exquisito” dijo esta vez ofreciéndome el brazo como un caballero, sonreí, acepte su brazo y no pude contenerme de preguntar –“¿Qué es Dewback?”, él se echó a reír mientras salíamos y me explicó que era un animal, originario de un planeta llamado Tatooine, cuya carne era muy sabrosa y conocida.

Paseamos por varios lugares, hasta llegar a una especie de taberna, había de todo como en cualquier lugar de esta ciudad que había visto, mucho ruido, mucha gente, Ghent me iba diciendo las especies y razas a medida que nos adentrábamos en el lugar, nos sentamos en una mesa junto a una ventana en la que se veía gran parte de la ciudad, el camarero (androide) se acercó enseguida y tomó la orden de unas bebidas que pidió Ghent, dejó un datapad (ya me habían explicado que era eso) con el menú y se fue. Al minuto llegaron las bebidas, eran de color azul brillante, miré la mía con escepticismo y Ghent sonrió –“Pruébala te va a gustar” dijo, -“¿Qué es?” pregunté, el solo dijo –“Tu prueba”, así que sorbí la bebida y casi me ahogo ¡dios que fuerte!, me quemó la garganta al tragarla, Ghent se moría de la risa, yo no lo encontré tan gracioso, tosí varias veces –“¿Es que nunca has bebido alcohol? ¡Si esto es muy suave!” me dijo entre risas, suave mi trasero pensé para mis adentros, miré hacia la ventana y de pronto vi algo que me sorprendió, caminando hacia la puerta de la taberna iba... Amrod.

-“¿Que pasa?” preguntó Ghent, -“Amrod” respondí mirando hacia la entrada donde ya estaba Amrod mirando a su alrededor, Ghent se volvió a mirarle, Amrod nos vio y se acercó sonriendo levemente ¿Qué hacía aquí? ¿no estaba con Keira?, al llegar a la mesa, tanto Ghent como yo lo miramos sorprendidos, -“¿Cómo nos encontraste?” le preguntó Ghent, Amrod sonrió y le dijo –“Desde que te conozco cada vez que llegamos a Coruscant después de una misión no vas a otro lugar a comer” le respondió.-“Hola Ireth ¿cómo estas? ¿Te ha tratado bien este individuo? Te ves muy bien” me dijo luego, -“Estoy muy bien gracias, si me ha tratado bien y gracias por el cumplido capitán” le conteste, -“No me vas a venir con que tenemos misión de emergencia ¿o sí?, los mapas pueden esperar” interrumpió Ghent con sorpresa, Amrod volvió a sonreír –“No Ghent quédate tranquilo, solo vine a robarte la compañía por un minuto” le dijo con calma, fue mi turno de sorprenderme ¿ahora que? –“¿Algún problema?” preguntó Ghent frunciendo el ceño en señal de sospecha, -“No. Sólo quiero hablar le un momento ¿me acompañas Ireth por favor?” dijo extendiendo su mano hacia mí, le miré, me levanté y di un par de pasos hacia la entrada ignorando su mano como de costumbre, me volví hacia Ghent –“Ya regreso Ghent, ve ordenando la comida, pero nada con alcohol eh” le dije con una sonrisa y caminé hacia la puerta. Salí al exterior y esperé a por Amrod que salió casi enseguida –“¿Algún problema capitán?” le pregunte con suavidad, él me miró y sonrió levemente –“No Ireth, sólo quería disculparme por la actitud de Keira esta tarde”, yo alcé las cejas ¿por qué tenía que disculparse él por ella? Él no tenia la culpa de que Keira fuera una tonta –“No capitán, no tiene porque disculparse, no tiene la culpa de nada, además ya aprendí a hacer oídos sordos a palabras necias” le dije con serenidad, él me miró un poco sorprendido y dijo –“Si debo disculparme Ireth, te metí en todo esto sin consultártelo y ahora también te ganaste la antipatía de alguien por mi culpa”, se me acercó y me tomó una mano entre las suyas –“De verdad perdóname, me encantaría que te quedaras en el grupo, podrías trabajar con nosotros y te enseñaríamos muchas cosas, además de ayudarte a encontrar a tu gente, pero si decides no hacerlo lo entenderé, no quiero obligarte a soportar ofensas de nadie. Y por favor no me trates de capitán llámame Amrod” me dijo sonriendo levemente, sus ojos brillaban con las luces de la ciudad, unos mechones de su cabello se movían con el aire cubriendo un poco su rostro, me quedé embobada viéndole, no Ireth no puede agradarte (es tan guapo), concéntrate en tu vida, en que vas a hacer (dios que ojos tiene), en buscar a los tuyos y averiguar como llegaste aquí, no debes... por el rabillo del ojo noté un movimiento entre las sombras del edificio a espaldas de Amrod, en un segundo lo agarré por el brazo y lo halé al suelo –“¡Cuidado!” grité, un disparo de un blaster cruzó el aire por encima de nosotros, de las sombras salió una silueta de una persona bajita, al salir a la luz con sorpresa vimos quien era... era Keira.

Empuñaba un blaster apuntándome al corazón, -“Así que este era el asunto urgente” dijo con un tono asesino –“Era de suma urgencia venir a decirle a la novata que no importa lo que yo piense, que los señores están encantados, que lo que diga la que lleva 20 años salvándoles el trasero vale un pepino”, sus ojos escupían fuego y sus palabras veneno puro, caminaba lentamente sin dejar de apuntarme, yo no movía un músculo solo la miraba fijamente. Amrod la miraba mientras se levantaba lentamente –“Baja el arma Keira” le dijo con tono algo amenazador, ella ni se inmutó, ni lo miró siquiera, seguía avanzando hacia mí apuntándome, Amrod avanzó hacia ella y esta sacó un segundo blaster y le apuntó a la cabeza –“Ni lo intentes” le dijo sin mirarle, -“No voy a dejar que esta estúpida se siga inmiscuyendo en mi vida”, Amrod inmutable le dijo –“Baja el arma, ahora”, por fin ella se digno a mirarle medio sonriendo –“¿Qué? ¿Me vas a pegar por salvarle el pellejo a la querida niña de la luz?”, su sonrisa se desvaneció al segundo y le dio una mirada asesina –“Así que me cambias por esta niña boba que acabas de conocer, después de 20 años Amrod... eres un bastardo”, yo seguí inmóvil ¿pero que pasa aquí? ¿qué dice esta mujer? Es el colmo. –“Mira Keira” le dije –“Yo no estoy inmiscuyéndome en la vida de nadie, si no te enteraste yo no pedí que me salvaran ni que me trajeran aquí”, ella rió malévolamente y miró de nuevo a Amrod –“Además es malagradecida ¿qué te parece Amrod? Así valora tu ayuda tu pequeño pimpollo favorito”, Amrod dio otro paso hacia ella y esta puso el dedo en el gatillo –“No me hagas dispararte, no te metas, esto es entre la niña de la luz y yo” le dijo ella. Yo no hallaba que hacer, si me movía me dispararía a mí o él, odiaba estar en semejante situación, si tan solo tuviera mi daga, maldije mi decisión de dejarla en casa de Ghent, a todas estas... ¿dónde estaba Ghent? ¿por qué no aparecía?, la gente que estaba por los alrededores no prestaron la más mínima ayuda para parar el conflicto, extrañamente el ver a alguien disparar contra dos personas y luego apuntarles amenazándolos de muerte, era algo completamente normal, simplemente se dispersaron y nos dejaron a nuestra suerte.

Keira seguía mirando a Amrod, así que decidí empezar a moverme lentamente para no alertarla y ponerme en una posición de ataque desde el suelo, en mi había un instinto guerrero que para el momento no pensé de donde provenía, tampoco tenía tiempo de análisis de mi pasado perdido, poco a poco logré ponerme en posición de ataque sorpresa, solo necesitaba el momento exacto para que Amrod no saliera herido –“20 años desperdiciados en ti Amrod, 20 años... y tu como siempre te vas detrás de la primera falda que ves” le decía Keira mientras tanto, cada vez e su voz había mas amargura, dolor y odio, una lágrima resbalaba por su mejilla, -“Esto podemos discutirlo luego Keira, no hay necesidad de violencia, baja las armas” le decía Amrod tratando de calmarla –“No me vengas con ridiculeces, esto lo resuelvo ahora y a mi manera, todas tus aventurillas las he soportado sin quejarme, pero esto es el colmo, ya me cansé de ser tu diversión, de siempre estar ahí para ti, de amarte... ¡Estoy harta!” le respondió ella alzando la voz, ¿pero que clase de relación es esta? Humanos al fin... pensaba yo mientras tanto, -“Tu sabías en que te metías Keira, yo no te obligué a nada, si tu decidiste aceptarlo no es mi culpa ni de ella” le dijo él –“Eres un hijo de perra” le dijo ella. En ese instante llegó mi oportunidad, Ghent salió de la taberna sorprendido hasta la médula –“Pero que... ¿qué pasa aquí?” dijo, Keira se distrajo por un segundo y actué –“¡AL SUELO!” grité y salté sobre ella tumbándola, soltó un disparo que le dio al letrero del local causando una lluvia chispas, Amrod y Ghent se tiraron al suelo al segundo, la poca gente que había alrededor presenciando el asunto se alejó un poco gritando. Keira y yo rodamos por el piso, Keira soltó una de sus armas que salió despedida a una corta distancia, yo salté hasta ella y la agarré, me voltee al segundo apuntándole –“¡Suelta el arma!¡YA!” le grité, ella me apuntaba y sonrió –“Ja ja ja, que irónico, acabar la una con la otra al mismo tiempo" me dijo, yo no respondí solo la miraba, todos mis sentidos concentrados en su más mínimo movimiento, Amrod y Ghent llegaron al minuto y se quedaron quietos, -“¡Basta Keira, baja el arma en este instante! ¡Y tu también Ireth!” dijo Amrod en voz alta, ninguna nos movimos, de pronto Ghent se puso entre nosotras –“Basta señoritas, se acabó el show, bajen las armas” finalmente bajé la mía, pero sin quitarle los ojos de encima Keira, ella bajó la suya lentamente y Amrod se la arrancó de la mano –“¿Qué demonios te pasa? ¿Te has vuelto loca?” le dijo bastante enojado, yo le di mi arma a Ghent y me levanté aun mirando Keira, ella también me veía fijamente con un odio inexplicable. Ghent se dirigió hacia los mirones que quedaban –“Bueno largo, el espectáculo ha terminado, ocúpense de sus asuntos”, Amrod tomó por un brazo a Keira para levantarla pero ella se soltó con un jalón y se levantó sola –“Tu no me toques bastardo”, Amrod estaba muy enfadado, su rostro era una máscara de piedra, jamás lo había visto así, su expresión era terrible, -“sabes lo que has ganado con esto ¿no Keira?” le dijo, ella le miró con odio, -“¿Me he ganado que? No me vengas con eso, esto lo has causado tu con tu desprecio, me dejas, me cambias por esta cualquiera después que te he dedicado hasta mi alma, te he sido leal siempre, sabes que daría mi vida por ti ¿y así es como me pagas? Ahora no me digas que me he ganado nada imbécil” le espetó con rabia, Ghent estaba tomándome del brazo con suavidad, ni me acordaba que él estaba ahí, -“Ven Ireth, dejemos que resuelvan sus asuntos, volvamos a nuestra cena” me dijo con calma, di una última mirada mas a Amrod y me voltee para irme con Ghent. De pronto Keira lanzó un chillido y se abalanzó hacia mí, la esquivé sin esfuerzo y ella se estrelló contra una pared, pero enseguida se levantó y de la nada sacó un tercer blaster muy pequeño, pero mortífero de todos modos, y disparó. Esquive el tiro y eché a correr, Amrod intentó detenerla pero ella fue más rápida y salió tras de mí evitándolo por centímetros.

Mientras corríamos disparó varias veces mas, disparos que evite por los pelos, corrí por algunas calles hasta alejarme de ella un poco, finalmente llegué a un callejón sin salida, miraba a todos lados por alguna vía de escape, nada... ¡Maldición que estúpida soy! me dije, en eso llegó ella y me vio, bajó la velocidad al segundo y empezó a avanzar hacia mí lentamente apuntándome con el miniblaster –“Hasta aquí llegaste modelito, de esta no te salvas” decía sonriendo como loca, seguí mirando a mí alrededor, las paredes eran demasiado altas, había un saliente de otro nivel como a unos diez metros de altura, de un salto no llegaría jamás pero si... no me dio tiempo de pensar, ella disparó y yo salté contra la pared de mi derecha impulsándome hacia la pared contraria, con cada salto evitaba un disparo de milagro, así subí hasta lograr llegar al otro nivel, escuché como disparó tres veces mas hacia arriba, pero me alejé corriendo lo más rápido que pude. Me encontraba en otra calle llena de gente y bares, di trompicones contra muchos mientras me alejaba apurada del callejón, ¡maldita demente! ¡Como si me importara su estúpida relación con el capitán!, ¡Como odio tener que huir así!, pensaba mientras seguía alejándome...

Capítulo V Editar

Al fin me detuve, estaba lo suficientemente lejos ya, entonces miré a mi alrededor, era otra zona de bares y comercios, ¿ahora que hago? Tenía que buscar algún sitio en donde esconderme no fuera que la loca me siguiera ¿pero que dices? ¡es humana! me dije, sacudí la cabeza para borrar las ideas tontas de mi mente y entré en uno de los locales que tenía mas cerca. Como en todos, había mucha gente, en este había pantallas gigantes con imágenes de carreras y otras cosas que no les presté atención. Me mezcle entre la gente hasta llegar a la barra, ahí me detuve y miré a mi alrededor de nuevo tratando de calmar un poco mi corazón, ¿dios que haría ahora? ¿Cómo me comunicaba con Ghent y Amrod?, decidí por lo pronto esperar un rato y luego volver a la taberna donde estaba con Ghent, era lo más sensato. Me recosté de la barra mirando a la gente, el barman se me acercó de pronto y me habló haciéndome dar un salto –“¿Qué te sirves muñeca?”, le mire y le dije –“Nada por ahora gracias”, él sonrió y me dijo –“Vamos te invito algo por la casa, se ve que necesitas un trago”, sacó un vaso pequeño y sirvió en el un líquido amarillento –“Ten, esto te calmará los nervios ¿dime te metiste en problemas?” me preguntó, -“No gracias de verdad pero no bebo, y digamos que solo quiero estar aquí tranquila un rato disfrutando de la música, mis problemas son sólo míos” le contesté con suavidad y un poco seria –“Esta bien muñeca sólo quería ser cortes, te ves algo nerviosa y jamás te había visto por aquí. Y tranquila que no es veneno, bébetelo que no es fuerte” me dijo acercándome el vaso y le detuve la mano mirándole a los ojos –“De verdad amigo gracias pero no bebo” el barman se sorprendió un poco y comenzó a retirar el vaso –“Como quieras muñeca”, volví la mirada hacia el centro del local y una voz gruesa a mi lado dijo –“No lo tires que me lo tomo yo por ella”, volví a mirar a mi lado para ver a quien pertenecía la voz, era alguna clase de humanoide, calvo y con cuernos, este me sonrió mostrando unos dientes amarillentos y puntiagudos –“A tu salud nena. Dime ¿Qué hace una chica como tu por estos lugares sin protección eh?” dijo sin dejar de sonreír y alzando el vaso, lo miré con dureza y le conteste –“Yo no necesito protección”, este puso de nuevo el vaso en la barra y sonrió más aún –“¿Ah sí? Una chica ruda entonces”, me dijo, le seguí mirando duramente ¿qué se trae este? ¿Ahora que? –“Pues yo no estaría tan tranquila en un lugar así dándome de la chica ruda con un macho como yo sin tener protección” dijo de nuevo todavía sonriendo y comenzó a acercarse, yo no dije nada pero no le quitaba la mirada de encima, mi alarma interna comenzó a hacerse notar en mi mente –“Además me encantan las chicas lindas y rudas como tu” dijo y extendió una mano hacia mí, en un abrir y cerrar de ojos el cornudo tenía el rostro pegado a la barra y su brazo torcido hacia arriba mientras yo le hacía presión, me acerqué a su horrible rostro y le dije suavemente –“Puedo partirte el brazo sin esfuerzo mequetrefe, un idiota como tu es el que no debería andar sin protección en un lugar así dándotela de machote con una chica ruda como yo”, la gente a nuestro alrededor había dejado de hablar y miraban la escena con curiosidad, el barman se acercó algo nervioso y dijo –“Por favor no quiero problemas en mi bar”, le di una última mirada dura al cornudo y lo solté, este se alejó murmurando algo en un idioma que no entendí. El barman soltó un silbido y me dijo –“Wow, eres la primera que se le enfrenta así a ese tipo, pero deberías tener mas cuidado muñeca, esos tipos así pueden ponerse muy violentos”, le miré y le contesté –“Amigo, después de todo lo que me ha pasado, no me intimida ningún idiota altanero que venga a molestarme”, de pronto escuché una voz familiar que decía mi nombre, me volví... Amrod había llegado a ese local buscándome.

Fue la visión más maravillosa que había tenido en ese momento, corrí hacia él y lo abrazé con fuerza y él a mí, me separé y le mire sonriendo, él me miró con preocupación –“Al fin te encontré, Ghent y yo tenemos rato buscándote de local en local, temía que algo te hubiese pasado” me dijo, yo lo mire y le dije haciendo un gesto despreocupado –“Nah, no me pasó nada, puedo cuidarme sola, pero si me preocupaba el no poder encontrarles de nuevo”, el me miró con seriedad y me dijo –“No vuelvas a huir así, esta ciudad es peligrosa así sepas cuidarte, me hubiese muerto de preocupación de haberte perdido aquí”, yo lo miré sorprendida ¿se preocupaba tanto por mi?, -“¿Y que querías que hiciera? ¿Que me quedara ahí para que Keira me usara de diana de tiro?” le pregunte, él sonrió y me dijo –“Claro que no, pero estos lugares son peligrosos de todos modos, de verdad me angustiaba mucho el pensar que algo te hubiese pasado”, lo miré por largo rato a los ojos, eran tan perfectos. Luego salí de mi trance y tomé una actitud mas seria –“¿Y Keira?” le pregunté, él me miró por largo rato antes de responder dando un suspiro –“Huyó. No sabemos a donde fue, estaba muy alterada, pero ella no debe preocuparte, ven vámonos de aquí”, yo no me moví, lo miré aun más seria ¿cómo es que no le importaba que pasó con Keira? Esto me olía raro, él pareció leer mis pensamientos nuevamente –“Mira Ireth, ella conoce Coruscant como la palma de su mano y mucha gente la conoce a ella, por eso no me preocupa y hablemos de esto luego, este no es lugar para conversar además tenemos que ir por Ghent que debe seguir buscándote” me dijo con calma. Al final salimos del lugar en busca de Ghent al cual encontramos saliendo del local de al lado, apenas nos vio corrió a nuestro encuentro y me abrazó –“¡Ireth! Gracias al cielo” luego me separó de él tomándome por los hombros y mirándome de arriba a abajo –“¿Estas bien? ¿Ninguna herida?” me preguntó preocupado, le dije que estaba bien, Amrod nos apuró y salimos de la zona.

Llegamos a casa de Ghent pocos momentos después, este se puso a hacer algo para beber mientras Amrod y yo nos sentamos en silencio en el sofá. Al minuto Ghent nos acompaño con las bebidas, yo estaba un poco inquieta buscando las mil razones por las cuales Keira hizo lo que hizo y como es que a ellos dos parecía no preocuparle que había sido de ella. No aguanté mas y pregunte –“¿Alguno sería tan amable de explicarme que fue lo que pasó? ¿De que se trata todo esto?”, Amrod y Ghent se quedaron mudos con los vasos a medio camino de sus bocas, luego se miraron entre ellos. Amrod bajó el vaso lentamente y habló son serenidad –“Ireth, no sé que se le metió a Keira en la cabeza la verdad. Pero bueno mejor será que te resuma un poco su historia a ver si todos comprendemos”, hizo una pausa, Ghent lo miraba de reojo mientras bebía sin decir palabra, Amrod prosiguió –“Ella era muy joven cuando la encontré. Yo estaba buscando piloto para ese momento y ella se ofreció para el trabajo. Yo me negué al principio, sobre todo por su juventud, pero al final le hicimos una prueba y resulto ser excelente para el cargo. Sumamente leal y practica, además de tener muchos conocimientos en varias áreas, Ghent y yo nos adaptamos a ella perfectamente y nos hicimos buenos amigos”, yo le miraba fijamente sin decir palabra al igual que Ghent, Amrod de inclinó hacia delante mirando su vaso, parecía algo incomodo pero siguió hablando –“ Nuestra... digamos... relación... fue algo fortuito, desde un principio le fui muy claro, no soy hombre de compromisos, el único compromiso es con mi trabajo. Ella aceptó esos términos, sonará egoísta pero yo no me queje ni puse objeciones, así que hemos estado así por todos estos años, relación sin compromisos. Admito que debí preocuparme por sus sentimientos y poner fin a esa situación, ese fue mi error y lo acepto, pero lo hecho, hecho está y nunca le puse fin. Jamás pensé que llegaría a esto, pero ella sabía que mi corazón no le perteneció ni le pertenecerá jamás, así que asumí que ella sabía lo que hacía” se quedó en silencio mirando el vaso sin decir mas, los tres estábamos cada uno sumido en sus pensamientos, yo por mi parte me decía que Amrod sí era algo egoísta y un poco corto de entendederas con respecto a las mujeres, hombre al fin, en los humanos eso era normal por su falta de madurez, lo raro será que comprendieran que con los sentimientos no se juega y que siempre hay consecuencias, usualmente graves. De pronto Ghent fue el que tomó la palabra –“Pero Amrod tu sabías que ella estaba enamorada de ti desde hace años, no era ningún secreto, lo que no comprendo que fue lo que la desató así ¿qué demonios le dijiste hombre?”, Amrod seguía mirando el vaso en silencio, ¿alguna señal de vergüenza estaba viendo? ¿O eran cosas mías?, finalmente contestó –“No le dije nada raro ni nuevo, le dije que dejara a Ireth en paz, le comente que sería excelente adquisición para el grupo contar con su habilidad con los detalles de los mapas, pero creo que hablé de mas” hizo una corta pausa u prosiguió –“No tomé en cuenta, cuanto le molestaba el que Ireth se llevara tanta atención de mi parte, pero me parece estúpido que se comporte así, es lógico que nos centremos en ella, es nueva en todo esto y si se queda con nosotros necesita aprender mucho y por supuesto toda nuestra atención” dijo sin quitarle la vista al vaso, ahí empecé a hacerme un embrollo mental, hablaba de él y luego de nosotros, además debo admitir que me molestaba un poco el que hablara de mí como si yo no estuviera ahí sentada con ellos, pero no dije nada y Amrod continuó hablando –“Creo que debí escuchar mejor sus opiniones, Keira ha estado con nosotros mucho tiempo y se merece que le diera mas importancia, pero me molestó mucho su actitud. Ni siquiera se tomó el tiempo para conocer mejor a nuestra nueva amiga”, me miró de reojo, no sé porque diantres me sonroje un poco y evité su mirada, de pronto Ghent dio una risotada y dijo –“¿Pero que dices? ¿Qué diablos va a querer conocer a nadie que represente una competencia directa en su propio territorio? ¡Parece que no conocieras a las mujeres!” luego agregó señalándome –“Y menos una chica así”, tras estas palabras tanto Amrod como yo alzamos las cejas mirando a Ghent –“¿A qué te refieres con eso de una chica así exactamente?” le pregunté, él dio un suspiro mirando al techo y volvió a mirarme –“¿Es que no te has visto en un espejo?”, se echó hacia delante apoyando los codos en sus rodillas –“Mujer eres deseable en todos los aspectos ¿Quieres que te lo explique mejor?” dijo con una sonrisa burlona, ¿qué se trae este ahora? –“Explícate” le dije muy seria, él dio otra risotada mientras se echaba de nuevo hacia atrás y habló –“Esta bien te contaré el porque yo creo que Keira vio su terreno amenazado y actuó como fiera” hizo una pausa de efecto aclarandose la garganta y continuó –“Días atrás cuando aún estabas inconsciente, Keira estaba en la enfermería tratándote las heridas que te quedaban con el androide” dijo y señaló a Amrod –“Este degenerado y yo entramos en la enfermería a ver como iba tu recuperación, en cuanto te vio ahí tendida en la camilla tapadita sólo con una mantita puso los ojos como platos, claro debo admitir que tu cuerpo al descubierto causaría esa reacción en cualquiera, hasta en mi. La cuestión es que el señor aquí presente te hizo rayos x prácticamente, Keira se dio cuenta y dijo ‘nada esta me quita el hombre’, además agrégale los días de escuelita privada de cartografía estando tu vestida con la batita azul, por supuesto a Keira se le cruzaron los cables en cuanto este habla de más y se va de casa a resolver un asunto urgente y termina encontrándolo a solas contigo luciendo así” dijo sin dejar de sonreír, yo estaba estupefacta después de este discursillo, Amrod se sonrojó como nunca y rió tímidamente, y Ghent agregó –“Claro, cabe acotar que tu aspecto actual es de mi autoría obviamente” dijo con orgullo, aquí no pude evitar el reírme, Amrod también se reía pero suavemente, luego de unos minutos mas de silencio yo hablé –“Esta bien, ya sabemos las razones, ahora... después de todo esto ¿Cómo es que a ustedes dos no les preocupa a donde fue Keira o si le pasó algo?”, ellos se volvieron a mirar entre si y Amrod dijo –“Como te dije antes, ella conoce Coruscant como la palma de su mano, no es la primera vez que se larga así de molesta, bueno... no así de molesta, pero no es la primera vez que anda sola por la ciudad, ella conoce mucha gente así que no tendrá problemas, además ella por esta zona tiene fama de ser un poco peligrosa” –“¡Y que lo digas!” interrumpí –“Eso de peligrosa lo experimente personalmente” agregué, Ghent se echó a reír, Amrod siguió muy serio –“En fin, ella volverá y hablaremos al respecto, se tendrá que calmar y aceptar las cosas como son ahora, porque no voy a permitir ese tipo de agresiones entre los miembros de mi equipo” dijo alzando por fin el vaso y vaciando la mitad de su contenido de un trago, antes sus ultimas palabras fue el turno de Ghent de alzar las cejas en señal de sorpresa –“Oye, no me habías informado que ya Ireth era parte de equipo” dijo, hasta yo me sorprendí por esto y agregué –“A mi tampoco”, Amrod nos miró en silencio unos minutos y al final habló –“Eso lo decidí en el momento que demostraste tu habilidad y memoria con los mapas, no he conocido al primero que logre aprender todos los detalles y reconocer cada mapa tan rápido, diferenciando cada uno entre miles como lo has hecho tu Ireth”, hizo una pausa y me miró medio sonriendo –“Pero debí preguntártelo si. Y lo haré ahora mismo ¿quieres quedarte con nosotros y ser miembro el equipo? Por lo menos hasta que encuentres a los tuyos. Así tendrás trabajo y algo que hacer mientras tanto” me dijo, yo me quedé unos minutos pensativa mirándole a los ojos, sonaba sumamente tentador, yo no tenía a donde ir, es mas ni sabía a donde ir, ellos podrían ayudarme mucho a encontrar a mi gente y a adaptarme a toda esta vida nueva, obviamente el que me lo pidiera el mismo Amrod hacía la oferta mas tentadora aún, es un humano Ireth ¿en que demonios estas pensando?, Ghent interrumpió mis pensamientos –“Hey ¿y yo que?¿Estoy pintado en la pared? No, claro... para que preguntarme a mí si acepto eso, que importancia tiene mi opinión” dijo con un tono de estar muy ofendido, Amrod y yo le miramos alzando las cejas una vez mas, Ghent sonrió ampliamente he hizo un gesto de despreocupación diciendo –“Bah claro que acepto capitán, faltaba mas”, Amrod y yo nos reímos después de estas palabras, luego Ghent me miró echándose hacia delante una vez mas con expresión de niño ansioso –“Anda di que si”, me dio una gracia esto que de nuevo no pude evitar reírme, Ghent era genial, así que acepté encantada, Ghent miró al techo diciendo –“¡Gracias dios! ¡Si existes! Ya no estaré de sobra en la nave”, yo me eché a reír con esto, Amrod sonrió débilmente pero se veía contento, yo por mi parte estaba feliz, me quedaría con ellos, los que me habían salvado la vida, los que me habían enseñado tantas cosas nuevas y todo lo que me faltaba por aprender, los que me llevaron a volar entre las estrellas, mis amigos, mi nueva familia... el único detalle sombrío era Keira...

Capítulo VI Editar

Dos días después, en los que ocupe mi tiempo paseando por la ciudad y asistiendo a las reuniones para el próximo viaje, aún no sabíamos nada de Keira y Amrod ya empezaba a preocuparse. Yo también pensaba en ello, pero no con preocupación, mas bien era conveniente para mí que ella no apareciera así estaría más tranquila sin amenazas de muerte, pero me inquietaba el no saber que podía estar tramando, de una persona dolida y carcomida por el odio no se podía esperar nada bueno, al final me concentré en mi nuevo trabajo. Amrod me pidió que hiciera informes detallados de los lugares cercanos a nuestro próximo destino, el cual era un planeta poco conocido llamado Utapau. Entonces esa noche tuvimos una no muy agradable sorpresa... Keira apareció en casa de Ghent.

Estábamos los tres (Amrod, Ghent y yo) sentados alrededor de la mesa, trabajando en unos reportes y ella llegó casi tumbando la puerta con los golpes que le daba, nosotros no miramos con sorpresa y Ghent fue a abrir la puerta. Apenas esta se abrió Keira cayó en los brazos de Ghent, estaba muy sucia, despeinada y borracha como una cuba –“Hooooola gorrrditoooo, dime donde está el capitán... que... tenemos que hablar un poco” le dijo ella, casi no se le entendía lo que decía y hablaba muy alto, Ghent estaba estupefacto, Amrod se levantó enseguida y fue hacia ellos –“Pero...¡por los soles de Tatooine Keira! ¿Qué significa esto?” le dijo algo enojado, la tomó de los brazos del muy sorprendido Ghent y la llevó (bueno prácticamente la arrastró) hacia el sofá, yo estaba inmóvil mirándola, de verdad a esta chica le falta un tornillo. Amrod con esfuerzo la mantenía derecha, ella me miró y frunció el ceño –“¿Y esta todavía está aquí? Pensé que la había ahuyentado con unos pocos disparos” dijo y se echó a reír, Ghent apoyó una mano sobre mi hombro y me dijo en voz baja –“Vamos Ireth te invito un trago”, Keira al oír esto casi se cae del sofá y alzó una mano –“No no no, no se vayan, aún tengo asuntos pendientes con la niña de la luz” dijo alzando mucho la voz, Amrod le bajó el brazo bruscamente y la acomodó de nuevo en el sofá y le dijo muy enojado –“¡Basta ya! Es suficiente conque te desaparezcas por días sin decir nada a nadie y que luego aparezcas en este estado” nos miró a nosotros y dijo –“Váyanse que yo me ocupo de esto”, Ghent me tomó por el brazo y me dijo en un susurro –“Vamos Ireth”, al final me levanté de la silla, eché una última mirada a Keira y salí del apartamento con Ghent. Nada mejor se podía esperar de ella, me dio realmente lastima verla así, ¿de verdad le había trastornado tanto el que yo apareciera en sus vidas? Traté de no pensar mas en eso y de relajarme, no era mi problema.

Ghent y yo fuimos a una taberna cercana y nos instalamos en una mesa en el fondo del lugar. Una chica era la mesera, Ghent pidió las bebidas y la chica se alejó. Ghent apoyó las manos en la mesa y soltó un suspiro, le miré y le pregunté –“¿Qué ocurre?”, él me miró por unos segundos en silencio y me respondió –“No sé que pienses tu pero creo que todo esto no va a terminar en nada bueno, nunca había visto a Keira en ese estado”, yo lo miré pensativa un rato –“De que no trae nada bueno eso lo sé, pero que... ¿Crees que debería irme o algo así?” le pregunté, él enseguida dijo –“Claro que no mujer ¿qué dices?, primero el que ella esté un poco tocada de la torre no significa que debas irte a ningún lado y segundo, ni Amrod ni yo, permitiremos que te vayas. Lo que me preocupa es que Keira se desmorone así, me duele mucho verla sufrir así, yo se lo advertí muchas veces... que Amrod no la quiere, nunca la quiso”, su tono y su rostro eran tristes, algo me decía que aquí había algo mas de lo que parecía, entonces enseguida comprendí –“La amas ¿verdad?” le dije, Ghent me miró con asombro total, pero enseguida se compuso y me preguntó con una sonrisa fingida –“Por favor Ireth ¿qué te hace pensar eso?”, típica reacción: negarlo o preguntar como lo sabes, le sonreí y le tome una mano –“Por el tono en que dijiste ‘Amrod no la quiere’ la amas ¿no es así?” le volví a preguntar, él me miró por largo rato sin decir palabra, luego desvió la mirada hacia abajo, dio un suspiro –“Desde el día que la conocí... pero ella siempre tuvo sólo ojos para Amrod” dijo con tristeza, odiaba verlo en actitud derrotista, él agregó –“Lógico, con el alto, impecable, guapo y pelilargo capitán ¿quién se va a fijar en el bajito y sucio mecánico?”, apreté su mano y le dije sonriendo –“¿Pero que tonterías dices? Si eres un hombre maravilloso, con un excelente sentido del humor, amable... de no ser por ti aún sería la bolsa de boxeo de Keira, estaría en harapos, sola y más triste que nadie... además ¿quién dijo que tu no eras guapo?” él alzó la vista y me sonrió por fin, apretó mi mano y dijo –“Gracias Ireth, eres una chica genial... una gran amiga”, luego me miró con seriedad y dijo –“Mira Ireth, yo he vivido todo lo que ha sufrido Keira con Amrod, he sido el pañito de lágrimas por años, y conozco bastante bien a Amrod, de hecho es mi mejor amigo, en fin, se ve que le llamas mucho la atención, no lo culpo obviamente, pero de verdad contigo se comporta más atento de lo normal, he visto como te mira, escuchado los comentarios que hace sobre ti, además como te incluyó en el grupo sin consultarte ni siquiera a ti, así que puedo asegurarte que esta interesado en ti, por eso debo advertirte que tengas cuidado con él. No te estoy diciendo que lo alejes o lo desprecies, total es tu problema si quieres enredarte con él, lo que quiero advertirte es que no te ilusiones, tu oíste lo que él mismo dijo, que no es hombre de compromisos, y no quiero verte sufrir igual que Keira”, yo me sorprendí un montón con esto ¿interesado en mi? Lo que me faltaba, enredarme con un humano, aunque en algún lado de mi mente había una vocecilla que me decía aaaaaahhhh pero a ti te agrada saber que le gustas ¿o no?...claro que no... Humano y todo ¿no es así?... ¡NO! ¡NO ES ASÍ!, me quedé un rato en silencio hasta que Ghent llamó mi atención –“Coruscant llamando a Ireth” dijo moviendo una mano frente a mis ojos –“¿Ah? ¿Qué? No no no, que ilusiones ni que nada Ghent, yo te dije desde un principio que no estoy interesada en él”, le dije, de nuevo la vocecilla de mi mente decía mentirooooosaaaaa... mentirooosaaaaa... ¡MENTIROSA!, en ese instante apareció la mesera con nuestras bebidas haciéndome dar un brinco del susto, la chica me miró sorprendida –“Oh disculpe si la asusté señorita” me dijo con una voz chillona y algo avergonzada, le miré y le dije –“No tranquila, no fuiste tu, no es tu culpa”, la chica nos sirvió y se perdió de nuevo en la taberna, Ghent me miraba con una sonrisa burlona –“¿Estamos de a toque hoy? ¿Qué fue eso?”, me dijo, le miré y rápidamente desvié la mirada a la bebida –“Nada, solo mi mente que a veces me hace malas pasadas”, le dije con suavidad ¿qué diantre es esta bebida? Era rosa y no se veía nada apetecible, él me seguía mirando fijamente sonriente –“Uy amiga, voy a empezar que estas medio chaveta del coco también, no es la primera vez que eso te pasa el día de hoy, te quedas con la mirada perdida y luego pegas un brinco”, no me agradaba la dirección personal que estaba tomando la conversación así que cambié el tema –“Y... ¿por qué me dijiste esas cosas de Amrod? ¿No es tu mejor amigo?” le pregunté, él tomó un sorbo de su bebida y me contestó –“Claro que si, no te dije eso por hablar mal de él, sino para que sepas como son las cosas en realidad, la verdadera razón de que Keira se pusiera así, ella se molestó de ese modo porque lo ama y vio que llego alguien que puede arrebatarle a Amrod definitivamente”, yo alcé una ceja –“¿Pero no dizque no es hombre de compromisos?” pregunté, Ghent pensó unos segundos antes de responder –“Si, pero también te dije que está interesado en ti más de lo normal. Y tu me caes demasiado bien para ver que te estrelles con un tipo como él”, se inclinó sobre la mesa acercándose a mí y con una cara de casanova barato me dijo –“Además yo te vi primero”, a esto solté una carcajada a la que Ghent se unió. Nos reímos un rato mas y él volvió a sorber su bebida, de pronto me vio con sorpresa –“No has tocado tu vaso, venga bebe”, me dijo, yo miré el vaso con sospecha y a esto Ghent dijo –“Bah déjate de bobadas y aprende a beber como los buenos, los blandengues no tienen cabida en el equipo de cartógrafos número uno de La República”, lo miré, será manipulador el capullo pensé y le sonreí, al final tomé el vaso y le di un largo trago, ¡esta bebida era mas fuerte que la azul!, me quede sin aire por unos segundos con la garganta ardiendo, tosí varias veces mientras Ghent lloraba de la risa, le di una mirada asesina pero él ni se inmutó y me dijo entre risas –“Pero mujer ¿estas loca? ¿Cómo te tomas eso así? si hasta yo me lo tomo a sorbos” me dijo y seguía riendo mientras me daba una servilleta, yo se la arranqué de la mano y le dije –“Ja ja muy gracioso, la advertencia pudo haber venido antes ¿no te parece?”, su ataque de risa ya estaba pasando –“Vamos no te enojes conmigo, yo te dije bebe, no vacía el vaso” me dijo –“Tonto”, le respondí viéndolo de reojo –“Aw... una sonrisita para mí... anda”, me contestó, yo lo seguí viendo de reojo con seriedad, él empezó a hacer caras de niño triste, dios es tan tonto y dulce que no puedo enojarme con él pensé y finalmente logró sacarme una sonrisa –“¡Mucho mejor!” dijo sonriendo de oreja a oreja. Dio otro sorbo a su bebida y me preguntó –“Dime Ireth... ¿de verdad no recuerdas de donde viniste? ¿Nada?” yo me puse algo pensativa y le conteste –“La verdad es que no, lo poquísimo que recordaba ya no logro verlo, sólo se me quedó grabada la condenada luz”, me dio una tristeza repentina que debe haber reflejado en mi rostro puesto que Ghent tomó mi mano y me dijo –“Vale perdona, prometo no hacer mas preguntas impertinentes”, yo le sonreí débilmente –“Tranquilo que no es impertinencia. Sé que el que alguien te diga que no recuerda de donde vino y eso, es raro, pero que te puedo decir, es la verdad” le dije y nos quedamos un rato cada uno sumido en sus pensamientos, de pronto Ghent tomó su vaso, lo vació de un trago y arrugó la cara –“¡Agh!... bueno vamonos ya, se hace tarde y estos lugares no son muy agradables a estas horas” dijo y comenzó a levantarse poniendo dinero sobre la mesa, yo observé mi vaso unos segundos he hice lo mismo que Ghent lo vacié de un trago, esta vez no me quemó tanto a lo mejor había perdido la sensibilidad con el primero, pero igual arrugué la cara y me levanté, Ghent me veía asombrado –“¿Qué?" le pregunte, -“Wow aprendes rápido, pero no le tomes mucha confianza eh, con una mujer ebria tengo suficiente” me contestó sonriendo, lo miré de reojo y negué con la cabeza.

Salimos del lugar en silencio, las calles estaban llenas pero muy oscuras así que caminamos con paso rápido. Mientras caminábamos y aunque había mucho ruido, igualmente pude notar un sonido fuera de lugar que venía de un callejón a nuestra derecha y reaccioné al instante, el imbecil cornudo de hacía dos días salió de pronto blandiendo una especie de cuchillo largo saltando hacia nosotros, rápidamente esquivé el arma y le propiné una fuerte patada en la boca del estómago, tan fuerte que lo mandó volando hasta el final del callejón, la verdad no medí mi fuerza, así que me adentré corriendo como posesa al callejón con un muy sorprendido Ghent pisándome los talones. Llegamos al fondo y ahí estaba el cornudo tirado en el suelo y para mi mayor preocupación... muerto.

Ghent se le acercó y lo tocó confirmando que estaba realmente muerto, boquiabierto se volvió hacia mí y me miró con incredulidad –“Lo mataste de una patada... ¿Cómo diablos hiciste eso?” me preguntó, yo con el corazón desbocado no dejaba de mirar al cornudo lo maté, dios ahora si que tengo problemas pensaba sin decir palabra, -“Ireth ¿cómo hiciste eso?” volvió a preguntar Ghent tomándome del brazo y sacándome del trance, lo miré –“Yo... no sé.. creo que exageré mi fuerza... yo no quería... me sorprendió... yo no...” balbuceé y volví a mirar el cuerpo inmóvil del cornudo, Ghent empezó a halarme por el brazo –“Ven larguémonos de aquí, vamos rápido” decía con apuro, yo empecé a caminar lentamente sin dejar de mirar el cuerpo –“¡Venga! ¡Antes que alguien se dé cuenta y nos vea a aquí!” me apuró Ghent con urgencia, finalmente salimos de ahí como alma que lleva el diablo, ya algunos curiosos estaban acercándose, corríamos dando trompicones con la gente, Ghent halándome por el brazo y yo todavía como en trance ¿qué pasaría si descubrían que fui yo? ¿Qué pasaría conmigo si me arrestaban o algo parecido? –“Ghent no podemos dejarlo ahí... lo maté Ghent... ¡lo maté!” le decía angustiada, él me miró sin dejar de correr –“¡Calla! ¡Luego hablamos de eso, corre vamos!” me dijo y seguimos corriendo hasta llegar a su casa.

Al entrar casi sin aliento nos recibió un muy sorprendido Amrod, Keira no estaba por ningún lado de la salita, así que asumí que estaba acostada en la habitación de Ghent. –“¿Qué pasó? ¿Por qué tanto apuro? ¿Ghent que pasa?” preguntó Amrod al ver la expresión nerviosa de Ghent, -“Danos un segundo... déjame respirar” le dijo este jadeando, Amrod se volvió hacia mí y preguntó –“¿Qué pasa Ireth? ¿Por qué venían corriendo?”, yo también jadeante no le contesté, me fui hacia la silla más cercana y me senté apoyando mis codos en las rodillas y sosteniendo mi cabeza entre mis manos. Amrod miraba de uno al otro –“¿Es que ninguno piensa decir que diablos les pasó? Hablen de una vez” dijo empezando a enfadarse, finalmente Ghent respondió –“Pasa que Ireth se ha cargado al primer devaroniano de su historial como miembro del grupo”, Amrod puso los ojos como platos –“¿Qué has dicho?” preguntó incrédulo, yo respondí sin cambiar mi posición mirando al suelo –“Si Ghent se refiere a un tipo con cuernos, pues si, maté a uno de esos”, Amrod estaba boquiabierto –“¿Qué mataste... que hiciste que?” preguntó nuevamente, que parte de mate a un tío con cuernos no entiende, entonces Ghent tomó la palabra –“Siéntate amigo, mejor que escuches esto sentado” dijo señalándole el sofá, -“Sentarme nada ¡hablen ya!” dijo Amrod alzando la voz, ante esto alcé la cabeza y lo miré a los ojos –“Un devoramano...”, empecé a decir –“Devaroniano” interrumpió Ghent, -“Lo que sea” dije yo y continué –“Un tipo con cuernos y cara de malo, que tuve la desgracia de conocer el día que Keira me disparó, nos atacó en un callejón cuando regresábamos hace un rato, me sorprendió y reaccioné, le di una patada un poquito fuerte y lo mate”, Amrod se quedó estupefacto y no decía palabra, caminó lentamente hasta el sofá y se sentó mirándome con la boca abierta, yo también lo miraba fijamente tratando de leer su expresión ¿me echaría por lo que hice? ¿Me entregaría a alguna clase de autoridad de Coruscant?, su rostro era una máscara de asombro, Ghent se sentó en otra de sus disparejas sillas y comentó –“¿Un poquito fuerte? ¡Voló como 50 metros hasta hacerse puré contra la pared del fondo del callejón! Si eso es un poquito fuerte me como un blurrg”, Amrod al fin reaccionó y suspiro largamente y se echó hacia delante como ordenando sus ideas –“Ok, explíquenme esto bien, tu conocías a un devaroniano el cual los atacó y ¿lo mataste de una patada?”, dijo mirándome fijamente, yo resoplé un poco exasperada y le dije –“Te explicaré desde el principio a ver si entiendes”, –“Me parece perfecto” me dijo él, -“La noche que Keira me quería convertir en colador, me metí en un bar para esconderme, en el que tu me encontraste, mientras estuve ahí el cornudo ese trató de propasarse y le di una advertencia un poco ruda” dije mirándole muy seria, Ghent volvió a interrumpir diciendo con una sonrisa de incredulidad –“¿Un poco ruda? Madre mía, que le habrás hecho si tardó dos días en recuperarse y buscarte”, Amrod lo miró y le dijo –“No la interrumpas Ghent por favor quiero saber que fue lo que pasó” y posó sus maravillosos ojos en mi otra vez, yo miré de reojo a Ghent un poco molesta –“Sólo le herí el orgullo ese día Ghent, no pensé que estaría tan enfadado como para atacarnos con ese cuchillo” le dije, Amrod se volvió a sorprender –“¿Cuchillo? Ya va, ¿Qué cuchillo? ¿Pensé que habías dicho patada?” preguntó, -“Si cuchillo... mientras veníamos caminando hacia acá, el tipo nos atacó saliendo por sorpresa de un callejón blandiendo un chuchillo grande o algo así, yo lo oí y reaccioné a tiempo, evite el cuchillo y le di una patada, salió volando como guiñapo hasta estrellarse con la pared del fondo del callejón, no medí mi fuerza y el golpe lo mató” le contesté, después de unos segundos de silencio el estupefacto Amrod habló –“¿Que no mediste tu fuerza? ¿Mataste a un devaroniano de una patada y es que no mediste tu fuerza? Ningún humano puede hacer algo como eso Ireth, por lo menos no uno normal, ¿eres alguna clase de jedi o que?” preguntó, a esto cayó un silencio sepulcral en la sala, yo me quedé de piedra ¿humana yo? ¿jedi? ¿De qué habla este? –“¿Y quién te dijo a ti que yo era humana?”, le pregunté, ambos me miraron con los ojos como platos después de esta pregunta –“¿Qué? ¿De verdad pensaron que era humana?" les volví a preguntar medio sonriendo al ver que no hablaban, ¿pero que diablos? ¿Qué les pasa? –“Pues claro que lo pensamos, te ves exactamente igual que una mujer humana, bueno no igual, mas bien una humana extremadamente bonita, pero humana al fin. El día que levantaste a Amrod del suelo con una sola mano pensamos que te sentías amenazada y que eras fuerte si, pero no que no fueras humana” dijo Ghent sin salir de su sorpresa, Amrod entonces preguntó –“Si no eres humana... ¿entonces que eres?”, yo lo miré largo rato en silencio, luego miré al suelo –“No lo sé... no lo recuerdo” contesté débilmente, -“Sólo sé que no soy humana” agregué, era la verdad, no recordaba como se llamaba o que clase era mi raza, sólo sabía que no era humana y que esta era una raza inferior a la mía, el silencio se hizo muy profundo por largo rato, -“¿Y qué hacemos con el cornudo muerto? ¿Me entregarán a alguna autoridad de Coruscant o algo así?” pregunté cambiando el tema, no quería seguir discutiendo cosas que no podía explicar, Ghent soltó una risotada y dijo –“¿Qué? Jajaja claro que no, simplemente no se habla del asunto, la seguridad de Coruscant tiene asuntos más importantes de que ocuparse, para estar buscando a alguien que se cargó a un devaroniano con malas pulgas en un callejón cerca de la zona de tabernas”, fue mi turno de sorprenderme –“¿Qué aquí eso es algo normal? ¿Asesino a alguien y no tengo que pagar por ello?” pregunté estupefacta, Amrod entonces dijo con calma –“Tampoco así, eso no debe volver a pasar Ireth, en otras circunstancias no sólo pagarías tu sino todo el equipo por ello. Pero esas zonas de Coruscant son un hervidero de tipos peligrosos, y cosas como esa se ven cada día, ajustes de cuentas, robo, etc., por supuesto no matando con una patada obviamente, pero en zonas de tabernas y bares como esas, es mas... digamos... normal encontrar el cuerpo de un tipo como ese en un callejón, mas aún si estaba armado”, tenía cierta lógica pero igual me sorprendía ¿cómo es que nadie se ocupa de eso? ¿Qué clase de seguridad puede tener la gente de este sitio?, lo que más me asombraba era que lo tomaran tan a la ligera, luego Amrod volvió a hablar –“Pero no debe volver a ocurrir ¿esta claro? No quiero mas problemas y tu menos que nadie debe buscarlos Ireth, en tu situación actual podría tener terribles consecuencias para ti” me dijo con mucha seriedad, -“Si capitán” contesté mirando al suelo, aunque me sentía terrible, había matado a un tipo así sin mas ni más y nadie le importaba... tienes que aprender a controlar tu fuerza Ireth o terminaras mal... muy mal... ¿dios porque? ¿Por qué me ha pasado todo esto?, no era que yo buscara problemas, mas bien los problemas me buscaban a mí...

Capítulo VII Editar

Después de otro rato de silencio Amrod habló –“Bueno tenemos que descansar, mañana tendremos la reunión en la central y será larga, además dentro de dos días partimos a Utapau, Iré por Keira que está ocupando tu cama durmiendo la borrachera” dijo levantándose del sofá, Ghent lo detuvo rápidamente alzando una mano hacia él –“Tranquilo Amrod déjala dormir, a mi no me molesta de todos modos he estado durmiendo en el sofá estos días” le dijo, yo sonreí para mis adentros tan dulce como siempre y oportunista empedernido, -“¿Pero donde dormirá Ireth?, a menos que quiera venirse conmigo” dijo Amrod mirándome, sentí un cosquilleo raro en el estómago, en su casa... a solas... no no no, deja de pensar idioteces Ireth, y me sonrojé como idiota, Ghent clavó sus ojos en mi alzando una ceja y dijo –“¿Ireth? Tu decides” empezando a sonreír maliciosamente, bah no seas tonta no pasará nada, Amrod es un hombre respetuoso, jamás ha insinuado nada pensé –“Bueno si no es molestia no tengo problema” dije tímidamente, la vocecilla de mi mente de nuevo habló serás hipócrita, te encanta la idea.....¡cállate de una vez! No me interesa Amrod no no y ¡NO!, -“No es ninguna molestia Ireth, anda, recoge tus cosas y vamonos que es tarde” dijo Amrod sonriendo. No sé porque estaba nerviosa mientras recogía mis pocas cosas, bueno si sabía el porque y era hora de aceptarlo: el capitán Amrod me gustaba y mucho, pero debía escuchar la advertencia de Ghent, nada de ilusiones, además Keira estaba en medio, yo no iba a aguantar mas amenazas de su parte, imagínate cuando se entere que dormiste en casa de su hombre... se pondrá furiosa... bueno veremos que pasa, recogí todo rápido y lo metí en una mochila que me prestó Ghent. Amrod me esperaba ya del lado fuera de la puerta, de pronto Ghent se me acercó y me dijo en voz muy baja –“Ya sabes, cuidadito con el rubio eh, no se pongan a inventar mucho”, lo miré sorprendida que pasado es, le sonreí y le conteste –“Y tú cuidadito con la morena que se quedan solitos”, a esto él se llevó una mano al pecho como si estuviera sumamente ofendido –“¿Yo? Como osas mujer pensar algo así de mí, yo soy un chico inocente, incapaz de malos pensamientos, que horror” dijo abriendo mucho los ojos haciéndome reír, él sonrió y me dijo –“Hablando en serio cuidadito con portarse mal, que pases buenas noches”, me dio un beso en la mejilla y nos dirigimos a la puerta.

Ellos se dieron la mano despidiéndose –“La cuidas eh, y la tratas bien mira que aquí ella era una princesa” le dijo Ghent a Amrod, este sonrió y le contesto –“Tranquilo que la trataré como a una reina, cuida de Keira, nos vemos por la mañana y pórtate bien”, -“Seguro que si capitán” le dijo Ghent llevándose una mano a la frente como en saludo militar, Amrod se volvió hacia mi –“Venga señorita vamos”, le dije adiós a Ghent y salimos del lugar. Mientras nos dirigíamos a su casa hablamos un poco sobre el incidente del cornudo, yo aún estaba preocupada al respecto, pero sus palabras eran tranquilizadoras, eso sí, me dijo infinidad de veces que no debía repetirse, la verdad era innecesario decirlo, no tenía ningunas intenciones de andar matando cornudos por ahí, pero había otra cosa que me tenía intranquila, ¿Qué pasaría con Keira? Así que no aguanté mas y le pregunte –“Capitán... digo... Amrod, ¿qué pasará cuando Keira despierte y sepa que soy miembro del equipo?”, él no me miró, solo me dijo con calma –“Ya yo te dije eso. Tendrá que aceptar las cosas como son ahora”, yo me detuve de pronto y lo miré muy seria, el se volteó y me vio con curiosidad –“¿Qué?” preguntó, -“Mire capitán, ya yo viví en mi propio pellejo el carácter de ella, y sólo porque usted se fue de casa a pedirme disculpas, la verdad no tengo ningunas ganas de averiguar como va a reaccionar al saber que tendrá que ver la cara todos los días, incluyendo en el paquete el hecho que esta noche yo duerma en su casa” le dije, el me miro por un rato en silencio sin moverse, luego se acercó y puso sus manos sobre mis hombros mirándome directo a los ojos, casi me da un paro cardiaco no te sonrojes... demonios no te sonrojes... –“Mira Ireth. Deja de preocuparte ¿quieres? Yo me ocupo de eso. Keira obviamente armará un alboroto pero no te hará nada, no lo voy a permitir. Y en mi casa se queda quien yo quiera, porque es mi casa no de ella, así que ella no tiene derecho a reclamar nada por eso ¿esta claro?, Además hasta donde tenia entendido solo vamos a dormir ¿o es que pensabas que tenía otros planes?” me dijo y sonrió con picardía, ahí me sonrojé en el acto abriendo los ojos de par en par, desvié la mirada al segundo –“Por dios capitán jamás pensaría algo así” dije muriéndome de vergüenza, él soltó una carcajada, paso un brazo por encima de mis hombros y empezamos a caminar de nuevo –“¡No seas tonta era una broma! Jajaja pobre... discúlpame no quería avergonzarte” me dijo y siguió riendo, idiota... bonito chiste y yo más idiota por caer así y sonrojarme como boba.

El hogar de Amrod quedaba en un edificio más bonito que el de Ghent, tenía mas transpareacero que duracemento y las luces de la ciudad se reflejaban en ellos haciéndolo ver como si brillara desde dentro. También Amrod vivía en un nivel mas alto que Ghent, cosa que no me agradó mucho cuando tuvimos que tomar el turboascensor que iba por el lado fuera y era de transpareacero, la altura y la velocidad me aterró un poco, pero gracias a los cielos fue un viaje rápido. Aunque el lugar era sencillo y moderno, el interior de su casa era otra cosa completamente, no era lujoso, mas bien modesto, pero no había sillas disparejas y todo estaba en perfecto orden, los muebles eran antiguos, dos sofás un poco gastados estaban en el centro de la sala con una mesa de madera antigua entre ellos, la cocina también formaba parte del salón como en casa de Ghent, pero este era mas amplio y tenía dos habitaciones, cosa que alivió mi preocupación, era impensable que el capitán durmiera en el sofá también por mi culpa, porque sabia que jamás me dejaría dormir en el sofá a mi. Pero no eran los muebles, o la mesa de madera, o las dos habitaciones las que hicieron que me impresionara el sitio, era la gran cantidad de holoproyectores que habían por todas partes ¿qué proyectarían? ¿Para que necesitaba tantos? –“No es un palacio como merece la invitada, pero es cómodo ¿te gusta?” dijo Amrod detrás de mí, yo me volví y lo mire sorprendida –“Claro que si, es muy acogedor, y yo no merezco ningún palacio no soy ninguna princesa” le dije, él sonrió –“Deberías serlo” dijo, yo le sonreí tímidamente, volví a mirar a mí alrededor y le pregunte –“¿Para que tantos holoproyectores?”, él se acercó a mí y me guiñó un ojo –“Esto te va a gustar, es mi pequeña colección” y se dirigió a un panel de interruptores, accionó los interruptores y la luz principal se apagó para dar paso a las proyecciones de cientos de holomapas que salían de los proyectores, me quedé boquiabierta como un niño pequeño al cual le muestran una montaña de caramelos, dejé la mochila en el piso y avancé hacia los mapas, de tantos planetas distintos, colores brillantes, ¡era genial! Poco a poco iba reconociendo cada uno: Naboo, Alderaan, Hoth, Corellia, Dantooine, Nal Hutta... él me miraba con los brazos cruzados –“Son todos los lugares que pisado en mi vida, siempre hago una copia del archivo y lo guardo aquí, es relajante verlos y siempre descubro algo nuevo en cada uno de ellos, claro no logro memorizarlos como tu, pero lo intento” dijo mientras yo paseaba por el salón, estaba encantada, lo miré y le dije –“¿Pequeña colección? Wow esto es increíble”, él sonrió y me dijo –“Sabía que te iba a gustar, pero bueno es muy tarde ya, mañana habrá tiempo para que los veas con calma. Ven que te muestro donde dormirás” se volvió y apagó los holoproyectores y volvió la luz principal, sentí como si la magia hubiese sido levantada de pronto, él se veía tan atractivo en la penumbra que desee que no hubiese encendido las luces, Ireth deja esos pensamientos, no es momento de tonterías me dije. Amrod me llevó a una de las habitaciones y me dijo que me pusiera cómoda, que podría tomar lo que quisiera, que era mi casa, tan amable como Ghent con razón son amigos pensé, se parecían en muchas cosas pero lo que Ghent tenía de divertido y jovial, Amrod lo tenía de atractivo y apacible, –“Bueno duerma bien hermosa dama, nos vemos por la mañana” me dijo asintiendo levemente con una sonrisa y se fue. No puedo describir como me sentía, todo esto parecía un hermoso sueño del cual no quería despertar.

A la mañana siguiente desperté temprano, me di una ducha rápida y salí al salón, Amrod no estaba ahí así que supuse que todavía dormía. No pude contenerme y activé los holoproyectores, no se veía tan bonito en la luz del día, pero igual estaba fascinada. Pasé horas observándolos, decidí hacer algo entretenido y tomé notas detallando lo que veía en cada uno para luego enseñárselas a Amrod. Estuve entretenida por lo que parecieron horas, de pronto Amrod salió de su habitación –“Buenos días. Te levantaste temprano” dijo, me volví a mirarlo y le dije sonriendo –“Buenos días. Si, es que estaba ansiosa por estudiar esto, disculpa mi abuso”, dios parecía un ángel, vestía solo unos pantalones de tela sueva color crema, su cabello suelto lo hacía aun más atractivo, jamás lo había visto sin la coleta, me quedé embobada mirándole mientras caminaba a la cocina –“No te preocupes. ¿Has desayunado?” preguntó dándome la espalda mientras tomaba un vaso y se servía agua, -“No aún no, estaba distraída con esto” le contesté tratando de concentrarme en el holomapa que tenía enfrente, -“Bueno entonces te haré un desayuno de campeones” dijo, yo sonreí pero seguía mirando al holomapa, la verdad no veía el holomapa, veía el reflejo de Amrod en el cristal de la ventana detrás del holomapa, -“¿Dormiste bien?” preguntó mientras hacia el desayuno, -“Si gracias, muy cómoda, la verdad yo no duermo mucho, mas bien descanso con los ojos cerrados” le contesté aún mirándole por el reflejo, él se dio cuenta y me miró del mismo modo y sonrió –“¿Cómo es eso de descansar con los ojos cerrados? ¿Acaso eso no es dormir?” preguntó, -“Descanso pero estoy alerta, no me duermo” le contesté, -“¿Alerta? ¿Y eso porque? ¿te sentías nerviosa?” volvió a preguntar sonriendo, ¿en qué estará pensando? –“No, pero siempre estoy así alerta, no sé por qué, me imagino que será algo que ver con mis costumbres que no recuerdo” le dije, él se concentró de nuevo en lo que hacía (cosa que no le preste ninguna atención) –“Ah entiendo” dijo finalmente.

Desayunamos conversando animadamente, él se sorprendió mucho cuando le mostré mis notas, estaba encantado y yo mas encantada aún viéndole como revisaba la data, parecía un niño, estaba embobada viéndole por largo rato hasta que él me miró como de reojo y sonrió, a esto yo me concentré en la comida enseguida ahí vamos de nuevo sonrojándote como tonta. Después de comer nos alistamos para salir en busca de Ghent y Keira, esto me tenía un poco preocupada ¿cómo reaccionaría ella? ¿Intentaría coserme a tiros de nuevo?, traté de no pensar en eso, pero durante todo el camino no dije palabra, sentí varias veces que los ojos penetrantes de Amrod me miraban, pero él también se mantuvo en silencio. Llegamos a casa de Ghent y este nos recibió sonriente como siempre –“Buenos días señores ¿qué tal la noche?” dijo, -“Muy bien, descansamos lo suficiente ¿Dónde está Keira?” preguntó Amrod mirando alrededor, de verdad ¿en donde estaba? No había señal de su presencia, el rostro de Ghent se ensombreció un poco –“Se fue temprano, estaba calmada pero no bien, dijo que iba a ducharse a su casa y que luego se reuniría con nosotros en la central” dijo, Amrod se quedó pensativo unos segundos –“Bueno así será, ¿estas listo? La reunión empieza en una hora y no quiero llegar tarde” dijo finalmente, Ghent tomó algunas cosas que estaban sobre la mesa y las metió en una especie de maletín, -“Listo” dijo, y nos dispusimos a salir, Ghent se me acercó y me pregunto –“¿Qué tal? ¿Qué te pareció su cole de mapitas?”, yo lo miré un poco sorprendida, este sabía y no me dijo nada –“Wow increíble” le dije, Amrod sonrió y dijo –“Le gustó tanto que hizo un informe completo de todos antes del desayuno. De verdad mujer eres sorprendente, y yo que pensaba que estaba obsesionado con mi trabajo”, -“Bueno amigo, que el director no lo sepa o te quedas sin empleo, Chica bonita y más eficiente que tu... hasta yo te despido” dijo Ghent entre risas, yo me sentí un poco avergonzada, la verdad mi intención no era esa, pero al mismo tiempo me sentí orgullosa de mi misma, Amrod estaba contento de tenerme en el grupo y me lo había ganado yo sola, eso para mi era suficiente...

Capítulo VIII Editar

La oficina central de Cartografía era un edificio ovalado que sobresalía de la superficie (bueno superficie... mas bien a unos 2500 mts de la verdadera superficie de Coruscant), parecía una babosa gigante que descansaba sobre la tierra, obviamente no era tan feo como una babosa pero eso parecía. Era casi completamente de transpareacero, pero en su interior se podía ver una estructura esférica de duracemento y duracero ¿qué sería eso? Pues lo sabría en unos minutos. Habíamos tomado un speedertaxi para llegar más rápido así que disfruté de otra vista de la ciudad desde el aire, poco a poco me había acostumbrado a la altura así que estuve tranquila, además por supuesto de estar entre los dos hombres más geniales que había conocido. Al aterrizar a la puerta del impresionante edificio y salir del speedertaxi, Keira vino a nuestro encuentro, se veía muy diferente a la noche anterior, perfectamente arreglada con una especie de uniforme color caqui, ahí pude notar que, con todo y lo loca que pudiera estar, era una mujer atractiva y fuerte. Saludó a Amrod con formalidad y no pudo faltar por supuesto una mirada de odio hacia mí, volvió a mirar a Amrod -“Capitán, quería disculparme por lo de anoche, yo...” empezó a decir ella, cada palabra parecía costarle un mundo pronunciarla pero Amrod la interrumpió –“No Keira, hablaremos de eso después de la reunión, ahora no es el momento ni el lugar” le dijo con calma, ella lo miró fijamente por unos segundos y bajó la mirada –“Si capitán” dijo, y todos nos dirigimos a la puerta para ingresar al edificio.

Ghent y yo íbamos caminando detrás de Keira y Amrod, Ghent me contaba como habían hecho el edificio y que en un principio la República estaba negada a construirlo, pero que al final al notar la importancia de la organización cedieron y construyeron la magnifica estructura. Una vez adentro pasamos por varios salones y pasillos que rodeaban la esfera central, llenos de holos de planetas y ciudades, el piso era brillante y reflejaba todo como un espejo, pasamos por una especie de arco donde había un hombre uniformado, un guardia de seguridad, el cual al ver que yo no tenía ninguna identificación me detuvo –“Señorita su identificación por favor” dijo con una voz grave, yo le miré y le dije que no sabía de que hablaba, en eso Amrod vino al rescate –“Viene conmigo, es una invitada de un planeta lejano y su gente no usa identificación” le dijo sonriendo, el guardia me miró detenidamente, no parecía muy convencido pero igual me dejó pasar ¿qué le pasa a este? ¿Pensaba que me robaría un holomapa o qué?, esto a Keira le dio gracia y sonreía con malicia, pero en lo que Amrod se volteó la sonrisa desapareció en el acto. Nos dirigimos a una puerta de metal y transpareacero muy grande que daba al interior de la esfera, yo estaba maravillada solo con la parte exterior, pero lo que vi dentro de la esfera fue mas de lo que podía imaginar. La esfera por dentro era una especie de anfiteatro circular y como escenario en el centro había la holoproyección más increíble que había visto, era un gigantesco holomapa de la galaxia entera, yo me quedé de piedra con la boca abierta admirando aquello, si Ghent dijo antes que los ojos no me cabrían en el rostro con ver la ciudad desde el aire se quedó corto, esto era para mi algo millones de veces mas impresionante –“¿Qué te parece? ¿A que la colección del capitán es una ridiculez al lado de esto?” dijo Ghent a mi lado, -“Increíble” suspiré, pero Keira, para no perder la costumbre, tenía que ser desagradable –“Bah, es sólo un holomapa ¿qué puede tener de increíble?” dijo pasando a nuestro lado. Bajamos hacia las primeras filas del anfiteatro, ahí habían ya varias personas hablando y revisando data, uno de ellos, un hombre alto, delgado y de cabello cano saludó sonriente a Amrod –“Capitán Bowell que gusto en verle, llegó justo a tiempo ya íbamos a comenzar sin ustedes” dijo estrechándole la mano, -“Igualmente Director, es agradable estar de vuelta” le dijo Amrod, yo no sabía el apellido de Amrod así que hice una nota mental con eso, -“¿Pero que dices hombre? Si tu odias estar en casa. Vengan que debemos comenzar” le dijo el director indicando un espacio en las gradas, se volvió hacia Ghent y Keira –“Ghent, Keira, gusto de verles, siéntense” les dijo, luego me miró a mí con curiosidad y dijo sonriendo –“¿Y quien es la hermosa dama que les acompaña?”, Amrod tomó la palabra enseguida –“La nueva miembro de mi equipo director, ella es Ireth” dijo extendiendo su mano hacia mí, ante esto Keira fulminó con la mirada a Amrod pero no dijo nada, se sentó con cara de pocos amigos y se cruzó de brazos mirando al frente, el director extendió su mano hacia mí –“Un placer señorita, soy el director de esta organización Liam Smith, para servirle” dijo sonriente, le estreché la mano –“El placer es mío Señor Smith” le dije con una sonrisa tímida, el director se volvió hacia Amrod –“Bonita chica, ya veo que tu buen gusto no cambia Bowell” dijo sin dejar de sonreír, a esto tanto Amrod como yo nos sonrojamos, Keira puso una peor expresión en su rostro y Ghent soltó una risotada –“Si, parece que las pide por catálogo” dijo sentándose al lado de Keira, -“Y tu fuiste mi único pedido equivocado al parecer” contestó Amrod alzando las cejas.

La reunión fue larga, se aclararon detalles, se intercambió data, ultimando todo para nuestra misión en Utapau, Amrod expuso los informes en que habíamos trabajado con orgullo y el director pareció muyu satisfecho –“Excelente trabajo Capitán Bowell, veo que esta vez te has preparado mejor que nunca” le dijo el director, -“Bueno director esto fue gracias a nuestra nueva miembro, que se ha aplicado mucho en su trabajo y posee una habilidad especial para los detalles” dijo Amrod sonriéndome, yo como era usual me sonrojé, Keira soltó un resoplido mirando hacia otro lado y Ghent también me sonrió ampliamente codeándome, -“Entonces realmente es una excelente adquisición para el equipo, bueno señores ya estamos listos, esperaré que su nueva misión salga tan bien como esta última” dijo el director, todos empezaron a levantarse recogiendo sus documentos y pertenencias, Amrod se acercó al director y le dijo suavemente -“Director, si es posible me gustaría reunirme con usted ahora, necesito de su ayuda en un asunto importante”, el director lo miró con curiosidad -“Pues claro capitán, vayamos a mi despacho y hablaremos con calma” le dijo.

Con tristeza abandoné la sala con el resto, estaba tan maravillada con el holomapa que no quería irme, nos dirigimos al despacho el director en silencio, al llegar a la puerta Keira dijo –“Yo los espero fuera, necesito un poco de aire”, Amrod la miró seriamente –“No Keira, esto es algo que nos incluye a todos como grupo, me gustaría que nos acompañaras” le dijo, ella accedió de mal humor y entramos. –“Bien capitán en qué lo puedo ayudar” dijo el director sentándose tras un gran escritorio, a su espalda había una ventana panorámica de donde se veía la ciudad, era un despacho bonito lleno de holos y muebles brillantes, muy elegante. Nosotros nos sentamos en unas sillas frente al director y Amrod habló por fin –“Bueno Director esto le sonará un poco extraño, pero necesito que ayudemos a Ireth con respecto a su existencia en la República” le dijo, le relató la historia de cómo me habían encontrado, y que no recordaba nada de mi pasado, el director me hizo varias preguntas que yo contesté como pude, era difícil decir de donde venía si no lo recordaba, -“En fin, no sabemos si su familia la busca, así que necesitamos revisar si hay alguien buscándola, si no algún modo de que ella les encuentre, en cualquier caso ella necesita identificaciones, etc, para poder viajar con nosotros, y pensé que nos podría aligerar un poco el proceso”, dijo Amrod finalmente, el director meditó unos segundos y contestó –“Por supuesto Bowell faltaba más, si la chica es tan buena en su trabajo es conveniente para todos que no existan problemas de ninguna clase”, dijo con tono suave, -“Le aseguro que es excelente en lo que hace” dijo Amrod y me guiñó un ojo casi imperceptiblemente, el director tomó un datapad e introdujo un datacard en él –"Te daré el contacto de un viejo amigo que trabaja en la central de información, archivos y expedientes, es un Bothan de nombre Fir´ok” dijo, sacó el datacard y se lo dio a Amrod –“Él les ayudará en todo lo necesario, díganle que van de mi parte y les ayudará sin pensarlo, me debe un favor desde hace años” agregó sonriendo, -“Muchas gracias director, el resultado del trabajo vale la pena la molestia” dijo Amrod, el director sonrió más aun y dijo –“Si los resultados son esos excelentes informes molestaré al canciller de ser necesario”, yo cada vez me hundía mas en la silla de vergüenza, Keira por el lado contrario parecía cada vez mas mal humorada, Ghent se me acercó y me dijo en voz baja –“Creo que el director se enamoró de ti” me guiñó un ojo y se alejó sonriendo, yo me tuve que aguantar la risa y lo miré abriendo mucho los ojos, luego Amrod dijo levantándose –“Nosotros tenemos que irnos, mientras menos tiempo perdamos mejor, ya mañana salimos a Utapau y quiero todo listo a tiempo”, el director se levantó y nosotros le seguimos (Ghent, Keira y yo), él rodeó la mesa y se acercó a Amrod –“Bueno Bowell si necesitas mas tiempo solo dilo y te será concedido, es mejor evitar cualquier complicación”, le dio la mano a Amrod y este dijo –“Una vez mas muchas gracias director, no se arrepentirá”, -“Tranquilo que no es molestia, bueno vayan pues muchísimo gusto en verles de nuevo y buen viaje mañana” dijo el director y soltó la mano de Amrod, -“Gracias de nuevo, nos veremos pronto otra vez” le dijo Amrod, -“Eso espero, ustedes son el mejor equipo de la organización y al parecer eso mejorará mas aun” dijo el director sonriéndome, yo me sonrojé como por enésima vez y nos despedimos.

Salimos del despacho del director y nos dirigimos a la salida del edificio. Mientras caminábamos Amrod dijo –“Ghent lleva Ireth a ver al amigo del director y adelanten lo más posible”, -“¿Pero porque? ¿Ustedes no vienen?” preguntó Ghent con curiosidad, Amrod le contestó mirando a Keira –“Hay ciertas cosas que necesito hablar con Keira a solas, nos veremos después” y avanzó hacia la salida seguido de Keira, Ghent y yo nos miramos las caras, nos encogimos de hombros y empezamos a caminar, de pronto Ghent pasó un brazo por encima de mis hombros y me dijo sonriendo –“¿Qué te parece cariño? Al fin de nuevo a solas” yo sonreí ampliamente y le conteste –“¿Qué mas puedo pedir? Me parece genial” yo pasé un brazo por su cintura y salimos del edificio.

Ghent y yo tomamos otros speedertaxi hasta la central de información, era un edificio muy alto, casi todo de cristal (transpareacero para ser exactos), nos dirigimos a la recepción de la planta principal del lugar, nos recibió un androide que parecía una mezcla de araña y humanoide, Ghent le dio el datacard que nos dio el director y le dijo que íbamos a ver al fulano Fir´ok, el androide se tomó un buen rato en contestar –“¿Vienen de parte de quien?” preguntó, -“De parte del Director de la Central de Cartografía el señor Liam Smith” le contestó Ghent, unos minutos mas de silencio y volvió a hablar –“El señor Fir´ok es una persona ocupada, pero les recibirá al parecer sabía de la visita. Tomen el turboascensor Nº 37K, el de la izquierda, nivel 1138, departamento 880P”, -“Gracias” le dijo Ghent y nos dirigimos al condenado turboascensor, gracias al cielo no tenía vista hacia fuera porque subía a una velocidad de muerte, al detenerse casi me caigo –“¡Hey señorita! No se me caiga ¿Ya pierdes el equilibrio sin tomar nada?” dijo Ghent sonriendo y agarrándome por un brazo, -“Ja ja tan chistoso como siempre” le dije muy seria y me solté mientras él se destortillaba de risa. Salimos del turboascensor y nos recibió un androide de protocolo que nos llevó a través del departamento 880P hasta la oficina de Fir´ok, el sitio era extraño, lleno de gente que iban de acá para allá revisando data en una innumerable cantidad de terminales electrónicas, pero con todo el movimiento había un silencio sepulcral, mientras atravesamos el recinto fuimos el centro de todas las miradas –“Al parecer no reciben muchas visitas por aquí” me dijo Ghent en voz baja. Al fin llegamos a la pequeña oficina de nuestro contacto, ni comparable con la del director Smith, esta era mucho más pequeña y estaba atestada de terminales, archivos y cuanto equipo para almacenar data existiese en el universo, no vimos a nadie detrás del abarrotado escritorio, así que nos quedamos mirando el pequeño espacio hasta que una voz que parecía etérea nos habló haciéndonos saltar, -“Buenas tardes... así que ustedes los envía Smith... si... el me avisó si... claro claro”, la criatura era bajita y peluda, con un hocico largo, era algo encorvado, de ojos violáceos, la piel era de color marrón claro y se movía de forma extraña, según supe después era bajo para los estándares de los Bothan y que era algo viejo. Nos veía como si nos hiciera rayos x –“¿En qué puedo ayudarles?” dijo mientras se dirigía con esfuerzo a su escritorio, prácticamente no había espacio para moverse, así que tuvo que dar varias vueltitas antes de encontrar un camino por donde pasar. Ghent le explicó el motivo de la visita, que necesitábamos información de que alguien me buscara, de algún naufragio registrado en Naboo, o algo que tuviera que ver con mis costumbres, el señor Fir´ok me hizo varias preguntas y tecleaba en un terminal mis respuestas. Además de esto Ghent también le preguntó si había manera de hacerme un registro temporal en la República si no se encontraba nada en los archivos que respondiera a mi descripción. –“Mmmm... la información no es un juego amigo, y es difícil encontrar algo tan específico, puede que en unos días tenga resultados, eso si interrumpo el trabajo actual y solo me dedico a esto, cosa que es casi imposible” dijo Fir´ok, Ghent se inclinó un poco y le dijo –“Señor Fir´ok se que está sumamente ocupado, pero estoes de suma importancia, mañana partimos en una misión importante bastante lejos y la señorita no puede viajar en esa situación”, la criatura se quedó pensativa un rato antes de responder moviendo su piel, -“Entiendo perfectamente, pero como le dije la información no es un juego. Lo que sí puedo hacer ahora mismo es el registro temporal de la señorita mientras se obtiene algún registro verdadero, aunque no es algo que se pueda hacer así no mas, lo hago sólo porque son un caso especial” dijo la criatura tecleando de nuevo en el terminal que tenía enfrente –“Eso sería genial Señor Fir´ok se lo agradeceremos en el alma. El resto de la información nos la puede mandar por nuestro canal privado a la nave, no habrá problemas” le dijo Ghent visiblemente aliviado, yo también me sentí más tranquila, la perspectiva de tener que retrasar todo por esto tal vez por días no era alentadora. –“Bien empecemos con el registro” dijo Fir´ok tecleando rápidamente –“¿Nombre?” preguntó, -“Ireth, señor” le respondí, -“¿Lugar de procedencia?", –“Naboo” respondió Ghent, -“¿Edad estándar?”, a esto Ghent y yo nos vimos las caras, yo no tenía idea de mi edad, sé que había vivido muchísimos años, cosa normal para mi raza, pero no cuantos exactamente, además no tenia idea que significaba edad estándar, entonces Ghent volvió a contestar por mí –“25”, la criatura siguió tecleando –“¿Descripción? Ah eso puedo verlo yo mismo... cabellos rojos... ojos violeta...” y siguió murmurando por un rato mirándome de cuando en cuando, -“¿Lugar de residencia?” a esto Ghent le dio su dirección casi sin pensar, -“¿Ocupación?” –“Cartografía” contestó de nuevo Ghent, y así siguió preguntando cosas, que si estuve en la cárcel alguna vez, que si pertenecía a algún grupo religioso conocido, mi raza no la preguntó así que asumí que me puso como humana, cosa que no me agradaba pero como yo no sabía el nombre de la mía ni modo, preguntó si estaba casada, que si tenía hijos, que si pertenecía a alguna banda criminal (como si yo iba a contestar eso afirmativamente), etc, etc, finalmente paró de teclear y dijo –“Bien, listo entonces repitamos la información a ver si está correcta. Señorita Ireth Señor, Humana, originaria de Naboo...” –“¿Ireth Señor? ese no es mi apellido” le interrumpí, Ghent soltó un resoplido aguantándose la risa, la criatura rió suavemente como tosiendo y dijo –“Ah sí que tonto jeje ¿Apellido?” a esto Ghent y yo nos volvimos a mirar, y Ghent volvió a contestar por mí –“Lirsha”, mientras Fir´ok tecleaba rápidamente yo miré a Ghent con sorpresa, ese era su apellido ¿Por qué lo dio como el mío?”, él me guiñó un ojo y miró a Fir´ok –“Será registrada como mi hermana” le dijo, Fir´ok nos miró a ambos y volvió a su pantalla –“Si ya veo el parecido” dijo riéndose con su suave tocesita. Luego de unas horas estaba todo listo, me entregó una especie de datacard que sería mi identificación –“Bueno aquí tiene Señorita Lirsha, esto no debe perderlo o estará de nuevo en un aprieto. Y muchachos esto lo hice porque le debía un gran favor a ese zorro del Smith, yo no falsifico documentos, ni me salto todas las normativas de mi trabajo así no mas, la información no es juego” dijo con seriedad, estrechó nuestras manos y nos despidió con la promesa de que en lo que tuviera los datos que le pedimos nos los mandaría enseguida. Salimos del edificio mucho mas animados –“¿Qué favor le debería al director Smith? Sería digno de averiguar” dijo Ghent pensativo mientras caminábamos pata tomar un speedertaxi, -“Eso no es de nuestra incumbencia Ghent” le dije muy seria, él me miró con sorpresa –“¿Pero que dices? ese tipo es un excelente contacto, imagina todo lo que podrías averiguar con que solo te deba un favor” dijo como si hubiese dicho un pecado, yo sonreí y le dije como regañándolo –“¡Ghent! ¡La información no es un juego!”, él soltó una carcajada y dijo –“¡Ahora si pareces mi hermana! Vamos te llevaré a comer algo y luego a celebrar, ya eres la Señorita Ireth Lirsha, cartógrafa de la República” me pasó un brazo por los hombros y avanzamos sonrientes. Ya era alguien en la República, no un alma en pena sin nombre, tenía un trabajo, amigos ¡hasta un hermano nuevo!, nada en el mundo podría quitarme la sonrisa que llevaba en el rostro...

Capítulo IX Editar

Fuimos a comer al mismo sitio en donde intentamos cenar mi primera noche en Coruscant, conversamos animadamente, él me contó como se había levantado Keira esa mañana, que se sentía avergonzada y que temía perder su trabajo, yo no opiné al respecto, la verdad si lo perdía se lo buscó ella misma, pero no creía que Amrod la iba a echar así por un error, según Ghent era la primera vez que la veía así tan mal y estaba preocupado. Pobre Ghent, sabía lo que se sentía el querer a alguien y no ser correspondido, aunque no recordaba como me pasó eso a mí, simplemente eran sentimientos que tenía en mi interior que no lograba regresar completamente a mi memoria. Llegaron unas bebidas que había pedido Ghent y brindamos por mi nuevo nombre, seguimos hablando durante la comida, pero justo al terminar de comer el comunicador de Ghent recibió una llamada –“El hombre más guapo de la galaxia al habla” dijo Ghent, yo me reí con esto y salió la voz de Amrod por el comunicador –“Si sigues respondiendo así tus llamadas todo el mundo va a pensar que llamé a una línea caliente clandestina de homosexuales ¿Dónde están?” dijo, yo me reí mas aun con la expresión de enojo de Ghent –“En el sitio de siempre terminando de comer ¿Van a venir?” le dijo Ghent, -“Yo sí, Keira se fue a su casa” contesto Amrod, a esto Ghent y yo nos vimos con sorpresa, bueno no era de extrañar no esperaba que ella vendría feliz a reunirse con nosotros estando yo ahí y celebrar por mí, -“Bueno vale, te esperamos ¿Pero porque no quiso venir?” preguntó Ghent, -“Luego te cuento ¿Resolvieron algo con el amigo de Smith?” preguntó Amrod, -“Si, mas de lo esperado, pero hablaremos de eso aquí también” contestó Ghent, -“Vale, voy en camino. Ah... una cosa mas” dijo Amrod, -“¿Qué?” preguntó Ghent con curiosidad, -“Tu no eres el hombre más guapo de la galaxia” dijo la voz de Amrod riendo, -“Ja ja ja... eso es lo que tu crees ricitos de oro” contestó Ghent y cortó la comunicación, yo todavía reía con la conversación de ellos entonces Ghent dijo –“Él dice ser el mas guapo, pero aún no llega ni a la mitad de mi record”, yo alcé una ceja –“¿Es que soy hermana de un casanova empedernido?” le dije sonriendo, él puso su cara de conquistador barato y me dijo –“Para que veas hermanita, bajito, con poco cabello, mecánico y todo las nenas me aman” yo solté una carcajada y seguimos conversando.

Luego de mucho tiempo Amrod llegó, al caminar hacia nosotros yo le miraba embobada como siempre, Ghent se dio cuenta y me dijo sonriendo –“Oye sin babear la mesa” yo volví a la realidad de golpe y lo miré –“¿De qué hablas?” le pregunté, el simplemente se echó a reír, -“¿Cómo están muchachos?” dijo Amrod al llegar sonriendo y acercando una silla a la mesa para acompañarnos, -“Muy bien capitán” contesté, Ghent me miró de reojo y dijo –“Algunos ahora están mejor ya que nos acompañas”, yo abrí mucho los ojos te voy a ahorcar Ghent, -“¿A que te refieres?” preguntó Amrod, -“Nada olvídalo” respondí yo en el acto, Ghent lo que hacía era reírse, así que cambié el tema rápidamente –“¡Ya tengo identificación!” dije animada, -“¿Sí? ¡Wow que rápido y que bueno!” dijo Amrod sonriendo ampliamente y me abrazó, yo me quedé de piedra no me esperaba eso, estaba roja como un tomate cuando Amrod me soltó y Ghent se doblaba de risa, -“Felicidades, entonces hay que celebrar ¿qué toman?” pregunto Amrod ignorando las risas de Ghent, finalmente yo encontré mi voz –“No lo sé, lo pidió Ghent” dije suavemente todavía roja, Ghent al fin se calmó lo suficiente para hablar –“Cerveza Corelliana, Ireth no toma nada más fuerte y menos mal” dijo y siguió riendo, –“Ah perfecto” dijo Amrod y llamó al mesero, a estas mientras Amrod no veía, intercambie unas miradas fulminantes con Ghent que no paraba de reír, desgraciado deja de reírte! le decía sin hacer ningún sonido, de pronto Amrod preguntó –“¿Me podrían contar el chiste? Al parecer es muy bueno que te causa tanta gracia Ghent”, ante mi mirada de furia Ghent dejó de reír en el acto, me miró por unos segundos y luego contestó –“Nada nada, chiste local”, Amrod alzó una ceja y me miró, yo cambié la expresión al segundo por una de inocencia –“¿Qué?” le pregunté, Amrod nos miró a los dos por unos segundos y dijo –“No se porque presiento que no me quieren decir que se traen, y que estoy seguro que no es nada bueno”, -“Nah sólo bromas entre nosotros, venga pide la cerveza para contarte del episodio Bothan y tu nos cuentes de Keira” le dijo Ghent sonriendo.

Le relatamos como nos había ido con el Bothan Fir´ok, las preguntas que hizo y lo que tardaría en enviarnos la información que le pedimos, le mostré el datacard que era mi nueva identificación, Amrod lo tomó, lo vio y soltó una carcajada –“¿Lirsha? ¿Se casaron también?” preguntó, a esto tanto Ghent como yo casi nos ahogamos con la cerveza y lo miramos con sorpresa, luego yo fruncí el ceño y le arrebaté el datacard –“No seas idiota, me registró como su hermana no su esposa, además ¿qué apellido íbamos a decir si yo no sé el mío?”, le dije mirándole de reojo, -“Hey no te enojes solo fue una broma. Que se yo... le podrían haber dado el mío” dijo sonriendo, Ghent se volteó aguantándose la risa, yo me sorprendí de nuevo ¿se volvió loco? La vocecilla de mi mente vino a molestar de nuevo no te hagas la loca sabes que te hubiese encantado la idea....¡calla ya!, -“Será para que Keira me termine de matar” le dije, Ghent soltó la carcajada que se aguantaba, pero Amrod cambió la expresión al segundo a una de seriedad, -“¿Qué pasa?” pregunté, -“Tu lo dirás en broma Ireth, pero sus sentimientos hacia ti no son amorosos precisamente”, dijo y tomó un sorbo de su cerveza, Ghent dejó de reír en el acto y lo miró con preocupación, -“¿Qué pasa Amrod? Habla” le dijo, Amrod estuvo en silencio por unos segundos mirando su vaso y respondió –“Esta será la ultima misión de Keira con nosotros”, tanto Ghent como yo nos quedamos de piedra, después de unos minutos Ghent preguntó –“Pero... ¿Por qué? Termina de hablar hombre”, Amrod sorbió de nuevo su cerveza y contestó –“Tuvimos una gran discusión esta tarde, puse fin a nuestra situación y se enfureció, nunca pensé que guardara tanto rencor, pero es culpa mía. En fin a la final se calmó un poco pero igual me dijo que no podría vivir ni trabajar con Ireth, entonces renunció. Intenté por todos los medios convencerla de la contrario pero fue inútil. Mi última esperanza de hacerla cambiar de parecer es este viaje, que se dé cuenta que Ireth no tiene nada que ver con nuestra situación personal”, se le veía triste, lógico ella ha estado con ellos por 20 años, aunque para mí no era mucho para ellos si lo era, independientemente de extraña relación con Amrod, ella era parte importante del grupo, me sentí culpable por esto, aunque no tuviera culpa alguna, pero el hecho de que se perdiera a un miembro importante por mi mera presencia no podía soportarlo, -“Mira Amrod, yo no quiero ser la causa de que ella renuncie, la que debe irse soy yo, ella lleva con ustedes 20 años y yo solo unos días, cosa que no puede compararse” le dije con mucha seriedad, Ghent y Amrod me miraron atónitos, -“¿Pero que dices Ireth? ¿Estas loca? Nada de eso no tienes porque irte” dijo Ghent en el acto, y enseguida Amrod le siguió –“No Ireth, tu no te vas a ningún lado, 20 años y todo, ella no debe mezclar las cosas personales con el trabajo, tú eres miembro de este equipo ahora y tu aporte es muy valioso, así que no hay discusión al respecto” dijo seriamente y bastante tajante, -“Pero capitán ¿Va a dejar que su piloto de 20 años se vaya porque una extraña que se encontraron hace unos días llegue a formar parte del grupo así no mas sin su consentimiento? No no no eso no esta bien, ustedes no saben nada de mí, ni siquiera yo misma lo sé, no voy a ser la causa de renuncias ni el objetivo de odios de nadie” le volví a decir mas seria aún, Amrod me miró por largo rato en silencio y se inclinó hacia mí –“Mira Ireth sé que no te conozco mucho, pero puedo ver en tus ojos que no eres persona de tirarlo todo por la borda por nadie después de que has llegado hasta aquí, no es culpa tuya que Keira se comporte así, como te dije tu aporte a nuestro trabajo es invaluable y no pienso desperdiciarlo por asuntos personales ni malcriadeces de nadie, además prometí ayudarte y mis promesas las cumplo, no voy a obligarte a nada pero me parece una estupidez que desaproveches la oportunidad que tienes por niñerías de los demás. Somos tus amigos, y sonará rudo, no tienes a mas nadie en este universo donde apareciste por ahora. Y dije que no había discusión al respecto” dijo señalándome muy serio, se volvió a enderezar en la silla tomando el vaso, -“Además como dije antes Keira se dará cuenta que no tienes nada que ver en nuestros asuntos personales y se quedará quieta. Si al final renuncia pues renunció y punto, es su problema” dijo y bebió un largo trago, Ghent y yo estábamos asombrados de sus palabras ¿la dejaría renunciar por mí?, estaba a punto de replicar un poco furiosa pero una mirada de Ghent me hizo desistir de la idea, pasamos largo rato en silencio, hasta que no me pude aguantar mas –“¿Entonces tendré que seguir temiendo ser la diana de tiro de Keira? Porque no creo que se quede en paz” dije mirando la mesa, Ghent abrió mucho los ojos pero no dijo nada, Amrod puso el vaso en la mesa, se volvió hacia mí y me tomó una mano –“Ya te dije que no iba a permitir que te haga daño, quédate tranquila” dijo mirándome a los ojos, yo estaba tan seria que le sostuve la mirada sin apenarme –“Bueno solo quiero que estés al tanto de que la próxima vez que me agreda no voy a huir” le dije, y era la verdad, la próxima vez iba a responder, me importaba un comino si ella terminaba peor, ya me había cansado del jueguito, Ghent se aclaró la garganta –“Bueno basta ya de discutir, vinimos a celebrar ¿o no?”, Amrod y yo nos miramos en silencio un par de segundos mas, me soltó la mano y se volvió a su bebida –“Verdad vinimos a celebrar, salud por la Srta. Lirsha” dijo y alzó el vaso, Ghent sonrió y alzó el suyo, me miró y dijo –“¿Ireth?”, lo miré y no pude evitar sonreírle, también alcé mi vaso y brindamos. Seguimos conversando un poco mas animados preguntándonos y haciendo teorías sobre que favor sería el que Fir´ok le debía al director Smith.

Cayó la noche y nos dispusimos a ir a descansar ya que al día siguiente saldríamos de viaje, yo me preguntaba dónde dormiría esa noche, asumí que me regresaría a casa de Ghent, pero Amrod dijo que mis cosas estaban en su casa y que me quedaría con él otra vez, no puse objeciones y Ghent se dio cuenta de que no lo hice, así que comenzó con sus risitas burlonas apenas Amrod dijo que dormiría en su casa de nuevo. Antes de irnos Amrod fue a los servicios y Ghent no perdió tiempo para interrogarme –“Pensé que no te interesaba” me dijo sonriendo malévolamente apenas Amrod se alejó, -“Y no me interesa Ghent” le respondí sin mirarle, -“Vamos hermanita admítelo, te gusta el rubio” volvió a decir sin dejar de sonreír, -“No Ghent” respondí de nuevo, -“Te vi como le mirabas cuando llegó, si te quitaban la mesa y la silla no te hubieses dado cuenta, así que deja de fingir” insistió, le miré al fin y el seguía con su sonrisa burlista, que imbecil eres Ireth lógico que se de cuenta si no eres discreta además Ghent no es tonto pensé, bajé la mirada y sonreí débilmente –“Bueno no te voy a negar que me atrae un poco si” admití, el se echó hacia atrás alzando las manos –“¡JA!¡Lo sabía!” dijo alzando la voz, yo mire alrededor nerviosa, por si acaso Amrod estuviese cerca, -“¡Calla! No he dicho que estoy interesada en él, dije que me atrae, son dos cosas diferentes” le dije con seriedad, él me miró y se echó a reír –“Nah, ¡te gusta el rubio! Bueno acuérdate de lo que te dije nada de ilusiones, diviértete lo que quieras pero cero sentimientos ¿vale?” me dijo sonriente, yo lo miré sorprendida –“¡Por dios Ghent! ¡es el capitán! Que diversión nada, y deja de reírte” le dije frunciendo el ceño. Seguía muerto de risa cuando Amrod regresó –“¿Otra vez con el chiste? Cuando me lo van a contar a ver si me río también” dijo con sarcasmo, Ghent se reía el doble, lo miré de reojo –“Ningún chiste capitán no sé que le hace tanta gracia” le dije a Amrod, este alzó una ceja –“¿Ah no?..no sé que se traen ustedes dos, solo espero que no sea nada que nos meta en problemas”, dijo con suavidad mientras nos levantábamos y nos dirigíamos hacia la puerta –“Es solo una broma inocente entre nosotros Amrod” dijo Ghent saliendo de su ataque de risa, Amrod volvió a mirarle con sospecha –“Tu tienes de inocente lo que yo tengo de bailarina Twi´lek” le dijo, Ghent puso su usual expresión de que no rompe un plato –“¡Pero si yo soy un niño inocente! Y no digas cosas desagradables, que de imaginarte bailando se me revolvió el estómago” dijo haciendo una mueca, todos nos reímos de esto y salimos del lugar...

Capítulo X Editar

Al estar de nuevo a solas con Amrod me sentía ansiosa, no sé porque nos costaba tanto hablar a veces, así que caminamos largo rato en completo silencio. Al final para mi propia sorpresa fui yo la que rompió el silencio y le pregunté -“Amrod, ¿te puedo hacer una pregunta?”, -“Ya la has hecho” contestó sonriendo levemente, -“Pregunta” agregó al ver mi expresión, yo volví a mirar al frente –“¿Cuál es la verdadera razón por la que no quieres que me vaya con tanta insistencia?” le pregunté, sentí sus ojos sobre mí y él contestó –“No sé a que te refieres”, yo respiré hondo y volví a hablar –“¿Cuál es la verdadera razón? Buscas todos los medios posibles para quitarme la idea de irme, hasta el punto de que no te importe que renuncie la que ha sido tu piloto por 20 años, yo no me quejo estoy muy a gusto con ustedes, son personas maravillosas y agradezco mucho lo que han hecho por mí, cosa que no se como pagarles, pero apenas me conoces, soy una extraña, sin memoria, que te encontraste a orillas de un lago, la verdad no entiendo tanta atención y ayuda de tu parte para con una completa desconocida”, pasaron unos minutos de completo silencio en los que estaba cada vez mas ansiosa ¿qué respondería? ¿Qué estaría pensando? –“¿Estas aquí?” le pregunté de nuevo mirándole, él veía hacia el frente pensativo y dijo –“Si, todavía estoy aquí”, se detuvo y me miró fijamente en silencio, respiró hondo y por fin contestó –“Esto te sonará bastante raro pero es la verdad. El día que te encontramos te ayudamos como cualquier otro lo hubiese hecho en nuestro lugar, pero al pasar los días vi algo especial en ti, no me mal interpretes por favor, no sé como explicártelo, pero algo vi en ti, algo que me decía que no debía dejarte ir por ningún motivo, llámalo intuición, premonición, locura o como quieras, pero es así, luego demostraste tu habilidad con nuestro trabajo, cosa que me dio mas razones de peso para querer que te quedaras con nosotros, encajaste a la perfección en el grupo, Ghent te adora y su opinión para mí es importante, por algo es mi mejor amigo. Ahora Keira es otro cuento... sus razones ya las sabes, pero eso no es porque seas tu, hubiese sido cualquier otra y hubiese pasado lo mismo, nuestra situación estaba ya a punto de explotar en cualquier momento, lamento que te tocara ser el detonante, pero ya no podemos hacer nada al respecto. Su renuncia vendría tarde o temprano, antes de que aparecieras las cosas ya estaban tensas, así que su decisión de irse digamos que la esperaba pronto, no tan pronto pero si la esperaba. Esa es la razón ¿Aclarada la duda?”, yo lo miré por un rato sin decir palabra... este hombre es perfecto... demasiado perfecto... pensé, sonreí y le dije –“Aclarada la duda”, él sonrió y me dijo –“Perfecto, vamos que se hace tarde y mañana será un día largo”, y comenzó a caminar de nuevo. Luego de unos minutos él preguntó –“¿Puedo hacerte ahora yo una pregunta?”, se me aceleró el corazón ¿qué iba a preguntar?, sin mirarle conteste –“Ya la hiciste, pero puedes hacer otra, si” y sonreí levemente, -“¿De qué se reía tanto Ghent?” preguntó, yo sentí como si todo el color del rostro hubiese desaparecido y mi corazón se hubiese detenido por un segundo ¡demonios!, reí un poco nerviosa para disimular mi cara y le conteste mintiendo –“Ah... nada, se burlaba de mí porque no aguanto licores fuertes”, pasaron unos segundos de silencio dios no se lo comió que mentira más estúpida dijiste, y de hecho por su tono supe que no se había tragado ni una palabra –“Mmm... claro el licor” dijo, lo mire y vi que miraba de reojo sonriendo, desvié la mirada al instante y me sonroje mas que nunca como una imbecil, pero el no dijo nada mas.

Finalmente llegamos a su casa, salimos del turbo ascensor con paso rápido, pero al llegar a la puerta ambos sentimos que algo no estaba bien, Amrod se detuvo de golpe y me paró extendiendo su brazo, él sacó el blaster que siempre llevaba atado al muslo, yo me agache y saqué mi daga de la bota (donde la llevaba desde el día siguiente que Keira me disparó), Amrod se acercó en silencio y abrió la puerta. Todos los muebles estaban desordenados y los holoproyectores desparramados por el suelo, no nos atrevíamos a entrar, pero finalmente Amrod decidió hacerlo, apenas cruzó el umbral yo escuché un sonido fuera de lugar: había alguien adentro y estaba por saltar sobre Amrod, avancé como un rayo y lo empujé al piso, contra mi chocó el invasor y caímos al suelo, en cuestión de segundos me zafé, me volteé y me puse sobre el atacante poniendo mi daga en su cuello –“Te mueves y te mueres” le dije, pero no quedó quieto, tan rápido como yo logré ponerme encima de él, me empujó hacia un lado con fuerza haciéndome caer, pero yo no lo solté y con el mismo impulso del empujón lo halé hacia el mismo lado lanzándolo hacia la cocina como a un guiñapo, el intruso chocó contra una pared y quedó un poco aturdido, pero igual se levantó al mismo tiempo que yo, salté sobre él haciéndolo chocar de nuevo y lo golpeé en el rostro con la fuerza suficiente para desmayarlo y se desplomó como un saco en el piso. Me enderecé y lo mire jadeando, era un tipo verde de ojos saltones y cara de insecto, sé que había visto uno como él en mis paseos con Ghent por la ciudad, pero no recordaba el nombre de la especie en el momento. De pronto una voz habló detrás de mí haciéndome saltar –“¿Estas bien?”, era Amrod me había olvidado por completo que estaba ahí, así que de la sorpresa me volteé de golpe apuntándole con la daga, -“¡Calma calma! ¡Soy yo!” dijo alzando las manos a la altura del pecho muy sorprendido, baje la daga y la guardé en mi bota de nuevo –“Estoy bien... ¿te hice daño?” le pregunté, -“No para nada, el que no puede decir lo mismo es nuestro visitante rodiano” me dijo acercándose al pobre infeliz que estaba en el suelo, -“¿Dónde aprendiste a pelear así?” me preguntó mirándome asombrado, lo miré por unos segundos y respondí –“No lo sé... fue una simple reacción por defenderte”, como era usual le dije la verdad, no lo sabía, él me miró alzando las cejas –“¿Simple reacción? ¡le diste una tunda! Se supone que el que debe defenderte soy yo a ti... no tú a mí” dijo agachándose para examinar al rodiano, yo me crucé de brazos –“¿Y de que tienes que defenderme? Como viste puedo hacerlo sola” le dije seriamente, -“Esta desmayado nada mas... bueno si ya vi que puedes defenderte muy bien, pero se supone que sea yo el que lo haga porque...” me decía mientras se levantaba, pero lo interrumpí –“¿Porque eres hombre?”, él me miró sorprendido –“Bueno... eeeee... si” dijo, yo lo miré por unos segundos sin decir nada y muy seria, hay que ver que los hombres humanos son engreídos, desvié la mirada al intruso –“¿Y este qué? ¿Por qué invadió tu casa así?” le pregunté, Amrod lo miró también –“Pues ni idea, yo no tengo enemigos, lo que me pregunto es cómo logró entrar”, dijo, yo miré alrededor y noté un cristal roto de una de las ventanas –“Por ahí” le dije, Amrod se volteó y fue hacia la ventana, se asomó por un momento, luego regresó hasta donde estaba yo –“Debe haber venido con alguien mas en un speeder, ahí no hay nada, y a esta altura no puede treparse” dijo, los dos miramos al intruso, -“Bueno solo hay un modo de saberlo” dije, y fui hasta la cocina, tomé un vaso, lo llene de agua y se lo eché al rodiano en la cara –“Eh tu... despierta” le dije, el rodiano tosió un poco y se movió despertando finalmente –“Nada de trucos amigo verde” le dijo Amrod apuntándole con el blaster, el rodiano nos miraba en silencio y se sentó, Amrod se agachó frente a él todavía apuntándole –“Muy bien, ahora nos dirás por qué entraste en mi casa, cómo y quien diablos eres” le dijo muy serio, el intruso no dijo nada solo lo miraba fijamente, yo me le acerqué –“Habla estúpido o te parto la crisma” le dije, -“Cálmate Ireth, si le partes la crisma no podrá hablar y me interesa mucho saber que demonios hace aquí y porque destruyó mis cosas” me dijo Amrod sin mirarme, el rodiano seguía mudo, después de unos minutos Amrod estaba perdiendo la paciencia –“¿No piensas hablar? Te recomiendo que hables o le digo a ella que te haga hablar” le dijo amenazante, yo lo miré alzando las cejas y sonreí para mis adentros... así que por fin aceptas mi fuerza... pensé, el rodiano seguía mudo mirándonos –“Ireth ¿qué te parece que en vez de la crisma empieces por un pie? Creo que aun podrá caminar con el otro” dijo Amrod de nuevo en tono amenazador, yo me acerqué lentamente –“Vale. ¿Le rompo el tobillo o la rodilla?” le pregunté, el rodiano nos miraba y parecía asustado, -“Ambos” dijo Amrod, cuando estaba apunto de tocar al rodiano, este encogió las piernas alejándose de mi y dijo algo en un idioma que yo no entendía, -“¿Vas a cooperar? Muy bien, empieza por decir que diantres haces en mi casa y quien eres” le preguntó Amrod, el rodiano nos miró por unos segundos y habló en su idioma extraño, Amrod parecía hablar o por lo menos entender perfectamente ese idioma ya que escuchaba con atención hasta que este calló, -“¿Qué dice?” le pregunté, -“Al parecer es amigo del devaroniano que conociste, y te ha estado siguiendo” me dijo Amrod, yo me sorprendí antes esto ¿todavía el cornudo sigue molestando después de muerto?, el rodiano siguió hablando por unos minutos, de pronto me miró y agregó otra cosa mas que al parecer no era agradable porque Amrod le acerco el blaster a la cara y le dijo –“Mas respeto con la señorita insecto o te hago un tercer ojo en la frente”, el rodiano se quedó inmóvil sin decir nada mas, yo odiaba el no poder entenderle –“¿Qué dijo?” volví a preguntar, Amrod miraba al intruso fijamente –“El te vio cuando mataste al devaroniano, nos ha seguido hasta aquí desde ayer por la noche, y pensaba darte una sorpresa por matar a su amiguito, así que iba a vengarse matándome a mí y destruyendo mi casa para que pareciese un robo” dijo seriamente, omitió el insulto que me dijo el rodiano pero no le di importancia, yo estaba sorprendida... lo que me faltaba que mis amigos paguen por mis actos... pensé, de pronto me llené de preocupación, si me siguieron hasta aquí, también lo hicieron hasta casa de Ghent ¿Y si hubiesen ido por Ghent tambien? él estaba solo y esto me angustio aun más –“Amrod llama Ghent ahora”, Amrod me miró con sorpresa y el rodiano aprovechó la distracción, sacó una vibronavaja de la nada y se abalanzó sobre Amrod, este disparó pero le dio al techo, yo actué enseguida, agarre al verde por la nuca y lo levanté separándolo de Amrod, lo tomé por la garganta con la otra mano y me lo acerqué al rostro –“Hora de aprender a volar mequetrefe” y lo lancé con todas mis fuerzas hacia las ventanas, el rodiano las atravesó y salió volando al vacío, -“¡Ireth no!” gritó Amrod en ese momento, pero ya era tarde, el cuerpo del rodiano ya debía estar ocho pisos mas abajo para cuando él se levantó y corrió a la ventana a asomarse.

Yo me quedé en el sitio mirándole sin decir nada, otra vez había actuado sin pensar y eso significaba la segunda muerte en mi conciencia, ¿porqué actuaba con tanta sangre fría? ¿Sería acaso mi raza así de violenta? ¿Era yo alguna clase de asesina? No movía un músculo, Amrod se volvió lentamente y me miro estupefacto –“¿Por qué hiciste eso?” me preguntó, yo no decía palabra estaba aún en shock con mi propia reacción, no sabía que decir –“¿Porqué hiciste eso Ireth?” volvió a preguntar alzando un poco la voz, yo seguí sin hablar, pero de pronto volvió mi angustia –“Llama a Ghent” le dije casi en un suspiro, él me miró frunciendo el ceño –“Te hice una pregunta Ireth ¿Porqué hiciste eso?” me dijo enojándose, yo tambien me estaba enojando ya –“Llama a Ghent ahora, quiero saber si lo atacaron a él tambien, luego discutimos” le dije alzando la voz, Amrod me miró por unos segundos duramente, por fin tomo el comunicador de su cinturón –“Ghent aquí Amrod ¿estas bien?” habló sin dejar de mirarme, la voz de Ghent salió al segundo para mi total alivio –“¿Qué si estoy bien? ¿Qué pregunta es esa ricitos de oro? ¿Estas con una chica y no puedes vivir sin mi o que? No son horas de consejos amorosos” dijo riendo, -“Déjate de idioteces Ghent que no es el momento ¿No recibiste visitas entonces? ¿todo bien?” le dijo Amrod con dureza, -“¿De qué hablas? ¿Qué visitas?” dijo Ghent sonando extrañado –“Ven ya a mi casa Ghent y aquí hablamos” le dijo Amrod, -“¿Qué? ¿Para que? ¿Qué demonios te pasa? Habla ya” dijo Ghent ahora preocupado, -“¡Con un demonio Ghent! ¡Tu ven... y vente ya!” le dijo Amrod, cortó la comunicación y regresó el comunicador a su cinturón, me miró de nuevo con dureza –“Listo ya viene y esta bien, ahora dime ¿por qué hiciste eso?” me volvió a preguntar, le sostuve la mirada por unos segundos mas y contesté –“No lo sé. Te iba a hacer daño y reaccioné. Se me pasó la mano pero actué sin pensar” le dije mirando al suelo, estaba impotente, me sentía avergonzada, pero no pude evitarlo, lo hice por defenderlo, fue algo instintivo –“¿Qué actuaste sin pensar? Es el segundo individuo que matas sin pensar Ireth, creí que había quedado claro que no podía repetirse, nosotros no somos asesinos” me dijo, me hirieron un montón sus palabras –“Sé que no son asesinos Amrod, actué por defenderte no pensé...” empecé a decir muy seria pero el me interrumpió –“¡Pues piensa Ireth! ¡No puedes matar al primero que se atraviese solo por defensa! ¡Se puede resolver sin tanta violencia!” me gritó, me quedé estupefacta nunca lo había visto así de enojado, pero el que me gritara de ese modo me hizo enojar muchísimo –“¡Lo siento ¿vale?! ¡No pensé, no me dio tiempo de pensar! ¿qué querías que hiciera? ¿Dejar que te matara así no mas? ¡Tu escuchaste lo que dijo! ¡Que vino a vengar a su amigo! ¡Tu tambien lo amenazaste con romperle una pierna!” , –“¡Eso no es justificación! ¡No tenías porque matarlo! ¡Lo amenacé por asustarlo pero jamás iba a cumplir esa amenaza!” me volvió a gritar, yo me enfurecí mas aún –“¿No es justificación? ¿Te salvé la vida y así lo agradeces? ¡Perfecto! ¡La próxima vez dejare que corten el gaznate! ¡Para que seas feliz en el mas allá!” le grité mas alto y me dirigí a la puerta, -“¡No Ireth espera!..¡Lo siento!” dijo y corrió hacia mí agarrándome por un brazo, yo me solté con un jalón –“¡Suéltame!” le grite –“¿Tu crees que me encanta lo que hice? ¡Sé que no debí hacerlo! ¡Pero lo hice por salvar tu vida y ya no puedo cambiarlo! ¡Dije que lo sentía! ¿Qué diablos quieres que haga?” le seguí gritando, estaba enfurecida, sabía que había hecho mal y que él tenía toda la razón de enfadarse, pero aún así sus gritos me hirieron en el alma, él se me quedó mirando por unos minutos sin decir nada, finalmente habló –“Lo siento Ireth, no debí gritarte así, pero es que...” empezó a decir, pero lo interrumpí –“No Amrod, esta bien, no te disculpes, cometí un error grave y lo acepto, responderé por lo que hice y asunto arreglado, no quiero que te metas en mas problemas por mi culpa, suficiente tengo con que quisieran matarte” le dije tratando de calmarme, y salí de su casa.

Al llegar al turboascensor sentí que me agarró el brazo y me haló hacia él, -“Tu no vas a ningún lado, ya veremos como lo resolvemos, y lo haremos todos juntos, además el tipo ese se metió en mi casa sin mi permiso y nos atacó, así que las cosas están a nuestro favor. Por favor perdóname no debí gritarte así” me dijo mirándome a los ojos, lo tenía tan cerca que me quedé sin palabras, en sus ojos pude ver que estaba arrepentido de gritarme, y vi miedo ¿a qué? No lo sé pero lo vi, desvié la mirada y le dije –“Disculpa yo tampoco debí gritarte”, de pronto él me abrazó con fuerza, yo me quedé de piedra otra vez –“Por favor no te vayas... y gracias por salvarme la vida” me dijo al oído, sentí que me iba a desmayar, el corazón se me iba a salir por la boca, el olor de su cabello, el sonido de su respiración en mi oído me agobiaban, no puedo describir todo lo que sentí en ese momento, me apartó y me miró a los ojos de nuevo –“Tranquila que no pasará nada malo, pero no debe repetirse ¿esta claro?... además estamos a mano, yo te salve a ti y tú a mí” me dijo y sonrió extendiéndome su mano, se la estreché y le sonreí débilmente –“Estamos a mano” le dije mirándole fijamente, no sé que más hubiese pasado de no ser porque el comunicador de Amrod rompió el momento aullando con la voz de Ghent –“¡Amrod! ¿Qué diantres pasó ahí arriba? ¡Hay un montón de polis y mucha gente aquí abajo! ¡Voy subiendo! ¿Amrod? ¿Amrod estas ahí?”,Amrod tomó el comunicador al segundo –“Ghent no subas ya vamos para allá, espéranos ahí” dijo y cortó de nuevo la comunicación, -“Vamos, lamentablemente esta vez no podemos escondernos y dejarlo así” me dijo, pasó un brazo por mis hombros y entramos al turboascensor ¿Qué pasaría esta vez? ¿Me arrestarían? No quería pensar en el problemón en que me metí, y no solo a mi sino a Amrod tambien... y... ¿cómo hubiese terminado ese momento en la puerta de la casa de no haber llamado Ghent? Tampoco quería pensar en eso, no era el momento, ¿será que este hombre te gusta mas de lo que crees? ¿Te estarás enamorando Ireth?... ¡No! No no no, no puedo enamorarme, la vocecilla de mi mente volvió a salir yo diría que sí...

Capítulo XI Editar

Al salir del turboascensor nos encontramos de frente con un muy preocupado Ghent –“¡Al fin! ¿qué diantre pasó? ¡Hay un cuerpo de un rodiano desparramado ahí fuera y algunas personas dicen que cayó de tu casa Amrod! ¿es eso verdad?” dijo bastante alterado, Amrod se le acercó y le poso una mano en el hombro –“Tranquilo Ghent. Si, salió de mi casa, nos atacó y nuestra compañera lo empujo contra la ventana cuando el tipo me atacó ¿qué dicen los polis?” le pregunto mirando hacia fuera, había mucha gente y luces, no preste atención a lo que Ghent decía, solo pensaba en lo que me esperaba detrás de la puerta del edificio, me dio miedo entonces sentí el brazo de Ghent sobre mis hombros –“¿Estas bien? ¿no te hizo daño?” me preguntó, lo miré y le dije –“No, no me hizo nada”, -“¿Daño a ella? Ni le dio oportunidad de respirar al rodiano. Venga salgamos antes de que los polis entren como tromba, no quiero que parezcamos unos delincuentes que huyen y quiero resolver esto ya” dijo Amrod avanzando hacia el exterior.

Al salir nos topamos con las miradas atónitas del grupo nutrido de gente que estaba afuera, dos oficiales se nos acercaron al segundo y le hicieron un montón de preguntas a Amrod, yo me pegué mas a Ghent, Amrod trataba de calmar a los oficiales sin mucho éxito, el rodiano, o lo que quedaba de él, estaba cercado con mas policías de Coruscant, me sorprendió la velocidad en que aparecieron y cercaron la zona, era un espectáculo tan surrealista que desvié la mirada al segundo. De pronto se acercó un tercer oficial, era muy alto y de piel oscura como Keira, tenía una mirada dura y caminaba con paso firme, era casi tan grande e imponente que un wookie pero sin pelo, al llegar a nuestro lado los otros oficiales callaron enseguida y se apartaron, Amrod se puso tenso y miraba al recién llegado fijamente, era de su misma altura cuidado si no mas alto –“Buenas noches, soy el oficial Collet Garrison” dijo el uniformado a Amrod con una voz gruesa y fuerte extendiendo su mano, Amrod se la estrechó –“Buenas noches oficial yo soy Amrod Bowell” dijo con seriedad, el oficial lo miro por unos segundos y luego poso sus ojos en mi, me miraba como si quisiera sacarme una confesión ahí mismo y el ya supiera todo, unos segundos después (a mi me parecieron horas) volvió a mirar a Amrod –“ Bien señor Bowell, me encantaría que me explicara porque un rodiano sale volando desde la ventana de su casa a estas horas de la noche” le dijo cruzando las manos a su espalda y mirando a Amrod fijamente –“Bueno oficial ese rodiano entro en mi casa sin permiso, revolvió y destrozo mis cosas intentando robarme, al yo llegar me atacó ya que lo descubrí con las manos en la masa. El que cayera por la ventana fue un mero accidente” le contestó Amrod mirándolo del mismo modo, el oficial lo estudió por unos momentos y volvió a hablar –“¿Accidente? Creo que sería conveniente que me de mas detalles señor Bowell, puesto que la situación no está para bromas y además veo que anda armado” dijo con calma señalando el blaster que llevaba Amrod pegado a su muslo, Amrod respiró hondo y contestó –“El arma la llevo siempre por seguridad, como cualquier persona normal de este planeta que vive por esta zona. En fin mi novia y yo estábamos llegando a casa muy tranquilos, cuando abrí la puerta vi que todo mi departamento estaba revuelto, al ver mis cosas en semejante desorden súper que había alguien dentro, saqué el arma y entré, ese individuo me saltó encima, perdí el blaster con la caída y ambos empezamos a pelear para llegar al arma, pero mi novia saltó en su espalda por defenderme y el rodiano se decidió por atacarle a ella, ahí fue cuando lo empujé y fue a dar contra la ventana, perdió el equilibrio y cayo” después de este discursillo tanto Ghent como yo quedamos estupefactos ¿su novia? ¿por qué se culpaba de lo que no hizo él?, al parecer el oficial no estaba convencido –“Mmm... bonita historia señor Bowell...¿le importaría su vemos su departamento?” le dijo con tranquilidad un poco exagerada, Amrod lo miró por unos segundos –“Como desee oficial” le dijo sin dejar de mirarle y sin moverse, el oficial sonrió levemente –“Después de usted señor Bowell” dijo extendiendo su mano en señal de cortesía, no sabría decir porque pero había algo extraño en la voz del enorme oficial cuando decía el apellido de Amrod. Apenas Amrod se movió Ghent lo detuvo poniéndole una mano en el pecho y mirando al oficial –“¿No necesitan una orden para eso? Es propiedad privada” dijo seriamente, Amrod lo miro y le dijo –“No te preocupes Ghent, no tengo problema con que vea el desorden, no tengo nada que esconder y quiero que vea que no estoy mintiendo” miró al oficial y agregó –“Por aquí oficial”, avanzó con paso rápido y decidido hacia el interior del edificio, el oficial hizo señas a los dos agentes que estaban con nosotros antes y siguió de cerca de Amrod, Ghent y yo también les seguimos. Yo estaba aturdida e incómoda, había algo raro con ese oficial, escondía algo podía sentirlo ¿por qué no le creía a Amrod? Bueno el hecho de que estuviese armado no ayudó mucho eh, ¿pero porque quería ver el departamento? ¿por qué Ghent quería oponerse? No entendía nada de este asunto pero no abrí la boca, mientras estuvimos en el turboascensor el oficial no me quitaba los ojos de encima, cosa que me hacía sentir bastante incómoda, algo sabía estaba segura, Amrod se dio cuenta de mi incomodidad y trataba de esconderme con su cuerpo de la mirada inquisidora del oficial.

Al fin llegamos y el oficial examinó el desorden con detenimiento y sin decir palabra hasta que vio los cristales rotos –“¿Por qué hay dos ventanas rotas?” preguntó –“Una fue por la que entró y la otra por donde salió” dijo Amrod con calma, yo me quedé en el umbral de la puerta con Ghent y los otros dos polis, mientras el oficial paseaba por el salón seguido de Amrod –“Entiendo...lo que aún no comprendo es como es que el rodiano llegó desde la puerta hasta la ventana, o aprendió a levitar o es usted excesivamente fuerte señor Bowell, porque la distancia es considerable” dijo el oficial volviéndose hacia Amrod, el silencio de segundos que siguió a esto se hizo eterno –“La pelea empezó en la puerta oficial, no se decirle con exactitud en qué parte del salón terminó” contestó Amrod seriamente, otros segundos de silencio mientras Amrod y el oficial se miraban directo a los ojos, finalmente el oficial respiró hondo, enderezó un mueble del salón y se sentó –“Disculpe el abuso pero no aguanto mucho tiempo de pie” dijo mirando a Amrod cruzando los dedos bajo la barbilla y apoyando los codos en los apoyabrazos del mueble –“No se preocupe oficial póngase cómodo” le dijo Amrod y se cruzó de brazos, Ghent y yo estábamos soldados en la entrada observando como crecía la tensión entre los dos hombres sin decir ni una palabra.-“Señor Bowell no es necesario el sarcasmo. Pero le diré que con todo y viendo este desorden no creo que su historia es del todo cierta” dijo el oficial, Ghent y yo nos sorprendimos antes esto, incluso el mismo Amrod –“¿Por qué lo cree así oficial?. Yo no soy un asesino, soy un simple cartógrafo si quiere puede comprobarlo” le dijo Amrod inmutable –“Eso ya lo hice Capitán, apenas le vi salir del edificio. Verá le diré porque no le creo. Ese rodiano es parte de una banda de criminales bastante grande y sumamente bien conectada, por eso nos ha sido casi imposible detenerles, pero desde hace algunos días alguien se ha dedicado a tomar la justicia por su propia mano eliminándolos de uno en uno. El primero fue un devaroniano bastante peligroso” dijo el oficial con calma, a esta declaración sentí que el corazón se me había parado, ¡eso era lo que sabia! ¡sabia que fui yo quien lo mato!, dios en que me he metido pensé, sentí un apretón de la mano de Ghent en la mía y lo mire, él hizo una señal apaciguadora sin dejar de mirar hacia Amrod y el oficial, apreté su mano en señal de haber entendido y mire de nuevo al salón, el oficial prosiguió con su relato –“Resulta que el devaroniano fue encontrado muerto en un callejón cerca de una zona de bares y comercios, en un principio pensamos que había sido algún ajuste de cuentas o sobredosis de especias, pero al hacer la autopsia reglamentaria en estos casos, nos percatamos que a la altura del abdomen tenía lesiones graves, como si un speeder lo hubiese arrollado, algo bastante extraño en niveles tan bajos de la ciudad” hizo una pausa en la cual Amrod preguntó –“¿Y eso que tiene que ver con nosotros?”, luego de otro corto silencio el oficial contestó –“Un testigo del hecho que acabo de describir aseguró que dos humanos, una chica pelirroja y un hombre bajo, estaban en el lugar en el momento de los hechos, y también dijo que la chica pelirroja le dio una patada en el abdomen al devaroniano con la fuerza suficiente para matarlo. Dijo que el criminal voló por lo menos 50 metros, al principio nos pareció una locura pero describió muy bien a la pelirroja, ¿y que tiene que ver ustedes? Pues que ella es la chica pelirroja de la que habló el testigo” dijo señalándome, me quedé de piedra, aunque era lógico que alguien hubiese visto todo, me sorprendió mucho que este hombre supiera tanto, inclusive el que llamara a Amrod capitán era algo que probaba que este tipo era muy astuto y poseía mas información de lo que cualquiera sospechara, ahí va eso de la seguridad de Coruscant tiene cosas mas importantes de que ocuparse que devaronianos muertos en callejones, yo no decía palabra aun estaba atónita, Ghent estaba igual que yo, Amrod estaba estupefacto, el oficial sacó un datapad y un datacard de un bolsillo delantero de su chaleco, introdujo el datacard en el datapad y empezó a buscar algo –“Por supuesto el hombre bajo es este señor” dijo señalando a Ghent sin quitar los ojos del datapad –“El señor Ghent Lirsha, mecánico de su grupo tengo entendido, en fin estos criminales son vengativos, supongo que su amigo rodiano vino a ajustar cuentas, lo que no se aun es la conexión de su novia y su mecánico con esta gente Capitán” dijo con la serenidad de quien comenta una duda sobre el nuevo modelo de speeder, guardó el datapad y volvió a su posición inicial mirando a Amrod. Ninguno dijo palabra por unos minutos, todo se sabía ya, así que me armé de valentía y decidí terminar con esto –“Eso se lo puedo explicar yo misma oficial” dije, todos me miraron al unísono, Ghent me miró con sorpresa y me suspiró un -“No Ireth...”, lo mire para tranquilizarlo y avancé hacia el oficial. Le relaté de mi primer encuentro con el puñetero cornudo en el bar la noche que Keira me disparó, por supuesto no le dije lo acontecido con ella ya que no tenia nada que ver, luego le conté con detalle el segundo encuentro, cuando lo maté, el oficial escuchaba con paciencia y atención, sin interrumpir, Amrod y Ghent tampoco dijeron palabra hasta que termine de hablar –“Eso es todo oficial, ya tiene su conexión” concluí, Garrison me miró por un buen rato en silencio –“Entonces debo asumir que cuando el rodiano atacó a su novio el capitán fue usted la que lo empujó a la ventana ¿No es así?” me preguntó –“Si señor, fui yo, pero lo hice por salvarle la vida al capitán, no era mi intención matarlo lógicamente, pero la situación se salió de control” le contesté, Garrison puso una expresión inescrutable y hubo un largo silencio, los tres mirábamos al oficial con ansiedad ¿qué haría? ¿me arrestaría? Claro idiota que mas, es su deber, la verdad yo no podía pensar más pero antes de que pudiera hablar el oficial dio un largo suspiro y dijo –“Si se pregunta que si la voy a arrestar le diré que debería hacerlo, pero no lo haré” todos abrimos los ojos como platos, yo no sabía que pensar, este hombre era mas desconcertante a cada segundo –“Srta. Lirsha....si ya se quien es usted, le diré porque no la voy a detener.... no lo haré porque estaría muerta en dos días y eso no nos conviene, esta banda es sumamente peligrosa, debido a sus conexiones están en todas partes incluso bajo nuestras narices y nosotros muchas veces no podemos hacer nada al respecto, no perdonan a quien se mete con ellos y ya usted eliminó a dos de sus miembros, uno de ellos importante, así que será conveniente que salga de Coruscant por un buen tiempo. Tengo entendido que ustedes Irán de viaje en unas horas y es lo mejor que pueden hacer, además nos ha hecho un favor eliminando a ese par” dijo el oficial con una leve sonrisa y se levantó, se acercó a mi y me señaló con el índice –“Eso no quiere decir que apruebo ni consiento que nadie se tome la justicia por su propia mano, pero no arriesgare su vida arrestándola, es de mayor utilidad estando viva, pero le advierto que si esto se repite no tendré mas remedio que detenerla con todo y las consecuencias que pueda traer” me dijo con un tono amenazador, se volvió hacia Amrod –“Capitán Bowell disculpe las molestias, se que pasó un mal rato solo le pido que controle a los suyos. Los dos agentes que vinieron conmigo se que quedaran en la puerta en caso de cualquier emergencia. Que pase buenas noches y buen viaje mañana” le dijo, dio media vuelta y se dirigió a la puerta, al cruzar el umbral se volvió -“Tengan cuidado, esos tipos no se rinden fácilmente y yo no puedo protegerlos” nos dio la espalda una vez mas y se fue.

Nos quedamos como estatuas mirando la puerta unos minutos en silencio, hasta que Ghent lo rompió –“Whew...esa estuvo cerca ¿quién diablos es ese tipo y como es que sabe tanto de nosotros?” dijo haciendo la pregunta por mi, Amrod se volvió y empezó a enderezar los muebles, yo le seguí recogiendo los holoproyectores –“No importa Ireth, déjalo, solo enderezo los muebles para podernos sentar, luego nos ocupamos de ordenar con calma” dijo mientras ponía en su sitio en sofá mas grande, le miré por unos instantes y puse con cuidado los holoproyectores que tenia en las manos en una mesa, Ghent recogió otros mas y se sentó en el mueble que ocupo el oficial Garrison, Amrod se acomodó en el sofá grande y yo termine en el otro sillón, Amrod tenia los codos en las rodillas y miraba el suelo pensativo. Mantuvimos otro silencio de varios minutos, Ghent nos miraba por turnos hasta que volvió a preguntar –“¿Alguien en casa? ¿alguna idea o teoría sobre este episodio de la dimensión X?”, a esto tanto Amrod como yo lo miramos extrañados –“¿Dimensión X? ¿De que diablos estas hablando Ghent?” preguntó Amrod haciendo la pregunta por mi nuevamente, -“Pues no se, la extraña dimensión en donde hemos vivido los últimos días. Desde que llegamos a Coruscant...” dijo Ghent y se corto a media frase como pensando en trance, Amrod y yo lo mirábamos esperando, pero mi paciencia ya era poca en esos momentos –“¿Desde que llegamos a Coruscant qué Ghent?” pregunté, el me miró saliendo del trance, abrió mucho los ojos y luego soltó una risa –“No desde que llegamos a Coruscant...mas bien desde que te encontramos a ti” dijo, -“Aun no entiendo que quieres decir Ghent” dijo Amrod, Ghent se restrepo en el sillón, respiró hondo y habló –“Bien...desde que encontramos a Ireth al parecer abrimos algún portal a la dimensión X” hizo una pausa de efecto y continuó –“Hay diez razones que explico a continuación.... Primero: en Naboo estábamos muy tranquilos explorando y aparece un ángel en medio del bosque y se desmaya; Segundo: ayudamos al angelito y resulta que no tiene memoria pero si sabe su nombre y es Ireth; Tercero: la traemos a Coruscant sin pedirle permiso; Cuarto: Keira pierde los tornillos, amenaza de muerte al capitán e inicia un tiroteo en la calle tratando de matar a Ireth; Quinto: Sin consultarlo siquiera con Ireth el capitán decide que ella es nuevo miembro del grupo, cosa que me encanta la verdad; Sexto: la nueva miembro me ha hecho entrar en mas bares en una noche de lo que lo he hecho en la vida y sin beber un solo trago en ninguno; Séptimo: Keira después de una borrachera digna de reseña histórica, renuncia a su trabajo de 20 años por celos; Octavo: Un bothan me regala hermana nueva y juro por todas las piezas de un crucero corelliano que averiguaré que favor le debía a Smith; Noveno: la nueva miembro se carga, no a uno, sino a dos criminales peligrosos sin esfuerzo y Décimo de la nada nos llega un poli que parece jedi que todo lo ve y todo lo sabe, nos da un susto de muerte y luego nos dice que no arrestará a nadie, nos desea buen viaje, deja dos niñeras en la puerta y se larga.....Ahora dime tu Amrod si todo eso pasa en una semana estándar de nuestra dimensión normal” dijo sonriendo levemente, Amrod y yo lo miramos unos segundos en silencio y nos echamos a reír, -“Dimensión X....que peculiar es la manera en que ves las cosas Ghent, pero tienes razón, hemos vivido unos días algo agitados desde que la encontramos” dijo Amrod, yo alcé las cejas en señal de sorpresa ¿qué acaso me culparan de todo? –“Si les causo tantos problemas pues me voy y asunto arreglado” les dije con seriedad, ambos me miraron sorprendidos –“¿Pero que dices? Que problemas nada Ireth déjate de cosas, mas bien lo contrario, nos has sacado de la monotonía de nuestras aburridas vidas, y eso te lo agradezco en el alma” declaró Ghent sonriendo ampliamente y llevándose una mano al pecho en un gesto de estar profundamente conmovido, esto logró sacarme una sonrisa, me encantaba su particularidad de sacarle el lado divertido a todo, pero Amrod puso una cara de ofensa total –“¿Aburridas vidas? ¿Eso piensas de nuestras vidas?” le preguntó, Ghent abrió mucho los ojos –“¿Qué? No no no, eso fue metafórico hombre tranquilo” dijo intentando calmar la pequeña tensión que se suscitó de repente, volvieron otros segundos de silencio en los que Amrod y Ghent se miraban fijamente, entonces Ghent soltó una risita –“Venga, debes admitir que el cambio de protagonista es bueno, ya estaba aburrido de que nosotros fuéramos el foco, además ella es mas bonita que tu” dijo, a esto Amrod soltó una risa y volvió a mirar al suelo, yo estaba desconcertada ¿cambio de protagonista? –“¿A que te refieres con eso de 'cambio de protagonista'?” le pregunté, ambos me miraron, luego se miraron entre ellos y se echaron a reír –“¿Qué es tan gracioso?” volvía preguntar ya seria, no sé porque me molestaba tanto, bueno si sabia, el estar ignorante de cual era la broma a sabiendas de que yo era la razón me molestaba bastante, Amrod logró componerse y contestó –“Es que nosotros tampoco somos angelitos de la paz, nos hemos metido en mas problemas de los que pueda recordar” dijo sonriendo, -“¡UF! Y que lo digas...¿recuerdas la horrible chica aquella de Tatooine?” preguntó Ghent riendo –“¿Qué si la recuerdo? No lo olvidaría jamás, nunca estuve tan cerca de convertirme en almuerzo” contestó Amrod, Ghent se reía cada vez mas -¿Y el día que te encerraron por acoso en Belbringi? Jajajajaja ese fue tu punto máximo” dijo sucumbiendo a las carcajadas, a esto Amrod dejo de reír –“Oye eso fue por error, no sabia que decir hola era considerado un crimen y menos que ella estuviese casada” dijo con tono ofendido, Ghent me miró –“Era una chica de una tribu algo...radical... pero era muy bonita y este idiota no vio el símbolo en su brazo de que era una chica casada” me explicó entre risas –“Siempre por dártelas del galanazo” agregó riendo más aun, Amrod volvió a reír pero se le veía avergonzado, este par era mas revoltoso de lo que había pensado y Amrod menos serio de lo que creía, era divertido escuchar sus anécdotas y sentía curiosidad por saber mas, pero los acontecimientos de la noche me taladraban la mente, sobre todo la mirada de ese oficial de piel oscura ¿cómo es que sabía tanto de nosotros? ¿y como es que nos dejó libres así de fácil?, había algo raro en todo eso y tenia que averiguarlo, Amrod y Ghent seguían muertos de risa recordando de sus andadas pero los interrumpí –“Bonitas historias pero prefiero hablar de que lo que ocurrió hoy ¿quién es ese Garrison y como sabe tanto de nosotros? Yo no se ustedes pero el que no nos arrestara, a mi particularmente, y se largara así sin mas me parece muy extraño” dije muy seria, a esto las risas cesaron al segundo y ambos me miraron con sorpresa, Amrod volvió a mirar al suelo y respiró hondo –“A mi también me parece extraño que no hiciera mas preguntas y que nos dejara libres así sin mas, pero si se como es que sabe tanto de nosotros” dijo con calma, fue el turno de Ghent y mío de mirarle con sorpresa –“¿Cómo? ¿te importaría explicarte?” le preguntó Ghent quitándome la pregunta de la boca otra vez, Amrod respiró hondo una vez mas –“Es el padre de Keira” dijo mirando al suelo, Ghent y yo no podíamos estar mas asombrados después de esta revelación –“Pero...Keira no es de apellido Garrison ¿cómo es que es su padre?” pregunté, que pregunta mas idiota mujer existen mil maneras de discrepar apellidos y aun así ser familia pensé después de preguntar pero no lo dije, Amrod me miró –“Keira se fue de su casa muy joven y se cambio el apellido, no sé la historia completa y aunque la supiera no es algo que me corresponde contar, es su vida personal. Pero desde que Keira empezó a trabajar para mi ese hombre ha sido nuestra sombra” dijo con una mueca de desagrado, yo estaba atónita, que enredada es esta gente –“¿Siempre supiste que ese poli estaba detrás de nosotros, que sabia nuestra vida y milagros y nunca me lo dijiste? ¿por qué?” preguntó Ghent algo dolido, esta vez no era teatro, Amrod lo miró con vergüenza –“Lo siento Ghent, pero Keira me suplicó que no dijera nada a nadie y respeto lo que me pidió, en verdad lo siento amigo sabes que no te ocultaría nada así de no haber una buena razón” le dijo, pasaron nuevamente otros segundos de silencio y Amrod agregó –“Ahora las circunstancias son distintas y por eso se los revelé, pero deben jurarme que no dirán a Keira que lo saben” y nos miró por turno, -“Tranquilo capitán que no diré nada, además ella no me habla así que no tendré problema” le dije, Ghent me miró y sonrió levemente, luego miró a Amrod –“Tranquilo amigo no le diré nada, entiendo porque me lo ocultaste, yo habría hecho lo mismo” le dijo, -“Gracias” contestó Amrod con otra leve sonrisa. Luego de otra pausa mire a mi alrededor observando el desorden, me entristecía ver los holoproyectores que daban una magia sobrenatural al encenderse al salón, todos tirados como si fuera basura, no podría decir si aun funcionaban todos, esperaba que si, ya que si no todo ese trabajo de recopilación estaría perdido, de pronto Amrod interrumpió mis pensamientos –“Bueno muchachos tenemos que descansar, esta noche ha sido demasiado larga y estoy exhausto. Ghent te quedarás aquí hoy, no quiero tomar riesgos” dijo levantándose del sofá, Ghent le miró –“¿Y Keira? ¿No deberíamos llamarla?” preguntó con tono preocupado –“¿Ya te olvidaste de lo que les dije hace cinco minutos? El padre de Keira es bastante eficiente, no me extrañaría que la tenga bajo vigilancia todo el tiempo y mas aun hoy” le contestó Amrod –“Venga chicos a dormir, mañana el día será ajetreado, deja que busque unas mantas y una almohada para ti Ghent y enseguida a la cama, vamos” dijo como una madre mandando a dormir a sus hijos revoltosos que protestan, al ver que Ghent se dirigía al sofá alcé una mano y lo detuve –“Ghent usa la cama que usé yo, no voy a dormir” le dije sin mirarle, aun miraba el desorden –“¿Que no vas a dormir? ¿cómo que no vas a dormir Ireth? Necesitas descansar” dijo Amrod sorprendido, le miré y le dije –“No podré dormir así quisiera y tu sabes que no duermo como lo hacen ustedes”, a esto Ghent abrió los ojos como platos y se cruzó de brazos mirando a Amrod –“¿Tu sabes que no duerme? ¿cómo sabes que..... no, mejor no pregunto estupideces, haberlo dicho antes y me desaparezco mas rápido” dijo con una sonrisilla burlona, Amrod y yo no dijimos palabra ¿estará pensando lo que yo creo que esta pensando? ¡qué desgraciado! Me dije riendo para mis adentros, pero no podía permitir que mal interpretara mis palabras –“Lo sabe porque yo se lo dije, no por lo que sea que estés pensando” le dije con serenidad, ambos me miraron y Ghent puso una mueca entornando los ojos y sonriendo malévolamente –“¿Y qué crees que estoy pensando hermanita? Ya veo que el falto de inocencia no soy yo únicamente” dijo sin dejar de sonreír –“Me encantaría saber que pensaste tu” agregó, maldito degenerado, estuve a punto de replicar cuando Amrod intervino –“Bueno basta de tonterías los dos, mañana siguen tratando de leerse la mente, a la cama es una orden” dijo muy serio, yo le miré –“Lo siento capitán pero no quiero dormir, me quedaré aquí tranquila será suficiente descanso para mi” le dije con un poco de rudeza –“Wow yo mejor me voy antes de la erupción por insubordinación, buenas noches” dijo Ghent alzando las manos y se fue a la habitación que use yo la noche anterior, Amrod me miraba fijamente, no podría decir si estaba enojado o no, pero no me importó, estaba aturdida aún por todo lo que había pasado hacía unas horas, además de las impertinencias de Ghent no estaba de humor para palabras de calma y menos para ordenes -“Sabes que Ghent tiene razón, lo que acabas de hacer es una insubordinación” dijo en tono serio, lo miré –“Pensé que las ordenes sólo las dabas y debían ser acatadas en la nave” le dije mas ruda aún, no sé porque estaba tan a la defensiva, pero no podía controlarlo, ahora su enojo era evidente pero no alzó la voz –“Tienes razón, pero esta es mi casa y no me vayas a salir con la misma cantinela de que te vas porque no funcionará. Mas vale que aprendas a acatar ordenes Ireth o empezaran los problemas de verdad, eres parte de este equipo y yo soy el capitán, por ende doy las ordenes y deben obedecer, incluso tu. Por hoy te la paso pero que no se vuelva a repetir” dijo con dureza, se volvió y se fue a su habitación.

Yo me quedé petrificada, me había pasado de la raya y lo sabía, dios hasta cuando vas a meter la pata Ireth el no se merecía que le hablaras así, me quedé pensando en silencio largo rato en como enmendar mi error, no podía soportar que estuviera enojado conmigo, así que decidí hacer algo para contentarle...

Capítulo XII Editar

Listo! Pensé admirando mi trabajo, había ordenado todo el salón poniendo cada holoproyector en su sitio exacto, como había estudiado esos mapas al pelo recordaba en donde se encontraba cada uno en el salón, había un par que no funcionaban bien, pero pasé largo rato estudiando el mecanismo y logré repararlos. Los muebles también estaban en su sitio, en las pocas horas que quedaban antes del amanecer logré devolver el aspecto original del salón. Un vez finalicé me dispuse a hacer el desayuno, aquí tuve algunos contratiempos, no sabía como usar algunas cosas de la cocina y no quería despertar a Amrod o a Ghent, así que decidí preguntar por ayuda a alguno de los agentes que estaban en la puerta, deben saber algo de esto por tener su propia casa o estar alguno casado me dije, me dirigí a la puerta (que se abrió con un soplido como de costumbre) y ahí estaban como estatuas uno a cada lado, les miré pero ninguno me miró a mi, dios parecen androides pensé –“Disculpen que les moleste pero ¿podría alguno de ustedes ayudarme en algo?” pregunté mirándolos por turno, uno de ellos por fin me miró –“¿En qué puedo ayudarle señorita? ¿algo sospechoso?” dijo con una voz suave, era un hombre joven, corpulento y un poco mas bajo que yo, de ojos oscuros y brillantes y semblante apacible –“No nada sospechoso, solo que hay algo en que me gustaría que me ayudara aquí dentro” le dije sonriendo, el otro poli nos miró con sospecha –“No debemos movernos de aquí Azendom, fueron ordenes estrictas” dijo con seriedad, ordenes otro mas con el temita de las ordenes, -“Le aseguro que no es nada grave y no le quitare mucho tiempo” le dije, el hombre me miró por unos segundos en silencio –“Esta bien señorita, pero que no sea mucho tiempo” dijo finalmente sin dejar su mirada de sospecha, daría una mano por saber que le pasaba por la mente en ese instante a ese hombre, desvié la mirada al tal Azendom y le dije –“Venga por favor, es solo un momento”, Azendom asintió y me siguió al interior –“¡Vaya! Parece como si no hubiese pasado nada aquí ¿lo ha ordenado todo usted?” me preguntó en voz baja mirando a su alrededor –“Si, no tenía sueño y no puedo estar tranquila con tanto desorden. No me trates de usted, mi nombre es Ireth” le contesté –“¿Cuál es el tuyo?” le pregunte sin pensar, el me miró sorprendido y sonrió –“Artanis Azendom para servirle señorita Ireth...disculpe me dijo que no la tratara de usted... Artanis Azendom para servirte Ireth” dijo, yo le sonreí de vuelta, me cayó simpático al instante, parecía una de esas personas animadas y de buen corazón con la cual se puede entablar amistad, me dirigí a la cocina y le señalé los aparatos que no tenia ni idea de cómo usar –“¿Sabes como usar algo de esto? Es que quiero hacer el desayuno, no se como usarlos y antes de hacer un desastre prefería preguntar” le dije con un poco de vergüenza, el sonrió de nuevo –“Te entiendo, aunque me sorprende que una mujer no sepa usar esto. No te preocupes mi esposa me ha hecho cocinar mas de una vez” me dijo y se dispuso a enseñarme.

Terminamos haciendo el desayuno juntos conversando animadamente en voz baja sobre lo ocurrido esa noche, me dijo que debíamos ser muy cautelosos con esos criminales, incluso fuera de Coruscant, ya que era una banda organizada y con poder en muchas partes. también me contó sobre su vida, que perteneció a los mandalorianos (el espacio solo sabe que es eso) y fue el único sobreviviente de su unidad, que recién ingresaba a la policía de Coruscant y estaba casado hacía poco tiempo y que quería un hijo pronto, me contó que a su primer hijo le pondría Siul que era el nombre de su padre, me sorprendió lo organizado de su vida, pero era un policía y al parecer eran bastante metódicos con todo. Apenas terminamos de prepararlo todo y poner la mesa salió Amrod completamente vestido y con una especie de mochila –“Buenos días Ireth, hay que apurarse porque es tardísimo, me quedé dormido y yo...” se detuvo a media frase al alzar la vista y vernos a Artanis y a mi en la cocina, -“¿Quién es usted y que hace aquí?” preguntó frunciendo el ceño, ambos nos sorprendimos ante esto –“Oficial Azendom señor, disculpe la intrusión pero la señorita me pidió que le ayudara” dijo Artanis poniéndose firme al instante, al ver que la expresión de Amrod no se suavizaba salí en defensa de Artanis –“Yo le hice entrar capitán, no sabía como usar algunas cosas de la cocina y no quise despertarle, así que este amable oficial me prestó su ayuda” le dije con tranquilidad, Amrod nos veía en silencio sin cambiar su expresión ¿qué diablos le pasa? Vi que mi esfuerzo por contentarle se iba al traste, dios ahora que hago, en eso salió como siempre mi ángel salvador Ghent, caminaba con paso vacilante desperezándose –“¿Por qué tanto alboroto? ¿qué...pa... pa... pasa?” dijo bostezando ampliamente, luego su cara se transformó en asombro –“¡Por la estrella de Corellia! ¿qué pasó aquí?” dijo mirando hacia el salón, todos le miramos al unísono, luego Amrod miró también a su alrededor incrédulo, ¡Bingo! Ghent eres lo máximo pensé, Artanis y yo nos miramos, me guiñó un ojo sonriendo, le devolví la sonrisa y el guiño con complicidad y dije volviendo a la actividad de poner la mesa –“Como no tenía sueño ni nada mejor que hacer decidí recoger el basurero, me daba asco pensar que esto se quedara así en ese estado hasta que volviera capitán”, Amrod y Ghent miraban alrededor aún sorprendidos –“Pero Ireth no debías haberlo hecho, debí de ayudarte yo, no el oficial” dijo y me miró volviendo a ponerse serio, Artanis sonrió levemente y dijo –“Yo sólo le ayude en la cocina capitán , el resto estaba así cuando entre. Bueno Ireth un placer conocerte y ayudarte, pero debo volver a mi puesto. Buenos días a todos” hizo una leve inclinación de la cabeza y salió del departamento seguido de las miradas de todos, yo me molesté un poco con Amrod, Artanis fue muy amable y Amrod un grosero, así que le tocaba un poco de su propia medicina –“Fuiste algo rudo con él Amrod y lo que hizo fue ayudarme” le dije muy seria, Amrod se sorprendió un poco pero el que contestó fue Ghent –“Eso es porque estaba celoso” dijo sin mirarnos y se puso a examinar un holoproyector, Amrod lo miró al segundo -”¿Que?” preguntó, Ghent alzó la mirada –“¿Ah? ¿qué de que?” preguntó a su vez haciéndose el inocente, yo tuve que hacer un gran esfuerzo por contener la risa, pero antes de que Amrod le dijera alguna cosa hablé yo –“El desayuno esta servido señores, si es tan tarde como dice el capitán entonces siéntese, de aquí nadie sale sin desayunar, yo voy a llevarles algo de comer a esos amables oficiales que cuidaron de nosotros” dije sin mirarles, agarre un par de platos, puse algo de comida en ellos y me dispuse a salir, al instante Amrod me cortó el paso –“Deja que se los llevo yo, ya tu has hecho bastante, siéntate y desayuna” me dijo con suavidad, le miré, el sonreía levemente ¡toma! Una cucharada de tu propio chocolate pensé, le di los platos sin sonreír, me di la vuelta y me dirigí a la mesa, en lo que salió del departamento, Ghent soltó una risita –“Eres una malvada, sabes que eso le dio en el orgullo” me dijo, lo miré y sonreí con malicia –“Sé lo merece por grosero, el oficial solo me estaba ayudando” le dije, Ghent sonrió ampliamente y luego se me acercó de manera conspiratoria –“Pero lo que dije es verdad, estaba celoso, muy celoso” me dijo y soltó otra risita, yo alcé un ceja y lo miré con seriedad ¿sería posible quien estuviera celoso? Eso no me lo creo, la vocecilla de nuevo apareció no te hagas te encantaría que fuera así ¿no? ¡Calla!, estuve por replicar a lo que dijo Ghent pero Amrod entró en ese momento, yo me dediqué a mirar a la mesa y comer sin decir palabra.

Desayunamos en silencio, recogimos la mesa y yo me puse a hacer rápidamente el equipaje en la habitación donde tenía mis cosas, mientras finalizaba alguien habló a mi espalda haciéndome dar un brinco –“Lo siento Ireth”, me volví al instante, era Amrod, estaba recostado en el marco de la puerta, tenia los brazos cruzados y sonrió levemente al yo mirarle, me volví de nuevo a mi equipaje –“No tienes porque disculparte, y te hablé mal anoche y no acaté una orden, así que estamos a mano. Pero el oficial Azendom no lo merecía” le dije con suavidad, sentí que el respiró hondo soltando un resoplido al yo nombrar a Artanis ¿de verdad estaba celoso? Pero que tonto es, sonreí para mis adentros –“Ya me disculpe con el oficial Azendom” dijo entre dientes y pareció que decirlo fue un esfuerzo supremo, tonto y muy orgulloso por lo que veo –“Entonces no hay nada que hablar...listo vámonos que ya es tarde” le dije cerrando la mochila, cargándola en mi hombro y me volví, casi me doy de frente con él ya que se había parado detrás de mi sin que me diera cuenta, posó una mano sobre mi hombro y me miró a los ojos, el corazón se me aceleró al instante –“En serio lo siento por haberte hablado así en vez de agradecerte que ordenaras todo, de verdad eres sorprendente todo esta en su sitio exacto, es increíble es memoria tuya” me dijo sonriendo, sentía que el corazón se me iba a salir, no podía respirar, estaba tan cerca que sentía su aliento en mi rostro, su olor, el sonido de su corazón, su sonrisa se fue desvaneciendo y su rostro comenzó a acercarse, pero la mirada la sostuvimos, cada vez estaba mas cerca de mi pero cuando nuestras caras estaban a solo unos escasos centímetros, la voz de Ghent irrumpió como tromba haciéndonos dar un salto –“Oigan me voy a buscar mis cosas, si quieres nos encontramos en el espaciopuerto porque...” se cortó a media frase y yo me aparté de Amrod al segundo y el se volvió, Ghent había llegado a la puerta y nos miraba atónito, yo no dije palabra, como siempre en el momento exacto Ghent aparecía, ¡por dios Amrod estuvo a punto de besarme! Ghent seguía mirándonos asombrado y empezando a sonreír, luego de unos segundos mas del insoportable silencio Ghent por fin habló –“Siento ser tan.... inoportuno.... pero es tarde y aun tengo que ir a mi casa, el momento romántico lo tendrán que dejar para después, lo siento” dijo si dejar de sonreír, yo respiré hondo y salí de la habitación enmudecida, dejando a ambos atrás, ¿dios que esta pasando?, todo lo que había vivido en esos días era demasiado para tan poco tiempo, en pocos segundos estaba tan aturdida y agobiada como la noche anterior, sin darme cuenta llegué a la puerta y la crucé, casi choco con el oficial Azendom –“¡Ireth!” exclamó haciéndome detener de golpe, lo miré, el estaba sorprendido –“¿Te encuentras bien?” me preguntó con una leve sonrisa, -“¿Ah? Oh si si, perdona es que venía pensando y no me di cuenta hacia donde iba” le dije con aire distraído, el sonrió un poco mas –“Profundos pensamientos entonces para no ver lo que tienes enfrente” me dijo, -“Lo siento, tienes razón pensaba algo concentrada” le conteste y sonreí, en ese momento salieron Amrod y Ghent –“Estamos listos hora de irnos” dijo Amrod algo serio y miró fijamente a Artanis –“Muchas gracias por todo agentes, ya pueden irse, díganle al oficial Garrison que le agradecemos su protección” agregó y se dirigió al turboascensor, -“Hasta luego y gracias” dijo Ghent sonriente y siguió a Amrod, yo me volví hacia Artanis –“Gracias por todo Artanis, suerte en tus planes y que Siul sea saludable y fuerte el día que venga al mundo, ojalá se parezca a ti. Hasta pronto” le dije, el sonrió ampliamente –“Gracias Ireth, también mucha suerte para ti, cuídate” me dijo e inclinó su cabeza llevandose dos dedos a la frente a modo de despedida, le devolví la sonrisa, me despedí del otro agente y me subí al turboascensor.

Mientras descendíamos no decía palabra, miraba hacia el paisaje urbano de Coruscant reviviendo uno y otra vez el rostro de Amrod acercándose en mi mente ¿en serio me iba a besar? Claro que lo iba a hacer serás estúpida y tu no ibas a hacer nada por detenerlo ¿verdad?, estaba jugando con fuego y yo no hacía nada por evitar el flujo de acontecimientos, tienes cosas mas importantes de que ocuparte Ireth, tienes que encontrar a los tuyos, tienes que encontrar tu casa, déjate ya de jueguitos con los humanos me dije, de pronto Amrod interrumpió mis pensamientos –“El agente Azendom y tu trabaron amistad rápidamente por lo que veo, hasta de su hijo en planes te habló” dijo con un tono extraño ¿será posible que me lo esté reprochando? –“¿Y que si es así? Es un hombre amable y si me contó sobre sus planes familiares ¿algún problema con eso capitán?” le dije mirándole fijamente –“Era un simple comentario Ireth ¿por qué estas tan a la defensiva?” me preguntó, -“Y tu lo preguntas, por todos los cielos...” murmuró de pronto Ghent, ambos lo miramos al instante –“¿Te importaría compartir tu opinión con el resto Ghent?” le dijo Amrod alzando las cejas, Ghent nos miró a ambos y sonrió levemente –“Nada solo pensaba en voz alta” dijo, nos miró por unos momentos mas, suspiró y agregó –“Por los asteroides de Hoth, parecen unos crios, se que todo lo que pasó anoche nos alteró un poco pero ahora eso ya no es excusa, tu estas que te muerdes los sesos por los celos Amrod, y tu porque los interrumpí en el momento en que este te iba a besar, yo no se porque no se dejan de tonterías los dos y paran de una vez la agresión que llevan desde anoche. Hagamos algo... yo me volteo ustedes se confiesan lo mucho que se gustan, se besan con pasión y todos felices”, Amrod y yo nos quedamos boquiabiertos, Ghent se terminó de volver loco, en eso llegamos al destino y la puerta se abrió, Ghent salió primero, se detuvo en la puerta y nos miró de nuevo –“Les doy 10 minutos” dijo, se volteó y se fue hacia la salida, yo estaba asombrada ¿qué diablos pasa aquí?, Amrod estaba igual que yo, como estatua de piedra, pasó un rato en que no movimos un músculo ni dijimos palabra, luego nos dignamos a mirarnos, de pronto Amrod desvió la mirada sonrojándose –“Ireth yo...” empezó a decir, -“Ni lo pienses, no sé que pasó antes pero si piensas que ahora será igual estas soñando” le dije y salí del turboascensor, no se que me estaría pasando en mi mente en ese momento, solo que no podía controlar esas reacciones agresivas; al salir del edificio encontré a Ghent mirando la ciudad tranquilamente, se volvió y me miró sonriendo –“Oye que rapidez ¿tan malo es?” dijo en tono de burla –“No es momento de tonterías, no estoy de humor Ghent” le dije mirándolo de reojo y me fui caminando sin rumbo, me dolía hablarle a Ghent así pero estaba muy molesta ¿qué diantre le hizo decir todo eso?. No sé que distancia llevaba, de pronto un grito me hizo detener, me volví y vi a Amrod que trotaba hacia mi, esperé a que se acercara mirándolo fijamente –“Ireth ¿a dónde demonios vas? Vamos a tomar un speedertaxi no se le puede llegar al espaciopuerto a pie” dijo terminando de llegar, al momento me sentí avergonzada, mi reacción fue estúpida y sin razón, desvié la mirada al suelo –“Lo siento capitán no se que me esta pasando, estoy algo confundida desde anoche, se que eso no es excusa pero...” decía pero Amrod me interrumpió –“No te preocupes Ireth, yo también me he comportado de manera incorrecta, pero dejemos esto para luego ya nos hemos retrasado demasiado” me dijo y me tendió su mano, como de costumbre la ignore y empecé a caminar de regreso, no lo hice como gesto hostil, pero no quería ni tocarlo, sentía como que el mínimo roce daría pie a malas ideas y yo quería aclarar mi mente, él no dijo nada y camino a mi lado con calma.

Tomamos el speedertaxi, fuimos a casa de Ghent a recoger sus cosas y luego al espaciopuerto sin hablar en todo el trayecto. Llegamos al caos que era el espaciopuerto, dejamos a Amrod hablando con el control de tráfico mientras Ghent y yo nos dirigimos a la nave, esta estaba rodeada de cajas y equipo para el viaje, Keira nos esperaba ahí hablando con dos alienígenas que eran los encargados del mantenimiento, al vernos llegar, Keira puso su usual cara de pocos amigos, se deshizo de los alienígenas y se dirigió a nosotros –“Llevo una hora esperándoles ¿qué diablos los retraso tanto?” dijo frunciendo el ceño –“¡Hola! Si yo también me alegro de verte....el retraso es cuento largo así que lo dejamos para después, ¿por qué no se ha cargado nada?” le dijo Ghent mirando los equipos alrededor de la nave –“No pensaras que lo iba a cargar todo yo sola Ghent” le contestó Keira poniendo los brazos en jarras, en eso llegó Amrod –“Por supuesto que no ¿qué tal Keira? ¿todo controlado?” le preguntó Amrod y ambos se alejaron al interior de la nave revisando un datapad que tenia Keira, Ghent me miró y suspiró –“Bueh, como yo soy eslabón bajo en la cadena de mando y tu la novata, nos toca subir el equipaje y el equipo” dijo con expresión de mártir, yo le sonreí y nos pusimos manos a la obra.

Al principio Ghent insistía en dejarme las cosas menos pesadas, pero luego que lo desembarazase de una pesada caja que casi lo aplasta, cambió de parecer y repartió el trabajo equitativamente. Luego de un rato reparé en una nave que estaba al lado de nuestra, era roja, tenia un motor triple y era bastante grande, al parecer pertenecía a alguien importante ya que habían varias personas uniformadas alrededor y el personal de espaciopuerto disponible se ocupaba de ella con frenesí. Detrás de mi sentí a Ghent que miraba la nave por encima de mi hombro –“Es una nave consular, transporta dignatarios, diplomáticos o gente importante, me pregunto que hace aquí, normalmente salen de los espaciopuertos cercanos al sector del senado” dijo mientras se ponía a mi lado, -“Pues la verdad no me interesa, a lo mejor tu amigo el bothan lo sabe” le dije y me puse a agarrar otra caja de equipo –“Seguramente lo sabe...Oye Ireth esteee... quería disculparme” dijo de pronto, yo me alcé y le mire –“¿De que hablas?” le pregunté extrañada, el me miró apenado –“Quería disculparme por la idiotez que dije en el turboascensor al salir de casa de Amrod, estaba fuera de lugar” dijo, lo miré por unos momentos en silencio –“No pasa nada Ghent, no te preocupes por eso, todos estábamos algo...estresados aun, igual gracias por disculparte” le dije y le sonreí, el me sonrió de vuelta y volvimos al trabajo sin decir nada mas. Después de un largo rato de llevar equipaje, escuchar las direcciones de Amrod diciendo donde poner las cosas dentro de la nave y unas cuantas malas caras de Keira, ya casi no quedaba nada aparte de unas pocas maletas y una caja larga, me dispuse a cargarla pero me tropecé con algo en el suelo y me fui de espaldas, pero no llegue a tocar el piso, un par de brazos me atajaron en el aire –“Con cuidado señorita, creo que eso es demasiado peso para una dama” dijo una voz masculina detrás de mi, al ponerme en pie me volví y me encontré con el rostro de un desconocido que me sonreía levemente, era un hombre joven en media veintena, de piel blanca y cabello castaño claro muy corto salvo por una trenza que caía hasta su hombro detrás de la ojera derecha, era mas bajo que yo y vestía una túnica marrón sobre ropas claras y botas, un chico bastante atractivo a decir verdad, pero lo que llamó mi atención fueron sus ojos azul cielo que mostraban un gran poder, tanto que me hizo estremecer, este hombre no era normal –“¿Te encuentras bien?” preguntó, me di cuenta que ya tenia rato mirándole así que me compuse y le contesté –"Si gracias estoy bien”, el miró la caja que yo intentaba levantar –“Es obvio que eso es muy pesado para ti ¿cómo es que intentabas levantarlo?” preguntó, su voz era suave y su tono amable, -“No es muy pesada para mi, he levantado cosas mas pesadas que esa, solo que esta vez me tropecé con algo en el suelo” le dije, el volvió a mirarme a los ojos y me dio un escalofrío, de pronto vi que desvió la vista a algo detrás de mi y sentí una mano sobre mi hombro –“¿Algún problema Ireth?” preguntó la voz perteneciente a la mano, era Amrod y estaba usando el mismo tono altanero que uso con el Agente Azendom, yo mire hacia atrás viendo a Amrod de reojo –“No capitán ningún problema” le dije, Amrod miraba fijamente y desafiante al chico de la túnica, este estaba sereno, no mostró signo alguno de estar intimidado, y eso que Amrod le sacaba por lo menos una cabeza de altura, el muchacho me miró de nuevo –“¿Estas segura que todo esta bien Ireth?” preguntó ¿pero que diablos le pasa a este ahora? Me pregunté –“Pareces incomoda” agregó, a esto Amrod dio un paso al frente –“Ya te dijo que todo esta bien chico, así que ya puedes irte” le dijo algo amenazador, el muchacho ni se inmutó, solo lo miraba fijamente, de pronto otro hombre de túnica marrón apareció a mi otro lado –“¿Algún problema Obi Wan? ¿Capitán Bowell?” preguntó mirando a Amrod con una leve sonrisa, este era igual de alto que Amrod, cabellos largos recogidos en una media cola, barba y bigote, ojos claros y vestía igual que el chico, la expresión de Amrod cambio al segundo –“¡Maestro Qui Gon! Cuanto tiempo” dijo sonriendo, se acercaron y se estrecharon las manos, al parecer se conocían desde hacía tiempo –“Verdad que si, mucho tiempo ¿cómo va el trabajo?” preguntó el hombre de la túnica –“Perfectamente, estamos por partir a otra misión, y veo que tu vuelves a salir del templo en otra, siempre nos encontramos de salida ¿no?” dijo Amrod, el hombre de la túnica sonrió –“Siempre de salida si. Espero que mi aprendiz no causara ningún inconveniente a tu personal” dijo y me miró, sentí un escalofrío mas intenso, este parecía mas poderoso aunque el chico, no sabría explicar que clase de poder era, pero me sentía muy incomoda entre ellos –“Ninguno maestro Qui Gon, ella es parte de mi equipo de trabajo, Ireth Lirsha” dijo Amrod presentándome –“Un gusto señorita, Qui Gon Jinn para servirle y este es mi aprendiz Obi Wan Kenobi” dijo Qui Gon extendiéndome su mano y presentando a su vez al chico, lo miré unos segundos y le estreché la mano, luego al chico y este sonrió, luego le estrechó la mano a Amrod el cual lo miró con una sonrisa falsa, Obi Wan lo notó y sonrió mas aún, en eso llegó Ghent como siempre rompiendo la tensión, -“¡Hey! ¿no me presentan a sus nuevos amiguitos? ¡Maestro Qui Gon! ¿de nuevo a las andadas?” dijo sonriendo ampliamente y estrechando la mano de Qui Gon –“¡Ghent! Que gusto ¿todavía trabajas para este señor?” le preguntó en tono de broma señalando a Amrod con el pulgar, -“Que te puedo decir, la vida es dura, pero ya me acostumbré a soportarlo, además él no podría vivir sin mi” contestó Ghent con un aire de superioridad que me hizo reír, Amrod lo miró alzando una ceja –“No me provoques a demostrarte lo contrario Ghent” le dijo, -“Disculpe capitán, era solo un chiste” le contestó Ghent con expresión de disculpa fingida, luego se acercó a Qui Gon en modo conspiratorio –“¿Lo ves? no puede vivir sin mi” le dijo en un murmullo bastante audible, Qui Gon se echo a reír –“Ya lo veo...¿cuál es su destino esta vez capitán?” dijo mirando a Amrod –“Utapau” dijo Amrod sin ceremonia, -“Borde exterior, algo lejos” dijo Qui Gon –“Si bastante, vamos a explorar las zonas no civilizadas o desconocidas y analizar las rutas hiperespaciales, quien sabe, a lo mejor descubrimos una nueva” dijo Amrod sonriendo al fin con sinceridad –“¿Y ustedes? ¿otra misión por la paz en algún sitio remoto?” agregó, Qui Gon se puso serio –“Pues ni tan remoto, no se si lo has escuchado por ahí, pero Naboo se encuentra en bloqueo comercial desde hace un par de días” dijo, Amrod también se puso algo serio y Ghent se sorprendió –“Pero hace poco estuvimos ahí y no vimos nada fuera de lo normal” dijo, yo le miré de reojo –“Si no te diste cuenta dijo desde hace un par de días Ghent, hace un par de días no estábamos ahí” le dije, Ghent me miró y sonrió como si hubiese tenido una revelación del mas allá –“¡Cierto! Hace un par de días fue que te cargaste a...”comenzó a decir –“Bueno me encantaría saber mas del tema de Naboo pero ya estamos bastante retrasados y me imagino que ustedes también” dijo Amrod interrumpiendo a Ghent y dándole una mirada asesina, los dos túnica marrón se miraron entre ellos y luego a Amrod con sospecha, pero no dijeron nada, el bobo de Ghent estuvo a punto de revelar información peligrosa gracias a todos los cielos Amrod reaccionó rápido, estos tipos no me agradaban en lo mas mínimo, no se porque ya que se habían comportando amistosos y además Amrod les conocía, pero había algo en ellos que no me gustaba nada –“Si estamos retrasados, dos días de retraso la verdad, gusto en verte de nuevo Amrod” dijo Qui Gon en inclinó levemente la cabeza –“Igualmente maestro Qui Gon, mucha suerte en su misión, un placer Obi Wan” dijo Amrod y estrechó las manos de ambos –“Mucha suerte para ustedes, adiós Ghent un gusto en verte también, un placer señorita” dijo Qui Gon despidiéndose y se encaminó hacia la nave consular, Obi Wan se despidió de igual manera, pero al llegar a mi me miró fijamente sonriendo –“Un placer Ireth, ya sabes cuidado con cosas en el suelo, no podré atajarte siempre” dijo y me estrecho la mano, yo le devolví la sonrisa –“Tranquilo Obi Wan si tropieza de nuevo estaré yo” dijo Amrod antes que yo pudiese contestar, Obi Wan lo miró, sonrió más aun y se fue. Los miramos perderse de vista en silencio, de pronto Ghent miro a su alrededor como para asegurarse que nadie lo escuchara y se acerco a Amrod –“No me digas que te pusiste celoso del chico ¡es un jedi!...bueno... aunque podría dejar el celibato si se lo propone, no lo culparía” dijo riendo en voz baja, Amrod lo miro con cara de pocos amigos –“Déjate de idioteces, que celos nada Ghent, acuérdate de lo que pueden hacer los jedi, no quería que se pusiera a probar su poder con la mente de Ireth” dijo, yo no dije palabra, así que esos eran los famosos jedi y Amrod temía su poder, con razón me daban mala espina, aunque no entendí eso de probar su poder con mi mente así que me decidí a preguntar –“¿Qué cosa podría haber hecho con mi mente? ¿tan peligrosos son esos tipos?”, ambos me miraron y luego se miraron entre ellos como siempre que estaban por revelar información poco agradable –“Bueno Ireth ellos son personas....especiales....tienen el poder por ejemplo de leer la mente o influenciarla y eso es una de las pequeñeces que pueden hacer” dijo Ghent, yo estaba horrorizada ¿leer la mente? ¿influenciarla? ¿cómo alguien podría hacer algo así?, eso no me lo podía creer, seguro Ghent esta de broma como siempre –“Leer la mente....claro” dije mirándole, pero la expresión de Amrod me decía que lo que dijo Ghent no era una broma –“Te esta diciendo la verdad Ireth, yo he visto como Qui Gon ha dominado la mente de alguien con solo mover la mano” me dijo, yo estaba mas asombrada aun –“Pero...¡eso es terrible! ¡Esos individuos pueden hacer lo que sea con cualquiera entonces! ¿cómo es que andan por las calles y además todos les respetan?” les dije un poco exaltada, era terrible solo pensar que todo el mundo pudiese estar bajo influencias de personas como esas; para mi mayor asombro Amrod y Ghent se empezaron a reír –“¿Qué es tan gracioso?” les pregunté empezando a enojarme, si estaban jugando conmigo lo iban a lamentar, -“No es que anden por ahí haciendo lo que quieran con la mente de los demás Ireth, primero no siempre funciona y segundo no lo tienen permitido” dijo Amrod aun riendo, -“Pero pueden hacerlo ¿quién evita que hagan lo que quieran? Por lo que he visto no tienen ningún control y tu mismo dijiste que temías que el chico ese, el tal Kenobi, me hiciera algo” le dije aun indignada ¿acaso yo era la única que veía esos poderes como una amenaza?, -“Eso lo dijo por no admitir que estaba celoso de Kenobi” dijo Ghent, Amrod dejó de reír en el acto y lo fulminó con la mirada, Ghent le sonrió mostrando todos los dientes y se dirigió a la nave, Amrod lo siguió con la mirada y luego posó sus ojos en mi, respiró hondo y dijo –“Apartando esa impertinencia sin sentido, si temí que hiciera algo por el modo en que te miro, ellos sienten muchas cosas y pueden adivinar las intenciones de alguien antes de que este actué, como ellos mismo lo dicen pueden ver a través de nosotros, y tus días en Coruscant no han sido precisamente unas vacaciones calmas, siendo sincero no quiero que nadie se entere de cómo llegaste a nosotros y lo que ha pasado desde entonces” lo miré en silencio por unos segundos y desvié la vista, -“¿Pero cómo es que nadie se siente vulnerable con esos tipos rondando por todos lados y siendo capaces de cosas como esas?” pregunté, Amrod miró la nave consular y después de un suspiro dijo –“Ellos mismo tienen sus leyes y normas, como viste Obi Wan tiene su maestro quien le enseña, guía y vigila que no cometa imprudencias. Ellos siempre han defendido la paz y la justicia en la galaxia sin ejercer ningún control donde ellos sean los beneficiados, sirven a la republica y hasta ahora lo han hecho bien” volvió a mirarme y yo lo vi a los ojos –“Eso es muy poético y esta muy bien, pero esos tipos no me inspiran ninguna confianza” le dije y me dirigí a la caja larga que había intentado levantar antes, me la cargué en el hombro sin esfuerzo, sentí muchas miradas en mi pero no preste atención, me fui a la nave y puse la caja en su puesto dentro de la bodega de carga, luego me acompañó Amrod con las pocas cosas que faltaban –“Dejaste a medio espaciopuerto boquiabierto con tu pequeña demostración de fuerza, no creo que sea conveniente el llamar tanto la atención, recuerda que tenemos a una banda de tipos peligrosos decididos a darnos caza” me dijo con una sonrisa leve, yo volteé los ojos –“Si señor la próxima vez dejare que tu y Ghent se rompan la espalda cargando eso para que no se sientan unos debiluchos” le dije, estuvo a punto de replicar cuando apareció Keira seguida de Ghent –“Todo listo capitán, partiremos cuando ordene” anunció Keira, Amrod me dio una última mirada y se dirigió hacia Keira –“Perfecto todos a sus puestos que nos vamos ya” dijo y se fue a la cabina, Keira me dio una de sus miradas de odio y siguió a Amrod, Ghent los vio adentrarse en la nave y me miró –“¿Otra escena romántica interrumpida?” preguntó con una sonrisa inquisidora, yo le miré de reojo y me puse a acomodar las últimas cosas en su puesto –“Que escena romántica nada Ghent, me estaba regañando por cargar con peso excesivo en publico y no dejarle ser el macho fortachón” dije malhumorada, el soltó una risita –“¿Entonces me dices que entre ustedes aun no ha pasado nada? Por todos los cielos como pierden el tiempo” dijo, yo lo mire sorprendida; Pero que demonios ¿estos se toman todo tan a la ligera? –“Ghent ¿qué diantre es lo que te esta pasando por la cabeza? ¿qué acaso esperas que nos brinquemos encima? ¿de verdad piensas que me tomo las cosas así como si no me importara nada? Y peor aun ¿de verdad crees que tengo cabeza para pensar en eso?...Ghent estoy medio perdida aun, no se ni de donde diablos salí, no se donde esta mi casa, ni mi gente y prácticamente no se ni quien soy, la verdad no tengo tiempo ni ánimos para pensar siquiera en enredos sentimentales, ni sexuales ni de ningún tipo con nadie, esta bien que bromees pero sin pasarse de la raya” le dije bastante seria, el me miró muy sorprendido –“Oye tranquila Ireth, de verdad estas de a toque, solo fue una broma” dijo, su tono era de estar algo dolido pero a mi no me importó, yo estaba cansada de tonterías –“Bueno entonces deja la broma, porque ya no es graciosa para mi” le dije tajante, el me miró muy serio –“Esta bien no te molestare mas” dijo y se adentró en la nave, yo solté un resoplido de impotencia dios Ireth que insoportable estas, Ghent no se merecía eso, el siempre me salvaba en el momento exacto, además de cortar con las tensiones cuando mas se necesitaba, bueno ya veré como me disculpo en lo que entremos en el hiperespacio, respiré hondo y me dirigí hacia donde se encontraban los demás...

Capítulo XIII Editar

Despegamos sin contratiempos, luego de entrar en el hiperespacio nos dedicamos a revisar la data que necesitaríamos para la misión, organizar el plan de trabajo y revisar por enésima vez, si teníamos los equipos y provisiones suficientes para los días que estaríamos en Utapau. Cenamos tranquilamente y todos nos retiramos a dormir. Yo no podía conciliar ninguna clase de sueño así que me fui a la cabina de mandos. El ver las extrañas formas que se ven cuando se está en el hiperespacio me relajaba, aun no podía creer todo lo que había pasado desde la noche anterior, la muerte del rodiano que parecía haber pasado hacia una vida, el padre de Keira interrogándonos, me preguntaba para que usaría toda esa información que obtuvo de mi ¿sabría que su hija me detestaba y por ello se empecinó en saber de mi lo mas posible?. Pensé en el amable agente Azendom y sonreí, me desconcertaba una persona con el futuro tan bien planeado como él y me divertía recordar como incomodo a Amrod el hecho que simpatizáramos tan rápido. Amrod... eso era otra cosa que me tenia intranquila ¿Por qué se comportaba como un machorro mediocre apenas otro hombre se me acercaba?,¿qué habría pasado de haber llegado a cumplirse ese beso? En cierta parte agradecía que Ghent interrumpiese ese momento pero otra parte de mi deseaba que se lo hubiese tragado la tierra y nunca hubiese aparecido, de acordarme de su rostro acercándose, sentir su respiración, ver la profundidad de su mirada, sentía cierto hormigueo por dentro, por todos los cielos Ireth debes olvidarte de él me dije, tenia que ocuparme primeramente del trabajo que vendría en los próximos días y luego de saber de mi propia vida, buscar a los míos y saber como diablos llegue a donde estaba ahora, no estar enredándome con humanos, pero es que este hombre no es cualquier humano decía la pequeña vocecilla que me atormentaba. El sonido de unos pasos de pies descalzos interrumpió mis deliberaciones mentales y me hizo sonreír levemente, por el peso y sonido supe de quien se trataba, no me volví ni dije nada hasta que los pasos se detuvieron detrás de mi, la persona tampoco dijo palabra, pasó un rato en que solo disfruté escuchando su respiración, los latidos de su corazón en su lento compás, del aire con su esencia... –“Si cree que no se que está ahí detrás capitán, pues se equivocó, lo escuche venir desde el pasillo” dije finalmente rompiendo el silencio, casi pude ver como sus labios formaban una sonrisa y miraba al suelo como siempre que lo descubría haciéndose el inocente –“Aguda tu audición” dijo suavemente, sentí como avanzó hasta la otra silla que ocupaba la cabina y se sentó, -“Veo que no soy el único que no puede dormir y encuentra la cabina como cura para el insomnio” dijo, yo seguía con la vista fija en las nubes oscuras del hiperespacio, -“Tu sabes que lo mío no es insomnio, y ver el hiperespacio me relaja mas que estar acostada” le conteste, -“Que Ghent no te escuche decir eso o no te salvaras de alguna de sus tonterías” dijo, yo sonreí, tenia razón, Ghent no dejaría de decir alguna impertinencia al escuchar eso, -“¿Y que es lo que no te deja dormir a ti? Porque los humanos si duermen” pregunte mirándolo al fin, estaba igual que aquel día en que lo vi salir de su habitación por la mañana, el corazón se me aceleró al instante así que desvié la mirada enseguida antes de sonrojarme como idiota, -“Pues no lo se, supongo que todo el ajetreo que hemos tenido desde ayer” dijo en tono cansado –“Ah” dije yo, no se porque pero no le creí mucho, igualmente no pregunté mas y nos sumimos en un largo silencio. De pronto haló mi silla por el apoyabrazos y la hizo girar hacia él, obligándome a mirarle, el se inclinó hacia delante y apoyo los codos en las rodillas mirándose las manos –“Ireth sobre lo que ‘casi’ paso en mi casa...” empezó a decir pero lo interrumpí –“No paso nada y asunto olvidado, así debe quedar” le dije mirándolo fijamente, el corazón lo tenia desbocado pero me mantuve firme, el me miró algo sorprendido por unos segundos y sonrió levemente –“¿Me podrías dejar hablar?” me dijo, -“Disculpa” le contesté, el respiró hondo –“Es obvio que sabes porque iba a hacerlo, no es ningún secreto, no somos unos chiquillos y tu no eres tonta, créeme que de no haber llegado Ghent lo hubiese hecho, pero acabas de decir algo que es lo mas sensato, debe quedar en nada. No me gustaría complicar las cosas y se que tu tampoco, existen prioridades y es mejor no buscarse distracciones innecesarias” dijo y me miró finalmente a los ojos, juro que de haber sido yo alguien que le importara un bledo las consecuencias, hubiese omitido esas palabras y lo beso ahí mismo, pero él tenia razón y me alegré que comprendiera y compartiera mi opinión –“Eso mismo pienso yo, hay muchas cosas por hacer y no puedo estar enredándome con nadie, necesito mi mente despejada. Me alegra que opines lo mismo y agradezco tu sinceridad” le dije, el esbozó una pequeña sonrisa, aunque vi en sus ojos un atisbo de desilusión, yo admito que al hablar así, ambos cerramos el capítulo y toda posibilidad de acercamiento, por mucho que no quisiera hacerlo era lo correcto, el silencio que siguió fue sumamente incómodo, él ya no hallaba que hacer con sus manos, varias veces quiso tocar mis rodillas pero dudaba, me hubiese encantado tener ese poder de los jedi para saber que pasaba por su mente en ese momento. Finalmente dio una palmadita a mi rodilla y echó hacia atrás –“Bien, asunto aclarado. La sinceridad es algo crucial en un equipo como el nuestro, pasamos demasiado tiempo juntos en espacios pequeños como esta nave, así que es esencial que mantengamos las cosas claras” dijo, cosas claras esas palabras me divirtieron viniendo precisamente de él, cosas claras no fue justamente lo que mantuvo con Keira pienso yo, pero eso era asunto pasado, -“Si. Cosas claras conservan amistades” le dije repitiendo unas palabras que una vez me dijo Ghent en nuestros paseos por Coruscant, de pronto el soltó una risita –“¿Te puedo pedir algo?” me preguntó, yo lo mire extrañada –“Eee...supongo que si” conteste ¿qué diablos querrá ahora?, -“No imites la forma de hablar de Ghent, ya con uno es más que suficiente” dijo, yo me eche a reír con eso –“Tienes razón, pero a veces es difícil no hacerlo cuando pasas tanto tiempo con él, además es mi hermano ¿recuerdas?” le dije riendo, el soltó otra risa –“Que la fuerza nos ayude, ese bothan no sabe lo que ha hecho” dijo como quien declara una tragedia –“¡Hey!” exclamé falsamente ofendida y nos echamos a reír de nuevo. Por primera vez me sentí relajada estando a solas con él , pasamos otro largo rato de silencio mirando las nubes hiperespaciales, luego él dijo que ya el sueño lo había alcanzado y se fue a dormir dejándome sola de nuevo. En lo que se fue, solté un largo y sonoro suspiro, dios me encantaba ese hombre, me di cuenta que mantenerme a raya iba a resultar difícil, sobre todo si se dedicaba a hacer lo mismo que yo en las horas de sueño del grupo (en pleno viaje no había día y noche cabe acotar). Mientras pensaba en eso me fui sumiendo en una especie de sopor, mirando fijamente el hiperespacio, de pronto sentí como si dejara la silla y me abría camino a través del transpariacero hacia las extrañas nubes oscuras, estas a la vez se iban transformando en un mar embravecido, me encontré corriendo por una cubierta de madera que el viento y la lluvia castigaban sin misericordia, el mar, cada vez mas revuelto, azotaba el barco con mas fuerza, una voz lejana gritaba algo que no lograba escuchar por el aullido del viento, prácticamente no veía nada, la tormenta era cada vez peor, de pronto un rostro familiar se me acercó corriendo “¡Ireth agárrate a algo fijo ya!” me gritó con expresión de terror mirando algo por encima de mi hombro, me volví y con la luz de un relámpago vi una ola gigantesca que se nos venia encima, corrí hacia estribor y me aferré a una barandilla, pero la ola jamás llegó, desde el otro lado una luz cegadora empezó a devorar todo a mi alrededor, grité con todas mis fuerzas a la persona que tenia enfrente para que se alejara pero no parecía escuchar, a medida que la luz se acercaba a mi, escuchaba como alguien ajeno a la escena decía mi nombre con angustia, la luz terminó por llegar, cerré mis ojos y sentí un fuerte jalón.

En menos de un segundo abrí los ojos, estaba en el suelo de la cabina del aventurero bañada en sudor frío, el rostro de un muy preocupado Amrod ocupaba casi todo mi campo de visión, fue tan repentino que de un tirón me alejé de él –“¡Ireth! Tranquila soy yo” dijo Amrod sobresaltado, yo respiraba con dificultad y estaba temblando como una hoja, hasta que al fin comprendí que había sido un sueño. Ghent y Keira también estaban ahí, parecían haberse despertado de golpe y me miraban con sorpresa, volví a mirar a Amrod que seguía agachado junto a mi, pero que diablos ¿por qué estoy en el suelo? –“Ireth ¿estas bien? ¿qué te paso?” preguntó preocupado aun, yo aun estaba como aturdida y los miraba a todos asustada, con un esfuerzo encontré mi voz –“No....no se....¿por qué estoy en el piso?” fue lo que logré decir, Amrod me miró con sorpresa -“Pues eso no lo sabemos, te encontramos aquí gritando como loca aferrada a la silla. Creo que tuviste una pesadilla aunque pensé que tu no dormías” dijo, -“Nos despertaste a todos con tus alaridos niña de la luz ¿quién diablos es ese Brodek? ¿tu novio perdido?” preguntó de pronto Keira con una sonrisa maliciosa, Amrod le dio una mirada reprobadora –“Keira por favor no es el momento” le dijo algo amenazador, yo no prestaba atención ni quité mis ojos de Keira ¿dijo Brodek? ¡por todos los cielos! ¡Brodek! Sé que el nombre me era increíblemente familiar pero no lograba recordar quien era con exactitud, miré al frente intentando recordar –“Brodek...” dije en un susurro, sentí los ojos de todos en mi –“¿Sabes quien es? ¿puedes recordarlo?” preguntó Ghent con suavidad agachándose a mi lado y tomando una de mis manos entre las suyas, yo estaba como en trance, claro Brodek era el nombre de la persona del sueño que me gritó que me aferrara a algo fijo en el....¿barco?, sentí una angustia repentina que me hizo doler el pecho ¿qué habrá sido de él? ¿Quién era Brodek en mi vida? Algo tibio recorría mi rostro, una lágrima, sentía como si todo me estuviese aplastando, no podía respirar –“¿Ireth? ¿Ireth que pasa?” insistió Ghent sonando mas preocupado, lo miré y luego a mi alrededor, no dejaba de temblar tenia que salir de ahí ya. Me levanté de golpe empujando a Amrod y a Ghent y salí corriendo de la cabina, en mi mente solo estaba la voz de Keira repitiendo una y otra vez ¿quién diablos es ese Brodek?, por dios ¿quién era?, corría dando tumbos por los pasillos de la nave, la enfermería, la bodega, el salón de trabajo, la enfermería de nuevo, estaba como un insecto atrapado dentro de un frasco de cristal queriendo salir, no se porque estaba tan descontrolada. Finalmente llegué a mi habitación y me senté en un rincón hecha un ovillo, no podía llorar, no podía hablar, estaba como en una especie de bloqueo, ese sueño o mas bien recuerdo me alteró mas que cualquier otra cosa que había vivido en esos días, ¿qué fue todo eso? ¿por qué solo podía recordar esos momentos de la tormenta y nada mas? Por más que me esforzaba esas imágenes se desvanecían cada vez mas, era frustrante, era como querer retener agua en un puño, se escapaba de entre mis dedos y al tratar de volver a agarrarla esta se alejaba mas de la mano. Seguí en ese mismo sitio cuando Amrod entro en la pequeña habitación –“Ireth...¿Estas bien? por todos los astros háblame” dijo y se sentó a mi lado envolviéndome en sus brazos con delicadeza, yo no decía nada solo quería quedarme ahí hasta el fin de los tiempos, envuelta en la seguridad de su abrazo sintiendo su suave respirar, -“Estas temblando...calma que no pasará nada malo solo fue un mal sueño...cuéntame, hablar siempre funciona” me dijo en voz baja, -“Ahora no por favor, solo quédate aquí” le dije, me abrazó con mas fuerza –“Esta bien...calma, me quedare aquí contigo” dijo. No se cuando pero me quede profundamente dormida, a dios gracias un sueño tranquilo, sin imágenes, sin pensamientos.

Me despertó un extraño escozor en la frente pero no abrí los ojos, estaba aun medio dormida, alcé una mano para tocarme la frente y tropecé con algo peludo, me quedé de piedra. Lentamente empecé a tantear ¿qué diablos era eso?, un poco aterrada pensando que era alguna clase de alimaña no abrí los ojos ni por error, de pronto una voz dijo –“Ireth déjame la barba que me da cosquillas” casi me da un infarto, abrí los ojos en el acto y me aparté de golpe, aun estaba en brazos de Amrod en el mismo rincón de mi pequeña habitación, él abrió los ojos y sonrió –“Buenos días” dijo como si nada, yo estaba asombrada, madre santa que paso aquí –“¿Buenos días? ¿Me das un susto de muerte y tu dices buenos días?¿Que haces aquí?...¿qué hacemos aquí?” le pregunté incrédula, el me miró abriendo mucho los ojos y alzando las cejas –“Oye que bueno que dormiste bien, y si, yo también, no me incomodaste, gracias por preguntar” me dijo, entonces recordé, soñé algo que me alteró muchísimo y me quede dormida en brazos de Amrod –“Oh perdona, es que me asustaste, lo siento en serio... Buenos días” le dije algo avergonzada y con una leve sonrisa, la escena no podía ser mas ridícula, sentados en el suelo de una esquina de un camarote de una nave, acabados de despertar y yo reclamando porque él dijo buenos días, el me sonrió de vuelta –“Disculpa por asustarte, pero te quedaste dormida y no quise despertarte, además tu misma me pediste que me quedara aquí” me dijo, yo sentí como todos los colores se me subían al rostro, ¡por todos los dioses te dormiste en sus brazos! Horas antes había renunciado a todo contacto con él y ahí estaba, a meros centímetros de mi y él estando en el momento en que lo encontraba mas atractivo, vistiendo únicamente sus pantalones claros y su cabello suelto ¿por qué? ¿por qué me pasan a mi estas cosas? –“¿Estas despierta?” preguntó de pronto sacándome de mi ensimismamiento –“¿Ah? Oh si si... perdona estaba pensando” le dije desviando la mirada, ¡eres una estúpida deja de sonrojarte!. Como de costumbre apareció Ghent en el momento preciso en la puerta –“Buenos días tortolillos” dijo sonriendo de oreja a oreja, ambos lo miramos –“Como siempre disculpen que los interrumpa, pero tengo que decirles un par de cosas. Primero capitán sería prudente que vaya a la cabina y calme a la fiera que encerré ahí, y segundo querida hermanita ni te aparezcas por la cabina hasta que el capitán calme a la fiera que encerré ahí” dijo como quien recita el menú del día, Amrod se uso de pie enseguida y salió apurado hacia la cabina, yo me quedé por unos segundos donde estaba asimilando aun mi despertar y todo lo acontecido horas antes, Ghent seguía en la puerta –“¿Ireth todo bien?” preguntó, lo miré y le contesté –“Si Ghent todo bien, perdóname aun ando algo...” dije distraída, -“¿Perdida?” preguntó –“Exacto, esa es la palabra...perdida” contesté, me levanté del suelo y me senté en la cama, hundiendo mi rostro en mis manos y soltando un suspiro, Ghent entró y se sentó a mi lado –“¿Qué paso anoche Ireth? De verdad estoy muy preocupado, nos despertaste a todos con tus gritos, ni te imaginas el susto que nos diste” me dijo en voz baja, bajé las manos y miré al suelo –“Perdóname Ghent, te juro que no quería despertarlos así” le contesté, él paso un brazo sobre mis hombros y me acerco a él –“Eso lo se ¿obvio no? ¿pero que clase de sueño tuviste? ¿y quien es el fulano Brodek que llamabas con tanta desesperación?” insistió, lo mire a los ojos por unos segundos y respiré hondo volviendo a ver el suelo –“No se quien es Ghent, sé que le conozco y que estaba en el barco en que me encontraba yo durante la tormenta, pero no recuerdo nada mas” le dije, pasaron unos segundos de silencio –“¿Pero que soñaste exactamente? ¿Con la tormenta? A lo mejor entre ambos podemos descubrir algo que te ayude a recordar” me dijo, lo volví a mirar, de verdad eres un ángel Ghent pensé. Le relaté lo poco que recordaba del sueño, luego le pregunté en que estado me habían encontrado y me dijo que yo estaba gritándole a tal Brodek que alejara de eso (la luz) y que estaba como soldada a la silla, una cosa que me dijo y me dejo estupefacta es que a veces lo que yo gritaba no era en idioma básico sino en uno desconocido ¿cómo no iba a saber yo misma que hablaba otro idioma? Cuando se lo repliqué Ghent me dijo algo muy cierto: probablemente no lo recordaba y en ese momento de iluminación que soñé una memoria pues lo hablé, –“¿Pero como es que ahora hablo el básico y no el otro? Eso no tiene sentido Ghent” le dije todavía sin creer en lo del otro idioma, él respiró hondo y me contestó –“¿Cómo voy a saberlo? Y si tiene sentido, conoces los dos idiomas y solo hablas el otro con tu gente, simple. Apuesto a que si nos encontramos a alguien de tu raza se te suelta la lengua y lo hablas como si nunca lo hubieses olvidado” dijo con convicción, yo suspiré –“Si es que eso llega a pasar alguna vez” dije pesarosa, él me alzo la cara por la barbilla y me miró alzando una ceja –“¿Qué veo aquí? ¿Acaso ya renuncias a la búsqueda sin siquiera comenzar?” preguntó –“Deja el pesimismo muñequita, que nuestro amiguete Fir´ok debe estar por mandar tanta información, que una vida no nos será suficiente para revisarla toda” agregó sonriendo, yo no pude evitar sonreír, cada vez me sentía mas agradecida de que Ghent hubiese llegado a mi vida, aunque solo hubiesen pasado unos días desde que lo conocí supe que no sería la misma sin él. De pronto Ghent miró hacia la puerta, se levantó, vio a cada lado del pasillo, regresó cerrando la puerta tras de si y se volvió a sentar con la expresión risueña de un asesino en serie frente a su próxima víctima –“Ahora hermanita, cambiaremos de tema” dijo, ya esta, ya sabia que quería saber, eres un desgraciado pensé, alcé las cejas y me puse a juguetear con mi cabello haciéndome la desentendida –“Si te preguntas si pasó algo con el capitán no pierdas tu tiempo porque no pasó nada” le dije, él cambio la cara a una de incredulidad tan falsa que me hizo reír –“¿Qué? No juegues con mis sentimientos” dijo, yo me reí más aun –“Pareces una vieja chismosa Ghent. Además si mal no recuerdo tu me dijiste que te caí demasiado bien para verme estrellar con un tipo como él” le dije señalándolo, el sonrió –“Y también te dije que yo te vi primero” contestó como casanova barato una vez mas, cosa que me hizo volver a reír –“Pero soy tu hermana señor Lirsha” le repliqué, -“¡Diantre!” dijo haciendo un puño y mirando al frente haciéndome reír mas, el respiró hondo y volvió a pasar su brazo sobre mis hombros –“Mira hermanita se que te dije eso, pero también se que no puedo luchar contra la corriente, no soy tonto y ayer en su casa estuvo a punto de darte un beso, te lo dije que le gustas mas de lo normal, usualmente no se tarda tanto en hacer el primer movimiento” dijo con tranquilidad, yo me quede de piedra –“¿No se tarda tanto? Si solo me conoce desde hace que...¿un par de semanas?” le pregunté incrédula, Ghent se echó a reír –“No pienses que es un mujeriego empedernido, es muuuy selectivo, pero una vez que escoge se lanza con toda la artillería. Lo de la horrible chica de Tatooine no lo busco él, mas bien le huía pero la chica fue tan insistente que no quiso ser descortés” dijo llevándose los dedos a la sien representando un blaster –“¿Lo amenazó con un arma?” pregunté mas asombrada –“No sólo lo hizo que la acompañara a punta de blaster, sino que la chica y su....gente, lo encontraron apetitoso y literalmente se lo querían comer” me contestó, yo solté una risa de asombro –“Dios en que clase de sitios se meten ustedes para encontrarse chicas como esa” dije, él alzó las cejas –“Pues en la misma clase de sitios en los que te metes tu para hacer amistades con tipos peligrosos” me replicó, yo cambié la expresión al instante –“Eso no fue gracioso” le dije mirándolo de reojo –“Lo siento” me contestó y me abrazó, luego me soltó y se recostó en la cama con los brazos detrás de la cabeza –“En fin volviendo al tema en cuestión. Tu dices que no ha pasado nada, pero anoche estuvieron solitos en la cabina por horas, luego de que salieras como alma que lleva el demonio después de tu sueño, el sale como flecha detrás de ti y los encuentro abrazaditos en ese rincón y además despiertan en el mismo sitio abrazaditos aun” dijo con una sonrisa de suficiencia, yo lo miré de reojo –“No Ghent, con todo y lo que acabas de relatar no.... no paso nada” le contesté seria, -“Esta bien, pero admite que lamentas que no tomaste cartas en el asunto y la iniciativa teniéndolo abrazadito a ti habiendo solo un pantalón de por medio” dijo –“¡Ghent!” exclamé, agarre una almohada y comencé a golpearlo (obviamente sin usar mi fuerza) mientras él se moría de risa.

Yo seguí el consejo de Ghent y no aparecí ni cerca de la cabina por las 12 horas de actividad en la nave, pero Keira no hizo lo mismo. Después de cenar (parecía que después de la cena era el momento propicio para todo problema, ya se me estaban quitando las ganas de cenar) estaba recogiendo un poco el comedor, bueno realmente el área común que usábamos para casi todo, en eso llegó Keira que me miraba desde la puerta, cruzada de brazos y una extraña expresión entre determinación y desagrado, le di una rápida mirada y seguí en mi faena con tranquilidad. Al cabo de un rato ya me era incomoda la vigilancia así que decidí averiguar que demonios se traía entre manos –“¿Puedo ayudarte en algo Keira?” pregunté sin mirarla, ella dio un resoplido –“¿Qué te hace pensar que pueda necesitar tu ayuda niña de la luz?” preguntó a su vez, -“Pues no lo sé, algo querrás ya que tienes rato ahí como estatua observándome” le contesté aun sin mirarle mientras seguía recogiendo, ella soltó una risa –“¿Te molesta que te observe modelito?” volvió a preguntar, ya me estaba empezando a enojar su actitud –“Si Keira, si me molesta” le dije con el tono mas neutral que pude y mirándola al fin, ella frunció el ceño –“Pues te lo aguantas, porque a mi me molesta un montón el que duermas con lo que me pertenece” dijo amenazante, ¡JA! Dios pero que mujer mas estúpida es esta pensé, ya sabia por donde venia, pues sigámosle el juego, me crucé de brazos viéndola fijamente –“Pues yo no vi señal alguna de que Amrod sea de tu propiedad, tu nombre no estaba en ningún lugar de su cuerpo, además no creo que nadie pueda ser propiedad de otro como si fuera ganado” le dije con sarcasmo, ella se adelantó hacia mi amenazadora con una sonrisa maléfica –“¿Ah si? ¿es que ya le hiciste examen físico?” preguntó, yo no cedí un centímetro –“¿Y qué si lo hice? ¿miedo a que lo haya disfrutado más a que se lo hicieses tu?” le contesté sonriendo del mismo modo que ella, su furia no se hizo esperar y me abofeteó –“¡Perra!” gritó con rabia, yo prácticamente ni me moví con la bofetada, ni me dolió, lo que si hizo fue despertar de golpe al monstruo violento que tenia en mi interior. En menos de un segundo la alcé por encima de mi cabeza agarrándola por la garganta, -“Mira imbecil, podrás decirme todos tus estúpidos insultos porque no me afectan, pero no permitiré que vuelvas a poner un solo dedo encima ¿esta claro?” le dije entre dientes apretando su cuello un poco, ella luchaba por respirar y pataleaba, pero igualmente no la solté solo un poco mas...un buen susto y se te quita lo bravucona, ya ella se estaba empezando a poner azul cuando llegaron Amrod y Ghent –“¡Ireth NO!” gritó Amrod avanzando hacia mi, yo le di una mirada asesina que lo detuvo en seco –“Ni te muevas porque le parto el cuello” le dije y volví a mirar a Keira que ya casi no se movía, Ghent avanzó por mi otro lado –“Ireth suéltala, las estas ahogando, por favor suéltala” dijo intentando sonar apaciguador pero sin poder ocultar su angustia. La voz de Ghent fue lo que me hizo volver a mis casillas y solté a Keira, que cayó en suelo como un saco, tosiendo y aspirando grandes bocanadas de aire como pez fuera del agua, Ghent corrió a su lado y yo sentí un fuerte jalón en un brazo –“Tú... a la sala de trabajo...¡YA!” dijo la voz enfurecida de Amrod en mi oreja, lo miré de reojo y luego miré a Keira que me veía con todo el odio posible, pero con un toque de miedo, me di media vuelta y salí de ahí sin decir palabra.

Pasé un rato sola en la sala de trabajo, extrañamente estaba serena, la verdad las consecuencias de mi acción con Keira me importaban un cuerno, no iba a ceder, detestaba que me insultaran y mucho mas el que me golpearan sin razón, el hecho de que esa mujer fuera una idiota no era mi problema, de igual modo no debí caer en su juego, pero lo hecho, hecho estaba y no me arrepentía de lo que hice, lógicamente no iba a matarla solo darle una lección y que se diera cuenta que yo era mas peligrosa, además que se dejara de majaderías con razas superiores. Finalmente llegó Amrod, como supuse estaba furioso –“Siéntate” me dijo sin alzar la voz, -"No gracias” contesté, él frunció mas el ceño (si es que eso era posible ya que las cejas le llegarían casi a la punta de la nariz) –“Es una orden Ireth....Sién-ta-te” dijo un poco más fuerte resaltando cada silaba de la última palabra, respiré hondo y obedecí mirando hacia otro lado sin decir palabra, sentí como se sentó al otro lado de la mesa. Era la misma sala en que me interrogaron cuando desperté de mi inconciencia días atrás, parecía que hubiesen pasado años desde esa primera conversación, la escena era prácticamente la misma pero los ánimos no podían ser mas distintos, además esta vez estaba sola con el capitán. Yo seguí sin mirarle concentrándome en unas lucecillas de un panel, esperando el regaño con total tranquilidad, yo sabía que armaría un berrinche y me daría algún castigo, si el castigo era abandonarme en Utapau pues que así fuera ya me las arreglaría, lo que si iba a lamentar era separarme de Ghent, pero no podía hacer mucho al respecto. Amrod pareció serenarse un poco y por fin hablo –“¿Puedo saber que fue lo que pasó?” preguntó, yo seguí sin mirarle –“Eso es asunto mío y de Keira” le contesté, Amrod respiró hondo –“¿Asunto de ustedes?..Aaahh....es decir, que si la hubieses estrangulado hasta matarla no debería preguntar el por qué porque es asunto de ustedes...¿y cuando me pregunten el por qué? ¿que debo contestar? ¿qué no lo se porque es asunto de ustedes? ¿y si el oficial Garrison decide arrestarte y quiere saber el por qué? ¿qué le dire? ¿que no pregunte porque eso es asunto de ustedes?” preguntó con un tono irónico, yo ni me inmute y no dije palabra, podía escuchar como su respiración se aceleraba con la rabia –“¿Es que no piensas contestar?” volvió a preguntar alzando un poco la voz –“Yo te lo advertí” contesté con tranquilidad, -“¿Qué? ¿de que diablos estas hablando?” espetó, yo respire hondo de nuevo y volví a hablar –“Te advertí que a la próxima agresión de ella no iba a huir” dije y al fin lo mire, él estaba sentado inclinado hacia delante con las manos sobre la mesa, su rostro era el enojo en vida, me dio una puntadilla de miedo pero igual no cedí a las emociones y me mantuve serena –“Ah claro....pero yo no vi ningún arma” dijo con sarcasmo, -“¿Hace falta un arma para convertirse en agresión?” pregunté en el mismo tono sarcástico, vi que sus manos se cerraron en puños y él tomo aire mirando hacia la mesa, claramente tratando de calmarse, volvió a mirarme –“Pues en tu caso si, ya que ella esta claramente en desventaja” dijo, no podía creer lo que acababa de escuchar –“¿Desventaja?” pregunte incrédula y me eché a reír –“De verdad capitán eso estuvo divertido, pero en serio....¿Debo tener un blaster apuntándome al coco para estar en igualdad de condiciones? ¿En serio?” pregunté alzando la voz, ya no podía controlar mi enojo, él me miraba sin inmutarse, su boca era una línea tan delgada que amenazaba con desaparecer, se echó hacia atrás en la silla sin quitarme los ojos de encima –“De verdad ya no se como decirlo, no importa que las consecuencias puedan ser devastadoras para todos, no importa que mi vida sea amenazada por criminales, que casi te arresten por homicidio y que te salves de todo eso por los pelos, no importa que los que te ayudaron paguen el precio de tus acciones, pero tu no puedes renunciar a la violencia, no...la señorita Ireth no puede pensar antes de actuar, no importa cuantas veces te lo diga tu simplemente no escuchas. Aquí todos te ofrecemos amistad, apoyo, ayuda...” decía –“No todos” interrumpí en voz baja, esto fue como un detonante porque Amrod explotó como un volcán –“¡Keira fue la que te salvo la vida el día que te encontramos! ¡Sé que luego ella no ha hecho bien las cosas pero yo te dije que no iba a permitir que te hiciera daño, si te hizo algo tu has debido decírmelo, No reaccionar así!” gritó, estaba tan enfurecido que se había levantado de la silla apoyándose en la mesa y con el rostro encendido, yo lo miraba sin decir nada, no me moví, no me asusté, eso me lo esperaba y prefería dejar que se desahogara así que le cuerda –“Claro...yo me aguanto el bofetón y tengo que ir como niña llorica a acusar a Keira con el capitán ‘capitán disculpe que le moleste pero Keira me pegó’....¿eso debía hacer? ¡Ja!...no creo” le dije con el mayor sarcasmo del que fui capaz, su reacción fue la esperada –“¡Claro! ¡estrangular es la manera correcta de hacer las cosas Ireth! ¡¿cómo no se me ocurrió antes?!” gritó paseando alrededor de la mesa acercándose a mi, sonriendo falsamente, yo lo miraba fijamente sin decir nada ni mover un músculo, él terminó de acercarse a mi lado y se inclino hacia mi, su rostro estaba a centímetros del mío –“Pues esta no la dejare pasar Ireth” dijo entre dientes apretados, yo iba a replicar pero preferí mantener la boca cerrada, pensándolo bien no era buena idea provocarlo mas, el respiro hondo una vez mas sin alejarse –“Pasaras el resto del viaje encerrada en tu camarote, solo saldrás para comer o cuando se te solicite, no hablaras con nadie y tienes prohibido acercarte al puente porque estas bajo arresto, a ver si el confinamiento te hace usar un poco el cerebro y reflexionas. Cuando lleguemos a Utapau decidiré que hacer contigo, eso es todo... ¡Retírate de mi vista!” me espetó, yo lo mire unos segundos, él se alejo, me levanté y me fui a mi camarote enmudecida.. Sus palabras me hirieron un montón, no por el castigo que me pareció estúpido, pero el tono de decepción y desprecio que note en su voz era peor que cualquier castigo...

Capítulo XIV Editar

El confinamiento en mi celda (digo celda, porque en eso se había convertido el lugar en donde dormía) se me hizo eterno. El primer día fue infernal, pero al pasar el tiempo me fui acostumbrando; el silencio de todos era lo peor, mis salidas a comer eran tan solitarias que me daba una tristeza inmensa, así que decidí no salir ni para eso, no podía soportar ver a Ghent y no poder hablar con él, menos aún la seriedad y dureza en la mirada de Amrod, así que ahora recibía el alimento en mi celda tres veces al día. Igualmente perdí el apetito al poco tiempo, yo podía sobrevivir sin comer aunque no sin líquido, así que solo bebía el agua que me daban. Dormitaba por ratos, hacía ejercicios (los que me permitía el pequeño espacio) y practicaba movimientos de ataque con mi daga, a veces intentaba relajarme lo suficiente para ver si lograba tener otra especie de regresión, tratando que mis recuerdos volvieran pero no lo logré. No me llamaron para nada de trabajo tampoco, cosa que me desesperaba, el no tener nada que hacer era insoportable, llegué a pensar que el encierro en vez de hacerme reflexionar, iba a hacerme perder la cordura. No tenía idea de cuanto tiempo había pasado, ni cuanto faltaba para llegar, pero dejé de pensar en eso para no desesperarme más.

Luego de lo que parecieron días, la puerta se abrió, era cuando un androide retiraba la bandeja con mi alimento (el único contacto que tenía con algo fuera de mi celda era un androide de servicio), pero esa vez no era el androide, era Amrod. Él se quedó de pie en la puerta observándome con seriedad, yo no lo miré, ni dije nada, estaba sentada en el piso con la espalda apoyada en la pared de frente a mi cama, tenía la daga en mi mano practicando un movimiento que consistía en sacarla desde mi antebrazo con rapidez y con solo mover la muñeca: punta hacia adentro - vuelta - punta al frente. Sentía su mirada fija en mi, pero igual no cambié mi posición, no dije nada, ni dejé de practicar con la daga –“No has probado bocado en días Ireth, eso no te ayudará en nada y no creo que sea buena idea que mueras por inanición” dijo Amrod con calma, pasé unos minutos más en silencio en la misma actividad hasta que decidí contestar –“No tengo hambre” dije, mi voz sonaba ronca por la falta de uso –“Hambre o no, tienes que comer, estando débil no podrás trabajar” dijo, saqué la daga hacia el frente una vez más y luego la guardé en mi bota como siempre la llevaba, sin embargo seguí sin mirar a Amrod, apoyé mis brazos en mis rodillas y respiré hondo –“Puedo sobrevivir largos períodos de tiempo sin alimento y no me debilito, así que quédate tranquilo… y no me preguntes como lo sé, ya tu sabes la respuesta” contesté, escuché que tomó aire varias veces como para decir algo pero pareció pensárselo mejor, finalmente solo dijo –“Como quieras” y se fue. Di un puñetazo al suelo descargando mi impotencia ¿Qué iba a hacer? Eres una estúpida por seguirle el juego a Keira, metiste la pata hasta el fondo, lo peor es que ella estará disfrutando un mundo con esto, me dije, no pude contener algunas lagrimas de rabia, No… no Ireth, no debes ceder a tus emociones, respira… mente clara… no le des el gusto pensé y me relajé.

Un par de días mas tarde tuve otra visita que no era el androide, yo seguía en el mismo sitio, sentada en el suelo frente a mi cama, esta vez la visita fue de Ghent. Alcé la mirada y vi que traía la bandeja con comida, se inclinó hacia atrás viendo a cada lado del pasillo, entró y cerró la puerta tras de si, puso la bandeja en el suelo y se sentó a mi lado –“Si el capitán te encuentra aquí se va a enfurecer y no quiero que te regañen por mi culpa” le dije, el desvió la mirada al frente y apoyó la cabeza en la pared –“Lo sé y no me importa” dijo, lo miré por unos segundos y apoyé la cabeza igual que él sin decir nada, pasamos un rato en silencio, luego él habló de nuevo –“Come por favor, ya la huelga de hambre está muy larga” dijo, yo sonreí –“No es huelga de hambre, simplemente no tengo apetito” le contesté, siguió otro rato de silencio en el que Ghent examinaba algo en el suelo entre nosotros –“Sé que estar encerrado es inaguantable, pero el piso no tiene la culpa, además cavar un túnel en medio del espacio no creo que sea inteligente” dijo de pronto, yo lo miré extrañada –“¿De qué hablas?” pregunté, -“De esto” dijo señalando el suelo, vi lo que señalaba, había una abolladura en el suelo, no me había fijado en eso pero en seguida supe la causa: el puñetazo de impotencia. No sé porque, pero me dio una gracia que me hizo reír a carcajadas, él me miró como si me hubiese vuelto loca por un momento, pero terminó por reírse también. Al cabo de un rato Ghent dijo –“Keira me contó lo que pasó, pero se negó a decirle nada a Amrod, él me preguntó pero le dije que eso debía preguntárselo a ustedes” –“mm… yo no pienso decirle nada” contesté sacando mi daga de la bota y admirándola, de pronto Ghent soltó una risita –“Keira se enojó conmigo porque me reí cuando me contó lo que le dijiste antes de la bofetada, eres mala eh, le diste justo en el punto donde iba a doler” dijo, lo miré y él sonrió, desvié la mirada y contesté –“Pues claro que le di en el punto justo, ya me tiene cansada con la tontería de Amrod, es hora que madure” y volví a mi ejercicio con la daga, él respiró hondo –“Aunque… sé que no te va a gustar lo que te voy a decir, pero actuaste de manera equivocada al reaccionar así, me pareció excesivo” dijo, yo seguía en mi ejercicio… punta hacia adentro-vuelta-punta al frente… -“Tienes razón, no me gustó lo que dijiste” contesté, él dio un suspiro de impaciencia –“Ireth, sé que al pegarte te debes haber puesto de los mil demonios y lo entiendo, pero de verdad, unos segundos más y la mandas al más allá, no es la manera de resolver las cosas” insistió, yo continuaba con el ejercicio cada vez más rápido, me estaba molestando el que me lo dijeran una y otra vez, y escucharlo de Ghent era aún peor, -“Eso ya me lo dijo tu amigo, mas bien no me lo dijo… me lo gritó a la cara” le dije entre dientes, -“Y tiene razón, debes pensar un poco las cosas porque…” empezó a decir pero lo interrumpí –“¡Demonios Ghent! ¡Eso ya lo sé! ¿O crees que no me he dado cuenta? Sé que no estuvo bien, sé que no es la manera de resolver nada, pero la estúpida de Keira me sacó de mis casillas, y te digo Ghent, ni ella, ni nadie me pone una mano encima. Además, igualmente no iba a matarla ¿o crees que no sabía lo que hacía?” dije alzando la voz, la daga escapó de mi mano y se clavó en el colchón de la cama escondiéndose casi por completo, me disponía a recuperarla pero Ghent me detuvo –“No… déjala ahí, es menos peligrosa en el colchón, la verdad no quiero averiguar como se vería clavada en uno de nosotros dos” dijo algo nervioso, lo miré unos segundos y me recosté de nuevo en la pared, mirando al frente –“A veces me asustas, en serio tienes un genio de cuidado” agregó después de un momento –“Lo siento” contesté. Luego de otro rato de silencio, sentí una mano de Ghent sobre la mía –“Mejor me voy, antes de que el capi se de cuenta y descargue su frustración conmigo” dijo, lo miré extrañada ¿frustración?, Ghent pareció leerme la mente –“Si hermanita, frustración, no halla que hacer, odia tenerte aquí como prisionera y haberte gritado, pero no puede dejar pasar el suceso sin tomar medidas disciplinarias” dijo con una sonrisa leve –“Ah otra cosa, no eres la única castigada, Amrod sabe que Keira debió provocarte con algo fuerte para que terminara así, de modo que tenemos nueva asistenta en la nave, lo único que no limpia es esta… eeee… habitación… por razones obvias” agregó sonriendo más aún, yo le devolví la sonrisa, él me dio un beso en la frente y se levantó –“Veré si puedo hacerte otra visita antes de llegar ¿ok? Y come algo ¿si?” me dijo guiñándome un ojo y se fue.

Ghent no pudo volver a visitarme, imaginé que Amrod lo descubrió y le prohibió regresar. Tiempo después llegamos a Utapau, lo supe porque sentí cuando la nave tocó tierra, ya que estando encerrada no pude ver cuando nos acercamos al sistema. La espera desde que se detuvo la nave fue peor que mi encierro durante el viaje, estaba como animal enjaulado caminando de una esquina a la otra de la pequeña habitación ¿por qué tardaban tanto? no pensaran dejarme aquí durante toda la misión ¿o si?. De pronto la puerta se abrió y yo estaba dándole la espalda, me detuve pero no dije nada –“Saldrás de aquí con calma y directamente hacia fuera de la nave, sin protestar ni detenerte” dijo la voz de Amrod, me volví lentamente y lo miré directamente a los ojos -“¿Qué? ¿Ahora soy un condenado a muerte? Oh pero que agradable” dije, él me miraba de igual modo pero no estaba enojado, o eso parecía –“Saldrás de aquí con calma Ireth, y directamente hacia fuera de la nave, sin protestar ni detenerte. Hablamos ahí” dijo lentamente y resaltando cada palabra ¿Por qué me trataba así? Luego de un par de minutos, me moví con lentitud sin dejar de mirarlo a los ojos y salí. Obedecí al pie de la letra, de la habitación hasta afuera.

Al salir de la nave no había señales ni de Ghent ni de Keira, lo que había eran cuatro alienígenas pequeños que llevaban una manguera para repostar el combustible de la nave y un aparato largo que parecía un vehículo de transporte, terminé de salir por la rampa de acceso y miré a mi alrededor. Estaba en una plataforma de aterrizaje medio cubierta por unas estructuras extrañas, parecían telas de araña sin forma definida que brillaban con la luz solar. La plataforma sobresalía de una pared de un enorme hoyo que se abría hacia el cielo, esto me maravilló muchísimo ¡Estábamos dentro de un hoyo! Lentamente me acerqué al borde de la plataforma embobada con este escenario. La luz entraba desde arriba bañando el interior con delicados rayos ambarinos, todas las estructuras de una ciudad se veían iluminadas como cristales que brotaban de la piedra, en las cuales podía distinguir formas que iban de un lado a otro. Algunas plataformas, como en la que me encontraba, bullían en movimiento atendiendo a las pocas naves ahí aparcadas. Pequeños vehículos llenaban el espacio interior del hoyo interconectando las distintas áreas de la ciudad y dando al aire un efecto de un río al fluir bajo la luz del sol. Unos eran animales alados, otros speeders de formas que jamás había visto. Luego miré hacia abajo, el hoyo era increíblemente profundo, aunque yo podía distinguir el lejano fondo que estaba cubierto de agua, la cual se veía verdiazul en la ya débil luz que le llegaba. Aunque la ciudad sobresalía a varios niveles, no se acercaba al agua del fondo, me pregunté el porque de esto, ya sería algo que averiguar en mi estadía aquí.

De pronto la voz de Amrod sonó a mi lado sobresaltándome –“Hermoso ¿verdad?... la vista aérea era increíble. A ver si la próxima vez te lo piensas mejor y ves a donde nos dirigimos en lugar de estar encerrada” dijo con calma, lo miré, él veía hacia el frente siguiendo el vuelo de uno de los animales de trasporte a través del hoyo, la luz del sol hacía brillar su cabello, desvié la mirada no era el momento de estar con boberías, además debía estar enojada con él no mirando el brillo de su cabello –“El precio de no ver desde el aire a donde voy, me parece justo por no aguantarme estupideces de niñas bobas” contesté al rato –“Pensé que ese tiempo contigo misma te haría reflexionar un poco, pero por lo visto no fue así” dijo, sentí sus ojos en mi y volví a mirarle –“Si crees que me arrepiento estas equivocado, lo creas o no, sólo le di un buen susto, si hubiese querido matarla lo habría hecho” le dije y me dispuse a alejarme, pero con una rapidez espeluznante me agarró del brazo haciéndome detener bruscamente –“Tu no vas a ningún lado, hablarás quieras o no” dijo sin mirarme, yo respiré hondo y me devolví pero no lo miré. Parsimoniosamente me senté en el suelo, con las piernas recogidas y envueltas en mis brazos, mirando hacia el hoyo. Amrod se sentó a mi lado, nos quedamos en silencio admirando la ciudad y el apacible movimiento aéreo de los transportes, de verdad era hermoso y si lamenté el no haberlo visto desde el aire, pero ya habría tiempo para eso. Finalmente Amrod rompió el silencio –“Te preguntaré una vez más ¿qué fue lo que paso?” preguntó con calma, -“Te dije que eso era asunto mío y de Keira” contesté en tono monocorde, el tomó aire varias veces –“Cuando el asunto se vuelve violento dentro de mi nave y entre mi tripulación, pasa de ser SU asunto a ser MI asunto, así que habla” dijo mas serio, -“No puedes obligarme, pregúntale a Keira” le contesté en la misma voz monocorde, él se notaba mas impaciente –“¿No puedo obligarte? Veras… es una orden Ireth, habla” dijo invocando sus palabras mágicas, dios que recalcitrante era con eso de las ordenes, yo solté el aire dando un resoplido y contesté –“¿Cuál crees tu que fue el motivo de la discusión?” pregunté, hice una pausa, volví a respirar hondo y continué –“Yo estaba tranquila, ni aparecí cerca de ella como me aconsejó Ghent, pero ella fue en mi busca. Podríamos haber resuelto la estúpida discusión si ella no fuera tan mano floja, pero bueno… ella se lo buscó. Estoy harta de lo mismo, ya es hora que supere el hecho de que la mandaras al quinto infierno y acepte que no es culpa mía” dije ya alterándome –“Me tiene hasta la coronilla con su tontería contigo, eso no es asunto mío, y de verdad no pienso soportar que me vuelva a poner un dedo encima” agregué, Amrod no decía nada así que nos sumimos en otro largo silencio, luego habló –“Pero entenderás que esas agresiones de ustedes no las puedo tolerar, sea por el motivo que sea. Ireth tu sabes que eres mas fuerte que ella, mas fuerte que todos nosotros juntos, por eso te pido que te controles…” decía pero lo interrumpí señalándolo –“No me pidas que me controle y que me aguante sus idioteces porque no lo voy a hacer. O aprende a no meterse conmigo por las buenas o lo aprende por las malas, pero no le paso ni una mas ¿esta claro?” le dije entre dientes conteniendo mi rabia, había estado presa por días, no había probado alimento prácticamente desde Coruscant y además ¿este me pide que me aguante la bofetada y no haga nada porque soy mas fuerte? Eso fue más de lo que pude soportar. Amrod se acercó a mi quitando mi mano hacia un lado, su rostro estaba a centímetros del mío cosa que me hizo parar de respirar mas no retroceder –“Y yo no voy a permitir que se maten a golpes, eso lo aprenderán por las buenas o por la malas ¿esta claro?” dijo usando el mismo tono amenazador que yo, nos miramos fijamente por unos minutos, hasta que me alejé y miré hacia el hoyo –“Ireth detesto tener que regañarte o ponerte bajo arresto, pero entiende que no puedo permitir que esas cosas pasen y yo no haga nada, sé que ella está inaguantable con el tema, pero ya se le pasará, solo te pido que la ignores, que no dejes que te provoque ni tu a ella, al tu perder el control perdiste también todo lo que podías tener a tu favor” dijo ya tranquilo de nuevo, yo no contesté, él tenia razón en todo y eso me hacía rabiar, intenté calmarme viendo el trayecto de un speeder que se acercaba –“Vamos, Ghent y Keira nos esperan en el campamento y el lugar está algo lejos, no quiero que nos agarre la noche a medio camino. Además tu tienes que comer algo” dijo levantándose, yo me levanté sin mirarle y me volví hacia la nave, di un par de pasos y me detuve a su lado –“No tengo hambre” le dije y seguí caminando hacia el Aventurero.

Pensé que usaríamos el extraño vehículo que estaba en la plataforma de aterrizaje, pero Amrod pasó de largo y se dirigió al interior de la ciudad. Era una maraña de túneles y espacios abiertos en la roca, una gran cantidad de gente y transportes de todo tipo se movían de un lado a otro por las intrincadas callejuelas, de nuevo desee el par de ojos extras, tiendas, puestos de artesanías, animales extraños, chillidos y sonidos de todos tipos, el lugar no era tan bullicioso y tecnológico como Coruscant, pero de igual modo, todo me llamaba la atención haciéndome mirar en todas direcciones. Luego de caminar un largo trecho por uno de los amplios túneles nos dirigimos hacia una tienda (o algo así), era una especie de establo de animales de transporte, se escuchaban chillidos y gruñidos extraños que venían de varios espacios cercados, me acerqué a uno para ver que había y me quedé boquiabierta. Los animales que allí habían eran alguna clase de reptiles superdesarrollados, coronados por unas plumas o escamas (no sabría decir cual de las dos exactamente) de colores en la cabeza, de cuerpo largo y flexible, con cuatro patas fuertes y dedos prensibles. Mientras yo me había acercado al corral, Amrod hablaba con el encargado del puesto. Era un alienígena bien raro, alto y delgado, su piel, de un gris pálido, parecía de goma, sus brillantes ojos negros estaban rodeados por oscuras ojeras rojizas y no tenía ni un solo pelo en la cabeza, para ser un individuo tan feo sus movimientos eran gráciles y elegantes. Volví a mirar a los reptiles detallando a cada uno, los brillantes colores de sus crestas eran hermosos, terminé de acercarme, me subí a una especie de banco y me asomé sobre la valla que cercaba a los animales, al asomarme todos los reptiles me miraron al unísono, no sé por que, pero sin pensar, silbé una larga y aguda nota, de pronto los reptiles respondieron al silbido con un chillido igual de largo y agudo, me sorprendí por su respuesta, volví a silbar esta vez una nota mas baja y los animales respondieron de nuevo con el mismo sonido, yo sonreí, jamás me esperé semejante actitud por parte de animales desconocidos, me complacía su respuesta así que silbé unas veces más probando distintas notas y los reptiles respondían. Me estaba divirtiendo hasta que Amrod se me acercó halándome hacia él por un brazo –“¿Se puede saber que diantre estas haciendo? Aparte de dejarme sordo estas atrayendo audiencia cosa que no es conveniente” me dijo al oído en un tono bastante antipático, yo me volví y con sorpresa me di cuenta que él tenía razón, ciertamente teníamos audiencia, todos las personas que estaban cercanas al lugar nos miraban con curiosidad, así que tenía que dejar el juego y alejarme del corral –“Lo siento chicos, no les gustan nuestras voces” le dije a los animales, todos me miraban fijamente pero no emitieron sonido alguno. Me bajé del banco y me fui con Amrod a donde se encontraba el encargado, me fije que habían sacado a dos reptiles similares de otro corral y les ponían sillas de montar –“Oh no…..ooooh no… no pensaras que vamos a montarlos ¿o si?” pregunté atónita a Amrod, él me miró alzando una ceja –“Pues claro que si” dijo como si fuera algo obvio y mi pregunta estúpida –“Que te diviertas entonces, porque yo no me pienso montar en eso” le dije cruzandome de brazos, el me miró extrañado –“¿Por qué no? aquí en Utapau es mejor usar los varactyl que un speeder. El campamento esta en la superficie y estos animales pueden trepar verticalmente y son bastante rápidos, además hacen cosas que una maquina no puede hacer, como sentir el peligro y evitarlo” explicó, está loco de remate pensé mirándolo, el soltó una risa –“No me digas que tienes miedo… ¡si estabas canturreando con ellos hace un minuto! Pensé que te agradaban” me dijo en son de burla, yo fruncí el ceño -“Miedo nada… me agradan si, ahí en su corral canturreando, no trepando verticalmente por la pared de un hoyo gigante conmigo encima” le dije poniendo los brazos en jarras, Amrod respiró varias veces conteniendo la risa, se me acercó y me puso una mano en el hombro –“Esta bien, quédate aquí entonces. Nosotros no volveremos hasta dentro de tres días. Le diré a los demás que no viniste porque te dan miedo los varactyl” dijo con una falsa expresión de desanimo, avanzó hacia uno de los reptiles y comenzó a subirse. Escogió muy bien sus palabras el desgraciado, se arriesgó al decirme que estaría sola por tres días porque podría haberle llevado la contraria diciendo que así podría disfrutar la ciudad sin problema mientras ellos trabajaban, pero aseguró su victoria al decir que comentaría con Keira y Ghent que me daba miedo el montar a la criatura, la verdad no me daba miedo el animal, a lo que le tenía miedo era a la escalada por el hoyo. No me quedó opción mas que enfrentarme a lo que temía para no perder el orgullo y él lo sabía, odiaba cuando Amrod se salía con la suya apelando a mi amor propio. A regañadientes me subí al animal, cosa que me fue sorprendentemente fácil, ya que el animal, apenas me detuve a su lado, pegó el cuerpo al suelo y puso una de sus patas frente a mí para que la usase como escalón. Al subirme, el encargado se acercó sonriendo y entregándome las riendas –“La señorita tiene estilo ¿segura que no ha montado un varactyl antes?” dijo el alienígena, yo miré a Amrod sonriendo con superioridad y volví la vista al encargado –“No, jamás señor, pero el estilo se lleva en la sangre” dije y volví a mirar a Amrod quien se echó a reír –“Ya veremos cuanto dura ese estilo” dijo, luego atizó un poco las riendas haciendo avanzar al animal con un sobresalto y echando a correr, mi montura le siguió casi haciéndome caer por lo repentino del arranque, pero logré mantenerme en la silla. Atravesamos a toda velocidad varios de los túneles de la ciudad, cosa que me estaba mareando, era bastante incómodo montar estos animales, ya que me bamboleaba de un lado a otro con el movimiento de su cuerpo reptilesco, sin embargo mantuve el equilibrio y al cabo de un par de túneles ya dominaba el asunto.

Luego de un largo paseo por el interior de la ciudad, llegamos a uno de los balcones que sobresalían hacia el gigantesco hoyo principal y nos detuvimos, -“Subiremos por esa pendiente, habrán algunas escaladas peligrosas, pero estos chicos nos guiarán por el camino correcto” dijo Amrod señalando un camino que parecía mas bien una grieta en la pared del hoyo, no me gustaba nada eso de escaladas peligrosas pero no tenia opciones, o por lo menos ninguna de la que tuviera conocimiento –“En la silla hay un arnés, asegúrate con él y así, si te resbalas, no caerás” dijo asegurándose el mismo al suyo. Obedecí de inmediato, mientras más segura y atada al animal tanto mejor, aunque pensándolo bien si el reptil daba un paso en falso y caía, yo caería con él. A la final ya estaba atada cuando Amrod avanzó de nuevo a toda velocidad ¿será que estos animales no conocen la palabra caminar?, a duras penas me dio tiempo de acercarme a la cabeza de mi montura antes de echar a correr –“Pasos seguros bonito, nada de caerse” le dije en un susurro acariciándole el cuello, giró su cabeza mirándome con uno de sus ojos, soltó un chillido y arrancó a correr detrás de Amrod.

El ascenso se me hizo eterno, la mayor parte fue por las grietas que formaban una especie de sendero, pero las escaladas peligrosas fueron mas que algunas y la mayoría de las veces las patas del varactyl estaban mas tiempo en el aire que pegadas a la roca. En uno de esos horribles saltos por salvar una saliente, mi montura casi pierde el agarre, pero a último minuto logró fijar una de sus patas traseras y empujarse hacia arriba, menos mal que yo no había comido nada, porque sentía haber dejado mis entrañas en ese salto. Finalmente llegamos a la superficie del planeta, estaba atardeciendo y la luz iluminaba con tonos dorados las áridas planicies que se extendían ante mi, a lo lejos se veían mas hoyos como el que acabábamos de abandonar, las nubes formaban cúmulos violetas que degradaban al naranja en el horizonte, y el viento hacía ondular las pequeñas extensiones de hierbas que cubrían partes del árido suelo, la belleza del paisaje era indescriptible. Avanzamos con rapidez por las planicies, yo disfrutaba la travesía enormemente, sentía una paz infinita con la brisa fresca soplándome en el rostro y observando el extraño paisaje, ya me había habituado al bamboleo del animal al andar y me sentía como si los hubiese montado toda la vida. Al frente, Amrod parecía disfrutar también del recorrido, su pelo se movía con el viento y la luz dorada del sol resaltaba más el color de su piel haciéndolo ver como si tuviese un baño de oro y sus ojos fuesen gemas azules, él se dio cuenta que lo observaba, me miró y me dio una cálida sonrisa, esta vez no desvié la mirada, era desconcertante, hacía unas horas prácticamente lo aborrecía y ahora era de nuevo el encantador hombre que me tenia las emociones revueltas. Desvié la mirada hacia el horizonte mientras avanzábamos, ¿Qué pasaría ahora? ¿Las cosas serían siempre así de extrañas? ¿Emociones encontradas y luego paz? La verdad no quise indagar más en el asunto con otra introspectiva de mis sentimientos, así que deje que el paisaje y el paseo lavaran mi mente, y seguir en paz… por lo menos por ahora.

Capítulo XV Editar

Llegamos al campamento comenzando la noche, ya algunas estrellas empezaban a brillar en el firmamento y del sol sólo quedaba un vago resplandor en el horizonte. Sé que yo había acampado alguna vez, pero algo me decía que lo había hecho siempre al aire libre, sin nada que me cubriera y este campamento era lo menos parecido a esa idea. Estaba compuesto por 4 tiendas sintéticas, una especie de contenedor grande y rectangular, rodeado de lámparas artificiales, equipo de sondeo, scanners y demás aparatos electrónicos. En contraste con toda la tecnología que componía el sitio, había otro par de reptiles y una hoguera. Ghent y Keira estaban sentados frente al fuego haciendo algo con un aparato que no reconocí, Amrod y yo desmontamos, dejamos a los animales junto a los otros dos y nos acercamos a la hoguera –“Al fin llegan, pensamos que se habían perdido” dijo Ghent alzando la vista, -“¡Ghent! ¡sostén ese cable en alto!” gritó de pronto Keira (quien ni se dignó a mirarnos) haciendo saltar a Ghent –“Oye calma mujer, ni que fuera una bomba” le contestó –“Bueno entonces presta atención a lo que haces o freiras los procesadores” le dijo Keira de mal humor –“Veníamos algo lento, Ireth estaba aprendiendo a montar” dijo Amrod contestando el primer comentario de Ghent, esto me hizo fruncir el ceño y mirar a Amrod en el acto ¿aprendiendo a montar? ¿lento?, pero antes de que pudiera replicar Keira abrió su venenosa boca –“Oh típico… todo retraso es culpa de la niña de la luz… no me extraña, ya que no sabe nada y hay que enseñarle todo” dijo en un murmullo bien audible, nuevamente hice un ademán de replicar pero Amrod habló primero –“Keira te agradezco que mantengas la boca cerrada, quiero llevar el trabajo en paz” le dijo muy serio y se dirigió a una de la tiendas, -“Si capitán” contestó Keira entre dientes y me dio una de sus miradas asesinas, yo le correspondí la mirada desafiante –“Ireth ven aquí” llamó Amrod, claramente para evitar enfrentamientos, yo obedecí y lo seguí a la tienda. Al llegar se volvió hacia mi –“Esta será tu tienda, la encargada de ocuparte de ella eres tu y sólo tu, nadie más lo hará. Aquí cada quien será responsable de su equipo y sus pertenencias, si se pierde o algo le pasa será culpa del dueño ¿entendido?” me dijo muy serio, -“Entendido” respondí, -“Adentro están tus cosas, si lo deseas aséate y cámbiate, luego por favor come algo. Mañana temprano comenzaremos con el recorrido por la zona. Aquel contendor de allá es el aseo, ahí puedes bañarte y hacer… bueno lo que tengas que hacer, hubiese sido mas agradable bañarse en algún río o algo más natural, pero la geografía de Utapau no nos ofrece eso” dijo continuando con sus instrucciones, lo de cambiarme no necesitaba decirlo, apestaba a varactyl, así que el asearme lo haría sin pensarlo, él hizo una pausa, miró hacia la fogata como para asegurarse que no nos prestaban atención y se me acercó –“Como hablamos antes, no dejes que te provoque, ignórala, de verdad quiero llevar la misión en paz, quiero trabajar tranquilo y sin distracciones ¿entendido?” me dijo en voz baja, yo lo miré a los ojos por unos segundos –“Entendido, aunque no garantizo su seguridad si me llega a poner un solo dedo encima otra vez” le contesté en la misma voz baja pero seria, ella podría decir lo que quisiera, pero de tocarme nada, eso no lo iba a dejar pasar y Amrod al fin comprendió –“Esta bien, entiendo Ireth, yo me ocuparé de que eso no ocurra, pero ustedes son unas damas, no unos luchadores gamorreanos, deberían pensar en eso en vez de estar peleando o buscando pelea” me dijo –“Bueno instálate, yo iré a ver como van ellos con el catalizador de minerales que se averió otra vez, cuando te nos unas comeremos y repartiremos obligaciones” agregó con una leve sonrisa y se dirigió a la hoguera, yo lo observé alejarse por unos segundos y entré en la tienda.

El espacio era reducido, pero se veía confortable, como dijo Amrod todas mis cosas estaban dentro, ¿Quién las había traído? No lo sabía, pero no me preocupé por eso, escogí mi ropa de cambio y me dirigí al aseo. Yo no había prestado atención a todo el equipo móvil del campamento y me asombraba que se pudiera tener toda la comodidad de una casa de manera portátil. Me aseé y me cambié de ropa sintiéndome aliviada y renovada. Luego de acomodar mis cosas en la tienda, salí y admiré el cielo nocturno, estaba lleno de estrellas, pero las constelaciones que veía eran tan distintas y desconocidas que me dio una punzada de tristeza. Desvié la mirada hacia la hoguera y ahí estaban mis tres compañeros conversando tranquilamente, me sentí tan ajena, tan fuera de lugar, que decidí no acercarme. Seguí mirando a mi alrededor y reparé en los cuatro reptiles que estaban a un lado del campamento en calma, me acerqué a ellos y estos me miraron fijamente al unísono, me detuve temerosa pensando que a lo mejor no era buena idea molestarlos, pero ni se movieron. De pronto uno de ellos soltó un pitido suave, sin pensar silbé la misma nota y todos respondieron chillando el mismo sonido, me volví asustada hacia los demás para ver si habían escuchado, pero al parecer estaban bastante concentrados en lo que hablaban, ya que no dieron el menor indicio de haber escuchado nada, volví a mirar a los animales los cuales aun me miraban fijamente –“No tan alto chicos” les dije en voz baja, me acerqué mas y me senté frente a ellos, aunque me sonara absurdo, los animales parecieron comprender mis palabras, porque en vez de chillar en respuesta, pitaban las notas que yo silbaba con suavidad.

Me quedé un buen rato con los animales jugando con silbidos, hasta que sentí unos pasos acercándose –“Vaya pero si también eres la princesa de las bestias” dijo la voz perteneciente a los pasos que, para mi pesar, era la voz de Keira en tono de burla. Me volví y la miré por unos segundos, luego me volví de nuevo hacia los varactyl sin contestar, concéntrate en las plumas, no dejes que te provoque me decía a mi misma tratando de relajarme, -“No quisiera interrumpir tu interesante… esto… conversación… con nuestras monturas, pero el capitán te espera desde hace una hora” dijo con sarcasmo –“Y justamente te mando a ti a buscarme, que conveniente” le respondí, -“No me mandaron a buscarte niña de la luz, vine a por ti porque el capitán se niega a dar instrucciones y a comer si su adorada modelito no esta, y la verdad yo quiero descansar y comer ya, no esperar por ti toda la noche mientras tu hablas con las lagartijas estas, así que muévete” dijo ya evidenciando su irritación, me volví de nuevo hacia ella y la miré fijamente con toda la tranquilidad que me fue posible –“Yo solo acepto ordenes del capitán, si él necesita mi presencia que venga y me lo diga él mismo, no tu” le dije con calma, ella apretó los puños ya furiosa y lanzándome una mirada asesina, avanzó un par de pasos hacia mi y yo me levanté al instante, pero antes que nosotras hiciéramos algún otro movimiento, uno de los reptiles lanzó un chillido y de un salto se interpuso entre nosotras soltando bufidos amenazadores hacia Keira, yo me quedé asombrada ante el gesto protector del animal, pero enseguida vi su utilidad: mantendría a raya a Keira sin yo tener que mover un dedo. El animal no atacó, simplemente se había parado frente a mi protegiéndome. Con diversión observé que, en el rostro de Keira, la expresión de ira fue reemplazada por una de completo miedo y ella retrocedió –“¡Controla a esa bestia!” dijo sin poder ocultar lo asustada que estaba, yo me relajé y me puse a examinar mis uñas con despreocupación, como si la acción del animal fuera lo mas normal del universo –“Yo no puedo controlarlos, solo… converso… con ellos un poco, pero creo que no te conviene molestarme en su presencia. Veras… a ellos no les gusta que los llamen bestias, ni que se metan conmigo, ya que soy la única que los trata con respeto y de manera amistosa, como tu misma dijiste soy su… princesa” le dije con una sonrisa maliciosa leve, el rostro de Keira se transformó en una máscara de odio puro y yo sonreí mas aun –“Esos… animales… no estarán a tu lado siempre Ireth, en algún momento no tendrás su protección” dijo con la voz temblando de ira, se dio media vuelta y se fue apresuradamente como poniendo, lo mas rápido que podía, toda la distancia posible entre ella y el animal, yo la seguí con la mirada por unos segundos y luego solté un suspiro de alivio, gracias al varactyl no hubo otro enfrentamiento que pudiese haber terminado mal. Me volví hacia el animal el cual me miró fijamente con uno de sus grandes ojos -“Gracias amigo” le dije acariciándole un costado de la cabeza, este hizo un gorgoteo suave en respuesta y lentamente volvió a su sitio.

Al final me acerqué a la fogata, Amrod y Ghent me dieron la bienvenida con una leve sonrisa y Keira, como era de esperarse, me dio una de sus miradas despectivas, cosa a la cual no hice ni caso, -“¿Donde estabas mujer? Tenemos rato esperándote” dijo Ghent, yo le sonreí levemente mientras me sentaba a su lado –“Disculpen, me distraje un poco y me tomé mas tiempo del que debía arreglando mis cosas” dije, a lo que Ghent alzó las cejas -“Vaya distracción…” dijo, luego se me acercó de manera conspiratoria -“Solo te pido algo, no te vuelvas a distraer eh, que el rubio nos pone a huelga de hambre obligatoria hasta que llegues” me dijo en un susurro, yo tuve que aguantar la risa y solo asentí, Amrod se aclaró la garganta –“Bueno basta de cháchara, hora de repartir obligaciones y luego comeremos” dijo con seriedad. Por un buen rato estuvo hablando del objetivo de la misión, las responsabilidades de cada uno, que data era importante, los lugares que visitaríamos y las zonas a explorar. También nos dijo a cada uno que parte del equipo llevaríamos con nosotros y que seríamos responsables completamente de eso, yo entendía que los equipos no era algo que crecía en los árboles, pero igual me pareció un poco exagerada la manera en que nos dijo que cuidáramos de lo que llevábamos. Luego de la larga charla tomamos una cena ligera a base de vegetales y compuestos nutritivos sintéticos, lo cual hizo que Ghent murmurara durante largo rato algo que sonaba a “pienso para mascotas”, la verdad no estaba en desacuerdo con él, yo no había probado nada sintético y que además supiera tan mal, pero Amrod insistía que el cuerpo necesitaba nutrientes, no sabores exquisitos. La única que no protestó fue Keira, es mas se sumió en un interminable monólogo sobre los ingredientes importantísimos que tenía la cena, yo estaba segura que era por dársela de la obediente frente a Amrod y hacerse la que pensaba lo mismo que él, Ghent y yo intercambiamos par de miradas aguantando la risa mostrando nuestro acuerdo en lo ridícula que sonaba Keira en su oratoria nutricional, pero cuando esta nos preguntó que diablos era tan gracioso casi nos ahogamos con la comida, causando una mirada reprobadora de Amrod que puso fin al asunto y terminamos de cenar en silencio.

Luego de comer y recoger todo, nos quedamos frente a la fogata escuchando algunas historias de Amrod y Ghent cuando vivían en Alderaan. Aquí fue cuando me enteré de donde provenían ambos. Los dos habían nacido en Alderaan, en un pueblo en las afueras de la capital, se habían conocido cuando eran niños, en la calle cuando Amrod vio a Ghent peleando él solo contra tres chicos y le ayudó, según Ghent no necesitaba de la ayuda y según Amrod si la necesitaba porque Ghent estaba siendo golpeado sin piedad, al final la cuestión fue que ambos no lograron vencer a los otros tres, ya que eran mayores que ellos y se dieron a la fuga en un speeder bike que tenía Amrod –“JA! ¡El speederbike que le robabas a tu padre! Lo peor fue que después de recibir golpes de esos imbeciles tu padre nos castigó a ambos haciéndonos limpiar y pulir los androides de servicio a mano, hasta que casi no nos quedaron dedos, porque según él los dos nos metimos en el problema y por huir como cobardes en una speederbike robada, jojojo que tiempos aquellos, ni siquiera me conocía y me castigó a mi también” exclamó Ghent con una sonrisa –“La teoría de mi padre era que no importaba quien eras, la cuestión es que estabas metido en el lío también” dijo Amrod -”Que par de joyas eran ustedes, desde niños en problemas” comenté riendo –“Bueno hermanita por algo somos tan divertidos” me contestó Ghent guiñándome un ojo –“Igualmente luego de ese episodio mi padre te tomó cariño, eras como otro hijo para él” dijo Amrod con una sonrisa y la mirada perdida –“Cierto, todavía tengo algunos souvenirs de sus regaños por meterme en problemas y supuestamente arrastrarte a ti en ellos, cuando la mayoría los iniciabas tu. Pero si que me tenía cariño, me abrió las puertas de su casa y de su familia, y siempre me defendió, cosa que nunca hizo mi propio padre…” dijo Ghent y su rostro se ensombreció un poco, yo iba a preguntarle a Ghent a que se refería con eso, pero Amrod al ver el rostro de su amigo nos dijo que ya era hora de descansar.

Todos se metieron a sus tiendas, pero yo no tenia ganas de encerrarme, así que me di una vuelta por el campamento para encontrar un lugar donde pensar un poco. Al final encontré una roca grande y plana cerca del lugar donde se encontraban los varactyl y me acosté ahí, admirando el cielo pensando en como sería el día de mañana, estaba mucho mas relajada después de charlar un rato sobre el pasado de Amrod y Ghent, que bonito era poder hablar del pasado con alegría, yo no podía hablar de ello de ningún modo y eso me entristecía, no tener nada que contar, nada de que acordarme… solo imágenes nada alentadoras y sin sentido alguno, personas de las que no sabía nada, acontecimientos que no tenían explicación alguna. Luego de unas horas, escuché unos pasos que se acercaban y alcé la cabeza, la silueta del pequeño y robusto cuerpo de Ghent se acercaba en la oscuridad, al parecer no me había visto porque venia algo cabizbajo y sin decir palabra, además al acercarse a la roca y finalmente verme dio un salto –“¡Por todas las estrellas! ¡Que susto me has dado mujer!” exclamó llevándose una mano al pecho –“Perdona no era mi intención, pero ¿que haces despierto a estas horas?” le pregunté sonriendo, el me miró por unos segundos y luego se acercó –“No podía dormir, ¿y tu que haces aquí sola escondida en la oscuridad?” preguntó sentándose junto a mi, yo me recosté de nuevo –“No estaba escondida, además yo no duermo y lo sabes. Estaba simplemente admirando el cielo y pensando un poco” contesté, él se recostó a mi lado poniendo sus manos detrás de la cabeza –“Mmmm pensando… ¿puedo saber en qué?” preguntó –“Nada importante… digamos que estoy algo nerviosa por el día de mañana” contesté soltando un suspiro, él me miró y sonrió –“Nah… no esperes nada del otro mundo, solo un montón de aburrido trabajo y paisajitos bonitos. Además de las órdenes del jefe que la verdad son un fastidio tremendo” dijo haciéndome reír –“Que no te escuche decir eso” le dije, el soltó una leve risa y respiró hondo –“Bueeeh… ¿Qué podría decir al respecto?, él sabe que es un fastidio” contestó haciéndome reír de nuevo. Pasamos un buen rato en silencio admirando el cielo nocturno, cada sumido en sus propios pensamientos, -“Ghent… ¿puedo preguntarte algo si no te incomoda?” pregunté rompiendo el silencio –“Claro que si ¿por qué habría de importarme?” dijo él –“Pues… es que vi la cara que pusiste al hablar de tu padre y… me preguntaba por qué esa tristeza” le dije sin mirarle, me sentí estúpida y algo avergonzada por el silencio que se sintió al momento, Ghent no contestó en seguida, pasó un largo rato callado, tanto que no esperaba que dijera nada, pero al final habló –“Es que mi familia no era lo que llamarías ideal precisamente” dijo, otro rato de silencio y se sentó encogiendo las piernas y apoyando sus brazos en las rodillas mirando al frente –“Mi padre nunca estaba en casa, y la verdad creo que él nunca quiso hijos, lo hizo por mi madre. Luego mi madre murió de una enfermedad cuando mi hermano y yo éramos niños, mi padre quedó muy marcado por eso, se encerró en si mismo, mas de lo que ya era, y nunca estaba para nosotros. Como yo era el mayor me quedé en casa, mi hermano fue enviado a un internado en la capital, por eso estuve siempre solo y sin una educación digamos… formal. Tiempo después murió mi padre, me quedé completamente solo y con la carga de mi hermano a cuestas, gracias al cielo mi padre se había asegurado de que no tuviese que trabajar para vivir, pero igual me la pasaba en la calle sin nada que hacer. Al poco tiempo conocí a Amrod y fue lo mejor que me pudo pasar. Luego de unos meses el padre de Amrod se dio cuenta de mi situación y decidió tomar cartas en el asunto. Arregló todo para ocuparse de mí y de mi hermano, él seguiría en el internado para obtener una educación digna. Yo no quería separarme de Amrod y su padre comprendió, vendimos mi casa y me mudé a la suya, gracias a eso pude tener educación y vivir con ellos. Desde que conocí a Amrod, aprendí cosas y volví a pertenecer a una verdadera familia.” continuó con algo de tristeza en su voz, yo me senté mirándole avergonzada –“Lo siento Ghent no quería traerte malos recuerdos” le dije poniéndole una mano en el hombro y dándole un pequeño apretón, él me miró y sonrió levemente –“No te preocupes hermanita, eso es parte del pasado y lo sobreviví, solo a veces que me vienen los recuerdos, que no son del todo malos, admito que me da un poco de tristeza, pero a fin de cuentas tengo un gran amigo que es como mi hermano y ahora te tengo a ti” dijo y su sonrisa se agrandó, yo no pude evitar conmoverme con esto, el corazón de este hombre no tenía precio, así que lo abracé con fuerza –“Gracias Ghent, eres una persona inigualable” le dije. Nos quedamos ahí sentados medio abrazados mirando el cielo en silencio, la suave brisa nocturna nos daba en el rostro, me sentí en paz y agradecida con la vida por haberme traído aquí, aunque a veces no opinara lo mismo en tiempos venideros…

Capítulo XVI Editar

A la mañana siguiente recogimos el campamento rápidamente ya que era hora de explorar. Me sorprendió lo fácil que era guardar todos esos trastos, según Ghent este tipo de equipo era lo único en que Amrod no escatimaba en gastos y que era lo último en avances de unidades móviles y el cielo sabe que mas. Al final cuando todo estuvo cargado y bien sujeto a los varactyl decidimos la dirección a tomar y nos pusimos en marcha. Pasamos la mitad del día recorriendo el terreno de la superficie de Utapau, tomando notas, muestras, imágenes y escaneando el terreno, cosa que me tocó a mi, ya que haría el gráfico correspondiente a la data que recogieran los escáneres y mis ojos. Debo admitir que Ghent tenía razón, el trabajo era algo aburrido, pero igual me concentré en hacer mi parte lo mejor posible. A mediodía luego de una rápida comida, nos dirigimos a uno de los hoyos que se veían a lo lejos, llegamos cerca del borde del mismo al final de la tarde y Amrod dijo que acamparíamos ahí mismo, porque el descender por la pared interna del hoyo era peligroso de noche, para mi era peligroso sin importar la hora del día la verdad y agradecí el poder retrasar la condenada escalada de descenso dentro de hoyo. Empezamos a armar de nuevo el campamento y aquí se presentó mi primer problema: mi tienda había desaparecido. Estuve buscando por un buen rato pero no logré encontrarla, me estaba desesperando, no habían pasado 24 horas y ya yo había perdido parte de mi equipo, no quería pensar en la reprimenda que me caería de parte de Amrod, estaba segura de haberla empacado. De pronto mi mente se iluminó, yo la había empacado pero Keira se había ofrecido a cargar las cosas en los animales. ¡Maldita desgraciada! Pensé con rabia, de seguro que al darme la vuelta para pasarle otro paquete y la muy imbécil desapareció mi tienda, me maldije a mi también por haber sido tan estúpida y haber confiado en su súbita amabilidad ¡Hasta a Ghent le había parecido raro! Eso te pasa por ser tan noble, por haber tratado de calmar las cosas entre nosotras y darle una oportunidad, caí como una imbécil en otro de sus trucos para buscarme problemas. Pero no le di el gusto, simplemente no comenté nada al respecto, además no tenía manera de probarlo, y cuando Amrod me preguntó porque no armaba mi tienda le dije que prefería descansar al aire libre y así serian menos trastos que guardar al día siguiente, la verdad no sé si se comió el cuento pero él no dijo nada y el asunto quedó así. Esa noche Ghent volvió a hacer una fogata y nos volvimos a sentar alrededor del fuego para organizar la data recogida y cenar. Amrod se quejó de porque perder el tiempo haciendo fuego cuando podríamos usar las lámparas que habíamos traído, pero Ghent alegaba que prefería el fuego porque así los depredadores locales se asustarían y que además se sentía que no estaba trabajando sino pasando unas lindas vacaciones de camping, como siempre la manera especial en que Ghent veía las cosas hacía que Amrod simplemente soltara un suspiro y dejara que Ghent hiciese lo que quisiera. Yo esa noche no estaba particularmente animada, todavía estaba que hervía por lo que sabía que había hecho Keira, tenia que desquitarme de alguna manera y que supiera que no me iba a quedar de brazos cruzados, entonces vi la solución frente a mis ojos: los varactyl. Sonreí con malicia pensando en el buen susto que le daría si lograba controlar a mi antojo a los reptiles.

Finalmente los demás se metieron en sus respectivas tiendas, me quedé un rato junto al fuego acostada en el suelo, cuando estaba segura de que todos dormían (los ronquidos de Ghent eran la clave) me dirigí hacia los animales, al acercarme todos alzaron sus cabezas y me miraron con sus grandes ojos sin hacer ni un sonido, en susurros les dije que se mantuvieran callados y que daríamos un paseo. Tome a los cuatro reptiles y me los llevé lejos del campamento, una vez llegamos a una distancia prudencial empecé a pensar como diablos hacer para que todos respondieran a mis indicaciones, al final decidí hacerlo con silbidos, ya que ellos respondían a cualquier nota que silbara, entonces mezcle eso con gestos. Empecé por hacerlos seguirme a donde caminara, silbaba y me alejaba haciéndolos caminar tras de mi, luego empecé a correr delante de ellos mientras ellos me seguían, silbaba una nota e indicaba con la mano la dirección que quería que tomaran mientras yo misma corría en esa dirección, una hora después lo había logrado sin tener que correr ni silbar, simplemente señalaba la dirección con levísimo movimiento de la mano y ellos se dirigían hacia allí, los enseñé a detenerse con otro gesto, a darse la vuelta, a acostarse en el suelo y a buscarme si me escondía, también les enseñé a actuar individualmente, ya que no quería que Amrod y Ghent también tuviesen problemas. Satisfecha con el trabajo y ver que ya estaba amaneciendo me regresé al campamento. Al llegar no vi a ninguno despierto, até de nuevo a los animales, los alimenté y les di de beber, pero justo cuando estaba por dirigirme a lavarme y cambiarme de ropa Ghent salió de su tienda –“¿Ireth? ¿Qué haces despierta tan…tan… tan… temprano?... ah verdad que tu no duermes” dijo bostezando, yo me quedé inmóvil, luego como que se dio cuenta de lo sudorosa y sucia que estaba y me miró extrañado –“¿Ejercicio matutino?” preguntó, yo sonreí levemente aliviada –“Si, si… siempre hago ejercicio por la mañana” le dije, él me miró de manera sospechosa por unos segundos pero no dijo nada, finalmente se encogió de hombros y fue a la unidad de aseo. Yo respiré hondo y busqué mi ropa limpia, hubiese llegado unos minutos mas tarde y Ghent me hubiese pillado con las manos en la masa, se me había olvidado que ellos se despertaban al amanecer, además la geografía de Utapau no ayudaba mucho, no habían árboles que taparan la luz del sol, yo había pasado demasiadas horas entrenando a los animales a obedecerme con gestos casi imperceptibles para que nadie se diera cuenta y hubiese sido muy estúpido que al final me pillaran por llegar tarde.

Finalmente todos despiertos y desayunados, recogimos el campamento y nos pusimos en camino, nos tomaría por lo menos un par de horas llegar al hoyo así que usé ese tiempo para desquitarme de la idiota de Keira. Me coloqué al frente del grupo resistiendo una innumerable retahíla de quejas de Keira... que si el capitán debería ir al frente, que es el jefe, que si tal, que si cual, que no se qué, que no se cuantos... pero al final Amrod le dijo que no importaba y que además era conveniente ya que yo tenía mejor visión que todos y podría ver si habían obstáculos en el camino antes que ellos, sonriendo para mis adentros y justificando en silencio las palabras de Amrod fingí estar concentrada en el camino y decir en voz alta si veía alguna piedra o cualquier estupidez que supusiera un obstáculo, la verdad era absurdo ya que los varactyl podrían pasar por encima de lo que fuese sin problemas pero igual me tomé el trabajo de guiar al grupo. Para mi mayor fortuna Keira estaba justo detrás de mi, cosa que me facilitaría ordenar a su montura sin afectar a Ghent y a Amrod. Luego de unos minutos di la primera orden, simulando revisar mi equipaje ordené al reptil de Keira a irse hacia la derecha, el animal respondió al instante cambiando de dirección bruscamente haciendola chillar, luego le ordené que volviera a su sitio en la fila, Keira daba tumbos sobre el varactyl desesperada porque no podía controlarlo, halaba las riendas y el reptil protestaba sin hacerle caso. Hice esto en lapsos de tiempo al azar, ya que par de veces Amrod mandaba a detenernos para ver que diablos le pasaba al animal, una vez hizo desmontar a Keira y el mismo lo montó pero el animal se comportaba perfectamente. Yo me divertía horrores con esto, porque no importaba que varactyl usara Keira siempre se le descontrolaba gracias a mi.

Finalmente llegamos al borde del gigantesco hoyo y allí pasó lo que haría de este viaje un suplicio. Luego de hacer que el reptil de Keira cambiara de dirección una vez más y se detuviera justo al borde del risco, ella sacó una de las varas de las tiendas con la intención de golpearlo –“¡Maldita bestia ya veras!” gritó alzando la mano, pero nunca llegó a dar ese golpe, yo al ver sus intenciones desmonté y corrí hacia ella como un rayo –“!NO!” grité agarrándole el brazo y deteniéndola en seco, ella me miró furiosa –“¡SUELTAME!” gritó, pero yo no la solté –“No lo golpearas Keira, suelta esa vara” le dije resaltando cada palabra y dándole una mirada asesina, el animal se movía nervioso haciéndola balancearse en la silla a punto de caerse pero yo igual no soltaba a Keira, Amrod y Ghent desmontaron al instante y se nos acercaron –“¡Pero que diablos! ¡Keira! ¡Ireth! ¡Basta ya!” rugió Amrod, Keira y yo nos dimos una mirada de odio puro, ella soltó la vara y yo la solté a ella. Keira desmontó y se puso detrás de Amrod buscando protección, yo me di la vuelta y me acerqué al animal agarrándolo por las riendas y le acaricié el pico susurrándole palabras para tranquilizarlo –“¿Hasta cuando van a seguir con esto?” preguntó Amrod indignado, -“Ella iba a pegarle sin razón” dije sin mirarlo, -“¡Esa maldita bestia casi me tira al vacío!” chilló Keira, -“¡Deja de decirle bestia!” le espeté yo, Amrod nos hizo callar con un gesto –“¡Basta! Keira igual no debías pegarle, hubiese sido peor. Lo que me pregunto es porqué el animal hizo eso… no se si a ustedes les parece raro, pero no importaba que animal montara Keira, este se descontrolaba sin razón y eso no ocurrió ayer ¿sabes algo al respecto Ireth?” preguntó mirándome fijamente y cruzándose de brazos, -“¿Y que diablos voy a saber yo?” pregunté haciéndome la indignada, de verdad estaba empezando a pensar que Amrod tenía algo de jedi, porque parecía leer la mente ¿Cómo diablos sabía? Porque lo sabia, se lo podía ver en los ojos –“No lo sé, pero tu eres la que tienes conexión con estos animales, y sé que crees que Keira es la culpable de que perdieras tu tienda” dijo, sentí como si me hubiese tragado una piedra y el corazón se me había parado ¡¿Cómo sabia eso?! Mi asombro no lo pude esconder ya que el me miró alzando una ceja y dijo –“¿De verdad creíste que me iba a comer ese cuento de ‘prefiero dormir al aire libre’? te vi buscando la tienda como posesa y escuché como te llevaste anoche a los animales de paseo. Así que creo que me debes una explicación” yo me quedé de piedra, me había pillado por completo, Ghent y Keira estaban tan asombrados como yo mirando a Amrod con los ojos como platos, pero Keira reaccionó primero –“¡TU! ¡Tu hiciste que los animales se descontrolaran! ¡Maldita desgraciada me querías matar!” chilló apretando los puños y señalándome furiosa, antes que nadie mas dijera alguna otra palabra Keira se abalanzó hacia mi y me dio un empujón hacia el borde del hoyo, yo caí de espaldas pero me levanté al instante, Keira cargó de nuevo y esta vez el varactyl que tenia a mi lado se interpuso, pero lo que nadie contó era que la piedra al borde del abismo no soportó el peso de ambos y cedió bajo mis pies y las patas del reptil.

Ambos caímos como plomo dando vueltas en el aire, no se como pero mi mente se concentró en una cosa: supervivencia. En este hoyo no había una ciudad tan grande como la que habíamos dejado dos días atrás, pero la pared tenía suficientes salientes para enganchar una cuerda. En el aire logre aferrarme al reptil que pataleaba sin cesar, busqué en el equipaje que aun tenia atado y busqué algo que me sirviera de cuerda, lo que encontré fueron los cables de los equipos electrónicos, pero servirían. Tenía que actuar rápido ya que cada vez caíamos con mayo velocidad y el tirón podría descuartizarnos. En segundos hice un lazo y lo lancé a uno de los salientes, mi suerte no me abandonó ni un instante y el lazo se aferró a una roca perfectamente. En los pocos segundos que quedaban antes del tirón enredé una mano en el cable y con la otra agarré la silla del varactyl con toda la fuerza posible. El azote de la frenada fue más fuerte de lo que había pensado, no me arrancó el brazo pero si nos hizo chocar contra la pared con una fuerza increíble haciéndonos rebotar un par de veces, sentí como dos de mis costillas se rompieron y casi me desmayé con el impacto, pero el sentido de supervivencia y el dolor no me dejaron caer en la inconciencia. La mano con que agarraba el cable la tenia prácticamente en carne viva y sentí que por lo menos tenía rotos dos huesos, el pecho me quemaba por las costillas rotas y el otro brazo gritaba de dolor por el esfuerzo de sostener al varactyl. El animal al parecer se percató de la precaria situación e intentó agarrarse de la pared, el movimiento me estaba matando, pero era mejor ayudarle a sostenerse porque yo no aguantaría mucho mas. Con un esfuerzo supremo lo balanceé para que llegara a la pared, éste finalmente logró agarrarse y lo solté, la cabeza me daba vueltas y tenia ganas de vomitar pero seguí luchando para no desmayarme. El varactyl trepó la pared y se colocó entre la roca y mi cuerpo, con un último esfuerzo me balanceé y logré agarrarme al reptil de golpe, de nuevo por poco perdí la conciencia por el choque contra el animal pero logré aferrarme a la silla y comenzó a trepar conmigo a cuestas. Luego de un buen rato de penoso ascenso el animal encontró un saliente lo suficientemente grande para descansar, el cual terminaba en una especie de cueva que el varactyl recorrió hasta el fondo, apenas el animal se detuvo me deje caer al suelo, la mano con que sostuve el cable no la sentía ya, la alcé para ver los daños y casi me echo a llorar, la tenía terriblemente hinchada y la sangre me cubría todo el brazo, la piel de los dedos y la palma de la mano me la había arrancado prácticamente. Bajé la mano de nuevo y finalmente me desmayé.

Cuando volví a recuperar la conciencia noté que estaba acostada sobre una camilla rodeada de aparatos electrónicos, mire a un lado y casi me desmayo del susto de nuevo, a mi lado había un androide médico muy similar al que había en el aventurero. Al levantarme súbitamente al ver al androide, el dolor del pecho volvió con una punzada que casi me cegó, apreté las mandíbulas y me acosté de nuevo –“Señorita le recomiendo que no se mueva, las costillas aun no han soldado del todo” dijo el androide –“Gracias ya me di cuenta… agh… ¿donde… dónde estoy?” pregunté aun con los ojos cerrados –“En la unidad médica de la ciudad de Utabi, el tratamiento ha avanzado mucho, la sumersión en bacta ha hecho un efecto prodigioso, pero aun necesita descansar” dijo el androide, sumersión en bacta… ciudad de Utabi… ¿cuanto tiempo he estado inconsciente? Para responder a eso, en ese momento entraron Amrod, Ghent y Keira a la habitación donde me encontraba –“Al fin despiertas, ¿como te sientes?” preguntó Amrod acercándose a mi lado –“Mareada… y me duele el pecho, pero de resto creo que estoy bien” respondí, miré mi mano herida y estaba cubierta con una especie de guante de goma dos veces mas grande y sentía que estaba sumergida en un líquido viscoso –“Tranquila, en poco tiempo la tendrás como nueva salvo alguna cicatriz, los doctores de aquí están que brincan en una pata, dicen que eres un milagro médico” dijo Ghent sonriendo –“Que bien… ¿Cuánto tiempo llevo aquí? Y… ¿Cómo… como llegué aquí?” pregunté, -“Unas doce horas no mas, como te digo, eres un milagro de la medicina moderna” dijo Ghent con aire de médico anunciando un descubrimiento, Amrod sonrió levemente –“El personal médico esta sorprendido, el bacta hizo efecto en un par de horas, nadie se lo podía creer. En fin, respondiendo a tu otra pregunta, Keira encontró un cable atado a una roca y poco tiempo después te encontró en una cueva cercana junto al varactyl” dijo, Keira volteó la mirada y se puso a examinar los equipos médicos que me rodeaban –“Si… y el maldito animal no me dejó acercarme hasta que estos dos llegaron” dijo de mal humor, Ghent soltó una risita y Amrod le dio una mirada de advertencia, Ghent haciendo caso omiso de eso se sentó al pie de mi cama –“¿Cómo diablos lo hiciste? Digo porque te vimos caer y me da vergüenza decirlo, pero ya te dábamos por muerta, entramos al hoyo mas bien para buscar tu cuerpo y el del reptil, pero Keira vio el cable atado, de verdad no me lo podía creer” dijo mirándome con admiración –“No lo se la verdad… pero me costó cara la gracia… aunque podría haber sido peor” dije yo, la verdad había actuado por mero instinto y no sabría explicar como logré salvarme –“Bueno te salvaste y eso es lo importante, ahora descansa, cuando te recuperes nos iremos a casa y nos contarás tu increíble hazaña” dijo Amrod sonriendo y dándome un pequeño apretón en mi mano sana, -“Si… claro, no importa que ella perdiera una tienda y dañara un equipo costoso, hace alguna acrobacia y sale del problema… como siempre” dijo Keira con un resoplido, esto me indignó a sobre manera, ella era la causante de todo desde un principio y encima se quejaba por el equipo dañado –“Disculpa Keira no sabía que te importara mas la tienda que TU perdiste para meterme en problemas, y los cables que usara para salvarme de una caída que TU causaste” contesté, ella me miró sonriendo con ironía –“¿Que? ¿Ahora soy la culpable de que esa roca no aguantara tu peso y el de la bestia que TU controlabas?” espetó –“¡Tu me querías empujar al vacío! ¡El animal lo que hizo fue protegerme!” grité yo sentándome de golpe –“¡BASTA YA!” gritó Amrod poniendo fin a la discusión –“¡Ambas son culpables de lo que pasó! Además Ireth de no haber sido por Keira no te habríamos encontrado” dijo, yo me enfurecí mas aun, esto era el colmo –“¡¿Qué?! ¡¿Encima tengo que darle las gracias después que casi me matara?! ¡Estas loco!” le espeté jadeando, el dolor en el pecho llegó con otra punzada pero no le presté atención estaba demasiado furiosa para eso, -“Señores les suplico que se vayan la paciente necesita descanso” dijo el androide pero nadie hizo caso, -“Ok vamos a ver… desde un principio te dije que las tiendas y el equipo asignado a cada uno era su responsabilidad, tu tenías que estar pendiente de TU tienda, lo de los cables no importa, pero igual te tomaste la molestia de entrenar a los animales para fastidiar, así que no eres completamente inocente” dijo Amrod molesto, yo no podía creerme esto, casi me mato, defiende a Keira y encima yo era responsable por equipo perdido… el colmo definitivamente el colmo –“Mire capitán, me importa un bledo si la piloto fue la que me encontró, de no haber sido por sus ganas de matarme desde que me conoció, porque no se si se acuerda de aquel tiroteo en Coruscant, no estuviese aquí herida y casi muerta…” dije con todo el cinismo del que era capaz y tomé una pausa para tomar aire, el dolor del pecho cada vez se acentuaba mas, Amrod hizo ademán de contestar pero no lo dejé –“Así que olvídese de que voy a agradecerle a ella el hecho de que esté aquí mal herida y que casi haya perdido una mano” concluí jadeando, cerré los ojos para aguantar las oleadas de dolor de mis costillas rotas, estaba mareada y tenía nauseas pero no iba a mostrar debilidad –“¡Eso te pasó por andar dándotela de la acróbata! ¡No me culpes a mi de tu estupidez!” gruñó Keira, abrí los ojos en un instante –“¿Acróbata? ¡¿Te parece que casi arrancarme el brazo por salvar mi pellejo es una acrobacia?!” grité luchando por respirar –“¡Tu me empujaste e ibas a volver a hacerlo pero el varactyl se interpuso! ¡De no haber caído con el animal no habría vivido para contarlo!... ¡no puedo creerlo!” grité, el dolor se acentuó mas aun y tuve que callarme para apretar los dientes y aguantar –“¡Y tu querías que yo cayese antes!” gritó ella, Amrod y Ghent estaban perplejos, mas de una vez intentaron intervenir pero no les dimos oportunidad –“¿Qué? ¡Definitivamente eres idiota! ¡Yo no quería hacerte caer imbecil, no se si te diste cuenta que el animal se detuvo al borde! ¡Tu solo ves lo que quieres ver!... A fin de cuentas eso que te importa, tu solo quieres deshacerte de mi para que el capi no deje de prestarte atención… pues tengo noticias para ti ridícula… ¡el capitán me importa un pimiento, si quieres te lo envuelvo para regalo!” le espeté, Keira no dijo nada, a Ghent y a Amrod los ojos no le cabían en el rostro, respiré varias veces y agregué –“¿Sabes lo que de verdad me inspiras? Vergüenza… si… vergüenza… te comportas como una demente y pierdes toda dignidad y respeto a ti misma solo por un hombre… de verdad que das lastima” en esa última frase puse todo el veneno que podía, la cara de Keira se contrajo en todas las expresiones humanamente posibles y en un segundo su mano se fue directo a su blaster, yo reaccioné al instante y antes de que Keira pudiera sacar el arma yo tomé lo primero que tenia a mano, me quité el guante lleno de líquido viscoso y se lo lancé el cual le dio en plena cara bañándola en el líquido. Esta acción hizo que sintiera un latigazo en el pecho tan fuerte que me tumbó de la camilla, caí en cuatro patas al suelo, todo lo que pasó en esos segundos fue bastante confuso para mi, estaba tan mareada que no logré discernir palabras, solo se que Ghent tenia a Keira dominada agarrándole los brazos por la espalda y Amrod estaba a mi lado ayudándome a levantarme –“¡¿Pero se han vuelto locas?!” gritó Amrod enfurecido mirándonos a ambas, -“¡Imbecil te detesto! ¡He debido dejarte para que te pudrieras en esa maldita cueva! ¡TE ODIO!” gritaba Keira como una demente mientras Ghent la arrastraba hacia la puerta –“¡SUELTAME QUE LA VOY A MATAR!” siguió chillando hasta que Ghent se la logró llevar, Amrod, que seguía sosteniéndome, me miró finalmente –“No existe manera de parar esto ¿cierto?... ¿Hasta cuando vamos a seguir con lo mismo? Pensé que este asunto se había aclarado en Coruscant” dijo, yo le miré muy seria –“Pues no se lo aclaraste a ella” contesté, -“Claro que lo hice” dijo indignado –“Entonces tu manera de ‘aclararle’ las cosas no sirve, porque aun no lo supera” le dije yo, él acercó su rostro bastante, entrecerrando los ojos como hizo el día que me arrestó en la nave –“Creo que tienes razón, ya que tu tampoco comprendiste que dejaras de provocarle, creo haberte dicho que la ignoraras” siseó, esto hizo que mi furia volviera como un ciclón, en un segundo con la mano sana lo tomé por la pechera, lo alcé del suelo y acerqué mis rostro al suyo –“¡¿Debo ignorar que casi me mato por su culpa y encima darle las gracias?! ¡¿Eso es lo que me estas pidiendo?! ¡¿AH?! ¡Pues olvídalo! ¡Aguántale tú las idioteces a tu piloto porque yo no me las aguanto más!” le grité mientras el me miraba atónito, lo lancé hacia el otro lado de la habitación como a un guiñapo y salí de ahí hecha una furia ignorando las protestas del androide, que todo el tiempo estuvo protestando pero ninguno le había prestado la mas mínima atención.

El dolor del pecho ya ni lo sentía, la mano herida se me había dormido, caminé con rapidez por los pasillos de la unidad médica seguida de los rostros sorprendidos del personal y los pacientes que se encontraban ahí, encontré la salida fácilmente y salí hacia el exterior. En la puerta estaban Ghent y Keira hablando, junto a ellos se encontraban los reptiles, di un silbido fuerte y los animales se pusieron alerta al instante y me contestaron acercándose, Ghent y Keira en seguida me miraron, pero antes de que vinieran hacia mi yo corrí hacia uno de los animales y me monté en él, apenas me había acomodado en la silla le di la señal de que avanzara hacia uno de los túneles de la ciudad, el animal arrancó a correr a toda velocidad dejando el centro médico, a Ghent, a Keira y a Amrod atrás…


Capítulo XVII Editar

Recorrí los túneles de Utabi a velocidad record sin fijarme en nada de lo que me rodeaba hasta llegar a una salida hacia la pared del hoyo, estaba tan furiosa, deprimida y adolorida que no me ocupe de mirar por donde iba, lo único que tenía en mente era largarme de ahí, de olvidarme de todo y de todos, quería desaparecer, no podía creerme que Amrod defendiera a la idiota de Keira después de lo que había pasado, ¿sería alguna clase de señal que me decía que debía alejarme de ellos? ¿sería mi destino? No lo sabía, y que equivocada estaba al pensar eso. Finalmente llegué al exterior y comencé la larga ascensión por la pared, tomando algunas rutas cavadas en la piedra, mientras menos vertical mejor, el varactyl corria salvando toda clase de obstáculos y dando unos saltos increíbles en el vacío, aquello suponía bandazos que me hacían doblarme de dolor, la mano que tenía herida era inútil así que el esfuerzo por mantenerme en la silla era mayor. Luego de un par de horas llegué a la superficie del planeta y el varactyl corrió a sus anchas, yo no necesité darle ninguna clase de orden, al parecer sabía cuanto quería alejarme de ahí e hizo lo posible por poner la mayor distancia entre nosotros y el hoyo. Nos mantuvimos en movimiento hasta bien entrada la noche, ya yo estaba exhausta y no aguantaba el pecho, así que le di una orden para detenernos y descansar.

Como siempre mi suerte no me abandonó, el animal aun estaba cargado con parte del equipaje que habíamos traído, luego de descansar por un buen rato sentada en el piso me dediqué a revisar con que contaba entre lo que tenía el animal encima. Mi pequeño tesoro contaba con un kit medico de emergencia, un paquete con raciones de comida sintética, unos macrobinoculares, parte de los equipos topográficos, un par de lámparas, dos sillas plegables, mantas térmicas, algunas herramientas, una pequeña bolsa de tela con un datapad y datachips, ropa (que para mi desagrado era de Keira) y un contenedor con agua. Monté un improvisado campamento para pasar la noche con lo que las fuerzas me permitieron, puse una de las mantas en el suelo, saqué una de las lámparas, la bolsa con el datapad y el kit médico y me senté, encendí la lámpara para tener algo de luz mientras revisaba el kit médico y buscar algo que me pudiera servir para la mano herida, la cual la tenía morada y todavía muy hinchada. Hallé unas vendas impregnadas de bacta y me envolví la mano con algunas de ellas. Esa sustancia me intrigaba, me preguntaba qué la componía para que tuviese esas propiedades curativas, nunca había visto algo igual, la verdad es que era sumamente útil, así que ese kit médico era lo mas importante que tenía hasta el momento. Para no ponerme a pensar demasiado en mi nueva situación y en mi depresión, me dispuse a organizar mis provisiones y descartar lo que no era necesario. Los equipos topográficos los descarté, lo mismo que la ropa de Keira, las herramientas y las sillas, separé las raciones de comida en pequeños paquetes, ya que mi objetivo era llegar a la ciudad principal y ahí ver que diablos iba a hacer con mi vida ahora, sería por lo menos día y medio de viaje, eso si no me perdía o tenía algun contratiempo. Al pensar en esto mi desesperanza creció, me sentí pequeña, abandonada a mi suerte en la inmensidad de un universo desconocido ¿Que iba a hacer ahora? Lo primero sería encontrar a donde irme, Utapau no era un lugar en el que me apetecía quedarme, en Coruscant de seguro podría encontrar algo que hacer, aunque el pensar en el planeta-ciudad me daba miedo, era demasiado grande y peligroso, pero la verdad no conocía otro lugar. Otro de mis problemas era como irme hasta allí, no tenia dinero ni nave en la que irme, entonces volví a mirar los aparatos topográficos, tal vez si lograba venderlos… bueno de eso me preocuparía al llegar a la ciudad. El varactyl se echó a mi lado soltando un pequeño silbido, yo sonreí y le acaricié el plumaje de su cabeza –“Gracias por no abandonarme tu también amiguito, eres lo único que tengo ahora” le dije, el animal no hizo sonido alguno, sólo me miraba con sus grandes ojos, esperaba que no decidiera irse, aparte de ser mi medio de transporte era el único ser vivo en kilómetros a la redonda que no me era desconocido, además que me hacia sentir protegida de alguna manera. Luego centré mi atención en el datapad, los datachips que habían en la bolsa resultaron ser otra de las cosas más utiles que tenia hasta el momento, contenían la poca información que yo misma había recolectado de Utapau antes de venir y durante los primeros días de la mision; contenía información sobre las especies que lo habitaban (en especial depredadores), minerales de interés, vida vegetal y un pequeño mapa que había hecho de la zona en donde me encontraba. Aunque la zona podría describirla con los ojos cerrados, era mejor saber exactamente donde estaban los límites que yo misma había creado, el ser precavida me saldría mejor que buscarme mas problemas por confiar demasiado en mi memoria. Una pequeña punzada en un costado me hizo recostarme, estaba agotada y todo el cuerpo me dolía, en especial el brazo y la mano, el dolor del pecho era soportable por los momentos, la verdad no sé cuanto tiempo podría soportar estando en semejante estado físico, pero no iba a desesperarme, me tomaría el tiempo necesario para llegar sin matarme en el intento. La noche pasó con lentitud, admiré el extraño cielo estrellado pensando cuan lejos estaba de mi casa, si es que esta existia… claro que existe idiota o ¿es que crees que saliste de las piedras?… eso fue otra cosa que me mantuvo pensando, encontrar mi origen y a mi gente, de eso debería ocuparme principalmente de ahora en adelante, a ver si por fin esta pesadilla se terminaba y estar en paz. Llegó el día con un fresco amanecer, recogí lo poco que llevaría conmigo y me puse en marcha, al fin logré que el varactyl(al cual llamé Yl para sentirme que hablaba con una persona más que con un animal) caminara en vez de correr y así evitar que mis costillas sufrieran menos castigo del que ya habían recibido.

Pasaron dos largos días de camino y no veía el hoyo principal mas cerca, me asustó el pensar que con todo y mapa me había perdido, luego recordé que cuando estaba con el grupo avanzábamos a toda velocidad y ahora yo me movía a paso lento. Mis costillas estaban casi sanadas del todo así que era raro cuando me dolían, la mano había mejorado bastante, la hinchazón había bajado y estaba menos morada, ahora la tonalidad era medio amarillenta y los cortes en la piel estaban desapareciendo poco a poco, sin embargo aún la tenía inutilizada y eso me desesperaba a veces, tenía que hacer todo con una sola mano y me sentía completamente torpe. Aparte de eso mi sensación de suciedad era asqueante, tenía tres días con la misma ropa y el agua que llevaba no podía usarla para lavarme (sólo la mano herida tenía ese privilegio ya que debía evitar infecciones) y en toda la superficie del planeta que había recorrido no había ninguna clase de fuente de agua. Al final opte por ni pensar en ello, total no había nadie quien me dijera que daba asco y a Yl parecía no molestarle.

A mitad del tercer día de camino me había detenido cerca de unas rocas que daban un poco de sombra para tomar algo de comida y dejar cazar a Yl sin tenerme encaramada encima, este cazaba pequeños animales que se escondían en las escasas praderas de Utapau. Lo observaba mientras corría por una pradera cercana cuando escuche algo parecido a una explosión. Me levanté enseguida echando un vistazo al horizonte buscando la fuente del sonido y asegurarme que no estaba teniendo alucinaciones, y una segunda explosión, esta vez mas fuerte, hizo hasta vibrar el suelo, agudicé el oído y puse percibir el sonido de pequeñas detonaciones, gritos y… disparos. Seguí observando el horizonte siguiendo el sonido y percibí un hilo de humo que sobresalía del suelo, justo en la dirección que yo llevaba y que se encontraba la ciudad a donde había llegado una semana antes, la cual estaba por lo menos a mas de medio día de distancia corriendo a toda velocidad. Un escalofrío me recorrió el cuerpo, no sé como ni porque, pero algo me decía que eran problemas y que Amrod y el resto estaban en apuros. Rápidamente recogí mis cosas y llame a Yl con un silbido fuerte. En lo que Yl llegó lo ensillé, lo cargué y partimos a toda velocidad hacia donde se veía el humo que cada vez se hacía mas visible.

Llegué al hoyo poco antes de caer la noche, hice el descenso en tiempo record y finalmente llegué al embarcadero donde estaba el Aventurero. El embarcadero era un caos, todo estaba aun lleno de humo negro y olía a combustible quemado, la gente corría de un lado a otro apagando pequeños incendios, una nave que ocupaba el espacio cercano al Aventurero estaba hecha pedazos (la causa de la segunda explosión) y aún humeaba, el dueño estaba junto a algunos de los encargados del embarcadero gritando en su idioma y señalando su destruida nave. Seguí avanzando con lentitud asimilando la cantidad de daños que había sufrido el lugar, escombros y basura llenaban el suelo, habían marcas de disparos de blaster en todas partes y los edificios cercanos al embarcadero no tenían ni un cristal completo. Al fin me acerqué al Aventurero y respiré aliviada al verlo completo, aunque tenía marcas de disparos estaba en perfecto estado comparado con todo lo que le rodeaba, desmonté de Yl y me acerqué un poco dando un rodeo para no ser vista. Al pie de la rampa de la nave estaban varias personas, la mayoría locales y entre ellos sentado en el suelo estaba Ghent con una mano sosteniendo un pedazo de tela que tenía pegado a la frente, con angustia noté que sangraba profusamente pero parecía no afectarle, Keira estaba a su lado algo sucia pero no se le veia nada grave por encima, Amrod no se veia por ningun lado era probable que estuviese adentro, aunque ese mismo sentimiento extraño que me habia llevado hasta allí corriendo como posesa se intensificaba cada vez mas.

No me acerqué, no quería alertarles de mi presencia, preferia averiguar que diablos habia pasado aquí sin preguntarles a ellos directamente, pero antes que pudiese dar la vuelta para alejarme Ghent me vio y se levantó de golpe –“¡IRETH! ¡Ireth espera! ¡Detente por favor! ¡Espera!” gritó corriendo hacia mi, yo no me alejé, no tuve el corazón para hacerlo, además mi curiosidad pudo mas que yo, tenía que saber que había pasado aquí –“¡Ireth! ¡Por todos los astros! ¿en donde has estado? ¡Gracias al cielo estas viva, pensé lo peor!” dijo abrazándome con fuerza con un brazo, yo me quede de una pieza ¿pensó lo peor? ¿de que diablos habla? –“Ghent ¿qué paso aquí? ¿De qué estas hablando?” pregunté sin preámbulos, el me miró con los ojos muy abiertos y empezó a hablar atropelladamente en voz alta –“¿De qué estoy hablando? ¡Mujer luego de darle una sacudida memorable a Amrod te largaste sin decir palabra, te llevaste uno de los animales y desapareciste del mapa por 4 dias! En nombre de las estrellas hermanita que angustia nos has causado, Amrod estaba frenético, Keira no habla desde ese dia y yo bueno… yo pues estaba muy preocupado por ti. Amrod nos hizo buscarte por los alrededores y no logramos encontrarte, luego hallamos los equipos topográficos y la ropa de Keira, te maldijo en silencio por cierto, se le veía en la cara; luego Amord decidió venir hasta aquí esperanza de encontrarte y menuda bienvenida fue la que encontramos...” dijo y tomó aire desesperado por continuar ametrallando con palabras, yo le puse las manos en los hombros para calmarle –“Ghent cálmate… Respira… Luego compartimos explicaciones de estos días, pero dime que diablos paso aquí y por qué tu estas herido” le dije mirándole muy seria, el respiró hondo varias veces y se apoyó en unos bidones de combustible soltando un suspiro, a todas estas Keira había llegado en completo silencio a nuestro encuentro, nos miramos directo a los ojos y para mi total sorpresa no había en ellos su usual altanería y odio, solo vi una preocupación inmensa… miedo… mucho miedo –“Se lo llevaron” dijo en un susurro carrasposo –“¿Qué? ¿De qué estas hablando Keira?” pregunté frunciendo el ceño y mirándola fijamente mientras otro escalofrío recorría mi cuerpo, entonces fue Ghent quien respondió –“Tus viejos amigos… los compadres del rodiano estaban aquí esperándonos y de muy mal humor… Amrod les dijo que tu habías desaparecido y que no sabia nada de ti y ellos dijeron que no te buscaban a ti, sino a él” dijo, yo le miré al segundo en sus ojos vi el mismo miedo que veía en Keira y el extraño sentimiento de angustia me apretó mas el corazón –“¿Qué... qué… qué le pasó a Amrod Ghent? ¡Habla!” le dije agarrándolo por los brazos –“Se lo llevaron” dijo Keira a mi espalda, me volví al instante –“Pero… ¿Por qué?... ¡Con un demonio! ¡¿Podrían de terminar de decirme que diablos le pasó a Amrod y por qué medio embarcadero parece una zona de guerra?!” exclamé mirando a ambos por turno –“Ellos dijeron que Amrod se iba al mas allá en pago por el rodiano y el devaroniano muertos, que luego seguiría yo y a Keira dejarían para transmitirte el mensaje. Lógicamente tu sabes como somos nosotros y no aceptamos el negocio de buena manera, dimos una buena pelea pero ellos eran demasiados, destruyeron medio embarcadero, lograron derribar a Amrod y se lo llevaron. Estoy seguro que no estaba muerto en ese momento pero ahora ya no estoy tan seguro la verdad, ha pasado demasiado tiempo y nadie quiere ayudarnos a ir en su busca, ademas yo estoy herido y Keira... Bueno como veras ella esta algo… alterada” dijo Ghent con un tono de resignación que me hizo enfurecer –“¿Me estas diciendo que no lo han buscado? ¡¿Qué lo dejaron en manos de esos desgraciados y no han hecho nada por encontrarlo?!” le grité a Ghent, él se levantó al instante tan furioso como yo –“¡Por supuesto que lo hemos buscado! ¡¿Crees que iba a abandonar a mi mejor amigo así?! ¡Por supuesto que lo he buscado!” gritó, nos quedamos viéndonos a los ojos por unos minutos en silencio, luego Ghent se volvió a apoyar en los bidones y bajo la mirada -“Esos malditos tienen una especie de fuerte en los niveles mas bajos del hoyo este, en una especie de cavernas, pero sus defensa son excesivas, son demasiados, no pude ni acercarme y casi salgo sin cabeza de ahí, no sé que será de Amrod mientras pase mas tiempo…” dijo con amargura. En ese instante mi mente se concentró en un objetivo: salvar a Amrod, -“Yo lo buscaré y lo traeré de vuelta vivo” dije, Ghent me miró alzando las cejas –“¿Cómo? Te dije que el lugar es una fortaleza y hay docenas de esos tipos” dijo, yo estaba resuelta, me importaba un comino cuantos hubieran tenía que encontrar a Amrod con vida –“Me escabulliré y sacaré a Amrod de ahí, así muera en el intento. Necesito armas y los varactyl. Keira tu vendrás conmigo” dije –“Yo también voy” dijo Ghent levantándose –“No Ghent, tu estas herido y necesito a alguien con toda su capacidad fisica” le dije poniendo una mano en su hombro, él me miró indignado –“¿Qué? No no no, yo voy, herido o no… además tu también estas herida” dijo señalando mi mano moreteada –“Ghent yo estoy en mejor estado que tu, además necesitamos a alguien que nos espere aquí para partir de inmediato” le dije, Keira a todas estas no decía palabra, Ghent siguió protestando pero al final logré convencerlo de que se quedara. Alistamos a Yl y a otro de los animales, luego de discutir con Ghent sobre armas (él declaró que éramos un grupo de cartógrafos no soldados, pero conociéndolos en alguna parte del Aventurero había todo un arsenal y así era) yo tomé dos blaster de mano y una ballesta wookie, y Keira un rifle de largo alcance. Finalmente listas, nos informamos sobre el lugar en que se encontraban escondidos los criminales, según los locales, esa banda tenía tiempo operando ahí escondidos y las autoridades no habían sido capaces de sacarlos. Decían que eran bastante peligrosos y numerosos, pero eso no me importó, se metieron conmigo y ahora con mis amigos. Al fin Keira y yo decidimos olvidar todo el asunto de días anteriores y aliarnos, este era un momento en que rencillas estúpidas no tenían cabida y gracias a los cielos Keira actuó como era de esperarse sin decir palabra, al final las cosas estaban siendo como debían ser desde un principio, lo unico negativo era que tenía que pasar algo así para dar el primer paso en el camino a lo que mucho tiempo después sería una buena amistad…


Capítulo XVIII Editar

Sin perder mas tiempo, Keira y yo salimos disparadas por los túneles hacia las cuevas subterráneas. Yo iba delante decidiendo los caminos a tomar, Keira me seguía de cerca, era extraña esa actitud que tenía de no decir palabra ¿Qué habría pasado en esos días en que yo no estuve con ellos? ¿Amrod le diría algo? Estuve por preguntarle a Keira a que se debía su enmudecimiento pero me contuve, tenia algo más importante que hacer por el momento, no podía desviarme de nuestro objetivo y no podíamos perder mas tiempo, un minuto mas desperdiciado en tonterías era un minuto menos para la vida de Amrod, ya habían pasado demasiadas horas y no sabía en que estado se podía encontrar. Examiné mi mano herida y descubrí que podía moverla un poco, las horas que pasó envuelta en bacta estaban dando resultado, sin embargo no podía exigirle demasiado, las costillas tampoco me molestaban y eso me hizo sentirme mas tranquila. Nos adentramos en los túneles con una velocidad pasmosa, Yl y su compañera estaban dando lo máximo que podían sin embargo no me parecía lo suficientemente rápido, mi angustia y rabia iban creciendo a medida que pasaban los minutos, de haber estado con ellos a lo mejor esto no hubiese pasado, por lo menos no se hubiesen llevado a Amrod. Cuando por fin nos acercamos a las cuevas Keira se adelantó y me hizo detener –“Mejor ir a pie, los animales hacen mucho ruido” dijo con voz serena, me sorprendía el control que emanaba de ella en ese momento y di gracias a eso, lo que menos necesitaba ahora era una mujer histérica haciendo impertinencias. Desmontamos y seguimos el camino a pie, agudicé mi oído y percibí voces que venían por uno de los túneles cercanos, le hice una seña a Keira y nos deslizamos por el túnel, nos movimos con rapidez hasta ver la luz que salía del lugar de donde provenían las voces, luego de un recodo nos encontramos con una especie de balcón que daba a una sala, nos agachamos y avanzamos casi en cuclillas hasta llegar al borde y asomarnos. El espacio era una sala amplia excavada en la roca llena de un montón de cajas, speeders y equipos electrónicos, por un lado estaba el final de una correa transportadora que supuse vendría de otro espacio parecido, dos individuos estaban a un lado sentados hablando, el lugar parecía alguna clase de depósito y en medio de ese depósito, esposado a un tubo metálico estaba… Amrod.

El corazón me dio un vuelco, el pobre Amrod estaba colgando de sus manos esposadas, parecía inconsciente, o por lo menos eso esperaba yo, no quería ni pensar en que estuviese muerto. Estuve a punto de saltar del balcón pero Keira me detuvo en el acto señalando hacia el otro lado de la sala, había un tercer individuo caminando observando a su alrededor –“No hagas una estupidez o lo mataran, no hemos llegado hasta aquí para que eches todo a perder por una imprudencia” susurró, la miré por unos segundos en silencio, tenía razón si saltaba alertaría a los criminales y solo conseguiría que nos mataran a los tres. Volví la mirada hacia la sala buscando alguna ruta para escabullirnos dentro de la sala y neutralizar a los tres individuos sin dar la alarma –“¿Por qué lo mantienen con vida? ¿no que estaban ajustando cuentas?” pregunté, Keira dio un leve resoplido –“Es la carnada, ellos saben que vendrías en su busca niña de la luz… como siempre los demás pagan por tus actos” contestó de mala gana, estuve por replicarle pero me silenció señalando hacia un lado de la sala. En la pared había una especie de saliente oculto en las sombras por el cual ingresar a la sala, al final de este habían algunas cajas enormes que cubrían un pequeño espacio en donde podríamos ocultarnos, asentí y nos pusimos en movimiento. Haciendo el mayor silencio posible avanzamos con lentitud por el saliente, siempre pendientes de, cuando el guardia saliera a la vista, quedarnos inmóviles. Al llegar al final esperamos a que el individuo que patrullaba estuviera lo suficientemente lejos y nos dejamos caer en el espacio oculto por las cajas –“En cuanto se acerque el tipo ese iré por un lado y lo silenciaré, tu cúbreme” le dije en un susurro y ella asintió sacando su rifle a la vista. Por una rendija entre las cajas observé como el tipo venia hacia nosotras con paso lento observando a su alrededor, parecía aburrido y tenia el arma colgando de los hombros, llevaba un sobretodo con la capucha subida y unos lentes que le ocultaban los ojos, perfecto pensé, se veía que no esperaría a alguien saliendo de un montón de cajas cosa que era muy conveniente. Para mi mayor suerte el tipo se asomó justo junto a nosotras y antes que se diera cuenta de qué había visto lo halé por la capucha del sobretodo que llevaba y agarrándole la cabeza tapándole la boca, en un movimiento fugaz le partí el cuello y posé su cuerpo inerte entre nosotras y empecé a despojarlo del arma, el sobretodo, los lentes y el comunicador, Keira me miraba perpleja –“¿Porqué hiciste eso?” susurró, yo le di una mirada dura y le dije –“Un problema menos”, ella seguía mirándome con los ojos como platos pero cerró la boca y no dijo nada más. Me puse el sobretodo del individuo, me subí la capucha para tapar mi roja cabellera, me puse los lentes y tomé su arma –“Tu ve por ese lado con cuidado, yo me escabulliré tras los otros dos, luego sacaremos a Amrod de aquí sin que nadie sepa que pasó. Intenta que no te vean, la idea es que salgamos de aquí sin un escándalo” le dije con seriedad, ella asintió y salimos de nuestro escondite en silencio.

Yo avancé con lentitud actuando como el individuo examinando la zona y acercándome a los otros dos sin que sospecharan nada, por el rabillo del ojo vi a Keira deslizándose entre las sombras. Cada vez estaba más cerca de donde se encontraba Amrod y decidí arriesgar el acercarme a él un poco para asegurarme que aún estaba vivo. Al pobre lo habían golpeado salvajemente, tenía el rostro cubierto de sangre, tenia una cortada profunda sobre una ceja y su nariz rota sangraba copiosamente, le toqué el cuello y con alivio sentí su pulso, era débil pero estaba vivo que era lo que importaba. En ese instante uno de los individuos se volvió hacia mi y dijo en voz alta –“¿Qué haces Vorsk? ¿No puedes aguantar ponerle las manos encima? Ya te dijimos que no será tu juguete hasta que el jefe tenga a la chica” y ambos se echaron a reír, yo retiré mi mano rápidamente mientras una furia inmensa inundaba mi cuerpo, me alejé de Amrod con calma y me dirigí cabizbaja hacia los dos individuos que me miraban aun riendo, eran dos humanos de contextura gruesa, increíblemente sucios y con barba a medio crecer –“Ya decía yo que te hace falta una mujer, desde que llegó el rubio ese no dejas de mirarle ¿te gusta en serio?” dijo el otro y resumieron sus carcajadas. Al estar casi frente a ellos, pude ver que Keira había llegado justo detrás de ellos al lado de la correa transportadora y se acercaba con el rifle preparado así que decidí que era hora de actuar antes que la descubrieran. A un par de pasos de distancia del tipo que tenía al frente alcé el arma del tal Vorsk y le apunté a la cabeza, pero antes de que pudiera decir palabra Keira había hecho un ruido y los tipos se levantaron al instante alzando sus armas. En cuestión de segundos sonaron cuatro disparos que resonaron en toda la sala, los cuerpos de los dos humanos se desplomaron en el suelo con sendo huecos en la cabeza, yo me había lanzado al suelo luego de disparar y no me hirieron de milagro, el sobretodo que llevaba tenia un hueco considerable en un hombro pero no me llego a la piel. Keira no había corrido con la misma suerte, estaba sentada en el suelo y una herida en el costado pero no parecía grave. –“¿Estas bien?" Pregunté quitándome los lentes y echando un vistazo a mi alrededor acercándome a ella –“Si si, estoy bien, es solo un rasguño… tenemos que movernos rápido seguro que los disparos alertaron al resto y no deben tardar en aparecer” dijo jadeando un poco, hice caso al pie de la letra y corrí hacia donde estaba Amrod con Keira pegada a mis talones.

Con toda la delicadeza posible agarré a Amrod por la cintura y le volví el rostro mallugado hacia mi –“Amrod… Amrod… háblame por favor… soy yo Ireth” le dije, para mi total alivio él murmuró algo pero no pude comprender que intentaba decir –“Tranquilo no gastes tus fuerzas te sacaremos de aquí” le dije, en lo que Keira se puso a mi lado le hice un ademán para que tomara uno de mis blasters y rompiera la cadena que sostenía a Amrod, un segundo después disparó con certeza liberándolo y el peso muerto de Amrod quedó en mis brazos, mi mano herida protestó por el esfuerzo así que con cuidado deposité a Amrod en el suelo, él empezó a temblar murmurando algo que no lograba entender –“Tranquilo capitán lo sacaremos de aquí y estará a salvo” le susurré –“Ireth tenemos que largarnos, ya viene la caballería puedo escucharlos” dijo Keira con urgencia, y era cierto a lo lejos se podían escuchar gritos y pasos apurados que venían por los túneles, alcé el cuerpo de Amrod en mis brazos y corrimos hacia el fondo de la sala –“¿Por donde diablos vamos a salir? No podrás trepar con Amrod en tus brazos” dijo Keira, tenía razón una vez mas, pero mi mente trabajó rápido, senté a Amrod en el suelo y pasé sus manos aun esposadas alrededor de mi cuello para poder cargarlo en la espalda y con un esfuerzo supremo empecé a trepar por las cajas y la pared para llegar al saliente, mi mano gritaba de dolor y las esposas de Amrod me estaban lacerando el cuello pero no me detuve. Al llegar al saliente el resto de la banda de criminales llegó a la sala y nos llovieron disparos, corrimos como posesas, Keira devolviéndoles el fuego y yo cargando a Amrod en mi espalda, alcanzamos el balcón y echamos a correr por el túnel en dirección a los varactyl, no sé cómo pero en la maraña de túneles logramos encontrar a los animales rápidamente, lo malo era que los criminales conocían el lugar mejor que nosotras así que no tardaron en alcanzarnos, otra lluvia de disparos se cernió sobre nosotros desde una esquina, los disparos rebotaban en todas partes y uno de los animales terminó muerto, agarré a Amrod y lo monté con apuro en Yl –“¡Keira ven aquí!” grité, ella seguía concentrada devolviendo el fuego encubierta en la esquina demorando el avance de los criminales -”¡KEIRA!” grité con mas fuerza, ella se volvió y corrió hacia nosotros –“Toma a Yl y llévate a Amrod de aquí, yo intentaré detenerlos” le dije, ella me miró sorprendida –“Pero y tu…” empezó a protestar –“¡No importa! ¡Yo se cuidarme sola! ¡Llévate a Amrod de aquí ahora!” le grité, sin decir otra palabra ella se subió a Yl detrás de Amrod y el animal arrancó a correr al instante, los veía alejarse rápidamente, que Amrod resista por favor pensaba preocupada pero los disparos de los criminales me hicieron volver a la realidad, en seguida les devolví el fuego y eché a correr en la dirección por la Keira había desaparecido, en un cruce tomé el túnel contrario al que habíamos tomado para llegar al lugar y así darle ventaja a Keira para que escapara con Amrod sin problemas, aunque supuse no sería necesario porque los criminales me querían era a mi, pero igualmente no confié en eso –“Ustedes persigan a los otros dos, nosotros a la chica ¡No hay prisioneros!” gritó uno de los individuos asegurando el que había sido en exceso optimista pensando que solo me quisieran a mi. Mi rabia aumentó de manera alarmante así que nos quieren a todos muertos, pues no será así, ellos seran los que terminarán todos muertos. Luego de un recodo me agazapé en el suelo, hice un recuento de las armas que tenía y los esperé, cosa que no tomó mucho tiempo, apenas vi un pie de los criminales salir detrás de la pared me levanté y empecé a disparar con todo lo que tenía, unos cuatro criminales cayeron abatidos, pero me perseguían por lo menos doce, los demás se pusieron encubierto con las rocas que sobresalían de las paredes de los túneles y devolvieron el fuego con la misma intensidad, dos disparos me alcanzaron antes de poder cubrirme, uno me rozó el muslo derecho y el otro me dio en un hombro, sin prestar atención a mis heridas y sin perder tiempo volví a salir de mi escondite disparando sin cesar y corrí lo más rápido que pude adentrándome en el túnel en dirección contraria a los criminales, ellos tampoco perdieron el tiempo y me persiguieron aun disparando. Un recodo, otra caverna, subiendo, bajando, los túneles eran un laberinto interminable y de todo túnel nuevo que se abría a mi paso salía algún otro individuo mas abriendo fuego ¿Cuántos eran? No tenia idea y no quería saberlo, corrí y corrí hasta que empecé a ascender de nuevo y escuché otro tumulto mas adelante, no se por qué una angustia repentina se apoderó de mi y me hizo correr aún mas rápido, al doblar en otra esquina vi el origen del tumulto, Keira no había logrado escapar. La tenían acorralada en uno de los túneles, Yl cubría el cuerpo de Amrod que estaba en el suelo y Keira estaba detrás de unas rocas disparando sin cesar, al instante mi propio problema me alcanzó por detrás y se desató un infierno.

Disparos llovían desde todas direcciones, yo no podía llegar a Keira y ella se veía obligada a retroceder mas y mas, si mataban a Yl estaríamos perdidos ya que ese era nuestro único medio de escape, de pronto los disparos cesaron y una voz de alzó desde el lado donde se encontraban los criminales –“¡No tienen escapatoria! ¡Ríndanse y salgan con las manos en alto! ¡A lo mejor si lo piden de buena manera las dejamos vivir!” gritó una voz fuerte y grave acompañada de algunas risas, yo estaba que hervía por dentro –“¿Qué? ¿Quieres que pidamos clemencia? ¡No tendrás ese placer de nosotros!” gritó Keira, a esto sonreí ¡bien dicho!, -“Mira cariño te prometo que seremos gentiles contigo y tu amiga pelirroja, pero tu amigo el rubio tendrá que ser despachado, no nos gustan los machos” dijo otra voz y sonó de nuevo una ronda de carcajadas, al segundo el espacio se vio inundado de disparos provenientes de Keira y yo me uní, los criminales respondieron al instante, en el desorden cayeron dos individuos mas y Keira recibió otro golpe de parte del techo, la roca estaba debilitándose debido a los disparos y un buen trozo le cayo encima rompiéndole la mano en que sostenía el rifle y dejándola fuera de combate, al instante tres individuos avanzaron hacia ella, yo ya había agotado la célula de energía del blaster de mano y la ballesta estaba por quedarse igual, avancé como pude evitando disparos y pedazos de roca y me llevé a dos criminales mas, pero quedaban demasiados aun y lograron llegar hasta donde estaba Keira. El fuego cesó una vez más dejando la caverna llena de humo, no se veía nada así que aproveché para acercarme más y ocultarme tras algunos escombros que habían caído del techo, de nuevo la primera voz se hizo oír –“¡Bien señorita se acabó la idiotez! ¡Tenemos a tus amiguitos! ¡Si no quieres que mueran sales ya y pagas por lo que has hecho!” gritó, yo me oculté más aun pensando en mis opciones, tiré a un lado la ballesta y el blaster inservibles y me quité el sobretodo, me asomé por un lado y entre el humo que aun quedaba pude observar a que me enfrentaba. Eran como unos quince individuos de razas varias y estaban alrededor del cuerpo de Amrod y dos tenían a Keira tirada boca a abajo sobre el suelo, Yl estaba pegada al fondo de la caverna sin moverse pero estaba viva, al lado de Amrod había un alienígena reptiloide enorme que portaba un rifle largo y de aspecto amenazador, por su aspecto supe que era el líder de la banda, no había manera de salir de esta a menos que ocurriese un milagro, sabía que así me entregara Amrod y Keira estaban condenados, me maldije infinidad de veces por mi estupidez hasta que la voz del alienígena de nuevo retumbó en la caverna –“¿Así que no saldrás? Bueno esta bien, yo esperaré, mientras tanto creo que me haré un lindo trofeo con la cabellera de tu amigo, que aunque este tío sea mas feo que un rancor, sus cabellos le gustaran a mi hija para sus muñecas” dijo acompañado de más carcajadas y sonó un golpe sordo seguido de un gemido de Amrod, esto causó una reacción en mi, que aun hoy día, no se explicar, era como si un monstruo terrible que tuviese dormido en mis entrañas despertara súbitamente. De un salto salí de las rocas y fui apuntada por una docena de armas, no me importó, el monstruo en que me convertí no cedía ante nada, avancé con paso decidido hacia los criminales, estos me miraban desconcertados sin dejar de apuntar y yo no dejé de avanzar –“Así que decides unirte la fiesta que bien, ya el rubio te extrañaba” dijo el reptil, Amrod logró abrir un ojo y me miró –“Ireth… no…” susurró pero el reptil le dio una patada en el costado que lo hizo volver a gemir de dolor, mi ira llegó al límite y al llegar al lado del primer criminal con un movimiento fugaz, lo agarré por la cabeza metiéndole las manos en la boca y le arranqué la mandíbula, los demás criminales se quedaron perplejos, la escena parecía ir en cámara lenta aunque no durara mas de cinco minutos, sé que alguno disparó pero de manera inexplicable evite las descargas láser de las armas, en cosa de segundos agarré a otro de los individuos y le atravesé el cráneo con un puño esparciendo su cerebro en la pared de roca, luego saqué mi daga de la bota y a otro lo corté por el abdomen y lo abrí en dos con mis manos haciendo explotar sus entrañas y esparciendo sus vísceras por todas partes, a otro lo agarré por la cabeza y se la arranqué de un tirón, a otro le arranqué el brazo y lo golpeé hasta matarlo, rompiéndole todos los huesos con su propio brazo, los demás intentaban escapar pero les daba alcance enseguida matándolos de manera grotesca, ya fuera aplastándolos contra las paredes o el piso haciéndolos pedazos, yo no pensaba, no daba tregua, no había piedad, era impulsada por un instinto brutal que no cedía. A dos de los que intentaron correr los agarré por los hombros y los hice chocar uno contra el otro hasta hacerlos un manojo de sangre y carne, luego me dirigí hacia el reptil quien saliendo de su ensimismamiento alzó el arma para dispararme a quema ropa, pero ya yo tenía a otro de los criminales en mis manos, le quité a este el arma lo puse frente a mi usándolo de escudo y atravesé su torso con mi mano empuñando su propia arma y disparé, el reptil cayó de espaldas, yo saqué mi mano con el arma, lancé el cuerpo a un lado como a un guiñapo, el arma ensangrentada a otro y avancé hacia el reptil y le pisoteé la cabeza hasta hacerla puré y dejar un charco de sangre verdosa. El último de los criminales que seguía vivo estaba agachado con las manos en alto rogando por su vida, igualmente lo tomé por un pié y lo alcé, Keira a todas estas me miraba atónita desde el suelo, yo me volví hacia ella con el criminal sostenido en el aire y la miré, ella retrocedió mirándome aterrada –“Llévate a Amrod de aquí… ahora Keira” le dije con una voz que no parecía la mia y le di la espalda empezando a caminar por el túnel con el criminal aun sostenido por un pie.

No sé cuanto caminé con el tipo agarrado, ni cuanto tiempo pasó, lo que sé es que llegué a una salida de las cuevas que daba al hoyo principal y ya entraba la luz de un nuevo día, estábamos a unos metros de la superficie del agua que se asentaba en el fondo de todos los hoyos de Utapau. Llegué a la cornisa y alcé más aún al tipo que tenia agarrado, el individuo era otro humano, bajito y flacucho nada comparado con el resto de la banda –“¡Por favor! ¡Por favor no me mates! ¡Yo no soy ninguna amenaza para ti! ¡Por favor!” chillaba implorante –“Ustedes quisieron matar a inocentes, hicieron daño a mis amigos, hicieron daño a muchas personas, son escoria” le dije, el humano comenzó a llorar desesperado –“¡Esta bien esta bien! Se que soy escoria pero te juro que no me verás más ¡Por favor! Yo no te hice nada, fueron ellos, yo solo soy un empleado más, te juro que si no me matas dejaré este negocio ¡Te lo juro!, ¡Es más te ayudaré! ¡Tengo mucha información! ¡Ya desmantelaste a la banda, yo no valgo nada! ¡Esta escoria no vale nada por favoooor” chilló una vez más al yo dar otro paso mas hacia la cornisa poniéndolo en el aire, yo lo miré ladeando la cabeza–“Tienes razón esta escoria no vale nada, pero lo siento… yo me prometí acabar con la escoria… y siempre cumplo mis promesas” le contesté, acto seguido batí su cuerpo contra la cornisa de roca como quien sacude una alfombra hasta que no era mas que un pedazo de carne ensangrentada, lo solté y este cayó en el agua tiñéndola de rojo. Pequeños animales acuáticos empezaron a darse festín con el cuerpo que se hundía poco a poco y mirando esto al fin me di cuenta porque Keira me miró con terror. Observé mi reflejo en el agua y lo que vi me asustó hasta a mi misma, estaba bañada de sangre y mi cabello estaba enmarañado, mis ojos eran de un color magenta intenso que fueron cambiando gradualmente a su color violeta a medida que el monstruo que tenia por dentro volvía a adormecerse, pero el reflejo que veía no era yo... era un demonio...un demonio aterrador, di dos pasos hacia atrás y corrí hacia los túneles en dirección a la caverna donde habían acorralado a Keira. En la caverna no habían señales ni de Amrod, ni de Keira, ni de Yl, supuse que Keira habría huido como le había dicho, pero el espectáculo que tenia frente a mis ojos era horripilante. Cuerpos desmembrados, charcos de sangre de todos colores en todas partes, vísceras y formas grotescas que alguna vez habrían sido cuerpos de seres vivos llenaban el espacio, horrorizada me dejé caer en el suelo, mi mano empezó a dolerme con intensidad, mi respiración se hizo dificultosa y vomité. Al recuperarme un poco volví a mirar aquello, no podía creer que o había hecho eso, dando tumbos me levanté y eché a correr lo mas lejos que pude del sitio, estaba asqueada, no lograba entender como podía haber perdido el control de esa manera ¿qué diablos soy? ¿era acaso la primera de una serie de ataques de ira brutal? No… no puede ser… ¡yo no soy un monstruo!... ¡YO NO SOY UN MONSTRUO!...

Capítulo XIX Editar

Ahí estaba el pobre diablo, agazapado en un rincón llorando desesperado rogando clemencia, sus lágrimas se mezclaban con la sangre que brotaba de su desfigurado rostro, una de sus piernas tenía un ángulo anormal, rota entre la rodilla y el tobillo. Los harapos que a duras penas cubrían su destrozado cuerpo eran retazos ensangrentados. El esclavo había resistido por lo menos quince minutos de una golpiza salvaje, el pobre imbecil hasta había logrado acertar un golpe, mi mejilla aun lo tenia latente, pero incluso viéndolo ahí en ese rincón acorralado, indefenso y chillando por su vida no me moví. De pronto la potente voz del maestro de armas se hizo oír –“¿Qué esperas?...mátalo” dijo, yo me volví para verle a los ojos –“¿Por qué?” pregunté, los ojos lilas del maestro se encendieron en un magenta brillante en señal de ira –“¡Es una orden! ¡Mátalo!” gritó haciéndome dar un respingo –“¿Tu crees que el enemigo tendría clemencia? ¡No! ¡Acabaría con tu vida sin pensar!” agregó furioso, sin embargo yo no me moví ni desvié la mirada –“No es un enemigo, sólo es un esclavo, yo pienso que tuvo suficiente castigo” dije con una voz débil esperando la reprimenda que en un segundo se manifestó, una mano poderosa me agarró por la garganta apretando con fuerza cortando mi respiración y levantándome del suelo, el rostro enfurecido del maestro estaba a milímetros del mío, casi podía sentir el fuego que escupían sus ojos en los míos –“¡Un guerrero no piensa! ¡Un guerrero no retrocede! ¡Un guerrero no tiene piedad! ¡Un guerrero obedece! ¡Si tu no acatas una orden entonces no mereces ser guerrera!” gritó salpicándome de saliva y me soltó de golpe, yo di un traspié y caí de rodillas jadeando, lentamente volví a ponerme de pie masajeando mi garganta y mirando con furia al maestro –“Mátalo” dijo de nuevo señalando al pobre desgraciado que seguía en el rincón pero que había dejado de llorar resignado a su destino. Tratando de controlar mi repulsión me acerqué al esclavo y lo alcé por el cuello, en sus ojos pude ver que me pedía a gritos una muerte rápida y yo con la mirada me disculpé, le concedí su último deseo y le di una muerte rápida, con la otra mano le arranqué la cabeza de un tirón, igualmente las nauseas me atacaron y tuve que hacer un esfuerzo supremo para no vomitar, tiré el cuerpo a un lado y volví a encarar al maestro –“Muy bien…” dijo acercándose a mi, de pronto me asestó un golpe en la cara que me lanzó al suelo, me rompió la nariz y casi me deja inconsciente –“Eso fue por concederle su deseo a un esclavo… la próxima vez que dudes una orden te aseguro que no te levantarás, no voy a perdonar insolencias y la desobediencia de una aprendiz” dijo el maestro con un tono que dejaba bien claro que no estaba dando sólo una advertencia, si había una próxima vez estaba segura que estaría postrada en una cama por semanas o quizás hasta muerta –“Nuestros guerreros no tienen cabida para los débiles, aprenderás a ser una guerrera honorable o morirás” agregó y vi como sus pies abandonaban la estancia con paso firme, ¿Guerrera honorable? Más bien asesina, ¿por qué las creencias y leyes de mi gente me parecían tan retorcidas?, volví la mirada hacia lo que quedaba del esclavo y vomité, esto no tenía nada de honorable, era asqueante, me querían convertir en una máquina de muerte, en una asesina salvaje… me niego… ¡ME NIEGO!

-“¿Ireth?... ¡Ireth!” dijo una voz y abrí mis ojos al instante para encontrarme con el rostro preocupado de Ghent –“Ireth tranquila… estas a salvo” dijo acariciándome la frente, tardé unos segundos en asimilar en donde estaba, era Ghent a quien veía, la extraña visión de una esclavo arrinconado se deshacía como la niebla que se disipa ante la luz. Parpadeé un par de veces y miré a mi alrededor, estaba en la enfermería del Aventurero, a mi lado en una camilla estaba Amrod cubierto de tubos y tapado hasta el cuello con una manta –“Am… Amrod” balbuceé mirando de nuevo a Ghent, él sonrió y me dijo –“Tranquila que vivirá, aunque en muy mal estado esta estable, bicho malo no muere, en lo que regresemos a casa y luego de una buena sumersión en bacta estará como nuevo y fastidiándonos de nuevo con sus mapitas”, yo intenté una débil sonrisa, Amrod estaba a salvo y eso era lo que importaba, pero… ¿cómo diablos llegué yo al Aventurero? Lo último que recordaba era una horripilante masacre en unas cuevas y quien había sido la autora, cosa que me revolvió el estómago, haciendo acopio de mis pocas fuerzas volví a abrir mis ojos y me dispuse a averiguar que había pasado desde que saliera corriendo de los túneles –“¿Qué pasó Ghent?… ¿Cómo… cómo llegué aquí?” pregunté, él me dio una ligera sonrisa y dijo –“Tu descansa que luego hablamos de eso, por lo pronto reposa, estas mal herida y necesitas de tus fuerzas para sanarte rápido” con todo y la calma que él intentaba poner en su voz noté la angustia que sentía, yo no podría descansar hasta saber como había llegado ahí y si Keira le habría dicho algo –“Por favor Ghent… necesito saber…” le dije en un susurro, la verdad es que me dolía hasta el dedo pequeño del pie, pero necesitaba saber de cuanto se había enterado Ghent de lo que había pasado, él soltó un largo suspiro y se sentó junto a mi tomando una de mis manos entre las suyas –“Yo sólo sé parte del asunto… si me prometes que descansarás sin protestar y que te quedaras quietecita te contaré ¿vale?” dijo con una leve sonrisa, yo asentí y él volvió a suspirar soltando mi mano –“Bueno, luego de que casi entraba en crisis nerviosa porque ustedes no aparecían llegó Keira con Amrod, me quede de una pieza al verlo así, jamás lo había visto en semejante estado así que lo atendimos en seguida, esos malditos le habían dado una paliza… en fin, Keira estaba fuera de si, aterrorizada como si hubiese visto a un demonio en persona, no hacía otra cosa que chillar que nos fuéramos de ahí y estuvimos a punto de irnos cuando apareciste tu. No te imaginas el susto que me diste, parecía que un dragón Kryat te hubiese tragado y vuelto a vomitar, bañada en sangre y con la mirada perdida, la verdad una aparición que me heló la sangre, a mi y a todos los que estaban ahí. Sólo susurraste un vámonos y te desmayaste, en cuanto Keira te vio soltó un chillido terrible y salió corriendo como alma que lleva el diablo hacia la cabina, nunca la había visto así la verdad. Luego te traje aquí, después de atender tu lamentable estado salí de nuevo para arreglar todo con la gente de seguridad de Pau hasta que nos dejaron ir. ¡Tal parece que estuvieron en una batalla campal! Es un milagro que tú y Amrod estén con vida, sobre todo tú” dijo, sonrió haciendo una pausa y empezó a enumerar con los dedos –“Cinco heridas por disparos, el cuello casi en carne viva, la mano derecha hecha trizas, dos costillas aun rotas y…” decía y se quedó inmóvil unos segundos, luego bajó las manos y la mirada, y con el rostro ensombrecido dijo –“Y bañada en sangre ajena, por lo menos de tres especies distintas…” y me miró de reojo, yo hice un ademán para explicarme pero él puso una mano en mi hombro poniéndose muy serio –“No, ahora no debes hablar, cuando estés mejor hablamos, por ahora descansa, yo voy a ver si logro que Keira me deje entrar a la cabina y que me cuente que diablos le pasa, también esta herida aunque dice que es un rasguño, pero igual necesita asistencia médica… bueno creo que todos necesitamos pasar una temporada en algún hospital de Coruscant” dijo sonriendo débilmente –“Descansa, yo volveré luego” agregó apretando levemente mi mano, me dio un beso en la frente y se fue. Cerré mis ojos para intentar descansar pero mi mente no me dejaba ¿Qué diría Ghent al saber toda aquella horrible escena en las cuevas? ¿Por qué Keira no había dicho nada? ¿Cómo reaccionaría ahora? No quería pensar en sus reacciones, de seguro me dejarían en Coruscant con una palmadita en el hombro deseándome buena suerte y no los vería mas nunca, no los culparía, luego de aquello cualquiera reaccionaría así. Otra cosa que me mantuvo inquieta fue esa visión del esclavo arrinconado, sólo podía recordar unas pocas imágenes, los ojos encendidos de ira de aquel hombre corpulento, la cara de terror del esclavo y la profunda voz que repetía una y otra vez mátalo… Guerrera… ¿Eso era yo? ¿Un ser entrenado para matar sin misericordia? Si era así entonces ¿Por qué me causaba tanta repulsión? ¿Sería por eso que mi gente me había abandonado? ¿Sería por eso que mi mente bloqueaba mis recuerdos? ¿Sería mi vida algo tan lleno de horrores? No quería pensar mas en ello y no… no sería un monstruo sediento de sangre, renunciaría a eso, la vida me había dado otra oportunidad así que haría cambios radicales, no ceder ante la ira, no usar mi fuerza para nada, suficiente daño había hecho ya, no quería terminar hiriendo mas a los que quería, y desde ese día lo cumplí, renuncié a lo que me hacía diferente. Con aquella decisión encontré la tranquilidad suficiente para poder dormirme profundamente.

Cuando volví a abrir los ojos debido a un ruido me encontré a Keira junto a Amrod, él seguía inconsciente y ella revisaba los equipos que lo rodeaban junto con el androide médico. Ella tenía un brazo en una cabestrillo con la mano envuelta en una especie de guante electrónico muy parecido al que me habían puesto a mí en Utapau, por lo demás se le veía bien. Acariciaba con cariño el cabello de Amrod y lo miraba con ternura ¿O era tristeza? La verdad no lo sé, pero ahí supe que Amrod sería intocable para mí, no podía intervenir en esa historia. Intenté volver a dormirme para no molestarla pero no pude, necesitaba hablarle de lo ocurrido, saber que pensaba ella y si le había dicho algo a Ghent al respecto, así que abrí los ojos y la miré –“Keira” susurré, ella se volvió de golpe y me miró fijamente sin decir palabra –“Keira… lo… lo siento” le dije, la verdad me sentía apenada por haberle causado tamaña impresión, de aterrorizarla. Ella me siguió mirando fijamente, pude ver el miedo reflejado en sus negros ojos, podía casi tocarlo; poco a poco empezó a moverse hacia la puerta, yo no quería que se fuera, necesitaba hablarle –“Keira por favor no te vayas… necesito hablar contigo… debes escucharme” cada palabra me costaba un esfuerzo supremo pero no podía contenerme, extendí una mano hacia ella y dio un respingo, empezó a avanzar más rápido hacia la puerta sin dejar de mirarme –“Keira…” dije un poco mas alto y estirándome hacia ella, Keira retrocedió tropezando con el androide en su desespero por escapar, yo en un último intento por detenerla me estiré demasiado y me caí de la camilla, el golpe me hizo ver estrellas y casi me deja inconsciente, ella dio un salto y llegó a la puerta –“¡Keira por favor! ¡Lo siento! Lo siento…” dije entre jadeos y me eché a llorar, era horrible ver como huía de mi, aterrada, como huyendo de un monstruo. Luego de unos minutos sentí una mano en mi hombro y al abrir los ojos me encontré con las botas de Keira frente a mí, alcé la vista y allí estaba ella, el miedo que había en sus ojos aun estaba ahí pero menos alarmante, y vi cierto matiz de curiosidad y compasión, -“Ven Ireth, sube a la camilla, yo te ayudaré” dijo en voz baja y me ayudó a levantarme –“Keira no se que pasó conmigo en esas cavernas, pero te juro que no quiero ni voy a hacerte daño… yo…” le decía pero me interrumpió –“Acuéstate y hablamos, necesitas tus fuerzas para recuperarte” dijo, con dificultad logré acostarme, el tórax me dolía un montón, ella revisó mis vendajes sin decir palabra y me cubrió con la manta, luego me miró fijamente –“No necesitas decirme nada de lo que pasó en las cavernas, eso lo vi con mis propios ojos, lo único que quisiera saber es que si eras capaz de algo como eso ¿cómo es que no acabaste conmigo desde aquel día en que te disparé?” preguntó, eso me dejó sumamente sorprendida, cierto que luego de nuestros encontronazos no es que le deseé lo mejor del mundo ni la traté bien, especialmente el día que casi la estrangulo, pero con todo y esos momentos de rabia jamás había siquiera pensado en llegar al límite en que llegué en las cavernas de Utapau –“Keira yo… jamás quise hacerte daño… simplemente no podía hacerlo… lo que pasó en las cuevas no… no era yo…” le dije, cosa que no era mentira, ella estuvo unos segundos en silencio hasta que dijo –“Estabas protegiendo a tu familia… a Amrod… nos hicieron daño a mí y a Amrod, y tu nos defendiste haciéndole mas daño a ellos ¿no es así?”, yo pensé un poco en sus palabras, me sorprendía cada vez mas la manera en que se tomaba todo esto, a decir verdad pues eso no estaba tan lejos de mis propias teorías –“Creo… creo que si, no lo sé, estaba fuera de mi, actué por mero instinto y créeme que me da mas asco y miedo a mi misma que a cualquiera. No existe justificación y sé que temes que pueda pasar algo similar con ustedes, pero puedo asegurarte que no será así” le contesté, pasó otro rato de silencio y ella habló –“¿Cómo puedes estar tan segura? Dijiste que actuaste por mero instinto, ¿Y si ese instinto se vuelve contra nosotros? Entenderás que no…” decía pero no la dejé terminar, le agarré la mano dándole un leve apretón –“Estoy segura Keira, te prometo que eso no sucederá jamás… si te hace sentir mas segura te pediré lo siguiente… si alguna vez pierdo el control con ustedes, mira mis ojos, al mas leve cambio de color dispárame entre las cejas” le dije muy seria, ella abrió los ojos desmesuradamente y empezó a protestar, pero apreté mas su mano haciéndola callar e insistí –“Prométeme que lo harás… al mínimo cambio de color me matarás… promételo Keira”, ella se quedó muda por unos minutos pero al final asintió –“Lo prometo” dijo y supe que era sincera –“Gracias… otra cosa, por favor si no le has dicho nada a Ghent…” decía pero me interrumpió –“No sabe nada ni lo sabrá, por lo menos no seré yo quien se lo diga, no te preocupes” dijo devolviéndome el apretón de manos y con eso sellamos un pacto de silencio, el primer secreto que compartiríamos para siempre.

A partir de ese día las cosas entre nosotras cambiaron, no es que fuésemos las mejores amigas pero se habían terminado las agresiones entre nosotras, lo único que no logre conseguir fue que dejara de decirme niña de la luz, aunque por lo menos no lo usaba de manera despectiva. Mientras duró el viaje yo me recuperé notablemente, mis costillas estaban prácticamente sanas, las heridas de los disparos que recibí casi habían cicatrizado del todo y mi mano estaba mucho mejor, igualmente al llegar a Coruscant debía recibir tratamiento médico, pero mi caso no era grave. Ghent solo tendría que hacerse una revisión de rutina por la herida en la cabeza y Keira necesitaría un tratamiento mas dedicado para su mano rota, en resumidas cuentas solo necesitábamos algunos retoques nada más, pero no podría decirse lo mismo de Amrod. No despertaba y eso nos tenía bastante inquietos, aunque Ghent y Keira decían que se mantenía estable y que se recuperaría yo igual estaba angustiada ¿Y si la golpiza que recibió lo dejaba así para siempre? ¿Y si Keira y yo no llegamos a tiempo para salvarlo de un coma eterno? No quería ni pensarlo, el verlo ahí acostado, rodeado de máquinas y un tubo que le daba oxígeno por la boca, me rompía el alma en pedacitos.

Horas antes de llegar a Coruscant, estábamos todos en la enfermería, Ghent revisaba y cambiaba mis vendajes mientras Keira chequeaba los equipos que rodeaban a Amrod –“¿Cómo va?" Preguntó Ghent como por enésima vez –“Estable señor, signos vitales normales, estructura ósea recuperada en un 70%, fosas nasales obstruidas, capacidad respiratoria recuperada en un 85%, aún necesita el suministro de oxígeno señor” contestó el androide –“No ha cambiado mucho su estado en los últimos quince minutos Ghent” dijo Keira acercándose a nosotros y apoyándose en la punta de mi camilla con los brazos cruzados –“No se por qué aun no despierta, me tiene sumamente preocupada” agregó, yo no dije palabra, me sentía igual que ella así que no ayudaba en nada decir lo mismo –“A lo mejor necesita mas tiempo, recuerda que no somos unos jovencitos precisamente” dijo Ghent con una leve sonrisa, aunque no engañaba a nadie, él estaba tanto o mas preocupado que nosotras –“Ale hermanita, lista, unos días más y estarás como recién salida del astillero” agregó dándome una palmadita en la rodilla –“Esperemos solo sea cosa de achaques… bueno voy a la cabina a ver cuanto nos queda de camino, quiero llegar cuanto antes y que Amrod reciba atención médica como es debido” dijo Keira y salió de la enfermería seguida de Ghent, quien dijo que iba a buscar no se que cosa, yo sabía que era una excusa, Ghent estaba también preocupado por el estado de Keira y la seguía a todas partes como una sombra. Al quedarme sola miré hacia donde yacía Amrod, me acerqué a su lado y lo observé, los golpes y cortes de su cara estaban sanando aunque su nariz todavía estaba muy hinchada, con delicadeza aparté unos cabellos de su frente –“Por favor no me abandones” susurré tomando su mano inerte, los pensamientos que tenía guardados en mi mente salieron si poder detenerlos –“Espero que lo que hice no te aleje de mi… tu me salvaste de la soledad… por favor no me dejes sola otra vez” le dije en voz baja aguantando las lágrimas que batallaban por salir, la perspectiva de encontrarme en este universo sin él… sin ellos… era inconcebible para mí, aunque aquellos días sola en Utapau no fueron tan terribles no quería revivir la experiencia, me asustaba demasiado perderlos… sobre todo a él… de pronto sentí un movimiento de su mano y miré en esa dirección, lenta y débilmente sus dedos apretaron los míos, sorprendida lo miré de nuevo al rostro y con una alegría tan grande que no pude evitar sonreír vi como abrió un poco sus ojos y me miró, podía haber gritado de alegría pero no lo hice, simplemente nos quedamos mirándonos a los ojos fijamente en silencio tomados de la mano. No sé cuanto tiempo pasamos así, pero en todo ese tiempo indefinido vi su comprensión, su afirmación de que no me abandonaría y su gratitud. También expresamos un sinfín de emociones que no podían ser expresadas con palabras, todo fue dicho en completo silencio y en ese silencio decidimos que el tiempo curaría las heridas y enmendaría los errores, pero dejaríamos que fuese el destino quien decidiera nuestro futuro…

Capítulo XX Editar

Al llegar a Coruscant ya nos esperaba una unidad del servicio de emergencias, al parecer Ghent o Keira habían avisado del estado del grupo antes de llegar. También había una pequeña comitiva para recibirnos encabezada por el director Smith, quien estaba sumamente tranquilo, como si estuviese acostumbrado a recibir a sus subordinados hechos unas piltrafas. Luego de un ¿cuándo será el día que ustedes lleguen sin ningún herido? como saludo nos obligaron a subirnos al transporte de emergencia e ir directo al hospital mas cercano sin hacer preguntas. Allí llevaron a Amrod directo a un quirófano ya que necesitaría cirugía en la nariz y luego sumersión en bacta, como los demás no estábamos tan graves nos examinarían con mas detenimiento antes de decidir el tratamiento a seguir. Luego de esto la única que necesitaría sumersión aparte de Amrod era yo pero solo por poco tiempo, aunque mis heridas estaban prácticamente sanadas los médicos dijeron que sería mejor sumergirme en la sustancia curativa, además así no quedaría ni la mas mínima cicatriz cosa que agradecí. Pasé unos cuarenta y cinco minutos en el tanque, los médicos estaban sorprendidos de la capacidad regenerativa que yo tenía cuando estaba en contacto con la sustancia y me pidieron muestras de piel y sangre para examinarlas a fondo, yo no puse objeciones y se las di gustosa pero cuando Ghent se enteró de ello se puso muy serio, decía que no le parecía muy conveniente porque podría llamar en exceso la atención, pero Keira lo calló diciendo que habiendo innumerables especies en la galaxia yo solo seria una especie mas.

Amrod pasó sus buenas horas en el tanque de bacta luego de la cirugía, yo logré que me dejaran verle junto a Ghent y Keira, mi primera impresión fue ver a una criatura sumamente pálida que flotaba en un bote de cristal, como si fuera un experimento de esos que se conservan en frascos. Al acercarme pude ver mejor los golpes que tenía por todo el cuerpo, la verdad había recibido una buena paliza, era un milagro que hubiese salido con vida de aquellas cuevas. Su cabello flotaba de manera fantasmagórica frente a su rostro, era angustiante verlo así -”Tranquila hermanita que se pondrá bien, Keira y tu llegaron a tiempo” dijo Ghent leyéndome la mente y rodeando mis hombros con un brazo, yo le di una leve sonrisa y volví a mirar a Amrod –“Sólo unos minutos más hasta que reaccione y lo sacaremos, pero necesitará una segunda inmersión... oh ya despertó” dijo un médico a nuestro lado que revisaba los equipos que recibían los datos de los sensores del tanque, de pronto Amrod abrió los ojos y nos miró, yo no pude reprimir una sonrisa y le saludé levemente con la mano, él respondió el saludo y enseguida otros médicos se dispusieron a sacarlo del tanque. Luego de que lo examinaran y acomodaran en una habitación fuimos a verle, cuando llegamos lo vimos medio sentado en la cama con una especie de pijama blanca puesta y el pelo suelto, tenía mucho mejor semblante aunque la nariz la tenía cubierta de vendajes, sin embargo sonrió al vernos entrar -"¿Que tal ricitos? tamaño susto nos diste, casi te nos vas al otro barrio" le dijo Ghent dándole una palmada en el hombro -"Bueno me siendo mucho mejod gdacias ¿Y usdedes gue dal?" dijo Amrod con una voz extraña que sonaba como niño que tiene la nariz taponada de mocos, cosa que fue en exceso gracioso -"JAAAAJAJAJAJA ¡Suenas como androide de protocolo descompuesto!" dijo Ghent que no pudo aguantar la carcajada, Keira y yo soltamos una risita y Amrod frunció en ceño enseguida -"Ja ja ja.. muy gdacioso" dijo haciendo que Ghent se riera mas aun -"Tranquilo capitán no se ofenda, pero no puede negar que su nuevo modo de hablar tiene su gracia" le dije intentando contentarle pero fue inútil, ya que se dio cuenta que estaba aguantándome las ganas de acompañar las carcajadas de Ghent -"Anda díete dambien y Geida gue los agombañe" dijo cruzándose de brazos cual niño malcriado, Keira y yo no pudimos aguantar mas y nos echamos a reír junto con Ghent, luego de unos segundos el mismo Amrod terminó por ceder y reírse también, pero al instante dio un quejido y arrugó la cara, cosa que nos hizo parar de reír en el acto –“¿Te encuentras bien? ¿qué te pasa?” preguntó Keira acercándose a él –“Agh... gdeo gue no es buena idea gue me día, mi nadiz no esdá muy bien gue digamos” dijo Amrod llevándose una mano hacia la cara e insofacto lo detuve agarrándole la mano –“Tampoco creo que sea buena idea que te toques la nariz” le dije muy seria, él me miró alzando las cejas y dijo –“Esda bien, esda bien, no la dogo” lo solté y bajó la mano –“Bero aun no me han dicho nada de usdedes, guiero saber de su salud...¡Y deja de deidte Ghend!” agregó enfadado de nuevo –“Jojojo perdona amigo pero es que no puedo evitarlo, es demasiado gracioso oidte hablad asi” dijo Ghent imitando a Amrod mientras se sentaba a los pies de este y echándose a reír de nuevo –“Bueno Ghent ya basta... nosotros estamos bien, yo solo tenía una mano fracturada pero ya esta casi recuperada, solo la tendre inutilizada por unos dias, Ghent tenía un corte en la cabeza que ya esta curado” dijo keira y Ghent inclinó la cabeza señalando en donde estuvo alguna vez la herida –“Ni una marquita” dijo sonriendo –“Midagdo, bero esa no guenta endonces” dijo Amrod señalándolo –“¡Hey! ¡claro que cuenta! De todos modos tu me superaste esta vez” dijo Ghent alzando una ceja –“Seh y gdeeme gue no esdoy condendo gon eso” dijo Amrod –“Ellos mantienen una absurda y desagradable competencia de ver quien regresa con mas heridas de una misión” explicó Keira ante mi cara de desconcierto –“¿Ideth y tu?” preguntó Amrod continuando con su interrogatorio –“Pues yo estoy bien ya, aunque al igual que Keira tendré una mano inútil por un tiempo” contesté –“Pero tu tiempo será menor, ya que sigues siendo el milagro médico del momento” comentó Ghent sonriendo –“Pues no lo creo esta vez porque mi mano no había terminado de sanar cuando tuve que ir con Keira a rescatar al capitán” le dije recostándome de la pared que estaba junto a la cama de Amrod -“Veddad, no me agueddo mucho de eso... sedía bien gue nos gondaran” dijo este, en un instante Keira y yo nos miramos a los ojos, no habíamos acordado que íbamos a decir en caso de tener que relatar todo el asunto y se suscitó un silencio bien incómodo mientras Amrod y Ghent nos miraban expectantes, pero nuestra salvación llegó en la forma de una enfermera que entró en ese momento –“Señores lamento interrumpirles pero el paciente necesita descansar antes de la siguiente inmersión y ya ha hablado demasiado” dijo acercándose a Amrod y revisando el vendaje de su nariz –“Venga vamonos chicas… ¡gue desganses dicitos!” dijo Ghent haciéndonos salir y causando otra oleada de risas. –“Jojojo ¿se imaginan que se quede hablando asi para siempre? Sus días de casanova terminarían en un instante” comentó Ghent mientras nos dirigíamos a la habitación que teníamos asignada –“No es motivo de chiste Ghent” gruñó Keira –“No, no, su salud lógicamente que no lo es, pero estoy seguro que el que se acaben sus días de casanova es muy conveniente para algunos” contestó Ghent mirando sus uñas como si lo que hubiese dicho no era mas que comentar sobre el clima, pero el teatro de inocencia no sirvió de nada, Keira se puso furiosa en el acto y agarró a Ghent por la pechera pegándolo a una pared –“¡Será mejor que muerdas la lengua antes de hacer otro comentario como ese! ¡¿Esta claro?!” le espetó, Ghent estaba tan atónito como yo, jamás nos habíamos esperado esa reacción de Keira. Ghent asintió levemente y Keira lo soltó, él y yo nos quedamos de piedra viendo como Keira se alejaba, luego de unos segundos nos vimos aun estupefactos –“¿Y a esta que bicho le picó?” preguntó –“Ni idea” respondí encogiéndome de hombros –“Pero será mejor que no bromees con eso otra vez, aunque estemos en un hospital es mejor evitar quedarse mas tiempo del necesario” le dije y comenzamos a caminar de nuevo.

Amrod mejoró rápidamente durante el resto del tiempo que pasamos en el hospital mientras los demás estábamos completamente bien, luego de su segunda inmersión ya podía hablar perfectamente bien (para total desilusión de Ghent) y su naríz sólo tenia una pequeña banda sobre el tabique, igualmente no nos dejaron abandonar el hospital sin Amrod y no pusimos objeciones. En esos días tuvimos algunas visitas, entre ellas el director Smith, quien dijo que no quería saber en que nos habíamos metido pero que esperaba no comprometiera a la organización. También fueron como seis mujeres juntas, supuestas amigas de Amrod, que era el grupo de mujeres mas atorrante que había conocido, ruidosas, extravagantes, cursis y bastante tontas la verdad, Keira y yo por primera vez compartimos el mal humor y Ghent se divirtió como nunca a costillas nuestras. La ultima visita fue considerablemente mas interesante, cuando por fin se había ido la banda de admiradoras de Amrod y reinaba la paz en la habitación, llegó el hombre mas enorme que he visto en la vida, todos nos quedamos boquiabiertos ante esta aparición excepto Keira que de un salto bajó de la cama y salio corriendo a su encuentro, el gigante envolvió a la pequeña Keira en un abrazo que la hizo desaparecer –“¡Val! ¡Oh que gusto verte!” chilló la voz de Keira desde algún lugar del pecho del hombretón –“Igualmente pequeña, estaba muy preocupado por ti” dijo el hombre en una voz tan gruesa que parecía la de un monstruo de otra dimensión, de los enormes brazos del hombre salió la pequeña figura sonriente de Keira –“Chicos este es mi primo Val” dijo presentando al gigante, nosotros no dijimos palabra aun estábamos perplejos con la imponente figura –“Un gusto en conocerles, Valdrielord Deoxis a sus órdenes” dijo el hombre haciendo una leve inclinación de la cabeza. El hombre era de piel oscura como Keira pero no tenía ni un solo pelo en la cabeza, aparte de su impresionante estatura (Keira le llegaba a la cintura) era ancho de espaldas, musculoso, manos enormes y una cara de muy pocos amigos, ninguno de nosotros necesitaba muchas pruebas para imaginar y saber que un golpe de este individuo seria como el golpe de un ariete. Tenía los ojos de color ámbar, cosa que contrastaba curiosamente con el color de su piel y le daba un toque mas temible, a fin de cuentas era una figura intimidante hasta mas no poder y nuestro silencio lo hizo evidente –“¿Y a ustedes que les pasa? ¿Es que no piensan siquiera saludar?” dijo Keira poniendo los brazos en jarras y mirándonos enojada –“Tranquila pequeña, estoy acostumbrado, sé que mi presencia es algo intimidante” dijo el hombre posando una de sus manazas sobre el pequeño hombro de Keira –“Ehem… perdona Keira… tu… primo tiene razón, la verdad nos dejaste sin palabras, espero no lo tomes como una ofensa” dijo Amrod cortésmente y el gigante asintió con una leve sonrisa, que la verdad no mejoró en nada su aspecto amenazador –“Yo soy Amrod Bowell y ellos son Ghent e Ireth Lirsha” continuó presentándonos, el hombre nos miró a cada uno haciendo su pequeña reverencia, tanto Ghent como yo levantámos una mano levemente en modo de saludo pero sin decir palabra, el hombretón miró a Keira sonriendo y dijo –“No son los escandalosos que decías que eran” esto causó que Keira se sonrojara como nunca y haciendo que se rompiera el hielo, Ghent y yo soltamos una risita y Amrod alzó las cejas cruzándose de brazos –“Creándonos mala fama por lo que veo” dijo haciendo que Keira se pusiera mas roja si era posible y que Ghent y yo termináramos de reír abiertamente –“¿Cómo dijiste que te llamabas?” preguntó Ghent luego de calmarse –“Valdrielord Deoxis” contestó el hombre con orgullo e irguiéndose en toda su estatura cruzando sus brazos, Ghent tuvo que desviar la mirada para aguantar una carcajada y Amrod le dio una mirada asesina –“Tienes un nombre peculiar” dije yo desviando la atención del hombre hacia mi, él sonrió abiertamente y dijo –“Puedes llamarme Val si se te hace menos complicado”, Ghent dio un pequeño resoplido luchando por no reírse mientras Amrod lo fulminaba con la mirada –“Dime Val ¿Cómo supiste que estaba aquí?” preguntó Keira llamando de nuevo la atención de Val hacia ella –“Garrison… me llamó y me pidió que viniera a verte para saber como estabas, está bastante preocupado” dijo Val con una expresión extraña, a esto todos nos quedamos mudos mirando a Keira, ella se puso de mal humor enseguida –“Pues dile que puede dejar de estarme siguiendo y que no es de su incumbencia como me encuentro, estoy harta que se inmiscuya en mi vida” gruñó dirigiéndose a su cama y recostándose en ella, Val avanzó hasta detenerse a su lado –“Keira no puedes culparle por preocuparse, después de todo es tu…” decía pero Keira lo interrumpió –“¡No es nada mio! ¡Él renunció a ese derecho hace muchos años ya!” gritó, los demás no hallábamos que hacer, sabíamos que el oficial era su padre porque Amrod nos había contado pero supuestamente nosotros no debíamos saber nada –“La que renunció a ello fuiste tu cuando te fuiste de tu casa pequeña” le dijo Val en tono conciliador pero Keira estaba demasiado furiosa para razonar –“¡Y tú sabes las razones de eso! ¡Y basta del tema, si sólo viniste porque él te lo pidió puedes irte ya!” espetó, el momento fue la mar de incómodo para todos, Val no se movió y nadie dijo palabra por un buen rato –“Muchachos ¿qué les parece dar una pequeña caminata? Necesito estirar las piernas” dijo Amrod para salir de la incomodidad, Ghent y yo nos levantamos al segundo, nos parecía una idea genial, la verdad quería saber más pero no era prudente, no era asunto mío.

Caminamos por las terrazas del hospital por largo rato, Ghent preguntó varias veces que era lo que pasaba con Keira, pero Amrod decía que sinceramente no lo sabía, yo le creí, el mismo había dicho antes que no sabía las razones por las cuales Keira había huido de su casa y que no era cosa nuestra a menos que ella decidiera contarlo. Cuando ya íbamos de regreso a la habitación nos encontramos con Val y Keira en el pasillo –“Chicos ya me voy, me dejaron salir antes y me están esperando en la puerta, aparte de despedirme tengo una noticia que darles” dijo Keira, los tres nos miramos de reojo desconcertados, -“Somos todo oídos” dijo Amrod –“Bueno como le dije antes capitán, esta misión a Utapau sería la última que haría con ustedes y así lo mantengo, conseguí un puesto de piloto en una línea de cruceros turísticos y no pienso rechazarlo, necesito algo de tranquilidad” dijo Keira dejándonos a todos atónitos –“Pero… Keira tu dijiste que lo pensarías ¿en serio quieres renunciar?” preguntó Amrod claramente dolido –“Lo siento capitán pero si quiero renunciar, necesito el cambio por muchas razones. De todos modos como le dije también no voy a dejarlos sin piloto” dijo ella y señaló a Val –“Él será mi reemplazo, obviamente si ustedes lo aceptan y cumple con lo que se necesita en el Aventurero. Es un poco cabeza dura pero bastante eficiente y conoce al pelo caso todos los transportes existentes, dale cualquier cosa que vuele y te aseguro que lo pilotará sin problemas” explicó Keira, Val sonrió levemente –“Sé que no quiere que su piloto renuncie capitán Bowell y yo tampoco buscaba eso, pero ya que ella misma tomó la decisión de irse, y créame que la conozco y sé lo que digo cuando le aseguro que no hay vuelta atrás en sus decisiones, me gustaría que me diera la oportunidad, necesito el trabajo y qué mejor que con gente conocida” dijo el hombretón, hubo un silencio sepulcral que me pareció eterno, Amrod no le quitó los ojos de encima a Keira –“¿Estas totalmente segura que no hay manera de hacerte desistir Keira? No tengo nada en contra de tu primo, pero es que ya el equipo esta consolidado y los años de amistad… no me hagas esto por favor” dijo implorante, Keira le puso una mano en la mejilla a Amrod y dijo –“Lo siento Amrod pero es mejor para todos y tu sabes porqué. Créeme que me duele muchísimo separarme de ustedes pero es lo mejor, además no dejaremos de ser amigos, mantendremos comunicación ¿o no?” preguntó mirándonos a todos, la expresión de Ghent era inescrutable, sé que tenía un conflicto fuerte por dentro, por un lado sería un alivio, ya que al ella alejarse de Amrod, Ghent tendría mas libertad para poder acercarse a ella, pero por el otro odiaba el hecho de no verla todos los días –“Claro que mantendremos la comunicación Keira, el hecho de que no trabajes con nosotros no quiere decir que veinte años de amistad se vayan a esfumar” dijo, Keira le sonrió ampliamente y me miró, yo me quedé de una pieza ¿Qué quería que le dijera? Ella y yo no éramos precisamente amigas, por lo menos no todavía, pero igual quise apaciguar el momento –“Tranquila Keira yo estaré detrás de estos dos para que estén pendientes de mantener el contacto y además de que no se metan en problemas” le dije con una leve sonrisa, ella la correspondió y dijo –“Muchas Gracias” se volvió hacia Amrod y le preguntó –“Entonces… ¿Le darás una oportunidad a Val? Vamos Amrod no es el fin del mundo, tampoco es que me voy para otra galaxia” dijo sonriendo, Amrod sonrió débilmente y dijo –“ Esta bien, respetaré tu decisión aunque no me guste y Val no necesita oportunidades ni pruebas, es tu primo y confiamos en que no nos dejarás en malas manos”, los ojos de Keira se llenaron de lágrimas y abrazó a Amrod con fuerza –“Prometo que no los dejaré en el abandono, ya nos veremos muchas veces para que me cuenten en cuantos problemas se han metido” dijo y se separaron, luego abrazó a Ghent por largo rato –“Mi querido gordito tranquilo que te mantendré al día con los descubrimientos de nuevas maneras de molestar al rubio” le dijo, Ghent le sonrió abiertamente –“Al igual que yo, ¿quien sabe? a lo mejor te son útiles con el nuevo jefe” le contestó guiñándole un ojo, luego Keira me miró pero no se acercó ni yo me moví –“Cuídalos Ireth” me dijo, yo asentí –“Te lo prometo” le dije y Keira finalmente empezó a alejarse por el pasillo. Luego de un buen rato de silencio Ghent habló –“Me gustaría saber que hizo para que el médico la dejara irse” dijo con tono sospechoso haciéndome sonreír –“Nada, simplemente preguntó si se podía ir y el doctor le dijo que si” dijo Val poniendo muy claro que su prima no haría nada indecente o ilegal, Amrod Ghent y yo miramos a Val con curiosidad –“Bueno amigo Val, será mejor entonces aplicar la misma fórmula a ver si nos dejan salir a nosotros, estoy harto de estar sin hacer nada y luego de este fracaso de misión nos espera una buena” dijo Amrod malhumorado avanzando hacia nuestra habitación, acto seguido Ghent me miró con una cara de tragedia digna de premio –“Se nos acabaron las vacaciones” dijo en un hilo de voz, cosa que hizo que Val y yo soltáramos una risa, pasé mi brazo sobre sus hombros y lo hice avanzar conmigo seguidos de la enorme figura de Val –“Bueno hermanito ya vendrán otras vacaciones, además admite que también estabas aburrido como ostra aquí” le dije, el puso una sonrisa diabólica y dijo –“Ni tanto, porque no te imaginas lo que me divertí cuando vino el club de fans del capi” esto causó una mirada fulminante de mi parte y una sonora carcajada de él. Las cosas habían empezado a cambiar bastante en nuestro pequeño grupo, ahora tendríamos a un nuevo miembro y yo dejaría de ser la novata, cosa que de verdad no me lo creía, Val sería nuevo en el grupo pero no nuevo en este universo extraño en donde me encontraba ¿Y qué sería de Keira? No lo sabía, pero estaba segura que le iría bien, además sería un respiro para mi, aunque Amrod en los días siguientes estuviese un poco deprimido, me sentí extrañamente aliviada de no tener el obstáculo de Keira presente…

Capítulo XXI Editar

Mientras avanzábamos miraba los rostros de la gente que llenaba la calzada empedrada del puerto, se les notaba el temor aunque la esperanza era una llama que surgía de lo más profundo de sus seres, esto me hizo estremecer. Habíamos llegado a la medida mas desesperada para sobrevivir, la población de Pherth era la mitad de lo que había sido hacía solo unos pocos meses atrás, las pestes y los cambios implacables del clima nos habían diezmado, mientras que los humanos parecían multiplicarse. Ya se habían oído de las terribles herejías de mezcla de sangre, el rey Anzorah detestaba esto más que nadie y por eso tomó este camino desesperado para salvar nuestra raza, enviando a su propio hijo junto a los de sangre más pura y casas importantes de nuestra sociedad hacia un destino incierto en el gran azul. De pronto se levantó una desagradable brisa helada que me hizo temblar, me envolví un poco más con mi Nawäna tapando mi peto grabado con el escudo de los guerreros, miré a mi lado donde caminaba la imponente silueta de Brodek, henchido de orgullo, había sido el mejor guerrero de su clase al terminar los años de duro entrenamiento a los que ambos nos habíamos sometido tanto tiempo atrás, yo había salido solo un año después y aun los maestros hablaban de sus hazañas como ejemplo a seguir. Él me miró y me dio una leve pero cálida sonrisa, no debíamos mostrar emoción alguna durante la marcha y menos aun detrás del príncipe, pero nuestros superiores ya estaban cansados de pelear contra nosotros por eso. Volví la vista al frente para no buscarnos otra regañina enfrente de todo el mundo y vi el barco. Un imponente navío que llenaba casi todo el muelle, sus tres mástiles parecían querer tocar el cielo, la figura de proa, una talla magistral de la diosa del agua, se alzaba decenas de metros por encima de nuestras cabezas. Aunque las velas aun no habían sido desplegadas sabía que llevarían el escudo real pintado para así avisar a donde fuésemos que éramos del orgulloso reino de Anzorah. Un orgulloso reino que estaba agonizando, las misteriosas pestes y los cambios violentos del clima y cuanto azote la naturaleza podía echarnos encima estaba acabando con nosotros, me estremecí al pensar en lo que nos esperaba ¿qué pasaría si no llegábamos a ninguna parte? El gran azul era poderoso y temible, jamás nos habíamos aventurado mas allá de la bahía y esta vez iríamos hasta donde nos permitiera el gran azul, en busca del otro lado del mundo. Un coro se sumió en un cántico de despedida y buena suerte, las voces eran llevadas por el viento hacia el mar, en una súplica de que nos llevara a nuestro destino sanos y salvos. Al fin llegamos a la rampa de acceso al navío, ahí estaba el rey con su comitiva, ante su presencia todos hincamos una rodilla en el suelo haciendo una reverencia, el canto del coro cesó y el rey se postró frente a su hijo Tarkannok –“Este es un día que será recordado por las generaciones futuras, llevas la esperanza de tu reino sobre tus hombros, sé que la carga será pesada, pero debes alzarte con orgullo ¡Que los dioses te guíen por buen camino y regreses triunfante!” vociferó el rey causando vítores y gritos de la multitud. Para sorpresa de todos, el rey abrazó a Tarkannok y le dijo algunas palabras que solo el príncipe escuchó, luego el rey se hizo a un lado para dejar pasar a su hijo. Apenas Tarkannok puso un pie en la rampa las voces de la gente se alzaron en un grito esperanzador y de júbilo, cualquiera creería que la victoria estaba asegurada, yo no estaba tan segura pero no dije nada, sólo le di una mirada a Brodek quien me regaló otra breve sonrisa tranquilizadora. Nos levantamos y empezó el abordaje del navío, el rey daba bendiciones a todo el que pasaba por su lado, al llegarnos el turno yo solo vi el borde de la rampa de madera antes de que mi pie se posara en ella, dudé por un segundo ¿Qué locura era esta? ¿Por qué había aceptado yo ir en esta misión suicida? Una mano de Brodek en mi hombro me hizo salir de mis pensamientos –“Sube Ireth estamos retrasando al resto” me dijo en un susurro, yo me volví y lo miré, en sus ojos lilas encontré el estímulo que necesitaba para mover el pie y finalmente subir a la rampa, lo que de verdad sentí al poner el pie en la madera fue como el sello que estaba poniendo a mi destino, no sabría explicarlo. Una vez todos a bordo, vimos como decenas de pequeños botes a remos remolcaron a la enorme nave hacia la bahía. Observaba como Pherth se alejaba lentamente cuando Brodek se detuvo a mi lado –“No veas atrás Ireth, mas bien observa hacia delante, hacia nuestro destino” dijo en suave voz, lo miré nuevamente y vi su cálida sonrisa, luego miré hacia ese “destino” del que hablaba, el sol apenas asomaba por la línea del horizonte en un hermoso amanecer –“¿Es que nuestro destino es el sol querido Brodek? Porque no veo nada mas” le dije sonriendo, él rió suavemente –“Pronto lo veras hermana, nuestro reino se expandirá en esas tierras al otro lado del gran azul con nosotros como pioneros” dijo con convicción –“¿Y si no somos los pioneros? ¿O que tal si no existe tal tierra al otro lado del gran azul?” pregunté, Brodek rodeó mis hombros con un brazo atrayéndome hacia él –“Yo sé que existe Ireth y seremos los primeros ya veras, nunca desconfíes de la palabra de tu hermano mayor” dijo en tono de regaño, yo sonreí y lo abracé… viento… olas gigantescas… lluvia torrencial… los bandazos violentos de navío… gritos… una enorme sombra que se levanta frente a nosotros… Brodek corre… la voz de Brodek grita –“¡Ireth agárrate a algo fijo ya!”… luz… oscuridad…

-“¡BRODEK NO!” grité y me levanté de un salto, pero no estaba en ningún barco en medio de ninguna tormenta, ni había ningún Brodek a quien advertir, estaba en la cabina del Aventurero en pleno vuelo hiperespacial hacia Charros IV. Tardé unos segundos en asimilar en donde estaba y por qué me había despertado así. Sudaba a chorros y tenía el corazón desbocado, poco a poco respiré hondo para serenarme, otra de esas rarísimas regresiones, pero esta no se estaba desvaneciendo, al pasar el tiempo podía retenerlas y me hacían sentir mas inquieta que el no recordar nada. Habían pasado ya seis meses desde que habíamos abandonado el hospital después de aquella misión nefasta a Utapau y no habíamos encontrado nada sobre mi pasado, el bothan que prometió ayudarnos no encontraba nada relacionado a mi caso, aunque él dijera que no debíamos perder las esperanzas yo estaba segura que no encontraría nada, era demasiado confuso. Cuando finalmente logré serenarme un poco la puerta de la cabina se abrió de golpe y Ghent y Val entraron como una tromba –“¿Qué pasa Ireth? ¿estás bien?” dijo Val acelerado -"Si Val estoy bien… sólo fue una pesadilla” le dije con un suspiro, al segundo me sentí avergonzada, otra vez los había sacado de la cama de un sobresalto –“Agh diablos los desperté otra vez… perdónenme no era mi intención” comenté dejándome caer en una de las butacas de la cabina, Ghent se sentó en la otra y Val se relajó –“Bueno si fue solo un sueño entonces yo iré a intentar recuperar el mío” dijo dirigiéndose a la puerta –“Perdona en serio Val, no era mi intención darte un susto” me disculpé –“Tranquila pequeña, no hay problema” dijo con una sonrisa y se fue –“¿Otra regresión? Cuéntame de que trató esta vez” dijo Ghent curioso, lo miré y sonreí soltando otro suspiro –“Ghent eres una vieja chismosa” le dije, él simplemente me miró como desconcertado, yo respiré hondo y le conté. Con todo y que se había despertado de golpe escuchó con avidez y prestó atención a todo detalle, cuando finalizaba mi relato llegó Amrod a la cabina, con unas ojeras monumentales que captaron más mi atención que el hecho que estaba en el momento del día en que mas me gustaba verle –“Te escuche gritar… ¿Otra pesadilla sobre el fulano Brodek?” preguntó y se sentó en el suelo bostezando, Ghent y yo lo miramos alzando las cejas –“Me encanta tu velocidad de reacción, a cualquiera le da un infarto y tu te enteras media hora después” dijo Ghent, Amrod se desesperezó con calma y miró a Ghent fijamente con aburrimiento –“La oí gritar y me desperté al segundo, pero cuando llegué al pasillo escuché que Val y tu ya estaban hablando con ella, por eso me regresé a la cama, pero no pude dormirme por la curiosidad… ¿Qué pasó esta vez Ireth? ¿Puedes recordarlo?” preguntó y dio otro bostezo enorme –“¿A qué se deben esas ojeras capitán? ¿No esta durmiendo bien?” pregunté yo ignorando sus preguntas, -“He estado hasta tarde revisando la data de estos días” dijo en tono desabrido, Ghent y yo nos dimos una breve mirada de sospecha –“¿Data de estos días? ¿Qué data de estos días? Ni siquiera hemos llegado a Charros IV y menos aún sabemos si el famoso contacto estará allí con la información que buscamos del sector” dijo Ghent quitándome las palabras de la boca, la misión de esta vez consistía en encontrarnos con no se qué contacto que nos daría información sobre el sector donde estaba Charros IV que supuestamente habían lugares sin explorar y rutas desconocidas a los sistemas cercanos, además de investigar la sociedad Xi-charriana y la geología del lugar en busca de nuevos materiales, que según se decía, los locales no eran muy abiertos en sus técnicas de trabajo y materiales. Amrod se quedó unos segundos mirando a Ghent sin decir palabra, de seguro buscando el modo de dar alguna evasiva a la pregunta de Ghent sin comprometer lo que sea que estuviese haciendo durante tantas horas –“Bueno… la verdad es que… estaba cuadrando los detalles con nuestro contacto” dijo finalmente y bastante nervioso, Ghent y yo nos dimos otra mirada pero esta vez sonreímos con picardía –“¿Cuadrando detalles? ¿Toda la noche? Hmmm… me pregunto las medidas del contacto” dijo Ghent haciendo un gesto disimulado hacia el pecho cosa que me hizo soltar una carcajada, Amrod se puso rojo pero intentó disimular aclarándose la garganta –“Hem hem...Bueno bueno basta, en fin Ireth ¿De qué fue el sueño esta vez?” dijo desviando el tema, luego de que lográramos calmar las risas relaté por segunda vez lo que había visto, al igual que Ghent, Amrod prestó suma atención a lo que decía –“Así que por fin se resuelve el misterio… el fulano Brodek es tu hermano” dijo y no se explicar porqué le vi un alivio extraño en la mirada –“Así parece… y desapareció con el barco y todo lo demás” dije yo con tristeza, al pensar en ello me sentí mas sola que nunca, Ghent y Amrod se dieron cuenta al segundo, Amrod me tomó de la mano y Ghent se inclinó hacia mi –“No estas sola Ireth, ya veras que lo encontraremos” dijo Ghent con una sonrisa que le devolví -“Además… por ahí hay uno que realmente no permitirá que eso pase jamás, es mas, es pecado para él que estés sola...¿no es así capitán?” agregó echándose hacia atrás y mirándose las uñas con aire de inocencia, Amrod y yo lo miramos con los ojos como platos al instante y yo le solté la mano a Amrod de golpe, a lo que Ghent soltó una risita. Amrod volteó los ojos dando un resoplido de exasperación y se pasó la mano por el rostro -"En fin..." dijo con un suspiro -"A la cama todos, nos quedan pocas horas para llegar y la verdad quiero aprovechar ese tiempo para descansar" agregó levantándose -"Vayan ustedes porque..." decía yo pero Amrod me interrumpió -"Siiii tu no duermes, ya lo sé, pero como yo si duermo me voy a la cama y el comediante debería hacer lo mismo" dijo señalando a Ghent, este alzó las manos y se levantó -"Vale vale capitán me voy a la cama.... a veces te pareces a mi madre" dijo con un bufido y salió de la cabina -"Y tu... bueno tu descansa o lo que sea que hagas, nos vemos luego" me dijo Amrod y se fue.

Yo di un largo suspiro al quedarme sola otra vez y me recosté en la butaca mirando las nubes hiperespaciales. En seis meses algunas cosas no habían cambiado nada, como ejemplo el afán de Ghent en hacer que Amrod y yo pasáramos un momento incómodo, pero de resto todo había cambiado mucho, comenzando con la situación política en La República. Seis meses atrás, cuando salimos del hospital después de Utapau, supimos que habíamos cambiado de Canciller Supremo gracias a algo grande que ocurrió en Naboo. La Federación de Comercio, liderada y conformada por los nemoidianos (unos alienígenas particularmente feos y bastante irritantes) había hecho un bloqueo comercial a Naboo alegando que estos se negaban a pagar los impuestos que la gente de Naboo tildaba de excesivos, la República envió a dos jedi a resolver el asunto en paz pero no resultó así. Luego de un escape formidable los jedi llevaron a la reina Amidala a Coruscant para presentar su caso en el senado, según la reina, la Federación había hecho más que solo bloquear el planeta, lo había invadido y sometido a su gente por la fuerza. Como era de esperarse, el senado debatió el asunto sin dar salidas inmediatas, cosa que resultó en una votación en contra del Canciller Valorum y fue sacado del puesto. Luego de que el mismo senador de Naboo fuese nominado para canciller, la reina regresó a Naboo con los jedi y la intención de tomar el asunto de la invasión por sus propias manos, lo que llevó a una batalla campal que incluyó hasta a los gungans y un maestro jedi terminó muerto. Al final el asunto se resolvió y la Federación fue juzgada, la gente de Naboo obtuvo la paz con los gungans, el senador Palpatine se convirtió en el nuevo canciller y todos felices, excepto nosotros cuando nos enteramos quien había sido el maestro jedi fallecido. Los jedi involucrados en todo el paquete eran nada mas y nada menos que los que había conocido en Coruscant el día que partimos a Utapau: Qui Gon Jinn y su pupilo Obi-Wan Kenobi. Qui Gon fue quien resultó muerto, cosa que entristeció muchísimo a Amrod (bueno mas de lo que ya estaba con la partida de Keira), nadie sabía exactamente como había pasado, sólo dijeron que había perdido la vida en la refriega, Amrod no creía eso, él alegaba que algo estaban escondiendo y no querían decirlo, yo no di mis opiniones en el asunto para no crear discusiones con Amrod, pero a mi me parecía muy raro que Obi-Wan, siendo un aprendiz, hubiese sobrevivido y además apareciera con otro aprendiz de su mano, aunque Kenobi no había mostrado ser mala persona yo no confiaba en esos tipos, los que tienen poder sólo desean más poder, eso era un principio universal.

En lo personal los cambios eran mas alentadores. Dos meses atrás había logrado alquilar un pequeño apartamento en un edificio cercano a donde vivía Ghent, él insistió en que mas bien compráramos uno entre los dos y sería mejor que alquilar, ya que ambos nos llevábamos muy bien y podíamos mantener la vida cotidiana perfectamente, además que pasábamos mas tiempo en la nave que en Coruscant, pero al Amrod decir que no había problemas en que compartiera con él su propia casa y que no me complicara comprando o alquilando nada, hizo que me decidiera más rápido a vivir sola, bueno... realmente la sarta de barbaridades que dijo Ghent después de eso fue lo que hizo que me decidiera más rápido a vivir sola. Por mucho aprecio que les tuviera yo necesitaba descansar de ellos y respirar un poco de paz, pasábamos demasiado tiempo juntos en la nave y eso era suficiente. Siendo sincera lo que no soportaba mucho era el desfile de chicas que pasaban por sus manos, Ghent que tanto decía querer a Keira estuvo saliendo un tiempo con varias mujeres hasta que luego se la pasaba en contacto constante con una misteriosa mujer de la que ni Amrod pudo averiguar el nombre, Val y yo estuvimos semanas intentando pillarle con ella para saber quien era, pero Ghent era demasiado astuto y siempre lograba despistarnos. Amrod si era menos discreto y todos sabíamos con la cantidad de mujeres distintas con las que salía cada cierto tiempo, cosa que me hacía humear de celos en un principio pero luego lo tuve que aceptar y vivir con ello. Val era otra historia, sumamente reservado y silencioso, jamás vimos que saliera con alguna chica o mantuviese contacto de alguna forma con alguien, Amrod decía que de no ser porque Val era nuestro piloto y que no estaba en el templo jugando con sables láser juraría que seguía las tradiciones jedi, Ghent por otro lado opinaba que las chicas mas bien se reían de él y por eso las evitaba. Un día le pregunté el por qué y él dijo algo sobre tallas que no entendí, cuando le pedí que me explicara la figura imponente de Val apareció detrás de Ghent con cara de pocos amigos, resoplando como una bestia y sonándose los nudillos, cosa que hizo que Ghent se pusiera tan blanco como un wampa y desapareciera como por arte de magia. Yo por mi parte no estaba metida en rollos sentimentales, mantuve mi mente ocupada en averiguar sobre mi pasado y encontrar a mi gente pero sin resultados, sólo tenía esas raras visiones en sueños que empecé a anotar en un datapad para no olvidarlas, pero aún así sólo eran cosas vagas sin sentido. Entre el bothan que no había podido averiguar nada y yo que investigaba sin cesar todo dato histórico de Naboo sin descubrir ni una vaga referencia, mis ánimos decaían. Estuve muchas veces a punto de renunciar a la búsqueda y aceptar que el presente era mi vida, pero cada nuevo sueño me alentaba otra vez y por eso seguí empecinada en investigar. También estaba mi trabajo al que le dedicaba sumo cuidado, con lo cual, el director Smith estaba sumamente contento felicitándome y premiando a nuestro grupo constantemente. Ghent decía que Smith pronto pediría mi mano en matrimonio y Amrod le recordaba que Smith ya estaba felizmente casado, pero Ghent le replicaba que siempre estaba la opción de divorcio o poligamia. Al principio yo siempre le daba una regañina a Ghent por decir semejantes cosas, pero al no poder contra sus tonterías opté por seguirle la corriente y decirle que ya tenía el vestido preparado. Sin embargo, aunque yo era un objetivo frecuente de las idioteces de Ghent, él y yo nos convertimos en la cofradía de bromas pesadas y problemas del grupo. Constantemente hacíamos rabiar al capitán o a Val con alguna estupidez, ya fuese diciendo alguna barbaridad cuando nos encontrábamos a Amrod con alguna de sus admiradoras o fastidiando a Val con algún artilugio que le diera un susto de muerte (cosa que era en exceso divertido ya que cuando se asustaba daba grititos demasiado femeninos) o echándole la culpa de cualquier problema en que tuviésemos en los lugares en que nos encontrábamos, cosa que usualmente pasaba en los mercados de algún poblado o en bares. Una memorable fue en un mercado de una pequeña ciudad en Ord Mantell. Habíamos parado allí para reabastecer la nave, Val, Ghent y yo aprovechamos para dar un paseo por las calles de la ciudad y descubrimos un pequeño mercado cercado en una especie de plaza (Amrod no vino porque casualmente se había encontrado con una de sus amigas). Allí tomamos algo de comer y vimos algunas curiosidades. Yo me había dedicado a llenar mi casa de piezas antiguas de las culturas mas extrañas que pudiese encontrar (usualmente cajas), Ghent decía que me gastaba el dinero en cachivaches viejos, pero luego de que yo le dijera que era preferible a gastármelo en llenar mi casa de cables, aparatos inservibles y sillas disparejas se calló la boca. Luego de que yo comprara un pequeño joyero hecho de hueso, que según el vendedor, había pertenecido a no se que monarca corelliano (y la retórica de protestas de Ghent por el precio) nos detuvimos delante de un puesto donde exhibían unas extrañas esferas. Eran de colores brillantes y distintos tamaños, lo curioso es que estaban formadas por aros con muescas que giraban en un solo eje como si fuera un rompecabezas esférico, el vendedor nos dijo que eran esferas mágicas que se usaban en celebraciones especiales al aire libre, que el rompecabezas sólo lo resolvían los mas diestros e inteligentes y resolviendo el enigma la esfera revelaba su magia. Ghent se echó a reír alegando charlatanería y el vendedor se enojo muchísimo tildando a Ghent de ignorante y que era obvio que jamás podría resolver el enigma, a esto Ghent se puso tan serio que Val y yo nos quedamos de una pieza. Entonces Ghent tomó una de las esferas y le dijo al vendedor -"Te daré una lección bocazas" y empezó a girar los aros con una rapidez y una concentración increíbles, el vendedor hizo un ademán de protestar pero en seguida se quedó boquiabierto como nosotros a ver la velocidad con que Ghent hacía girar las piezas. Un par de minutos y Ghent extendió la mano con la esfera resuelta, el vendedor soltó un gritito de terror y echó a correr dejándonos como estatuas, nos miramos extrañados hasta que Ghent soltó la esfera de golpe, esta había empezado a echar humo y a enrojecer, los tres dimos un salto hacia atrás, pero Val al ser tan corpulento se dio de espaldas con un puesto empujándolo y haciéndolo caer. Esto no hubiese sido tan grave de no ser porque los puestos estaban imposiblemente juntos, al tropezar el primero se creó un efecto dominó en el resto del mercado creando el caos, encima de todo la esfera terminó explotando llenando el lugar de fuegos artificiales y creando una reacción en cadena con el resto de las esferas del puesto. En segundos Val nos agarró como sacos debajo de sus brazos y echó a correr fuera del infierno en que se convirtió el mercado. Lógicamente, después de salir como posesos del planeta, Amrod nos echó una regañina histórica, nos ganamos una suspensión de paga y un castigo. Ghent le echaba la culpa a Val por tirar el mercado al suelo y Val le echaba la culpa a Ghent por lo de la esfera, pero eso no sirvió de nada, hasta yo terminé castigada por complicidad en el asunto y por no detener a Ghent. Aunque fue injusto que me suspendieran la paga por no hacer de niñera de un hombre adulto no protesté, Amrod estaba suficientemente enojado y además le habíamos arruinado su cita, cosa que me dio una pequeña satisfacción y por ello fue que no protesté la verdad.

Un pitido sonó en el panel de controles sacándome de mis recuerdos, estábamos llegando a Charros, Val apareció minutos después y comenzó a ocuparse de sacarnos del hiperespacio y hacernos entrar en órbita. Mientras miraba como se acercaba la forma esférica de Charros IV me pregunté que nueva anécdota tendría del lugar, sólo rogué porque no hubiesen mercados, aunque para nosotros eso no era necesario para tener que salir corriendo de algún planeta... como siempre...

Capítulo XXII Editar

Charros IV, el cuarto planeta del sistema Xi Char, era un mundo árido casi sin árboles, cuyos habitantes vivían en mesetas altas, rodeadas de montañas cubiertas de nieve y salpicando el paisaje se veían algunos lagos de agua negra. Luego de una larga charla entre Val y el control de tráfico del planeta entramos en la atmósfera. En minutos vimos la plataforma de aterrizaje que nos habían asignado, era lo suficientemente grande para que dos naves del tamaño del Aventurero se acomodaran perfectamente, en ella ya había aterrizado una nave, una corbeta corelliana que resplandecía como si fuese nueva, cosa que dejó a Ghent boquiabierto. Aterrizamos suavemente gracias a la pericia de Val (hacía un viento de los mil demonios) y bajamos de la nave. Al salir al exterior me envolvió una brisa helada que me hizo castañear los dientes y Ghent enseguida me cubrió con una chaqueta gruesa –“Se te olvidó que el clima de aquí no da bienvenidas calurosas hermanita” me dijo sonriendo, él y los otros dos ya estaban abrigados, yo por curiosa y salir primero se me había olvidado lo frío del clima del lugar. Frente a nosotros se extendía una brillante pasarela de metal que iba desde la plataforma hasta un edificio que parecía una catedral que se levantaba a unos metros de distancia, a ambos lados de la pasarela se amontonaban cientos de excitados xicharrianos –“¿Qué les parece el comité de bienvenida?” dijo una voz a nuestra espalda, al volvernos nos encontramos con una mujer alta y voluptuosa, de cabellos lisos y ojos achinados que nos sonreía, realmente sonreía a Amrod que era a quien miraba fijamente, en seguida mi mal humor se hizo presente de lo cual Ghent lógicamente se dio cuenta y soltó una risita. –“¿Organizaste tu esto Xu?” preguntó Amrod sonriendo y acercándose a la mujer, ambos se dieron la mano –“No, pero puedo llevarme el crédito si eso te complace” dijo con una voz pegostosa y sonriendo de manera pícara, Amrod se volvió hacia nosotros y nos presentó –“Este es mi equipo, ellos son Ireth y Ghent Lirsha y el grandote es Valdrielord Deoxis, señores ella es nuestro contacto Xuhji Ling” dijo sosteniéndole la mano como si fuese una princesa, Ghent se deshizo en una reverencia ridícula –“Un placer conocerle Lady Ling, estoy a sus órdenes” dijo, yo tuve que contener una carcajada a esto y Amrod volteó los ojos –“Él es nuestro bufón particular ya te acostumbrarás” dijo con resignación, ella soltó una risa echando su cabellera hacia atrás –“Ay Amy no seas tan cruel, se comporta como un caballero, un gran placer Sir Ghent” dijo haciendo una inclinación de la cabeza, cosa que me hizo soltar un resoplido. Val no hizo ninguna estupidez, simplemente dijo un débil hola y yo gruñí el saludo... ¿Amy?. Luego Amrod le ofreció el brazo y empezaron a avanzar por la pasarela seguidos de nosotros –“Ya hice los arreglos para que visiten el taller y conversemos con el prelado, lamentablemente no hablan básico pero mi androide de protocolo nos servirá de traductor, tienes que ver como lo dejaron ¡Parece como si lo hubiese comprado ayer!” decía la fulana Ling riendo.

A medida que avanzábamos observé a los xicharrianos para tratar de calmar mi mal humor y no prestarle atención a la mujer. Los xicharrianos eran de una de las razas más raras que había visto, cuerpos menudos y duros, patas puntiagudas, pies hendidos con los dedos formando una tijera y cabeza en forma de lágrima, parecían la versión viviente de los androides de infantería que usaba la Federación de Comercio. Los xicharrianos hacían tal escándalo que era difícil seguir la conversación que mantenía la tal Ling con Amrod, me pregunté el por qué de su excitación hasta que al pasar a las primeras decenas vi que no estaban pendientes de nosotros, sino de la nave. Con horror vi que los extraños alienígenas empezaron a correr en dirección a la nave y la cubrieron con sus cuerpos en segundos, un alarido de terror a mi lado me hizo volverme, Ghent arrancó a correr en la misma dirección pegando gritos y empujando a cuanto xicharriano se encontraba en el camino, en un instante Val salió como una flecha detrás de Ghent, lo alcanzó y lo levantó con una mano del suelo como a un muñeco –“¡Suéltame bestia! ¡Van a destruir mi nave!” chillaba Ghent intentando liberarse de Val. Pero enseguida advertí que no era eso lo que hacían los alienígenas ¡Estaban arreglándola!. Al ver las primeras partes exteriores de nuestro crucero, que brillaban con las piezas pulidas y reparadas, hasta Ghent se quedo inmóvil con los ojos como platos y la boca abierta. De pronto una risita me sacó de mi asombro y me volví a ver a Ling –“¡Quédate tranquilo caballero! Que la dejarán como nueva, mira mi corbeta sino ¡La dejaron como si hubiese salido del astillero hace unas horas!” gritó para hacerse oír sobre los gritos de los excitados xicharrianos, Val dejó al inmóvil y atónito Ghent en el suelo y se acercó a nosotros –“Los xicharrianos son muy eficientes, sus creencias religiosas tienen como base una devoción ciega a la precisión tecnológica. Para ellos es un artículo de fe que el trabajo meticuloso no se diferencia de la oración, es mas, sus talleres se parecen mas a templos religiosos que a una fábrica, sino miren eso” dijo Ling señalando el edificio donde terminaba la pasarela, Amrod Val y yo admiramos el edificio con curiosidad –“Hermoso” dijo Amrod con una sonrisa avanzando hacia el lugar y así era. El edificio tenia como doscientos metros de altura y estaba coronado por rejas y torres en espiral que emitían retazos de una música extraña cuando el viento pasaba entre ellas, hileras de altas claraboyas iluminaban el inmenso espacio interior donde trabajaban los xicharrianos. Arcadas y columnas hermosamente talladas sustentaban un techo abovedado lleno de puntales entre los que dormían miles de xicharrianos, suspendidos de sus pies en forma de tijera como si fuesen murciélagos.

Estaba tan absorta con la belleza del edificio que no me di cuenta cuando habíamos perdido a Ghent, me volví a un lado y otro buscándole hasta que vi a unos metros arrodillado en la pasarela mirando hacia el Aventurero –“Aun esta llorando el cambio del Aventurero, creo que no se lo tomó muy bien” dijo Val a mi lado lo miré sorprendida y él sonreía débilmente –“¿Llorando el cambio? ¡Pero si están dejando la nave como nueva!” dije asombrada, Val soltó una ronca carcajada –“Si pero ahora él no tendrá nada que arreglar, creo que siente que esos enanos le quitaron el trabajo” dijo aun riendo, yo volteé los ojos y me dirigí hacia Ghent –“Ghent ven que ya vamos a entrevistarnos con el fulano prelado ese, y deja de quejarte por la nave, la dejarán mejor que nunca y tu podrás descansar lo que quieras sin tener que mancharte de grasa hasta los huesos... además tu siempre le decías a Amrod que había que cambiar esa vieja hojalata por algo nuevo” le dije poniendo una mano en su hombro, él me miró con una cara de tragedia suprema como si lo que dije fuese el sacrilegio mas horrible del mundo –“¿Cambiarla? ¡Si esos insectos ya lo han hecho!” exclamó señalando hacia el Aventurero que estaba prácticamente libre de xicharrianos y resplandecía como una joya –“A mi me parece que su nuevo aspecto es sublime” dije yo con una sonrisa, pero Ghent frunció el ceño y se levantó –“No lo entiendes” dijo y dio dos pasos para alejarse, lo detuve al segundo obligándole a mirarme –“¿Qué te pasa Ghent? ¿Por qué te afecta tanto?” pregunté –“No lo entenderás… nadie lo entiende” bufó de mal humor mirando hacia la nave, la que ahora era mejorada en su interior por los alborotados xicharrianos –“Oh no… no el interior” dijo Ghent con un suspiro suplicante, yo le pasé un brazo por sus hombros y lo acerqué a mi –“A ver hermanito, explícame” le dije, el soltó un largo suspiro y se sentó de nuevo en la pasarela mirando con tristeza al Aventurero –“Esa nave ha sido mi vida, más que de la de Amrod, con ella aprendí mi oficio” hizo una pausa y continuó –“Pertenecía al padre de Amrod, cuando este se graduó en la Universidad de Aldera y consiguió su primer empleo como explorador su padre se la regaló. Enseguida Amrod me tomó como tripulación, ya que conocía esa nave como la palma de mi mano, cada rincón, cada minúscula pieza. Todas sus abolladuras, manchas, rasguños y ruidos tenían algo que contar, eran parte de nuestra historia y ahora gracias a esos bichejos fanáticos ya no existen. Me siento como un androide de protocolo al que le borraron la memoria” me senté a su lado y lo abracé –“Entiendo como te sientes Ghent, más de lo que crees” le dije y me miró –“Ay Ireth perdóname, se me había olvidado que la mitad de tu vida no la recuerdas” dijo en un hilo de voz, yo le sonreí y le dije –“Si, pero igual aquí me ves… construyendo una nueva junto a ustedes, llenándola de nuevas abolladuras, rasguños y ruidos. Créeme que no es tan horrible como uno piensa al principio”, él sonrió y me abrazó –“Gracias hermanita” dijo, se volvió hacia el reluciente Aventurero y suspiró de nuevo –“¿Cómo crees que se sentirán esos dementes si volvemos con el Aventurero hecho una lata de cargar piedras otra vez?” dijo y yo me eché a reír –“Yo creo que será mejor no regresar así, porque con la excitación podrían hasta intentar arreglarnos a nosotros” le dije. Nos quedamos ahí sentados admirando el nuevo aspecto del Aventurero hasta que dos xicharrianos de mayor tamaño llegaron a nuestro lado acompañados de Val –“Sé que la vista es bonita pero nos esperan dentro, además allá esta mas cálido que aquí fuera con este maldito viento” dijo la gruesa voz de nuestro enorme amigo, nos levantamos y nos dirigimos al taller luego de que Ghent soltara otro largo suspiro. Dentro nos esperaban Amrod y Ling acompañados por un impecable androide de protocolo –“El prelado nos espera desde hace rato ¿en donde diablos se habían metido?” preguntó un malhumorado Amrod con los brazos en jarras –“Amy no los regañes, de seguro que estaban admirando el grandioso trabajo de nuestros anfitriones en su nave ¿No es así Sir Ghent?” dijo la boba de Ling con una sonrisa y aferrándose a un brazo de Amrod, el mal humor de Ghent volvió al instante y gruñó algo incomprensible, yo pasé un brazo sobre sus hombros mirando a Ling con el ceño fruncido –“No, no era precisamente eso” contesté de manera brusca, Amrod me miró alzando una ceja pero no dijo nada –“Bueno andando que nos esperan” dijo Ling sonriendo forzadamente y empezó a caminar halando a Amrod, -“Amy... Sir Ghent... que se le ocurra ponerme un mote y de dos bofetones le pongo los ojos redondos a la Lady murmuré, el humor de Ghent pareció mejorar un poco después de esto ya que me miró alzando las cejas y soltando una risita que Val acompañó.

Luego de la charla con el prelado (un xicharriano enorme), cuya sala de audiencias parecía más bien el camarote de un yate de lujo y era constantemente atendido, nos dieron un tour por el taller. Ling se aferraba a Amrod hablando sin parar y enseñándole cada nimiedad que veía. Los xicharrianos trabajaban arduamente ya fuera individualmente o en grupos, en productos que iban desde electrodomésticos de tecnología punta (Aquí Ling hizo un comentario estúpido sobre tener eso en la casa que podría compartir con un guapo rubio) hasta cazas estelares. Los xicharrianos rara vez conversaban entre ellos mientras trabajaban, mas bien se sumían en extraños mantras y cánticos para concentrarse. Conversamos con uno que otro artesano sobre su trabajo pero ninguno decía mucho detalle interesante mas allá de las cosas técnicas, yo tomaba notas de todo lo que veía y del comportamiento de los alienígenas, la verdad intentaba distraerme y no escuchar las habladurías de Ling. En una esquina un artesano trabajaba solo y muy concentrado, me acerqué para ver en que trabajaba, estaba tallando símbolos en la hoja de una hermosa espada hecha de un material extraño, era la espada más magnífica que había visto jamás, con una ligera curvatura en la hoja y una empuñadura exquisitamente labrada. Lo observé por largo rato preguntándome porque trabajaba en semejante pieza cuando el resto se ocupaba de cosas más modernas y complicadas. El xicharriano reparó en mi presencia y me habló en su extraño lenguaje de cloqueos y chasquidos, yo me encogí de hombros en señal de que no entendía sus palabras y el xicharriano pareció desilusionado, pero para mi sorpresa el alienígena tomó la hermosa espada y me la extendió para que la tomase, yo dudé un momento mirando a mi alrededor pero nadie nos prestaba atención, así que al final tomé el objeto en mis manos con delicadeza y lo admiré desde todos los ángulos, era precioso, la hoja tallada resplandecía y se veía sumamente filosa, el mango estaba hecho de algún material blanquecino y estaba tallado con figuras semejantes a plantas enredaderas. El xicharriano pareció complacido y soltó una sarta de chasquidos excitados, le extendí la espada para devolvérsela pero el xicharriano negó con la cabeza, agarró una de mis manos aferrándola a la empuñadura y señaló unos tubos que estaban apilados sobre su mesa de trabajo, no entendía que quería decir y entonces hizo la mímica de cortar los tubos con un sable invisible, lo miré por unos minutos insegura de que era lo que quería que hiciera, entonces movió mis manos haciendo la misma acción de cortar los tubos, dudé una vez más pero el xicharriano insistía moviendo mis manos con suavidad y al final asentí. Luego de admirar un poco más el arma y lamentando su posible destrucción al hacerla chocar con el metal de los tubos, la empuñé con firmeza e hice un rápido corte vertical. Para mi total asombro, la hoja cortó limpiamente el manojo de tubos y la mesa de trabajo, cosa que causó un estrépito enorme al tirar todo lo que había sobre ella al suelo. La mitad del taller enmudeció tras el ruido de la mesa y su contenido al caer, pero el xicharriano creador de la espada saltaba emocionado. Otros tres xicharrianos que estaban cerca corrieron a levantar el desorden, el artesano me quitó el arma de las manos y comenzó a pulirla feliz, luego de salir de mi sorpresa intenté por todos los medios preguntarle sobre el material con que había construido el arma pero no logre sacarle palabra, estaba demasiado absorto en su trabajo. Mientras interrogaba al artesano Amrod había llegado hasta nosotros con cara de pocos amigos –“Ireth ¿Se puede saber qué has hecho?” preguntó molesto –“¡Hice lo que el artesano me pidió!” contesté malhumorada señalando hacia donde se encontraba el xicharriano de la espada, pero al volverme me di cuenta que el artesano había desaparecido –“¿Qué artesano? ¿No escuchaste lo que dijo Xu? ¡Esta gente desprecia el desorden y están muy molestos, quieren que nos vayamos de aquí!” exclamó Amrod furioso –“¡Hace un segundo estaba ahí!” exclamé yo boquiabierta buscando al xicharriano por todos lados con la vista pero los alienígenas eran tan parecidos unos a otros que no lograba encontrarlo, Amrod soltó un bufido y me agarró por un brazo alejándome del sitio –“Será mejor que no te separes de nosotros, Xu esta intentando de calmar al jefe del taller para que no nos echen. Es increíble… no puedo dejarte sola ni un momento sin que te metas en problemas y arrastres al resto” dijo enojado –“Capitán le juro que ese artesano estaba ahí y me pidió que probara una espada que estaba tallando, no era mi intención causar problemas” le dije malhumorada zafándome de él, Amrod me miró fijamente unos segundos –“¿Espada? ¿De qué diablos estas hablando? Los xicharrianos son gente pacífica, no se si te acuerdas que Xu nos dijo que estaba prohibido llevar armas al taller ¿Cómo es que van a crear espadas?” preguntó poniendo los brazos en jarras –“¿Y yo que voy a saber? Capitán es en serio, un artesano estaba trabajando en una espada y me la puso en las manos pidiéndome que la probara cortando unos tubos que tenia sobre la mesa, no se por qué diablos desapareció, pero le juro que no estoy mintiendo…" contesté –“Además estaba haciendo cosas mas importantes que escuchar a tu querida Xu murmuré furiosa cruzándome de brazos, encima que me culpaba del desorden, insinuaba que era una mentirosa, también tenía que escuchar a Amrod hablando de Ling como si ella fuese un sabio ilustre, eso no podía soportarlo. De pronto un alboroto en lo alto del techo puso fin a la discusión y captó nuestra atención, dos xicharrianos colgados del techo forcejeaban por algo que sostenían, que para mi sorpresa era la hermosa espada que había tenido en mis manos momentos antes. En el forcejeo la espada escapó de las manos de los xicharrianos y cayó en picado hacia el suelo, uno de los xicharrianos, el creador del arma, se lanzó en su busca y cayendo como un saco de plomo. No sé por qué, pero en un segundo corrí hacia él y, aún no puedo explicar como, rápidamente atajé el sable en el aire y lo puse en el piso hacia un lado para que no hiciera daño a nadie y esperé al xicharriano que mas bien me cayó encima como una piedra, tirándome con él al suelo. Rodamos por el piso llevándonos algunas mesas por delante y creando un desorden mayor al anterior, xicharrianos corrían en todas direcciones chillando como locos y llovían materiales y piezas a nuestro alrededor. Cuando al fin dejamos de rodar me levanté dando tumbos muy mareada, el xicharriano se quejaba pero poco a poco se levantó aparentemente ileso. Al segundo estábamos rodeados de excitados xicharrianos y Amrod abriéndose paso entre ellos y acercándose a mí –“¡Por todos los astros! ¿Ireth estas bien?” exclamó preocupado pasando un brazo sobre mis hombros sosteniéndome, yo tarde unos segundos en enfocar su rostro y contesté –“Solo un poco… aturdida”, en seguida llegó Ghent con el resto del grupo a la escena –“¡Vaya espectáculo! Ese xicharriano esta demente pero tu estas mas loca aun ¿Qué pensabas? ¿Que atajarías un cojín?” dijo entre risas acercándose a mi, Ling y Val no dijeron palabra pero nos miraban sorprendidos, de pronto el artesano sostenido por dos de sus compañeros cloqueó algo y el androide de Ling tradujo al segundo –“El honorable Thelakah`lak`tek le da las gracias por salvarle señorita” yo miré al pequeño alienígena asombrada –“Dile que no hay problema pero que me gustaría saber porque hizo semejante estupidez al lanzarse así” le dije al androide, este cloqueó y chasqueó mis palabras y esperó a que el alienígena contestara –“Dice que no podía dejar que la pieza se dañara o hiriera a alguien. Igualmente agradece que la atajara a tiempo y que él pueda vivir para pagar su pecado con honor y que su pieza sobreviva. Y si me permite agregar señorita por eso era que discutía con su compañero y desapareció de su vista cuando le acompañó su capitán, esa creación esta vetada y le costará caro, aun siendo un maestro artesano renombrado” dijo el androide, yo me quedé de una pieza ¿Castigo por crear algo tan hermoso? De verdad no entendía a estas criaturas, podían crear un mortífero caza estelar y androides de combate pero no espadas, armas que yo consideraba mucho mas civilizadas y elegantes, –“Dile que lamento escuchar que será castigado por crear una pieza tan hermosa…” decía y me quedé a media frase pensando a lo mejor puedo sacar algo de utilidad de todo el embrollo –“Espera… dile eso y pregúntale que material usó en la hoja, dile que esa información será el pago por salvarle la vida” le dije al androide causando expresiones de asombro a mi alrededor por parte de mis compañeros humanos, el androide tradujo y los xicharrianos rompieron en chillidos enfadados, luego el artesano cloqueó algo que los silenció en el acto y me miró fijamente por unos minutos, luego chasqueó otras palabras y sus compañeros le soltaron –“El honorable Thelakah`lak`tek dice que le revelará eso sólo a usted señorita, pero lo hará únicamente si le jura por su vida que usted no dirá nada a sus compañeros sobre ello” tradujo el androide, medité esto unos momentos, quería saberlo e incluirlo en el informe no quedarme el secreto para mi sola sin poder compartirlo, pero la curiosidad pudo mas que yo y acepté la condición, Amrod y los demás protestaron pero les dije que eso era asunto mío, Amrod se enojó y resaltó que no estaba de acuerdo pero no me importó, el xicharriano hizo un gesto para que le siguiéramos y le dije al androide que viniera conmigo porque necesitaba un traductor, se lo explicamos al artesano y este aceptó con la condición de que borraría nuestra conversación de la memoria del androide, el cual protestó arduamente pero al final accedió al saber que el xicharriano no borraría toda su memoria sino sólo esa conversación privada. A pesar de las malas caras del resto me fui con el artesano y el androide a un lugar apartado del taller y me reveló el secreto.

El extraño material era llamado Cortosis, muy raro y muy caro, debido al cuidado que se debía tener para poder extraerlo, ya que el material poseía una extraña energía que mataba al mero contacto con la piel. Era un mineral resistente a cualquier energía, se decía que podía hasta desactivar un sable láser al entrar en contacto, una espada creada con el mineral no perdía el filo y podía bloquear hasta un disparo láser. El xicharriano dijo que lo había conseguido gracias a un cliente que le había pedido la extraña espada, pero que no deseaba ya entregarla a esa persona porque temía que se usara para algún mal. Para mi sorpresa el xicharriano desapareció unos minutos y regresó con un objeto largo envuelto en una tela roja hablando en su idioma –“El honorable Thelakah`lak`tek dice que desea entregarle estas piezas, prefiere que sea usted quien las conserve y las cuide antes que dejárselas a su cliente” tradujo el androide, yo me quedé muda de asombro cuando escuché eso y el xicharriano abrió el largo objeto envuelto en tela revelando dos preciosas espadas iguales a la que estaba tallando antes. No sabía que decir y me quedé mirando al alienígena buscando alguna expresión que me dijera que estaba de broma –“Oh… esto… wow… dile que lo siento pero no puedo aceptarlo, es demasiado y además ¿su cliente no se pondrá furioso por no obtener lo que encargó? Y no quiero buscar mas problemas… en serio lo siento pero no puedo aceptarlas” dije al androide quien tradujo al momento, pero el xicharriano insistió envolviendo las espadas, poniéndolas en mis manos y soltando otra cháchara de cloqueos y chasquidos –“El honorable Thelakah`lak`tek dice que las acepte, que no importan las consecuencias, dice que no quiere que su cliente las tenga, no puede soportar que sean usadas con malas intenciones. Señorita permítame aconsejarle que las acepte, no sería muy sabio hacer enojar a un xicharriano en medio de un taller lleno de ellos” tradujo el androide, me quedé mirando al alienígena por largo rato, no se porque pero algo me decía que esas espadas serían importantes en mi futuro, admiré el paquete en mis manos y me estremecí, no sabría explicar la sensación de intranquilidad que esas espadas me causaban. Sin embargo las acepté, aunque me juré que las enterraría en el lugar mas profundo de mi olvido, no me gustaba nada el mal presagio que me daba el haber aceptado el regalo –“Dile al honorable artesano que le estoy sumamente agradecida y que sus piezas serán tratadas con el mejor de los cuidados y fuera de malas manos, que no tengo palabras para alabar semejante regalo” dije al androide, este tradujo, el alienígena hizo una reverencia y se alejó hacia sus compañeros sin decir una palabra. Regresé con mis compañeros que miraron con sorpresa el paquete que llevaba en las manos, luego de dar innumerables evasivas con respecto al regalo y mantenerlo fuera de la vista cubierto con la tela, me dirigí a la salida del taller. No quería pasar un minuto mas ahí, aun estaba algo aturdida con todo lo que había pasado, la caída, el saber sobre el extraño material y el misterioso cliente que el xicharriano quería dejar sin sus piezas ¿Quién querría esa clase de armas y hechas de ese extraño material? Lo que más me daba vueltas en la cabeza era que el material lograba hacer que un sable láser se desactivara ¿el misterioso cliente las querría hechas con cortosis por esa específica propiedad? No lo sabía, menos aún sabía las oscuras intenciones y el terrible uso que le daría yo a esas espadas en un futuro… no tenía ni idea…

Capítulo XXIII Editar

Después de esconder las espadas en la nave, la cual me dejó boquiabierta con el trabajo que habían realizado los xicharrianos en ella, me reuní con el grupo en la pasarela, donde nuestros anfitriones nos ofrecieron un recorrido por las zonas cercanas. El paseo duró dos largos días en los que Ling destacó su lado mas insoportable, pegada a Amrod como un parásito, tratando a Val como su mayordomo (aunque él ni caso le hizo) y dándosela de la chistosa con sus estúpidos comentarios y motes, tratando de agradarle a Ghent y así ganarse a Amrod, y para mi total desagrado ellos estaban encantados. Val era otro asunto como siempre. Se mostraba amable pero distante y en más de una ocasión lo vi alejarse del grupo y pasearse solo. Algunas veces lo acompañé con la excusa de no dejarle solo y de que tomaba notas sobre el terreno, recogiendo información para nuestra misión de exploración, la verdad era que quería poner la mayor distancia entre mi persona y la fastidiosa de Ling. Val se dio cuenta de eso y me lo hizo saber en la cabina poco antes de despegar del planeta –“Oye pequeña, si tanto te molesta que Ling esté con el capitán ¿por qué no se lo dices?” preguntó con aire inocente mientras examinaba los recién restaurados controles del Aventurero (cosa que puso a Ghent doblemente gruñón) –“¿Qué? ¿De qué diablos hablas Val?” pregunté yo mirándole muy seria, la que me faltaba… que Ghent tenga un compinche en el asunto de incomodarme con Amrod, Val soltó un suspiro y me miró –“Era muy obvio que Xuhji Ling te tenia de muy malas pulgas” dijo con una leve sonrisa –“Será que a ti te pareció una agradable e inocente damisela ilustre de la realeza ¿verdad?” repliqué y él se echó a reír –“La verdad es que no es mi tipo y que suena a muy tonta, pero no lo es pequeña. Sabe muy bien lo que hace y sabe perfectamente que el capitán solo podría ser de ella por poco tiempo ya que la niña de los ojos de Bowell eres tu” dijo señalándome y yo solté una carcajada, pero cuando me disponía a replicar eso, la puerta de la cabina de abrió y entró Amrod –“Cuando las cosas son ciertas” murmuró Val guiñándome un ojo con una risita y le di una mirada asesina –“Val cambia el curso hacia Corellia, Xu nos ha invitado un par de días al nuevo hotel que construyó su tío en Kor Vella” declaró sonriente, Val y yo intercambiamos una mirada de sorpresa antes de mirar a Amrod –“Pero capitán tenía entendido que exploraríamos el resto del sistema e incluso iríamos a Togoria y Kashyyyk” dijo Val –“Ya lo sé, pero Xu me dijo que su tío tiene en sus manos unos archivos sobre la zona que son súper extensos e interesantes, además me dijo que nos conseguiría una copia y la verdad quiero echar mano de esos archivos, nos podría ahorrar mucho tiempo y dinero” dijo Amrod entusiasmado, a mi la situación me parecía ridícula, dar todo ese rodeo perdiendo tiempo y dinero, solo por unos archivos, no me parecía muy coherente –“Me pregunto el precio que iras a pagar por esos archivos” murmuré volviéndome al tablero de control –“¿Qué dijiste?” preguntó Amrod con sospecha –“Nada nada… Val ya escuchaste, rumbo a Corellia antes que diga que es una orden” dije sin volverme, pero Amrod me obligó a hacerlo girando mi silla hacia él –“Yo no se que diablos te pasa desde que llegamos al planeta, pero te convendría mejorar tu humor, en serio me están empezando a molestar tus ácidos comentarios” dijo en tono de advertencia y se fue. En lo que Amrod desapareció de la cabina miré a Val alzando una ceja y le dije –“Si te parece que después de eso yo piense que soy la ‘niña de sus ojos’ como dices, pues también te debe parecer que piense que tu eres un ewok superdesarrollado”

El primer período de sueño en la nave lo pasé como de costumbre observando las nubes hiperespaciales y pensando. Pensaba sobre las espadas que me dio el artesano xicharriano, en cómo deshacernos de Ling y en cómo dejar de pensar en eso, pero una vez mas mi introspección fue interrumpida por unos pasos de pies descalzos: Amrod. –“¿Otro período de insomnio y reflexión?” preguntó sentándose en la silla que estaba a mi lado –“Si capitán… otro período de insomnio y reflexión” contesté con fastidio, hubo un largo silencio que solo era roto por nuestra respiración hasta que mi silla fue girada de nuevo por Amrod obligándome a darle la cara –“Ireth… ¿Podrías decirme qué te pasa? Estos últimos días has estado de un humor de perros, contestando de manera cortante, siendo antipática, sobre todo con Xu…” decía pero lo interrumpí –“Agh no… no otra vez Xu dije con desagrado volteando los ojos, ya tenía suficiente de Ling como para que Amrod siguiera hablando de ella en los pocos momentos que compartía sola con él en paz –“¿Es ella lo que te molesta?” preguntó con una leve sonrisa, yo lo miré de reojo pero decidí ser sincera… al menos en parte –“Ella se agrega a mi molestia si, no me cae nada bien” le dije –“Pero si no te ha hecho nada malo, mas bien fue muy amable contigo, aun cuando casi la mordías con tus palabras” dijo divertido, yo volví a voltear los ojos exasperada –“No me cayó bien desde que se tomó a chiste la tristeza de Ghent por lo del Aventurero y disculpe si le suena grosero capitán, pero sus comentarios en el taller y durante el paseo no eran graciosos, era mas bien comentarios de alguien idiota” contesté, Amrod soltó una risita y bajó la mirada –“Y no son celos si eso es lo que está pensando, porque agréguele también el que trataba a Val como a un sirviente” agregué muy seria, Amrod volvió a mirarme sonriendo –“Esta bien, hablaré con ella al respecto y te prometo que luego de Corellia no la veras mas” dijo –“Es mas, si quieres cambio el rumbo ahora mismo” agregó al ver mi cara de estar poco convencida pero mi expresión cambió al segundo a una de sorpresa –“No no no capitán, no sea tan radical. Con hablar con ella es suficiente, sé lo que significan esos archivos para usted” dije rápidamente, aunque el cambiar el rumbo me parecía excelente no podía aceptarlo, no quería causar mas comentarios y bromas por parte de Ghent y Val, y menos aun afirmar lo que pensaba Amrod sobre mis celos, cosa que era obvia que pensaba ya que su sonrisita de suficiencia lo decía a gritos. Amrod se recostó en la silla satisfecho y me miró fijamente –“Entonces asunto resuelto, hablaré con ella y todos felices. Otra cosa… estooo… se que juraste por tu vida no revelar el material del que te habló el xicharriano pero… ¿te pidió lo mismo sobre mostrar el regalo que te hizo?” preguntó, yo medité esto por unos segundos, el xicharriano me prohibió hablar sobre el extraño mineral mas no me prohibió mostrar las espadas, sólo que no las dejara en malas manos y que las cuidara -“No, no me lo prohibió, así que creo que no habrá problema en que ustedes lo vean” contesté pensativa –“Me gustaría verlo” dijo y lo miré –“¿Ahora?” pregunté sorprendida –“¿Por qué no? No estamos precisamente ocupados” dijo encogiéndose de hombros. Me levanté y me dirigí a la puerta –“Espérame en la sala de trabajo mientras lo busco” le dije –“¿Acaso lo tienes escondido?” preguntó sonriendo y poniéndose de pie –“Cuando lo veas agradecerás que esté escondido” contesté y me fui a por las espadas.

Entré minutos después en la sala de trabajo con las espadas envueltas en su tela roja y ahí estaba Amrod esperando recostado de la mesa y de brazos cruzados. Estaba como yo lo encontraba mas atractivo que nunca, vistiendo solo sus pantalones claros y el cabello suelto, sacudí mi cabeza para deshacerme de la imagen y puse las espadas envueltas sobre la mesa –“Espero que esto no cause discusiones, tuve mis razones para aceptar el regalo y te aseguro que al llegar a casa no saldrán del escondite que les encuentre” le dije muy seria y destapé las espadas con lentitud. Las hojas brillaron con destellos lilas al entrar en contacto con la luz de la sala y las empuñaduras resplandecían como joyas blancas sobre la tela roja –“¡Por Aldera!… ¡Son magníficas!” Exclamó Amrod boquiabierto y dirigiendo una de sus manos hacia la hoja de cortosis de una de las espadas, yo no sabía si el mineral una vez tratado sería igualmente mortal al contacto con la piel pero no quise tomar riesgos y detuve su mano en el acto –“No toques las hojas… el xicharriano me dijo que son muy delicadas y el filo es sumamente cortante, que causa heridas muy feas así que tómala por la empuñadura, no quiero que te cortes” le dije –“Esta bien, calma… ni que fueran a explotar” dijo con una sonrisa y tomó una de las espadas por el mango con firmeza. La admiró en todos los ángulos posibles y probando su peso –“Wow es muy ligera para ser tan larga” dijo y distraídamente la balanceó haciendo dos cortes en el aire que casi me rozaron pero yo ni pestañeé. De pronto y un segundo después, Amrod se quedó estupefacto mirándome con los ojos como platos –“¡Por todos los astros! ¡Ireth perdona! ¡Soy un idiota, pude haberte hecho daño!” exclamó poniendo la espada junto a la otra, yo lo miré desconcertada –“¿Qué dices? No hiciste nada malo” le dije, él seguía mirándome asombrado –“¿Qué no hice nada malo? ¡Ireth mira!” dijo señalando el suelo, para mi sorpresa en el suelo acababa de caer un mechón de mi cabello, solté una risita y empecé a envolver las espadas en su tela –“Creo que será mejor guardar esto antes de que mates a alguien” dije riendo pero él seguía mirándome con los ojos como platos –“¿Te da risa? Te pude haber herido y ¿Te da risa?” preguntó atónito, no entendía porque tanta alharaca por eso, estaba bien que había cometido una imprudencia, pero lo único herido fue mi cabello que ahora contaba con un mechón menos –“¿Y que quieres que haga? ¿Qué llore por unos cuantos cabellos? Vamos capitán no me hizo nada, igualmente pienso que esto estará mejor bien escondido y ya ve porque” contesté levantando las espadas envueltas y dispuesta a guardarlas, pero él me detuvo tomándome por un hombro –“Ireth, la espada pasó por tu lado cortándote el cabello y tu ni siquiera pestañeaste” dijo aún sorprendido –“Un guerrero no cede ante nada y no conoce el miedo” contesté de manera automática y enseguida fue mi turno para quedarme de una pieza mirando a un estupefacto Amrod –“¿Qué… qué?” preguntó, yo no dije palabra, no podía, mi respuesta fue tan extraña y tan abrumadora que me quede sin palabras para explicarme. De pronto un miedo que me heló la sangre me envolvió por completo y solté las espadas de golpe llevándome las mano a la boca –“¿Ireth que pasa? Estas pálida como un fantasma ¿Qué te pasa?” preguntó Amrod muy preocupado agarrándome por los brazos –“¡Estas temblando! ¡Por todos los cielos dime que te pasa!” exclamó angustiado, yo estaba en shock ¿Por qué había dado semejante respuesta? Entonces de golpe recordé aquella visión sobre un esclavo horriblemente herido en un rincón y a un enorme individuo que me ordenaba que matara al esclavo, una lágrima resbaló por mi mejilla sin darme cuenta ¿Sería que poco a poco estaba volviendo a convertirme en aquella máquina de muerte que era entrenada en esa visión? También recordé la visión en donde aparecía Brodek, no se veía tan amenazador y no estábamos matando nadie, subíamos al barco que sería lo ultimo que recordase antes que Amrod me encontrara en Naboo hacía mas de seis meses atrás, pero… ¿a qué íbamos exactamente?, una leve sacudida por parte de Amrod me devolvió al presente –“Ireth por favor habla, me tienes con el alma pendiendo de un hilo” dijo angustiado, lo miré por unos segundos y me arrojé en sus brazos –“Perdóname… por favor perdóname… te juro que no pasará… te lo juro” le dije llorando aterrada –“¿Qué no pasará qué Ireth? ¿De qué estas hablando? En serio me estas asustando, háblame, por favor dime que te pasa” me decía implorante acariciando mi cabeza y abrazándome con fuerza. Luego de unos minutos me alejé un poco para poder mirarle a los ojos y le relaté lo poco que recordaba de la visión del esclavo. Él escuchó atentamente en silencio, luego con mucho pesar le relaté lo que había pasado en las cuevas de Utapau, le hablé de mis miedos y de la promesa que hizo Keira a petición mía, misma promesa que le pedí a él y la cual, luego de muchas protestas, aceptó. Sin embargo, después que relatara aquel macabro incidente no vi en sus ojos ningún reproche, ni miedo, quizás un poco de aprehensión, pero lo que me transmitieron y luego fue asegurado con palabras, fue seguridad y comprensión. Me juró que a pesar de aquello no me abandonaría y que esos hechos serían enterrados junto a las espadas xicharrianas en algún lugar que nadie las encontrase. En ese momento fue que supe que mi corazón le pertenecería por siempre, con cien mil fulanas Xu o sin ellas, finalmente mi amor por él había nacido…

Capítulo XXIV Editar

Luego de ese momento, pasé los períodos de sueño lejos de la cabina o la sala de trabajo, el haber sido encontrada una vez mas despertando en brazos de Amrod en algún lugar de la nave había traído innumerables comentarios y bromas jocosas por parte de Ghent y Val. Aunque esto había hecho que Ghent se olvidara de la nave y volviera a su estado normal, me hacía sentir en exceso incómoda, mas aun habiendo aceptado mis sentimientos por Amrod. Lógicamente esto no lo dije a nadie, aun habiéndome enamorado como una idiota de Amrod no podía hacer nada con ello. Amrod era el capitán y habíamos acordado una vez que entre nosotros no podría pasar nada, mas todavía sabiendo como era él en su vida sentimental no quería involucrarme en nada, tenía cosas más importantes que hacer y la perspectiva de verme en una situación como la de Keira me hacía enterrar mas mis emociones, cosa que fue en exceso difícil luego de los días que pasamos en Corellia.

Llegamos a la ciudad turística de Kor Vella sin contratiempos y nos quedamos anonadados con el hermosísimo hotel del tío de Ling. Aparte de que toda la ciudad estaba destinada al turismo, recreación y disponer de todo lujo que cualquier persona pudiese soñar, el hotel en cuestión era lo más llamativo construido ahí. Un edificio inmenso de piedra blanca y ventanales amplios que relucían con la luz del sol, era la pieza central del complejo turístico más moderno y lujoso de Kor Vella. Rodeado de piscinas climatizadas, jardines exuberantes, senderos cubiertos de techos abovedados sostenidos por columnas forradas de plantas enredaderas con flores amarillas. Algunos bares y restaurantes exquisitamente decorados que rodeaban las piscinas, se llenaban con los huéspedes del hotel que buscaban una buena comida o simplemente alegrarse un poco con buenos licores sin tener que abandonar el recinto. También contaba con gimnasios, saunas y cuanto spa existiese para las innumerables especies de turistas que se alojaban en el sitio. Tiendas, salones de juego, clubes para bailar, zonas deportivas y hasta una pista de carreras de speederbikes había en el complejo.

Fuimos recibidos por una pequeña comitiva encabezada por Ling (para mi pesar) y por su tío. Un hombre gordo entrado en años, con una barba larga y los mismos ojos achinados de Ling, ataviado con una costosa túnica púrpura de amplias mangas y bordados en dorado, cabellos aceitados y cubierto de joyas, parecía una versión grande de una figurilla de algún rico rey antiguo. –“Sean bienvenidos al mas lujoso complejo turístico de Kor Vella, mi nombre es Pemmen Shou, mi sobrina me habló tanto de ustedes que me pareció una falta de cortesía infame que no les invitara a disfrutar del sitio que mas me llena de orgullo” dijo con una amplia sonrisa y estrechando la mano de Amrod amistosamente, eso de ustedes me sonaba a multitudes, estaba segura que Ling solo había hablado de Amrod y nosotros simplemente éramos una carga imposible de evitar.-“Yo soy el Capitán Amrod Bowell y ellos son mi tripulación: Ghent e Ireth Lirsha y mi piloto Valdrielord Deoxis. No se imagina el honor que es para nosotros ser sus invitados y que su sobrina nos tenga en tan alta estima Señor Shou” dijo Amrod con suma amabilidad, el tío de Ling soltó una sonora carcajada y pasó uno de sus rechonchos y enjoyados brazos sobre los hombros de Amrod –“Deja las formalidades chico que el honor es mío, los amigos de mi sobrina son mis amigos y llámame Tío Pem, todos lo hacen y que la estrella de Corellia sea mi testigo que no he podido evitar eso” dijo riendo –“Además por lo que he escuchado eres casi de la familia” agregó guiñándole un ojo, a esto Amrod se quedó de una pieza y aclaró la garganta varias veces disimulando su incomodidad, Ghent soltó un resoplido haciendo un esfuerzo supremo para no soltar una carcajada al igual que Val, a mi no me pareció nada gracioso pero la tonta de Ling si lo vio divertido –“¡Ay Tío Pem! No digas disparates que lo vas a asustar. Amy no le hagas caso, eso lo dice cada vez que le presento un nuevo amigo tan guapo como tu” dijo con una sonrisa seductora y enganchándose de un brazo de Amrod lo empezó a halar hacia la entrada principal del edificio –“Vengan para que conozcan el hotel y luego descansen del viaje. Después comeremos con mi tío en el comedor principal y luego nos iremos de fiesta por alguno de los bares del complejo que son todos maravillosos. Y no te preocupes por el equipaje grandote, se ocuparan de eso los empleados del hotel y te aseguro que podrán con todo” dijo la idiota de Ling a Val, quien volteó los ojos soltando un bufido y causando una oleada de risas por parte de Ghent. Yo compartí mi exasperación con Val, Ling era cada vez más insoportable y se me hacía más insufrible aun su aspecto. Llevaba un largo vestido de tela ligera color crema que contrastaba con su piel bronceada y resaltaba su voluptuoso cuerpo con un escote mas revelador de lo normal, el cabello suelto y luciendo tantas joyas como su tío. Debo admitir que me sentí opacada al máximo debido a mi sencillo aspecto (camisa sin mangas, pantalones y botas negras, y el cabello recogido en una coleta) pero igualmente mantuve mi cabeza en alto caminando con seguridad, no iba a evidenciar la derrota que sentía y darle el gusto a la tonta de Ling.

Nos dieron un largo tour por el complejo, que con todo y mi mal humor, no pude dejar de asombrarme por todo el lujo y belleza que me rodeaba. Toda la decoración iba en tonos blancos, dorados y cobrizos, los inmaculados pisos reflejaban todo como espejos y los jardines llenaban el lugar de colores brillantes y olores dulces debido a la cantidad de flores y árboles frutales de todo rincón conocido de la galaxia. El tío de Ling nos dijo que los magníficos jardines estaban tan hermosos gracias al cuidado y dedicación de sus empleados ithorianos, aparte por supuesto, del alto costo de mantenimiento. Era evidente que los que pudiesen costearse unas vacaciones en semejante sitio eran solo los mas ricos personajes de la república, aparte de políticos y figuras importantes de los distintos gobiernos monárquicos de la galaxia. Luego de pasar el día paseando por el complejo y aguantar la cháchara interminable de Ling (Amy esto, Amy lo otro) sobre los logros de su tío, quien estaba sumamente complacido a pesar de mostrar modestia exagerada, nos llevaron a nuestras habitaciones para que descansáramos y nos arregláramos para la cena de esa noche. Según Ling eran las habitaciones mas sencillas del hotel, pero a mi me parecían mas bien los aposentos de un rey. Amplias y exquisitamente decoradas con muebles antiguos, enormes camas rodeadas de cortinas y los ventanales que daban hacia las piscinas y jardines ofreciendo una vista impresionante del complejo. Ghent y Val compartían la habitación que estaba junto a la mía, Amrod estaba un poco mas lejos y solo, cosa que pensé que Ling arregló a su conveniencia. Como esa noche cenaríamos en el comedor principal con el tío de Ling y otros invitados importantes, la cosa requería vestirse elegante y ahí comenzaron mis inquietudes de nuevo. Yo no llevaba ropa para ocasiones como esa en mi equipaje ya que nuestro viaje no lo requería en un principio y de todos modos era en exceso raro que nosotros fuésemos a eventos de ese tipo cuando estábamos trabajando. Entonces ocurrió algo que, aparte de sacarme del atolladero, me alegró el día enormemente.

Me acababa de dar una ducha reparadora cuando tocaron a mi puerta, me vestí con lo primero que encontré preguntándome quien sería la misteriosa visita y al abrir la puerta me encontré con tres jóvenes mujeres que vestían el uniforme del hotel (túnicas blancas con el sello del hotel en el pecho) y cargaban varios paquetes en sus manos –“Disculpe la molestia señorita Lirsha, pero el Tío Pem quería que recibiese estos presentes y los luciera esta noche” dijo la joven que tenía a mi derecha con una inclinación de la cabeza y dejándome de una pieza en la puerta ¿pero que demonios?. Sin mucha ceremonia las tres jovencitas entraron a la habitación, cerraron las persianas de las ventanas, encendieron todas las luces y luego abrieron los paquetes extendiendo su contenido en la cama. Vi que pusieron sobre esta un hermoso vestido verde esmeralda, una especie de túnica verde oscuro, zapatos y accesorios –“Pero… pero… puedo preguntar ¿a que se debe el presente?” pregunté asombrada y cerrando la puerta, una de las jovencitas hizo una leve reverencia y dijo –“El Tío Pem le pide que luzca esta noche este presente. Su hijo y algunos dignatarios de Duro vienen de visita y quiere que su invitada haga justicia a su belleza” yo me quedé estupefacta ¿así que era eso? ¿El gordo Shou quería emparejarme con el hijo o solo dios sabía con quien? ¿Sería que Ling quería el camino libre con Amrod e hizo lo imposible por tratar de quitarme del medio? Ridículo… ¡Pero que mujer mas tonta! No pude aguantarme y me eché a reír con la idea ante las caras de sorpresa de las jovencitas, esta bien ¿quieres guerra? Pues guerra tendrás pensé divertida –“Pues que honor me hacen, dígale al Tío Pem que acepto gustosa y que no puedo expresar mi agradecimiento ante semejante presente” le dije a la joven, la cual pareció respirar aliviada –“Un placer señorita, le transmitiré el mensaje y si no le importa mis compañeras pueden quedarse para ayudarle a arreglarse con mucho gusto” dijo la chica extendiendo su mano hacia las otras dos que no habían dicho palabra e hicieron una reverencia. Me sentí en exceso divertida con todo este teatro, pero acepté feliz que las chicas me ayudasen y la otra jovencita salio de la habitación a llevar el mensaje al Tío Pem. Sin embargo me daba un poco de vergüenza que se tomaran tantas molestias, pero luego de volver a pensar que Ling habría sido la autora intelectual del asunto me hizo reír, pobre idiota ¿acaso no se daba cuenta que mas bien podría estarme ayudando al hacer que me viera llamativa? Al final disfruté todo el asunto enormemente, las jovencitas me ayudaron a vestirme y arreglaron mi cabello, al verme al espejo no podía creer que era yo la que se reflejaba en él. El vestido claro era strapless y de una tela vaporosa que tenía una suave caída que se ajustaba a mi figura y que llegaba a cubrirme los pies, en el pecho tenía un estampado de florecillas de un verde mas oscuro, el mismo verde de la túnica, la cual era de mangas muy anchas con los bordes bordados en hilos dorados siguiendo el dibujo de las mismas flores del vestido, era de cuello bajo y amplio que apenas llegaba a cubrir mis hombros, abierta a los costados desde las caderas a los pies y se abotonaba en el centro con botones dorados ajustándose a mi figura también. Los zapatos eran unas sandalias de cordones dorados que se ataban hasta media pierna pero igual no se veían con el vestido. Las chicas rizaron mi cabello, que para mi aburrimiento tardaron la vida en hacerlo, y lo recogieron con cintas verdes que se entretejían en una especie de trenza floja, algunos rizos caían a los lados de mi cara y las chicas me pusieron una peineta de la que colgaban delgadas cadenas que caían sobre el cabello y algunas junto a los rizos de los lados. Me sentí ridícula con ese atuendo pero igual me agradaba, luego otra vez tocaron a la puerta y una de las chicas fue a abrir, resultó ser Ghent que al verme se quedó boquiabierto –“¡Santa reina de los marineros! ¡Pareces una princesa de un cuento! ¿De donde sacaste ese atuendo? Jamás lo había visto” dijo mirándome de arriba abajo y caminando a mi alrededor, las chicas se retiraron al instante con una reverencia y me volví hacia Ghent –“Un presente del anfitrión, al parecer quiere que me vea como una pieza de colección igual a él frente a sus invitados” dije con tono desabrido, Ghent me miró con los ojos como platos y se echo a reír –“Por todos los cielos hermanita, por donde pasas te hacen regalitos y llamas la atención de algún ricachon, deberías empezar a pensar en tomar cartas en el asunto y sacarle provecho” dijo entre risas, le di una mirada fulminante y le dije –“Pues olvídalo, sabes que no seré la muñequita de ningún viejo verde por dinero” él soltó otra carcajada y me tomó de la mano –“Tranquila hermanita que eso lo se, solo estaba bromeando… pero también sé de uno que se quedara como estatua cuando te vea y ni mil contactos con tíos ricachones lograrán que quite sus ojos de tu persona esta noche” dijo con una sonrisilla maliciosa, yo me zafé bruscamente y me puse a examinar mi cabello en el espejo ajustando la peineta –“Déjate de idioteces Ghent, Shou quiere presentarme a su hijo y no se que tipos de Duro que supuestamente son importantes, a lo mejor ahí si puedo sacar algo de provecho” le dije mirándole de reojo –“Mírala pues… ¿no que no serías muñequita de ricachones por dinero?” preguntó divertido cruzándose de brazos –“Dije viejos verdes, no ricachones… y no es que vaya a convertirme en la muñeca de ellos, pero si puedo sacar contactos importantes o algún trato interesante valiéndome de mi aspecto no lo veo tan grave” le dije mirándole con suficiencia, él soltó una risita y de nuevo me tomó una mano y me dirigió a la puerta –“Vale hermanita, pero sea cual sea el negocio no te olvides de tu hermano mayor… y ven que serás mi acompañante esta noche... cielos si que seré la envidia de todo el hotel al aparecer contigo” dijo soltando un suspiro sonriendo ampliamente, yo no pude evitar reírme y salimos de la habitación.

Los demás al parecer ya estaban en el comedor porque no los vi por ningún lado, Ghent me tenía enganchada por un brazo y caminaba por los amplios salones del hotel con una expresión de galán sobrado frente a los huéspedes tan divertida que yo no paraba de soltar risitas. Al llegar a la entrada del comedor vi al resto del grupo enfrascados hablando con Shou y un joven muy guapo que supe al instante que era su hijo ya que llevaba el sello familiar en sus ojos achinados. –“¡Aquí esta la hermosa dama que faltaba” exclamó Shou abriendo los brazos en señal de bienvenida, me tomó una mano y la beso ceremoniosamente, yo tuve que aguantarme para no reírme al igual que Ghent quien tuvo que mirar al techo –“Te ves espectacular mi dama, ven preciosa quiero que conozcas a alguien… este es mi hijo Limuh, él es quien me representa en los distintos lugares de la galaxia en que tenemos nuestra franquicia y hace los negocios” dijo Shou presentándome al guapísimo joven que tenía a su lado –“Un placer señorita Lirsha, mi padre no ha parado de hablarme de usted y ya veo porqué” dijo Limuh sonriendo y estrechándome la mano con formalidad. Era alto y de contextura atlética, cabello oscuro y corto y la piel tan bronceada como la de Ling. Pero mis ojos se desviaron casi de inmediato hacia Amrod, quien para mi total satisfacción, me miraba con los ojos como platos. Ling me miraba de reojo guindada como siempre de un brazo de Amrod. Ella vestía un hermoso vestido rojo estampado de cuello alto que también se ajustaba a su voluptuosa figura, llevaba el cabello recogido en un elegante moño y los brazos llenos de joyas como antes, la verdad lucia muy bien. Val también me veía sorprendido pero tenía en sus labios una amplia sonrisa que le devolví –“Bueno ya que estamos todos no hagamos esperar a nuestros amigos de Duro que deben estar hambrientos como nosotros” dijo Shou riendo y arreándonos hacia el comedor. Entramos y nos sentamos en una enorme mesa redonda, que ya estaba ocupada por los visitantes de Duro y donde descansaban un montón de fuentes con platos exóticos de la cocina corelliana. A mi me sentaron entre Shou y Limuh y el resto de mi grupo al otro lado de la mesa, cosa que mas adelante resultó ser lamentable. Durante la cena se habló mucho de negocios entre los visitantes de Duro y los Shou, cosa que me tenía la mar de aburrida, además el hijo de Shou, aunque muy guapo, resultó ser un tipo frío y calculador que sólo hablaba de sus logros turísticos y su dinero. Luego los temas se desviaron hacia nuestro trabajo de cartografía y exploración, y de los lugares que habíamos visitado. Entonces salió el tema de Charros IV y Ling se destacó en ser insoportable, se burló de manera cruel de Ghent y relató la entretenidísima escena en que yo me convertí en pista de aterrizaje para xicharrianos que caían del techo. Me enojé enormemente con esto, ya que los demás lo encontraron sumamente gracioso excepto Ghent, Val y yo. Estaba a punto de decirle cuatro cosas a Ling y marcharme de la mesa, pero Shou notó nuestra incomodidad, dijo algo en nuestra defensa y nos mandó a que fuésemos a divertirnos a alguno de los clubes de baile del complejo, que ya estaba bien que soportáramos tanta cháchara de negocios. Me levanté al segundo de la mesa junto con el resto, incluido el hijo de Shou y nos dirigimos a la entrada, donde dos mujeres se presentaron de improviso –“Amy estas son mis mejores amigas Sumy y Khandy, chicas él es Amrod y estos son sus amigos Sir Ghent, Val el grandote e Ireth y el otro guapo es mi primo Limuh que ya lo conocen” dijo la boba de Ling presentándonos, si era posible sus amigas eran mas idiotas todavía –“Que suerte tienes amiga siempre rodeada de chicos guapos, un gusto conocerles” dijo una de ellas mirando a Ghent de soslayo, yo volteé los ojos exasperada y Limuh se dio cuenta –“Tranquila que te entiendo, lamentablemente mi prima siempre se junta con chicas sin cerebro, pero creo que lo hace para no tener competencia” me susurró al oído haciéndome reír, y a partir de entonces el niño rico me empezó a caer un poco mejor.

Nos fuimos a un bar cercano a las piscinas, gracias a los cielos Amrod rechazó la oferta de meternos en algún club bailable, aunque en el bar la música era igual de estridente. Poco antes de llegar Val me tomó de un brazo y me apartó del grupo –“¿Puedo hablar contigo un segundo?” me dijo en un susurro, lo miré desconcertada pero acepté y nos alejamos un poco hasta unos bancos cercanos –“¿Qué pasa Val? ¿Te desagradan Sumy y Khandy?” le pregunté en son de burla, pero él no sonrió y me empecé a preocupar –“¿Qué pasa Val?” volví a preguntar ya seria, él miró a todos lados como nervioso y abrió varias veces la boca para hablar pero no decía nada –“Val... me estas preocupando” le dije y al fin me miró –“Oye Ireth... es queee... ¿podría pedirte algo? Antes que nada no lo vayas a tomar a mal, es sólo un favor, no quiero que lo mal interpretes” me dijo, yo alcé una ceja ¿ahora que? –“Esta bien Val pero si no me dices que te pasa sin rodeos me voy a enojar en serio” le dije, el sonrió levemente y dijo –“Lo que pasa Ireth es que no quiero que ninguna de esas mujeres se me acerque y quería pedirte que si podrías actuar como que eres mi pareja” me quedé de una pieza ante semejante petición y mi curiosidad me ganó de nuevo –“Ok... estoo... ¿podrías explicarme la razón?” pregunté, él sonrió nerviosamente y se sentó en uno de los bancos –“Esta bien te contaré pero debes prometerme que no le dirás a nadie, es muy importante que se mantenga el secreto” me dijo muy serio, cada vez me sentía mas y mas inquieta ¿qué diablos se traía Val entre manos? –“Te lo prometo Val, sabes que puedo guardar un secreto” le dije sentándome a su lado –“Bueno resulta que yo no soy soltero, y la explicación de Ghent del porque yo no salgo con mujeres no es la verdadera” dijo, yo solté una risita –“Es obvio que no lo es Val, Ghent solo estaba fastidiando, pero cuéntame quien es la afortunada señora Deoxis” le dije sonriendo, su rostro se ensombreció de pronto y bajó la mirada –“Aun no es la señora Deoxis, aunque es mi mayor sueño” dijo, soltó un suspiro y continuó –“Lamentablemente no nos vemos mucho y es difícil mantener contacto. Ireth ella es parte de una raza llamada Chiss, son originarios de un planeta del espacio desconocido de la galaxia. Fue una suerte increíble que llegara a conocerla. Son personas muy aisladas y creen que su raza son castas sagradas, no hablan con nadie y tienen prohibido hacerlo. No te diré todo el cuento porque es muy largo, pero el que nosotros nos conociéramos y además tuviésemos una relación traería terribles problemas para los dos, a ella podría costarle la vida por eso no puedo hablar de ella con nadie” yo me quedé asombrada, uff cuanto me faltaba por conocer de esta galaxia, me sentí minúscula al intentar entender lo inmenso del espacio y la cantidad de seres que habitaban solo esta parte, entonces Val continuó sacándome de mis pensamientos –“Decidí contarte porque necesitas una razón y además confío en ti. La verdad es que no quiero que se me acerque nadie, no quiero perder su recuerdo y menos aún traicionarla, por eso te pido esto a ti, eres mi amiga y sé que no te intereso en lo más mínimo, por eso estaría tranquilo” dijo sonriendo levemente, me conmovió tanto que acepté encantada y le di un abrazo, bueno yo intenté abarcar un mínimo porcentaje de su enorme torso mientras él me hacía desaparecer del mundo físico con sus brazos. Regresamos con el resto y nos sentamos juntos en uno de los cómodos muebles del local, Limuh se me acercó pero Val, muy metido en su papel de novio protector, pasó un enorme brazo sobre mis hombros cubriendo la mitad de mi cuerpo y le dijo que lo sentía pero que yo estaba ya ocupada. Las caras del resto luego de esto fueron históricas, me sentí un poco mal por el pobre Limuh, pero no pude dejar de divertirme con la expresión de Ghent y Amrod, estaban estupefactos, y más me divertí con la cara de furia de la fulana Khandy, quien hubiese sido la chica que estaría con el enorme piloto durante la velada. Luego de que pasara la primera impresión todos se relajaron y Ghent empezó a fastidiar como nunca, burlándose de tamaños, insinuando que yo era una golosa y toda sarta de barbaridades existentes. Yo por primera vez no me sentí incómoda, mas bien me echaba a reír con las estupideces de Ghent aferrada a Val y disfruté mucho toda la velada. Pero (la vida no es vida sin un pero) al final de la noche los ánimos andaban algo... digamos... exuberantes debido a la ingesta de licor, Limuh y Khandy terminaron comiéndose a besos y se fueron al minuto, Ghent y Sumy cantaban a todo gañote cualquier canción que estuviese puesta en el local, Val y yo conversábamos animadamente burlándonos de la horrible voz Ghent hasta que observé a Amrod con Ling. Ella estaba prácticamente sobre él manoseándolo por todas partes, con la excusa de quitarle una botella que él alejaba de ella a propósito muerto de la risa, en un momento casi se caen del mueble que compartían y dimos la velada por terminada.

Val se levantó y ayudó a Ling a levantarse y luego a Amrod que casi no podía mantenerse en pie de la borrachera que cargaba. Ghent gracias a dios no estaba en tal mal estado aunque su compañera si. Salimos del sitio rodeando las piscinas y Val y yo tuvimos un desagradable rato cual pastores cuidando de que Amrod y Ling no se cayeran al agua, ya que seguían peleando por la botella. Ghent nos seguía de cerca casi cargando a Sumy que seguía cantando a todo lo que daba su voz. Al llegar al hall de entrada del hotel tuvimos que preguntar en recepción que habitaciones ocupaban las mujeres estas para poderlas llevar, para mi alivio era en el mismo piso que las nuestras así que Val y yo no tendríamos que recorrer todo el hotel. Nos subimos en el turbo ascensor y sufrimos lo indecible durante el recorrido, Sumy seguía cantando a todo lo que daban sus pulmones y Ling chillando –“¡Amy dameeeee..... dameeee!” para que Amrod le diera la bendita botella. Al llegar al piso y las puertas del turboascensor se abrieron, Amrod y Ling cayeron al suelo muertos de la risa, Val los levantó cual muñecos y yo les quité la condenada botella –“¡Ya basta! ¡Van a despertar a todo el hotel! Ghent lleva a Sumy a su habitación Val tu lleva a Amrod y yo llevaré a Ling, rápido antes que llegue alguien de seguridad y nos echen por culpa de estos borrachos” dije muy seria, ya estaba harta del show, pero cuando me disponía a tomar a Ling por el brazo Amrod me haló por el otro casi cayéndose y llevándome con él al piso pero logré sostenernos a ambos –“No no no no... yo me voy contigo, que Valdie lleve a Xu para su cama, hasta mañana Xuuuu” dijo Amrod despidiéndose de Ling con una mano y pasando el otro brazo sobre mis hombros de nuevo casi cayéndose conmigo, yo pase un brazo alrededor de su cintura y agarré la mano que colgaba por un lado de mi cuello –“Has lo que dice Val, no sea que me termine tirando por una ventana con su magnífico equilibrio y tranquilo que puedo con él” le dije resignada a Val, este resopló por la perspectiva de tener que cargar con Ling, pero en un segundo la alzó como a una pluma y la llevó a su habitación –“Hasta mañana Amyyyyyyy” gritaba ella muerta de risa mientras se alejaban, Amrod se echó a reír y con un esfuerzo supremo lo obligué a caminar hacia su habitación. Ghent ya se había ido con Sumy y probablemente estaría luchando para que se callase y no cantara mas, pero yo todavía tenía que aguantarme a Amrod en el estado lamentable en que se encontraba. Entramos en su habitación y con dificultad lo llevé hasta la cama obligándole a sentarse, pero perdió el equilibrio y esta vez si llegó a arrastrarme con él al suelo. Se echó a reír a carcajadas mientras yo luchaba por desenredarme de su brazo –“¡Amrod! ¡Con un demonio! ¿Podrías dejar de reírte y ayudarme a levantarte?” le dije enfadada y empezando a levantarme, pero él volvió a rodear mi cuello con su brazo obligándome a agacharme –“Espérate, deja que por lo menos se me pase el dolor en el trasero jajaja vaya caída... me estoy haciendo viejo ya” dijo riendo y arrugando la cara, yo volteé los ojos e intenté levantarme de nuevo pero él volvió a halarme hacia abajo –“Ireth, Ireth, espera, espera... tengo que pedirte disculpas” dijo de pronto muy serio y hablando perfectamente claro –“Perdona si te hice pasar un mal rato con Xu durante la cena... bueno durante todo este tiempo” continuó, antes que dijera algo más hable yo –“No tiene porqué disculparse capitán, sólo fue una tontería y el resto del tiempo la pasamos bien. Ahora ayúdeme a levantarle por favor” le dije, pero él puso un dedo sobre mi boca como haciéndome callar –“Déjame hablar por favor. Ahora aunque no me encuentre muy bien es mi oportunidad para poder decirte lo increíblemente hermosa que te veías esta noche, bueno aun te ves” dijo acariciándome una mejilla, yo me quedé de piedra y con el corazón latiendo a todo tren –“No te imaginas las ganas que tengo de darte el mas grande de los besos en este momento, pero tranquila que no lo voy a hacer... eso lo haré cuando esté completamente sobrio, sería un insulto hacerlo en este estado” dijo y juro que se me paró el corazón, mas aún cuando de pronto me acercó mas a él y me dio un beso en la frente, luego pegó su frente a la mía y dijo –“Ay Ireth me tienes la cabeza y el corazón muy enredados” yo no sabría explicar lo que sentía en ese instante, una parte de mi gritaba que me lo comiera a besos ahí mismo borrachera o no, otra que le confesara lo que yo sentía y otra que saliera corriendo de la habitación, al final salió lo que menos esperaba de mi boca –“Esta bien capitán que le parece si mañana hablamos de eso, de verdad ya me duele mucho el cuello ¿sabe?” le dije, el rió levemente y separó su rostro del mío mirándome a los ojos –“Eres única, te confieso mis sentimientos en el momento mas vulnerable y tu me dices que te duele el cuello... bueno esta bien, otro día hablamos de eso, ayúdame a levantarme porque de verdad todo me da vueltas” dijo y empezó a tratar de levantarse, yo me alcé un poco para halarlo pero volvimos a caer al resbalar su mano, esta vez nuestros rostros quedaron mas cerca que antes y no pudimos aguantarlo, él se acercó y me dio un corto y tierno beso que me dejo paralizada, nos separamos y nos quedamos mirándonos fijamente a los ojos por unos segundos. Pero mi sentido común fue mas fuerte una vez mas y me alejé –“No capitán... dijimos que no íbamos a involucrarnos en nada, y usted acaba de decir que no me besaría en este estado, así que basta, arriba ya es hora de dormir” le dije tajante, él desvió la mirada y empezó a levantarse con dificultad, lo ayudé a levantarse y a acostarse en la cama, cuando me disponía a retirarme me agarró por una mano obligándome a acercarme a su lado –“Perdona si te ofendí, no era mi intención... y todo lo que te dije es completamente cierto, no lo olvides...” me dijo, yo le sonreí levemente –“No lo olvidaré capitán se lo aseguro, pero duerma que lo necesita, ya verá mañana el resultado de la noche de juerga” le dije señalándolo, él se echó a reír –“Tienes razón, mañana pagaré con creces esta nochecita... y una pregunta... ¿cuándo será el día que me trates de Amrod y no de capitán?” me dijo y fue mi turno de reírme –“El día que deje de inventar tonterías y se tome las cosas mas en serio” contesté, él sonrió y dijo –“Esta bien, así será... buenas noches bonita”, yo le di una palmadita en la mano y le contesté –“Buenas noches capitán” y salí de su habitación.

Al llegar a la mía me deshice de la túnica y del estrafalario peinado que llevaba, estaba como un zombi mientras que quitaba las cintas del cabello, no podía creer lo que había escuchado de Amrod hacia dos minutos, menos aun el que me hubiese dado un beso, así durase una milésima de segundo, yo todavía no podía creérmelo ¿se acordaría al día siguiente? ¿Lo habría hecho sinceramente o por mera borrachera? ¿Y qué con sus palabras?, si él dijo que tenía la cabeza y el corazón enredados no se comparaba con lo enredada que estaba yo mientras me desvestía. ¿Y qué pasaría si lo que él dijo sobre besarme cuando estuviera sobrio lo cumplía al día siguiente? Estaba que temblaba con solo pensarlo, aunque podrían ser meras chácharas de borrachos, era muy probable que ni se acordara de sus palabras al día siguiente y siguiera feliz con Ling colgada de él. Al pensar en Ling volvieron las oleadas de mal humor, luego me daba risa al acordarme que gané la "guerra" que le prometi al vestirme horas antes, mis emociones estaban tan revueltas que la rabia y mis risas se dispersaban al instante y volvía el recuerdo de ese pequeño beso que dio Amrod minutos antes haciendome suspirar embobada. Luego pensé en nuestra conversación sobre no involucrarnos, luego las veces que amanecí en sus brazos, las peleas, las risas... ¡Dios mi mente me estaba volviendo loca! Así que decidir confiar en alguien para saber que esperar y poder desahogar todo el embrollo que era mi cabeza, decidí al día siguiente contarle a Val. Si él podía confiar en mi su más grande secreto ¿por qué yo no podía hacer lo mismo? Si, eso haría, trataría de descansar y contarle a Val mañana todo y desahogarme...dios en que embrollos te metes Ireth...

Capítulo XXV Editar

Por lo que quedó de noche no pegué un ojo, por mucho que quisiese dormir me era imposible con todo lo ocurrido momentos antes, así que la mañana avanzó rápidamente y yo echada en la cama con la mente echa un embrollo. De pronto alguien tocó a la puerta y la abrió un poco –“¿Ireth estas dormida?” dijo la voz de Ghent sonando bastante ronca –“No Ghent para nada, pasa” contesté sentándome y corriendo las cortinas de la cama. Ghent entró y cerró la puerta tras de si, tenia unas ojeras que le llegaban casi a la barbilla y los ojos cansados. Se acercó a las ventanas y abrió las persianas dejando que la luz del sol iluminara toda la habitación –“No sé que haces aun en la cama, es bastante tarde ya y el día esta bonito” me dijo acercándose –“Lo mismo no puede decirse de tu cara, la juerguita de anoche dejo sus secuelas por lo que veo” le dije sonriente, él soltó un largo suspiro y cayó en la cama boca abajo como un tronco –“Uf y que lo digas, me siento fatal” dijo con la voz amortiguada por el colchón, yo me eché a reír y lo volteé –“Ya no eres ningún jovencito para echarte tamañas borracheras” le dije riendo, él me miró alzando las cejas y soltó una risotada –“¿Tamaña borrachera yo? ¿Y que me dices de Amy? Ese sí que estaba borracho como una cuba” dijo y se llevó una mano a la frente, yo me quedé muda ¿se acordaría entonces de todo lo que pasó anoche? Una parte de mi quería que si y otra que no, pero Ghent no me dio tiempo de pensar mucho. Me miró de reojo por unos segundos mientras una sonrisa diabólica se formaba en su rostro y se sentó volteado hacia mi –“Aaaaay amiga cuéntame que pasó anoche con Amy, porque el borrachito rubio insistió en que lo llevaras a la cama. Dime que hiciste traviesa” dijo imitando a Ling perfectamente, cosa que me hizo soltar una carcajada –“Ay Ghent por favor no hables así, que con Xu y sus amigas tenemos suficiente” contesté riendo, él cruzó sus piernas y me miró expectante –“Anda ya, cuéntame que me estas matando de curiosidad ¿Te dijo algo? ¿Alguna escena amorosa de la que hacer historia?” preguntó, yo solté un resoplido –“Por todos los cielos Ghent, eres una vieja chismosa” dije negando con la cabeza. Yo a quien quería contarle era a Val debido a que podría confiar en que no dijera nada, pero Ghent estaba ahí y también era mi amigo, además yo necesitaba soltarlo todo para poder desenmarañar un poco mi mente. Así que le relaté todo lo que me dijo Amrod, obviamente saltándome el beso, no sé porqué preferí guardarme eso, bueno si sabía, no quería escuchar una retahíla de barbaridades de su parte por ello. Él escuchó atentamente cada vez mas asombrado, le pregunté si Amrod se acordaría de todo eso y Ghent dijo que eso era seguro, que borracho o no, Amrod no soltaría semejante confesión así de buenas a primeras sin acordarse, cosa que me hizo estremecer por dentro. Él preguntó que sentía y que haría yo al respecto, me aseguró que era la primera vez que escuchaba que Amrod dijera que una mujer lo tenía enredado y que jamás había visto que él se hubiese mantenido a raya cuando le gustaba tanto alguien. Yo la verdad no sabía que hacer y se lo dije, le dije que nosotros una vez habíamos acordado mantenernos fuera de toda posible relación mas allá de amistad y trabajo, que no era conveniente complicar las cosas, yo tenía aun que descubrir mi pasado y no sabía que tanto podrían cambiar las cosas si encontraba a Brodek y a mi gente. Ghent se puso un poco triste con eso y me confesó que cierta parte de él no quería que encontrara a los míos por miedo a que me fuera y no los volviera a ver, pero le aseguré que eso no pasaría así encontrara a mi hermano verdadero, él seguiría siendo mi hermanito pasara lo que pasara y Ghent volvió a sentirse tranquilo y feliz.

Cuando seguíamos debatiendo que hacer con la confesión del capitán otra vez tocaron a la puerta y era Val. Nos instalamos los tres en mi cama y desviamos la conversación hacia Limuh y el regalo que me había hecho Shou, tuve que aguantar una interminable avalancha de bromas pesadas al respecto y más aún cuando Ghent se acordó que Val y yo habíamos hecho de pareja esa noche. Entonces otra vez tocaron a la puerta y esta vez para mi total vergüenza entró Amrod. Estaba completamente vestido pero con el pelo suelto y muy mala cara –“¡Al fin aparece el borracho insigne de la noche! ¿Cómo te sientes Amy? Parece que te hubiesen molido a palos” dijo Ghent riendo, Amrod soltó un gruñido y se tiró en la cama del mismo modo que Ghent, como un tronco, pero de lado –“Me siento como tal y lo peor es que no recuerdo nada… cielos me duele hasta el dedo pequeño del pie” se quejó con tono cansado –“Ujuuu que estarías haciendo tu anoche que dices no acordarte y que te duele todo” dijo Ghent sonriendo con malicia, yo miré a Ghent y a Val y les guiñé un ojo fuera de la vista de Amrod. Sin decir palabra entendieron que era momento de gastarle alguna broma al capi, entonces me hice la desentendida y empecé a juguetear con mi cabello –“Bueno no se a ustedes, pero a mi ciertos ruidos no me dejaron dormir” dije, Amrod al segundo alzó la cabeza mirándome con los ojos entrecerrados –“¿A que te refieres?” preguntó haciendo que Ghent soltara una risita –“¿Y tu lo preguntas? Hay que ver que eres un descarado, creo que todo el hotel se enteró de la fiesta que montaste anoche” dije yo mirándole con las cejas alzadas, Val y Ghent empezaron a reír disimuladamente y Amrod les dio una mirada desconcertado –“¿De que diablos estas hablando?” volvió a preguntar ya con sospecha, yo volví mi atención a mi cabello tratando de concentrarme en mantener la serenidad pero no pude –“A ver si te suena conocido” dije y me llevé las manos al pecho y alcé la vista al techo –“Ay Amy dame… dame… oh dame…¡Amyyyyyyy!” exclamé con voz chillona en gimoteos causando que Ghent y Val casi se cayeran al suelo de las carcajadas –“Yo no sé, pero te aconsejo que si hoy sigues la fiesta, dale lo que sea que pide tu compañera porque no me aguanto otra noche en vela con semejante escándalo” agregué haciendo que Ghent y Val finalmente terminaran en el piso llorando de risa, Amrod estaba tan estupefacto que hasta yo sucumbí a las carcajadas –“¿Qué? ¡Son unos mentirosos! ¡Yo no estaba con nadie anoche!” exclamó enfadado y nosotros nos reímos más aún. Pasó un buen rato en que solo se escuchaban nuestras risas mientras Amrod intentaba por todos los medios que nos calláramos, incluso lanzando almohadazos –“¡Basta ya embusteros! ¡Además no era yo el que tuvo a medio hotel haciendo cola para pasar la noche conmigo luciendo como una princesita!” exclamó y ahí finalmente logró que yo dejara de reír –“¡Oye! ¡Eso es muy injusto y ofensivo! Yo no tenía ninguna cola y no pedí lucir como una princesita como dices tu” dije enfadada, finalmente Ghent y Val se calmaron lo suficiente para asomarse por los bordes de la cama –“Vamos hermanita, el dueño del hotel te viste como a una reina para emparejarte con el hijo millonario, te llevo yo paseándote por el hotel y luego nos sales con que eras la pareja de Valdie. Con razón el pobre muchachito terminó acompañado por la amiguita de Xu” dijo Ghent riendo junto con Amrod y causando una mirada asesina de Val y mía. Pero cuando estábamos por replicar la puerta fue tocada una vez mas, esta vez era una de las chicas que me había ayudado a vestirme por la noche, entró e hizo una reverencia –“Buenos días y disculpe que la moleste de nuevo señorita Lirsha, pero el señor Limuh Shou desearía enormemente que aceptara una invitación para almorzar con él” dijo mirando con sospecha a los tres hombres que me acompañaban ¿Qué diablos estará le estará pasando por la cabeza? pensé. Ghent soltó un silbido y dijo –“Uuuy cuando las cosas son ciertas”, Amrod se puso en extremo serio y Val me miró alzando una ceja, yo por mi parte estaba esperando alguna palabra de protesta de Amrod que no llegó, él simplemente desvió la mirada y se quedó mudo, cosa que no se porque me molestó así que acepté la invitación sin pensar –“Dígale al señor Shou que acepto encantada, que en una hora me espere en el lobby” le dije a la chica, que tras una reverencia se retiró. Ghent y Val me miraron sorprendidos y Amrod se levantó de la cama –“Bueno señores ya escucharon, Ireth tiene una cita y debe arreglarse, nosotros vayamos a ver si Xu despertó y si almorzamos con ella y el tío, quiero ver si por fin llegamos al tema de los archivos y nos largamos de aquí” dijo muy serio, los tres miramos a Amrod alzando las cejas ¿Se había molestado tanto por que aceptara almorzar con Limuh? Pero por supuesto idiota ¿no les estas viendo la cara? dijo la vocecita que siempre me atormentaba. Ghent y Val se miraron entre ellos de reojo y se levantaron –“Pásala bien Ireth” dijo Amrod y salió de la habitación como una tromba, Ghent y Val soltaron una risita –“Ahora si que la hiciste hermanita, si querías alguna oportunidad con el rubio hoy, la acabas de esfumar” dijo Ghent riendo, yo solté un resoplido y dije –“Si de verdad estuviese tan interesado como dices hubiese protestado pero no lo hizo, además van a almorzar con su querida Xu y el comité de genios Ghent alzó una ceja y miró a Val, este se encogió de hombros y salió de la habitación sin decir palabra, Ghent se volvió hacia mi y me dijo –“De verdad que no los entiendo a ustedes dos, están como bobos el uno por el otro pero siguen empeñados en demostrar quien aguanta mas antipatías y desaires. Empeñados en separarse cada vez mas… de verdad no entiendo” yo lo miré fijamente –“No hay nada que entender Ghent, yo no quiero nada con él ya te lo dije. Yo no voy a convertirme en otra Keira” le dije muy seria, él abrió la boca como para decir algo mas pero se lo pensó mejor y salió de la habitación sin decir nada, dejándome sola con mi embrollo mental otra vez. Me llevé las manos a la cabeza y solté un resoplido, Ghent tenía razón pero simplemente yo me negaba a enredarme con Amrod, lo quería mas que a nada pero mi conciencia me decía que ese amor estaba vetado, Amrod no se tomaba en serio a nadie, él mismo lo dijo una vez, que no era hombre de compromisos y yo la verdad no quería quedarme prendada de él como una imbécil, mientras él hacia lo que le daba la gana conmigo. Y ahora me tocaba un almuerzo con el tonto del primito de Ling, solté un largo suspiro y me dispuse a arreglarme.

El almuerzo no fue tan horrible como me esperaba, mi primera impresión de Limuh resultó ser errada. Esta vez pude ver que era, aparte de guapo, muy cortés, divertido e inteligente, y no tocó el tema de sus negocios, así que pasamos una tarde muy agradable, hablando tranquilamente en un bar cercano a las piscinas. Limuh se disculpó por su comportamiento la noche anterior y me dijo que el licor le cegó tanto los sentidos que había terminado con aquella mujercita tonta. Para mi sorpresa me confesó que le había desilusionado tanto que yo lo rechazara que hizo una estupidez y me rogó que no lo catalogara como un imbécil que busca las cosas fáciles. Él buscaba una mujer inteligente y decente, no una descerebrada que se va con el primero que le hace luces. Me comentó divertido que su prima había quedado prendada de Amrod y por eso había buscado a sus amigas mas bobas de manera que no la opacaran, pero que no había contado conmigo luciendo tan bonita con el atuendo que me había obsequiado su padre. Con cierta amargura que no demostré, le aseguré que Ling no tenía porqué preocuparse conmigo ya que yo no tenía ningún interés en el capitán. Después de esto Limuh pareció entusiasmado y me dijo que estaría mas que halagado si aceptaba el que me invitara a visitar con él los distintos hoteles que tenían desperdigados por la galaxia y que lo acompañase a las aburridas fiestas de negocios que se celebraban cada vez que aparecía en dichos lugares, ya que así podría combatir lo fastidioso de esos eventos con una compañía divertida. Yo le dije que aceptaba encantada siempre y cuando no chocaran con mi trabajo y me aseguró contento que así sería. Al anochecer nos dirigimos al lobby del hotel y nos encontramos con Amrod y el resto hablando con Ling y su tío –“Oh pero si aquí llega la joven pareja del momento” dijo Shou con una sonrisa –“Limuh a ver si tu logras convencer al capitán Bowell que se queden otra noche o por lo menos que nos deje a la hermosa señorita Lirsha unos días mas con nosotros” agregó el viejo gordo guiñándome un ojo, yo alcé una ceja en señal de sorpresa, Ghent y Val se voltearon para aguantarse la risa, Amrod frunció el ceño enseguida y Limuh se aclaró la garganta visiblemente incómodo –“Ehem… el capitán sabe de sobra que sería el mayor de los honores que se quede todo el tiempo que quiera, pero dudo que pueda obligarle a quedarse o a dejar atrás a Ireth si no quiere, además sería una descortesía de mi parte intentarlo” dijo mirando expectante a Amrod, quien no desistió de su dura expresión –“No, no puede obligarme… no quiero sonar rudo o grosero señor Shou, pero todavía nos queda mucho trabajo por hacer. Nos tomamos la molestia de desviarnos para no hacerles un desaire a su prima y a su padre, y estamos más que agradecidos por la invitación y por la noche maravillosa que nos dieron. De verdad son unos anfitriones incomparables y agradezco el que quieran tenernos más días aquí. Quizás en otra oportunidad nos quedaremos más tiempo, pero de verdad aún tenemos que ir a dos sistemas más e investigar una montaña de sitios, y la señorita Lirsha es una pieza fundamental del equipo. Lo lamento pero no podemos quedarnos, ni ella tampoco” dijo muy serio, Limuh asintió y estoicamente aceptó las palabras de Amrod, que para mi gusto si habían sido bastante groseras y rudas ¿Es que era imposible que Amrod no se convirtiese en un cavernícola cuando veía que otro hombre se interesaba en mi? Eso me ponía de los nervios y de mal humor, pero una cierta parte de mi reía con esas demostraciones de celos. Finalmente nos despedimos de Shou y Limuh, y Ling nos acompañó hasta la nave. Mientras caminábamos escuché que Ghent le comentó en voz baja a Val que Amrod estaba tan furioso que ni siquiera había hablado de los condenados archivos que supuestamente habíamos ido a buscar ahí. Y entonces una idea brilló en mi mente, como un rayo me devolví al hotel dejando atrás las caras sorprendidas del resto, busqué a Limuh y le hice cierta petición.

Al despegar de Corellia y acomodarnos de nuevo en la nave, me senté sola en la mesa de trabajo a traspasar archivos al banco de memoria del sistema que teníamos de las misiones. Luego de unas horas Amrod apareció en la sala, levanté la vista unos segundos para mirarle y volví a concentrarme en la pantalla de la terminal donde trabajaba. –“Ireth estoo… disculpa si fui grosero con tu amigo, pero estaba loco por salir de ahí” dijo con suavidad sentándose en la silla que tenía justo a mi lado –“Mmmm… si fuiste un poco grosero, como de costumbre. Limuh no se merecía que le hablaras así cuando él se comportó como un verdadero caballero” contesté sin mirarle –“Es que la verdad no podía soportar otra noche de fiesta con las amigas de Xu, yo ya no aguanto esos trotes y la verdad no nos iban a dejar descansar” dijo, lo miré de reojo y solté un gruñido, intenté por todos los medios aguantarme lo que pensaba pero no pude –“¿Por qué buscas una excusa tan barata?” pregunté de golpe, él me miró sorprendido pero antes que pudiese responder hablé yo de nuevo –“Yo no se si recuerdas todo lo que dijiste anoche, pero yo si. Admite de una vez que te pusiste celoso cuando Limuh me invitó a almorzar y estabas furioso porque acepté la invitación. Acepta que no te querías quedar, ni dejarme que me quedara yo, porque sentiste que Limuh te estaba ganando terreno” le dije, al minuto me arrepentí de mis palabras, pero me armé de valor y no desvié la mirada. Amrod estaba perplejo –“Ireth yo no…” decía pero no le di oportunidad de hablar, me levanté de la silla y me dirigí a la puerta de la sala –“En el banco de datos están todos los archivos del tío de Ling, Limuh me los dio sin problemas. Por lo menos yo no olvidé la razón por la cual fuimos a Corellia” le dije y salí de la sala. Estaba furiosa y a la vez asombrada por mi propia actitud… De verdad ¡Te volviste completamente loca al soltarle todo eso! me dije mientras avanzaba por el pasillo hacia la cabina, pero me sentí aliviada, era como si me hubiese quitado un inmenso peso de encima, estas loca Ireth, completamente loca…

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