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"Pienso dejar una huella tan profunda en esta Galaxia que la Historia nunca osará olvidar mi nombre. Esa es la autentica Inmortalidad." ―Darth Morgul

Darth Morgul
Darth Morgul
Información biográfica
Planeta natal

Mandalore

Fecha de nacimiento

2/5/3663 ABY

Descripción física
Especie

Humano

Género

Masculino

Altura

1,82

Color de pelo

Negro

Color ojos

-Marrones (Niño)

-Amarillos (Sith)

Implantes cibernéticos

-Brazo Derecho Mecánico

-Brazo derecho protesico Yuuzhan Vong

Información cronológica y política
Era(s)

-Era de la Antigua República

-Era del Legado y Posterior

Afiliación

-Imperio Infinito (Anteriormente)

-Ejercito Disidente de Darth Morgul

-Mandalorianos

-Orden Sith

Maestros conocidos

-Zork´Thaur (Maestro en el Manejo de La Fuerza y del Lado Oscuro)

-Exar Kun (Maestro Sith)

-Darth Revan (Holocrón)

-Darth Malak (Holocrón)

-Darth Traya (Holocrón)

-Darth Nihilus (Holocrón)

-Darth Sion (Holocrón)

Aprendices conocidos

-Darth Seth

-Darth Reaper (Era del Legado)

[Fuente]

Darth Morgul, nacido como Turin Starwind, llamado Resh (7) por Zork´Thaur, y también conocído como Mandalore el Oscuro, fue un Señor Oscuro de los Sith Humano nativo del planeta Mandalore, durante las etapas finales de la 2ª Gran Guerra Galactica hasta una fecha indeterminada. Fue adiestrado en los Caminos de la Fuerza por Zork´Thaur, uno de los Escasos miembros supervivientes de los Rakata . Durante los primeros 10 años de su vida, Turin fue adiestrado por Thaur en el uso de la Fuerza y el lado Oscuro, a la manera de los antiguos "Sabuesos de la Fuerza". El adiestramiento de Turin era una parte fundamental del plan de Zork´Thaur, quien, al descubrír las verdaderas intenciones del Emperador Vitiate, Lider del Resurgente Imperio Sith, de aniquilar toda vida en La Galaxia, decidió oponerse a él creando varias facciones ocultas en distintos planetas, y sentía que Turin sería una pieza clave en la tarea de acabar con el malvado Emperador. Una vez que Turin alcanzó los 10 años de edad, Thaur lo llevó a Yavin IV , para que el Espectro de Exar Kun adiestrara a Turin en los Caminos de los Sith. Una vez terminado su adiestramiento, 10 años después, siendo ya Darth Morgul, retó al actual Mandalore a un duelo clandestino, derrotandolo en combate, volviendose el nuevo Mandalore por derecho y obteniendo así el Dominio sobre todos los clanes Mandalorianos. Sin embargo, en lugar de darse a conocer como el nuevo lider Mandaloriano, decidió permanecer en la sombra, permitiendo al por entonces Mandalore, "Mandalore el Vindicado", ser la cabeza visible del ejercito Mandaloriano. Esto engrosó aún más las fuerzas que Zork´Thaur habia reunido, uniendo el vasto ejercito Mandaloriano al resto de sus ejercitos ocultos. Además, Thaur, utilizando los conocimientos de su Antigua Raza, había logrado recrear, tras largos años, una nueva Fragua Estelar , que, combinando la energía recolectada del el Sol de Nathema  con el poder de la Fuerza, era capaz de crear armamento, Droides, naves y armas Ilimitadas. Más adelante, Morgul tomó a su propio aprendiz Sith, Darth Seth, además de contar con otros dos Acolitos Oscuros, una mujer llamada Lavinda, y un hombre misterioso cuyo nombre en clave era D.a.r.k., y estableció una alianza en Secreto con Lord Scourge, quién ostentaba el título de "Ira del Emperador ", convirtiendo así a sus fuerzas en una gran amenaza para lo que quedaba del Imperio Sith al final de la Guerra, y para la misma Republica. Todo esto, con el único fin de detener al desquiciado Emperador Vitiate para siempre, y así salvaguardar el futuro de los Sith.


Biografía: Acto IEditar

NacimientoEditar

Año 3.663 antes de la Batalla de Yavín IV. 32.790 años después de la creación de la Orden Je´daii, que evolucionarían hasta convertirse en los Caballeros Jedi, Guardianes de la paz y la Justicia en la Galaxia, esta se encontraba ahora inmersa en un nuevo conflicto: “La Gran Guerra Galáctica ”, que enfrenta a las Fuerzas de la Republica, lideradas por los Caballeros Jedi, contra elResurgente Imperio Sith , servidores del Lado Oscuro y liderados por su Oscuro Emperador. La Guerra se ha extendido ya a miles de Sistemas Estelares, y no parece que el conflicto vaya a acabar pronto. 

En medio de todo este Caos, una nave de cargamento ligero viaja  por el Espacio, que avanza rapidamente por los territorios del Borde Exterior. La nave es pilotada por una única  persona. Un varón Humano, de mediana edad, corpulento, de cabello claro y con una barba de tres días. Su nombre era Aurek, y se dirigía hacia el Planeta Mandalore por orden de su amo y maestro. Ese era su cometido en la vida, ser una mera herramienta para su señor, y no le importaba, pues no había conocido otra cosa. Una vez divisó el Planeta, se preparo para entrar en la Atmósfera y para el aterrizaje. Decidió aterrizar en un lugar apartado. Una vez en tierra, comenzaría su misión: Localizar a un buen proveedor de "Beskar " o Acero Mandaloriano, un metal casi indestructible, capaz incluso de resistir el ataque de una Espada Laser, por lo que para su Amo  era imprescindible. Si en Mandalore no tenía suerte, entonces probaría a buscar en Concordia , la Luna de Mandalore. 

Una vez aterrizó la nave y habiéndola dejado oculta a la vista, se puso una larga túnica marrón, y se ajusto la capucha para ocultar su rostro. Decidió comenzar su búsqueda dirigiéndose a Keldabe , la capital del Planeta. Según sus datos, el mejor lugar de esa ciudad donde buscar información era el "Oyu´Baat", la cantina más antigua del Planeta, lugar donde se reunían varios lideres de clanes Mandalorianos y demás gente importante. Aurek pensó que ese era el lugar perfecto para buscar. Después de atravesar la “Chortav Meshurkaane” (calle comercial), entró en el local. Vio que no parecía haber demasiados Guerreros allí, seguramente a causa de la Guerra. Aurek se sintió aliviado, así habría menos posibilidades de que se iniciara una trifulca. Empezó a caminar y a mirar alrededor de la gran Cantina, contemplando a todos los que hablaban y bebían, sondeándolos con La Fuerza, para que esta le indicara si alguno de ellos podía serle de utilidad. No sintió nada especial, así que decidió empezar a preguntar al azar. Entre uno y otro, reunió los nombres de posibles buenos vendedores, pero desgraciadamente ninguno se encontraba allí, así que antes de partir en busca de alguno de ellos, decidió tomarse un refrigerio. Se sentó en un asiento libre, y empezó a beber. Cuando iba ya por la mitad del vaso, alguien entró gritando en la cantina     -¡"Ayuda! ¡Ayuda!"- Cuando Aurek miró de quien se trataba, vio que era un hombre mayor, de casi sesenta años, de larga barba y cabellera blancas, y muy musculoso. Sin embargo, lo que más llamó la atención de Aurek era que aquel hombre era bastante potente en La Fuerza. -¡"Necesito un Medico! ¡Un Medico!"- Aurek vio que el hombre se acerco a varias personas de la Cantina, y oyó como estos se referían al anciano como Fen´do. Sin embargo, nadie parecía poder ayudarle, lo que hacía que Fen´do se desesperara cada vez más. Tras pensárselo un momento, Aurek se acerco a él.

-Aurek: "Dígame, amigo, ¿Qué le ocurre?"

-Fen´do: "¡A mi no! ¡A mi Hija! ¡Dio a luz hace unos días, pero ahora se encuentra muy mal! ¡Necesita un maldito medico! ¡Pero la mayoría de los buenos doctores se encuentran fuera debido a la Guerra, y los que quedan aquí no saben como tratarla!"

-Aurek: "Mmmm... No soy medico, pero conozco bastantes de métodos de curación. ¿Le importa si voy y le hecho un vistazo?"

-Fen´do: "¿Y tu quien eres?"

-Aurek: "Ah! Discúlpeme, Me llamo Kerua."

-Fen´do: "Me llamo Fen´do. Fen´do Vizsla."

-Aurek: "Bien, ¿Acepta mi ayuda o no?"

-Fen´do: "Estoy desesperado. ¡Ven! ¡Sígueme!"

Los dos hombres salieron a paso veloz de la cantina. En realidad, lo que había hecho que Aurek fuera con Fen´do  no era por motivos altruistas, sino porque si este era fuerte en La Fuerza, tal vez su hija o su nieto también lo fueran. Y de ser así, a su Maestro le interesarían. Ya seguiría con su misión mas tarde. Debía seguir su olfato de Sabueso. Ambos hombres salieron de la ciudad y se internaron en el bosque que la rodeaba. Los dos hombres corrieron por el bosque durante un rato, y Aurek supuso que Fen´do vivía apartado de la ciudad para que su hija pudiera vivir tranquila. Finalmente llegaron a la casa. Fen´do entro corriendo, y Aurek le siguió. Al entrar en la casa tuvo una sensación extraña. Observó la casa brevemente, mientras la recorría, hasta llegar a una habitación donde se encontraba Fen´do con su hija.

-Fen´do: "Kisara, ¡Hija mía! ¡Estoy aquí! ¡Resiste!"

Kisara permanecía tumbada en la cama. Estaba inconsciente y deliraba. Repetía el mismo nombre una y otra vez –"Turín, Turín"- La chica era joven, de poco mas de 25 años, y muy hermosa. Sin embargo, Aurek sintió que ella no había heredado el potencial en La Fuerza de su padre. Pero, junto a la cama, yacía en una cuna un pequeño niño recién nacido, que los miraba fijamente, curioso. Al verlo no podía creerlo. Sentía en él un  potencial inaudito. Era ese niño quien provocó aquella extraña sensación que Aurek sintió al entrar en la casa. Sin duda La Fuerza lo había guiado hasta ese lugar en ese momento. Sin embargo, se acerco primero a Fen´do y a Kisara, poniéndole una mano en la frente a esta. Aurek cerro los ojos y se concentró. Al instante, Kisara dejó de delirar y parecio relajarse un poco.

-Fen´do: "Increíble... ¿Cómo...?"

-Aurek: "Ahora estará mas tranquila... Por cierto, ¿Quién es Turín?"

-Fen´do: "¿Qué? Ah, es ese pequeño de ahí. Su hijo, y mi nieto."

Fen´do miró con cariño al bebé.

-Aurek: "Lo comprendo. Pero, ¿Y el padre del niño?"

-Fen´do: "Ah si... Era un miembro del clan Starwind. Se marchó a luchar en la Guerra antes de que mi hija diera a luz. Ya sabes... A decir verdad, me hubiera gustado ir a pelear a mi también. Se que soy viejo, pero aun así, como todo Guerrero Mandaloriano, deseo acabar mis días con una muerte digna. No obstante elegí quedarme con mi hija para cuidarla."

-Aurek: "Cuidar de la familia no es un cometido indigno."

-Fen´do: "Ya... Supongo que no..."

Tras un momento de silencio, Aurek finalmente habló:

-Aurek: "Escucha, respecto al estado de tu hija, seré franco contigo... La enfermedad la esta consumiendo poco a poco. Mientras este junto a ella puedo mantener la enfermedad bajo control, pero no curarla. Necesita medicina urgente. En mi nave tengo el equipo suficiente como para intentar hacer algo mas por ella, pero no puedo moverme de aquí. Te diré donde se encuentra y qué es lo que tienes que traerme. No podemos perder más tiempo."

Aurek le dio una lista de todo lo que necesitaba, y Fen´do salió sin demora en busca de la nave. Sin Embargo, Aurek tenía otros planes. Apartó la mano de la frente de Kirasa y salió tras el anciano camino a su nave. Aun con La Fuerza como apoyo, le costó seguir el ritmo de Fen´do, pues era un Guerrero veterano, y conocía bien el terreno. Sin embargo, durante todo el camino el viejo guerrero no se percato de que Aurek lo seguía, y así fue hasta que llegaron hasta la Nave de carga  de Aurek. Cuando Fen´do entró en la nave para buscar las medicinas y equipos, Aurek se escabulló detrás de él en la nave. Fen´do estaba tan concentrado buscando el equipamiento medico que necesitaba, que no se dio cuenta de la presencia de Aurek hasta que se dio la vuelta, sorprendiéndose al encontrar al propietario de la nave allí en lugar de estar junto a Kisara.

-Fen´do: "Kerua... ¿Qué haces aq...?"

Pero Fen´do nunca pudo acabar esa frase, puesto que Aurek empezó a estrangularle con La Fuerza. Tras agitarse y convulsionar varias veces, su cuello cedió y se le partió, muriendo en el acto. Su cuerpo se desplomó sobre el suelo de la nave. 

-Aurek: "Mi nombre es Aurek." 

Aurek colocó el cuerpo dentro de un “Capullo medicinal” regulando la temperatura para evitar la descomposición del cuerpo, y tras coger otro capullo, partió de regreso a la casa de Fen´do. Una vez allí, se situó junto a Kisara. 

-Aurek: "Lo lamento, mujer. Pero me temo que tu enfermedad te habría acabado matando igualmente..."

Kisara, entre delirios, solo pronunciaba un nombre, -"Turín... Turín..."- Sin esperar más, Aurek empezó a estrangularla con La Fuerza. La mujer se encontraba tan débil que no opuso resistencia y cedió enseguida, exhalando su ultimo aliento. Una vez hecho esto, coloco su cuerpo en el otro "Capullo medicinal" y cogió en brazos al niño, marchandose de regreso a su nave. Tras acomodar los cuerpos sin vida de Fen´do y Kisara en un compartimento del vehículo, y de asegurar al pequeño que llevaba consigo, despegó del Planeta Mandalore hacia donde lo Esperaba su Maestro. Aurek podría volver mas adelante a por el Beskar. Estaba seguro de que su maestro estaría satisfecho con lo que le llevaba. Aurek miró al pequeño Turín, que estaba dormido

-Aurek: Lo siento mucho pequeño Turín Starwind. No hay esperanza para ti. A partir de ahora serás como yo. Tu destino solo te alberga una vida de servidumbre, de oscuridad y de tinieblas.

La Nave de Aurek estaba llegando a su destino. Una Gran Estación Espacial que de alguna manera absorbía la Energía del Sol de Nathema . Había llegado a la “Forja Estelar ”, cuya visión era sobrecogedora, pues era un lugar consagrado al Lado Oscuro. Y el lugar donde su amo esperaba. Una vez que aterrizó la nave, saco los cuerpos de Fen´do y Kisara, y cogió en brazos a Turín, que se removía en ellos, y se dirigió a la sala donde sabía que su maestro se encontraba. Tras llamar a la puerta, esta se abrió por si sola, por lo que Aurek entro en una gran habitación, circular y amplia, con grandes ventanales, y en cuyo centro había un trono, en el cual se encontraba sentaba una figura humanoide. Aurek avanzó, y al llegar frente al trono, se arrodillo ante el. 

-Aurek: "Maestro..."

-Maestro: "Bienvenido de nuevo, mi fiel Aurek. Infórmame..."

-Aurek: "Maestro, no he traído el Beskar como me pidió, pero le traigo algo que estoy seguro que le interesará más. Contemplad."

Aurek levanto al pequeño Turín para mostrárselo a su maestro.

-Aurek: "¿Podéis sentirlo mi señor?"

El maestro de Aurek miró al pequeño Turín, y cerró los ojos, concentrándose en él.

-Maestro: "Mmm... Si... El potencial de este niño en la fuerza es... Indescriptible..."

Entonces el Maestro de Aurek se levanto, y extendió sus brazos para que Aurek le entregara al niño. Este lo hizo obedientemente. Su maestro, al tener al niño entre sus brazos, pudo sentir su poder. La Fuerza fluía de manera natural a través de el.  No se parecía en nada a otros sensibles a La Fuerza que hubiera conocido. El Maestro supo que ese niño le seria vital en el Futuro.

-Maestro: "Has hecho un gran descubrimiento. Te felicito, Sabueso Aurek."

-Aurek: "Sus palabras me honran, Maestro. También le he traído los cuerpos del abuelo y la madre del niño, mi señor, por si teníais hambre."

-Maestro: "Muy considerado por tu parte, Sabueso Aurek. 3 cuerpos me saciaran durante un tiempo..."

-Aurek: "¿Tres cuerpos mi señor?"

-Maestro: "¿Acaso me tomas por un idiota, Sabueso Aurek? ¿A mi, al gran Zork´Thaur, ultimo de los Rakata y heredero del Imperio Infinito ? No has cumplido con tu cometido de traerme el Acero Mandaloriano, así que tu también formaras parte de mi cena. Un "Sabueso de La Fuerza" que no cumple mis ordenes no me sirve para nada."

Al oír esto, Aurek entro en pánico.

-Aurek: "¡Maestro! ¡NoPor Fav...!"

Sin embargo, Zork no esperó a oír las suplicas de su sabueso y lo ejecutó descargando sobre aquel desdichado multitud de Rayos de La Fuerza . Turín contempló la ejecución fijamente, asustado. Los destellos de los rayos se reflejaban en sus ojos. El cuerpo sin vida de Aurek cayo al suelo humeando.

-Zork: "Ordenare que preparen tu cuerpo junto con el de los otros dos. Me servirás mejor de comida que

Turin Zork

El pequeño Turin cae en manos de zork´Thaur

como sabueso..."

Zork sostuvo e sus brazos al pequeño Turín. Lo contemplo.

-Zork: "A partir de ahora serás adiestrado como un “Sabueso de La Fuerza”. Espero que no me decepciones, o acabaras como esto. –dijo lanzando una mirada de desdén al cuerpo inerte de Aurek- Pero si me demuestras tu fuerza, serás tu quien lleve a la culminación todos mis objetivos."

La boca de Zork esbozó una sonrisa cruel, mostrando sus afilados dientes. Turín empezó a llorar. 

-Zork: "Eso es... deja fluir tu miedo... Ahora, te llevare junto a tu camada...."

El llanto del pequeño Turín resonó por toda la sala.

Primeros años: Adiestramiento como Sabueso de la FuerzaEditar

Zork´Thaur es uno de los últimos  miembros de los Rakata, raza que en la antigüedad había gobernado la Galaxia con puño de hierro, a través de su “Imperio Infinito”. El objetivo de Zork era reunir todo tipo de seres sensibles a La Fuerza, con el fin de encontrar a un ser lo bastante poderoso como para poder cumplir con su objetivo: Conquistar de nuevo la Galaxia y fundar un nuevo “Imperio Infinito”.

Pero antes de eso, debían hacer algo de importancia capital: Asesinar al Emperador de los Sith, Lord Vitiate. Como ya se dijo anteriormente, La Galaxia se encontraba en medio de una sanguinaria guerra: La Gran Guerra Galáctica. En ella, el Resurgente Imperio Sith, que por siglos había permanecido escondido en las regiones desconocidas, sumando territorios y ganando poder, trataba de destruir a La Republica y a los Caballeros Jedi, sus guardianes, con el fin de conquistar la Galaxia... O eso pensaban, pues Zork´Thaur sabía que la motivación de conquistar La Galaxia no era mas que un embuste del Malvado Emperador de los Sith, Lord Vitiate. Y es que, hace siglos, Ark´Thaur, ancestro de Zork´Thaur, se vio envuelto en un complot del consejo oscuro del Emperador para asesinar a este ultimo, puesto que descubrieron  que el Emperador logró hacerse inmortal mediante un Ritual que le permitió devorar La Fuerza de todos los seres vivos de Nathema, su planeta natal, convirtiendo a este en un páramo donde La Fuerza no existía, una total aberración de la naturaleza. Sin embargo, esto no era lo peor. Lo peor es que Vitiate planeaba realizar este mismo ritual a escala Galactica. Esto supondría la completa aniquilación de La Galaxia, por lo que Ark´Thaur antes, y Zork´Thaur ahora, pensaban que debían detenerlo costara lo que costara, pues no podían permitir que algo así le ocurriera a la galaxia que, por derecho (según pensaban ellos) pertenecía a los Rakata. Por este mismo motivo, durante 3 generaciones, su clan empezó la construcción de una de las armas más temidas del Imperio Infinito, la “Forja Estelar”, una estación espacial que, alimentándose de la energía de una estrella alrededor de la cual orbitaba, y del poder del lado oscuro, era capaz de crear miles de armas, naves y Droides, con el fin de  crear un poderoso ejercito que, liderado por aquel a quien Zork esperaba, derrotara a Vitiate y restaurara la gloria del Imperio Infinito. 

Irónicamente, la búsqueda de Zork para potenciar a su ejercito, le llevó a enviar a uno de sus “Sabuesos de La Fuerza”, Aurek, en misión a Mandalore para que consiguiera Acero Mandaloriano. Y fue gracias a esta misión, por la cual Zork´Thaur había conseguido al discípulo más prometedor que había tenido nunca: Turín Starwind.

Nada mas llegar Turín a manos de Zork, este lo dejó a cargo de unos Droides que le proporcionaban los cuidados básicos. Pero, en cuanto pudo empezar a andar, alrededor de los dos o tres años, lo trasladaron junto a otros niños sensibles a La Fuerza, su “Camada”, como Zork los llamaba. Todos los niños miembros de la camada tenían mas o menos la misma edad de Turín. Todos vivían y dormían en la misma habitación. A cada miembro de la camada se le tatuaba en la mano derecha una letra del “Aurebesh” (sistema de escritura del idioma básico), y cada miembro era llamado por su letra. A Turín le tatuaron la letra Resh (7), y así fue llamado de ahora en adelante.

Aunque Zork´Thaur podía sentir que Turín era el que poseía mayor potencial en La Fuerza, había otros niños que contaban también con un gran potencial, especialmente, un niño a quienes le habían dado el nombre de Vev (Y), quien tenía la misma edad que Turín. Naturalmente, Zork ya contaba con algunos sabuesos veteranos, aunque no poseían una afinidad muy elevada con la Fuerza, por lo que su máxima utilidad era la de servirle como enlaces con el resto de La Galxia. Sin embargo, la camada con la contaba en ese momento le ofrecía muchisimas posibilidades. A partir de ese momento, ordenaría que a todos se les enseñara los conocimientos mas básicos sobre el lado oscuro, y luego les sometería a una selección con el objetivo de que solo quedara en pie el más poderoso. Para ello tendría que enseñarles a valerse del miedo y la ira, emociones fundamentales para el uso del lado oscuro. Emociones el se ocuparía de producir y fortalecer.

Lo primero que hizo fue reunir a la camada en una oscura y amplia sala. A pesar de su corta edad, los niños no corrían, ni tampoco lloraban, o hacían el amago de jugar entre ellos. Todos estaban extrañamente callados, seguramente porque nunca habían conocido la alegría. Una vez estuvieron reunidos, apareció Zork con dos de sus sabuesos a la retaguardia. A pesar, o tal vez a causa del miedo que tenían los niños, ninguno se movió. Entonces, Zork´Thaur les habló:

-Zork´Thaur: "Si... Puedo sentir vuestro miedo. Hacedlo crecer. Dejad que se convierta en ira, y la ira en odio, pues cuanto más fuerte sea vuestro odio, más poderosos seréis, aunque yo solo busco encontrar a uno: Al más poderoso de todos vosotros."

Zork miró a cada miembro de la camada de uno en uno. Luego, siguió hablando:

-Zork´Thaur: "Para ello, seréis sometidos al entrenamiento que, en la antigüedad, se sometían los Sabuesos de la Fuerza del Imperio Infinito. Una vez que hayáis dominado los conocimientos básicos, se os someterá a una prueba de la cual solo uno saldrá con vida. Poco a poco solo Irán quedando los más fuertes de vosotros, hasta que solo quede uno. Permitid que os de una muestra lo que os espera...."

Y, al instante de pronunciar estas palabras, sus dos Sabuesos de la Fuerza se distanciaron del grupo, y empezaron a luchar entre ellos. Puñetazos, empujones, patadas, Rayos, golpes de todo tipo, e incluso mordiscos. Los dos sabuesos peleaban entre si con una brutalidad indescriptible. Los niños pudieron ver como uno de ellos pudo arrancarle una oreja de un bocado a su oponente, y aprovecho el momento de dolor de este para terminar con su vida rompiéndole el cuello con la Fuerza.

Cuando este sangriento espectáculo llegó a su fin, Zork contempló las reacciones de la camada: Estaban en estado de Shock.

-Zork´Thaur: "Este es el destino que le espera a los débiles. Muy bien, a partir de ahora, será Nen -Dijo señalando con el brazo al Sabueso de la Fuerza que había salido victorioso- quien os adiestre en los conocimientos del lado oscuro. Cuando él considere que dominais lo básico, empezará la “Selección”. Podéis retiraros..."

Poco a poco, los niños fueron desalojando la amplia sala. Antes de salir, Turín le dedicó una ultima mirada al cuerpo sin vida del Sabueso asesinado, y luego abandono la sala junto a su camada. Por el camino de vuelta a sus compartimentos comunes, algunos de los pequeños empezaron a llorar en silencio, otros trataban de asimilar todo lo que acababan de ver. Turín tenía el corazón encogido, pues su mente infantil era incapaz de entender nada de aquello.

Algunos días después, Nen comenzó a adiestrarles. Les sometía a un duro entrenamiento, tanto físico como mental. Les atormentaba con crueles trucos mentales para fortalecer sus miedos, les hacía correr y realizar ejercicios físicos para potenciar sus cuerpos, les instigaba a que intentaran matarlo, diciéndoles que si no lo hacían, acabarían todos como  el sabueso al que él mato ante ellos. La dureza y crueldad de este entrenamiento era tal, que muchos niños de la camada no pudieron soportarlo, pues sus mentes quedaban destrozadas por la constante tortura psicológica a la que eran sometidos. Además de todo esto, se les obligaba a estudiar la Historia de la Galaxia mediante Holograbaciones. Muchas contenían Información del Imperio Infinito de los Rakata y de los hechos ocurridos en "Las Guerras de la Fuerza" donde se enfrentaron los Rakata y la Orden Je´daii, pero se centraban especialmente en aquellas relacionadas con los conflictos protagonizados por los Sith. Aprendieron acerca de los Jedi exiliados después de los "100 años de Oscuridad", de como estos se hicieron con el control de Korriban, la historia del reinado de Marka Ragnos y de como su muerte inicio una Guerra entre los Sith, del levantamiento de Naga Sadow, y de la "Guerra Hiper-espacial" (donde se origino el Resurgido Imperio Sith) de su derrota y exilio en Yavin IV, de Freedom Nadd, y de como después de morir su Espiritu logro corromper a Exar Kun para iniciar la "Gran Guerra Sith", y que como consecuencia de esta guerra, años después se sucedieron varios conflictos, empezando por "Las Guerras Mandalorianas", en la que los Jedi Revan y Malak cayeron al lado oscuro, lo que dio lugar así a la "Guerra Ciivil Jedi", que culmino con la redención de Revan y la muerte a manos de este de Malak, pero que los Sith restantes mas tarde se reagruparon bajo el mando del "Triunvirato Sith", compuesto por Darth Traya, Darth Nihilus y Darth Sion, que iniciaron tanto las "Guerras Oscuras" como la "Primera Purga Jedi", siendo derrotados finalmente por la Jedi Exiliada, Meetra Surik. Zork quería que sus discípulos conocieran bien estos hechos, aunque nunca se digno a contarles sus motivos.

Al margen de los entrenamientos, torturas y adoctrinamientos impuestos por Zork, empezo a suceder que, en cierto momento, algunos de los niños trataban de asesinarse entre ellos, puesto que pensaban que cuanta menos competencia tuvieran, más posibilidades tendrían de sobrevivir. A Turín trataron de asesinarle 2 veces; la primera vez, a los 7 años de edad, una niña humana, Krill, trato de matarle mientras dormía estrangulándolo, pero Turín reacciono a tiempo y le devolvió el golpe, pero no la mató. La segunda vez, esta vez con 9 años de edad, fue un niño Zabrak, Zerek, mucho mas corpulento que Turín, quien trato de matarlo de camino a su compartimiento, mediante un ataque sorpresa que Turín pudo prever gracias a la Fuerza., haciendo caer a Zerek y propinándole una patada en la cara, que le rompió la nariz.

Por supuesto, Zork´Thaur estaba al tanto de todo esto, pero no le importaba, pues así eliminaría a la morralla antes de que empezara la verdadera “selección”. 

Y así, habiendo cumplido Turín ya los 10 años de edad, fue el momento en el que  Nen decidió que ya era el momento de realizar la selección. Para ese momento, de los 20 niños que conformaron originalmente la camada, solo quedaban 10, Turín entre ellos.

Durante esos años, Turín había comprendido cual era su objetivo: Sobrevivir a cualquier precio, un sentimiento que todos compartían. Esto les hacia odiar: Odiaban a Zork´Thaur por obligarles a pasar por todo aquello. A Nen por torturarles con su cruel adiestramiento. Y sobretodo, se odiaban entre ellos, puesto que los que en principio fueron compañeros de camada, eran ahora enemigos mortales. No podían confiar en nadie, y, sin embargo, todos compartían un extraño vinculo a traves de La Fuerza, un “Vinculo de Camada”, que les permitía sentir a todos sus compañeros allá donde estuviesen. Sin embargo, la fuerza de este vinculo variaba puesto que un par de miembros de la camada podían estar mas vinculados que otros. Turín, o mejor dicho, Resh, había establecido un vinculo de camada muy fuerte con Vev, tal vez debido a que, en los entrenamientos, siempre habían estado mas o menos a la par, y esto les había llevado a tenerse una especie de respeto mutuo. Sin embargo, esto no les impediría asesinarse si llegaba el momento.

Finalmente, el día de la Selección llego. Zork´Thaur hizo que los 10 supervivientes se reunieran en la misma amplia sala de la Forja Estelar en la que les contó sus designios.

-Zork´Thaur: "Muy bien. Al fin a llegado el momento en el que se decidirá cual de vosotros es el más poderoso. Os explicaré en que consistirá la selección. Como bien sabéis, esta Estación orbita sobre un planeta llamado Nathema.  Cada uno de vosotros será enviado a un rincón aleatorio del planeta. Una vez en tierra, debéis localizar a cualquiera de los demás contendientes, y acabar con ellos. La prueba terminará cuando solo queden dos de vosotros."

Al oír esto ultimo, todos los niños de la camada se sorprendieron, pues pensaban que solo uno de ellos podía sobrevivir a la prueba.

-Zork´Thaur: "Si, he decidido cambiar un poco las reglas. Dos de vosotros podrán salvarse, el resto perecerá. Vamos, marchaos ya."

Los 10 niños fueron guiados por Nen hasta el puerto espacial de la Forja Estelar, donde se encontraban preparadas 10 cápsulas de escape con destino a Nathema. Cada niño se metió en una distinta, y cuando estuvieron todos preparados, las cápsulas fueron lanzadas hacia el planeta. Mientras la cápsula se dirigía hacia la superficie del planeta, Turín pudo contemplar la brillante luz solar por primera vez en su vida, pues había crecido entre tinieblas, y el sol le cegó momentáneamente. En ese preciso instante, Turin empezó a tener extrañas visiones: Un ejercito Rakatano enfrentandose salvajemente contra una raza desconocida en una cruenta y sangrienta Guerra,  y también los rostros de varos caballeros Jedi, que de alguna manera se encontraban atrapados en el conflicto. Y, presidiendo la visión, una gran Torre coronada por una estructura esferica, que poseía un gran ventanal en forma de Ojo. La visión se fue acercando cada vez mas a este ventanal, donde pudo distinguir una oscura silueta. No podía ver quien era, pero sabía que lo estaba mirando. Finalmente, la visión dio paso a la Oscuridad. Turin, incapaz de comprender y asimilar todo lo que acababa de contemplar dentro de su cabeza, cayo inconsciente. 

Mientras contemplaba por el monitor como las Capsulas aterrizaban en distintos puntos de Nathema, Zork sonrió para si maliciosamente:

-Zork´Thaur: "Me temo que olvide decirles que en ese Planeta seran incapaces de utilizar La Fuerza..."

SelecciónEditar

Una gran turbulencia hizo que Turin recuperara el conocimiento. Apenas recordaba la visión que acababa de ver, pero sabia que de alguna forma era importante. Pasado un momento, Turín sintió que la cápsula en la que iba colisiono por fin contra el suelo del Planeta. El impacto casi hizo a Turín perder el equilibrio. Sin embargo, una vez que la nave toco tierra, Turín empezó a sentirse fatal. Se sentía mareado, débil, desconcertado y de alguna manera indefenso. Nunca se había sentido de esta manera, ni siquiera las veces que había estado enfermo o en los entrenamientos inhumanos a los que había sido sometido. Como pudo, Turín abrió la compuerta de la Cápsula, y salió de ella apoyándose en sus paredes. Una vez fuera, contemplo el entorno. Había aterrizado en medio de la calle de una ciudad. No había nadie. Ni siquiera de ningún animal. Nada. Había algo extraño en ese lugar. Algo inquietante. Veía todo de un color grisáceo muy inquietante, y no se oía ni el mas mínimo sonido. De repente Turin se sintió peor aún, cayo de rodillas, y sin poder aguantar mas, vomito. Fue extraño, incluso los sonidos que provocaba Turín al vomitar les sonaban extraños... Amortiguados, como si de alguna forma el sonido fuera absorbido por algo. ¿A qué clase de lugar le habían enviado? Turín no lo sabía, pero si sabía que no podía quedarse quieto mucho tiempo. Los otros 9 contendientes también debían de haber aterrizado, puede que alguno estuviera en los alrededores, y Turín no sabía si se encontraba en condiciones para un enfrentamiento. Trato de sondear con la Fuerza los alrededores. No sintió nada. Volvió a intentarlo. Nada de nuevo. No... había algo mas... No solo no sentía a nadie cerca. No sentía “nada”. ¡No sentía la Fuerza! ¡Era eso! Por eso se encontraba tan mal, desde que nació fue criado sintiendo y usando la Fuerza, así que la ausencia de ella le había provocado una reacción física haciéndole sentirse enfermo. No podía creerlo... ¿Cómo podía existir un lugar donde la Fuerza no existiera? La Fuerza se encuentra alrededor de todas los seres y cosas, un lugar como en el que se encontraba era... Antinatural. Zork los había enviado a un vacío en la Fuerza. En parte descubrir eso alegro a Turín. Si el se encontraba así de mal, entonces los demás también lo estarían, por lo que, por un tiempo, estaría a salvo. Decidió que, si quería sobrevivir a esto, debía acostumbrarse a la ausencia de la fuerza. Se puso de pie, y, despacio, empezó a caminar, en busca de un lugar seguro.

Desde la Forja Estelar, Zork´Thaur contemplaba un monitor que mostraba un gran Mapa, con 9 puntos rojos en distintos lugares del Planeta. Cada punto rojo representaba a uno de los niños. Uno de ellos ya había muerto. Tuvo la mala suerte de que su cápsula se estrello en medio del Océano, lo que, unido al colapso que sufrió su ocupante al notar la ausencia de la Fuerza, hizo que muriera ahogado. Ahora quedaban 9. Zork tenía curiosidad por ver quienes serían los 2 que sobrevivirían. Sabía que, lo primero que haría cada uno, sería tratar de localizar a otro para aliarse con el y aumentar sus posibilidades de sobrevivir. Mirando la pantalla, Zork vio que dos puntos rojos se estaban aproximando entre si. Uno de ellos, era Turín.

Turín había pasado la mayor parte del día escondido en uno de los edificios situados en las afueras de la ciudad. Pudo ver restos de Droides, vehículos, e incluso restos de ropa. Turín se preguntaba que pudo ocurrir en ese Planeta para que terminara de esa forma. De todas formas, lo primero era buscarse un refugio en el que pasar inadvertido hasta que su cuerpo se acostumbrara a la ausencia de la Fuerza. Ese refugio lo encontró en un edificio de 4 pisos situado en las afueras, lugar desde donde podría vigilar si llegaba alguien. Una vez allí,  para que su cuerpo se adaptara a ese ambiente, alternaba algunos ejercicios de entrenamiento para poder moverse con soltura en caso de un ataque, con periodos de descanso. Al principio le resulto muy duro, puesto que le costaba concentrarse en lo que hacía, y el mareo tampoco se lo ponía fácil, aunque, por suerte, dejo de tener nauseas. 

Cuando tenía hambre, Turín se tomaba unas píldoras que Zork´Thaur les había entregado antes de marcharse – En Nathema no hay nada comestible que podáis recolectar y cazar, así que tomad esto. Estas píldoras os servirán de sustento, pero cuidado, solo os proporcionara la energía justa. Y administráoslas bien.- Les había dicho Zork. Cada uno de ellos solo disponían de 10 píldoras, por lo que, bien administradas, podrían durarle 5 o 6 días como máximo, asi que, tarde o temprano, no les quedarían mas remedio que buscar a los demás para quitarles sus píldoras. El enfrentamiento era inevitable, para eso habían sido mandados a ese Infierno. Así que Turín decidió aprovechar ese tiempo de tranquilidad. Para el final del primer día, Turín había mejorado considerablemente desde su llegada. Solo sentía un leve malestar y un poco de mareo, así que decidió que al amanecer del día siguiente, se pondría en marcha para buscar a otro de los niños para aliarse. Esa noche intentaría dormir, si podía. Se recostó en el suelo del tercer piso, y cayo dormido casi enseguida.

Turín se despertó con la salida del Sol. El mareo había desaparecido casi por completo, pero aun notaba ese malestar, y pensó que no dejaría de sentirlo mientras estuviera en ese Planeta. Como no podía utilizar la Fuerza, lo primero que decidió fue ir a buscar algo que pudiera utilizar de arma. Dentro del edificio solo encontró un cuchillo oxidado, pero se lo guardo de todos modos. También recogió una piedra del suelo, para usarla como arma arrojadiza. Después, se dirigió a un bosque que había cerca. La vegetación estaba marchita, los árboles secos. Con el cuchillo, a duras penas consiguió afilar la rama de un árbol que parecía en buen estado. Usaría la rama como espada o como garrote. Ahora se sentía preparado. Solo le faltaba conseguir un aliado. Turín se interno en la oscura y gris espesura.

A Vev, al igual que a todos los demás, también le afecto en gran medida la ausencia de La Fuerza en el Planeta. Se sentía fatal, con jaqueca y mareo, así que, al igual que Turín, decidió reposar hasta acostumbrarse a la situación, aunque sabía que no podía demorarse mucho, puesto que no quería correr el riesgo de encontrarse con uno de sus oponentes en su estado, aunque todos estuvieran así de mal. Así que, tras un día y una noche, Vev se encontraba en condiciones para empezar a moverse. Debía ser cauto. Se encontraba en un páramo desierto, cercano a un bosque, pero decidió explorar los alrededores antes de adentrarse en el. Cerca vio un pequeño risco, y al acercarse vio que daba a una pequeña cala de arena, junto al mar. Y fue allí que divisó a alguien tumbado bocabajo. Poco a poco, Vev se acercó para comprobar su estado, y al ver que no se movía, se acerco mas. Descubrió que se trataba de Dorn, un humano como el. Al acercarse mas, vio que no respiraba. De repente, sintió que algo le agarraba el cuello desde atrás, un brazo. Vev empezó a zarandearse para tratar de librarse de su atacante, hasta que atino a dar un fuerte cabezazo hacia atrás que impacto en el rostro de su atacante, que quedo confuso, permitiéndole a Vev su huída. Al darse la vuelta, vio que su atacante era Zerek, el Zabrak. Zerek era de los mejores aprendices, junto a Turín y el propio Vev. Si peleaban, sería una lucha reñida. Zerek hizo el amago de embestir a Vev.

-Vev: “¡Espera!!”

Zerek paró en seco.

-Vev: “Pelearnos es absurdo. Unamos nuestras fuerzas. Si lo hacemos, nuestra salida de este sitio esta asegurada.”

Zerek lo pensó un momento. Entonces dijo:

-Zerek: “Puedes venir conmigo si quieres. Pero si te conviertes en una carga, te matare.”

Vev sonrió.

-Vev: “Procura no convertirte tu en la carga.”

Tras esto, lo primero que hicieron fue quitarle las píldoras de alimento a Dorn, y se las repartieron, 5 para cada uno. No tenían por qué preocuparse por el sustento por el momento. Después, buscaron algo que pudieran usar de arma. Cogieron piedras y palos que había por allí tirados. Su próximo objetivo era buscar al resto de sus compañeros... Y matarlos. Zerek y Vev entraron en el bosque para buscar a sus primeras victimas.

Turín caminaba entre la siniestra espesura de un bosque muerto. Era siniestro. Y debía estar muy atento. Miraba a su alrededor, y solo veía árboles secos y vegetación marchita. En ese instante, a Turín le pareció oír algo. No estaba seguro, una especie de crujido... Miró hacia arriba para comprobar que no había nadie subido a los árboles. Nada. Siguió caminando. Todo estaba silencioso. Tanto silencio no era normal, y menos en un bosque. Pero entonces algo ocurrió. Sin esperarlo, Turín se encontró esquivando, a duras penas, la embestida de una rama filosa que iba dirigida a su rostro, pero que por suerte solo le llego a rozar. Turín retrocedió sobre sus pasos, y vio que su atacante había estado escondido detrás de los árboles. Se trataba de Wesk, un aprendiz de raza Anzati. Los Anzati poseían ciertos poderes hipnóticos, pero sobretodo son famosos por las protuberancias, similares a tentáculos replegables que se encuentran en el interior de sus mejillas, los cuales introducen por la nariz de sus victimas para llegar hasta el cerebro y  devorar su materia cerebral, lo que, unido a que poseen órganos sensores, los hacían unos rivales muy peligrosos, y mas en su situación, donde Wesk tenía toda la ventaja. Esto pintaba mal. Turín sabía que, en circunstancias normales, podría vencer a Wesk, pero sin la Fuerza de su lado, Wesk tenía todas las de ganar, aunque Turín estaba casi seguro de que no podría usar todas sus habilidades debido a las condiciones de Nathema. Aun así, Turín sabía que si no lograba convencerle de hacer equipo, estaría en serios problemas. 

-Turin: “Espera... No te precipites. Unamos fuerzas. Juntos tu y yo...”

-Wesk: “Jajaja, me parece que no. Hoy, yo soy el cazador, y tu eres mi presa.”

En ese momento Turín decidió tomar la iniciativa, embistiendo con una estocada lineal contra el cuello de Wesk, que este logró desviar, dándole a Turín la oportunidad de salir corriendo. No podía arriesgarse a acercarse demasiado a Wesk a causa de sus tentáculos. Este lo perseguía a través del bosque, mientras Turín trataba de distanciarse todo lo que podía. No sabía que hacer. La confrontación directa no era una opción, excepto... En ese momento solo se le ocurrió una cosa; Tras disminuir la velocidad a la que corría, freno en seco, giró sobre si mismo, y se impulso con toda sus fuerzas hacia Wesk, quien corría a toda velocidad hacia Turin, y a quien la acción de este le pillo por sorpresa, por lo que no le fue posible frenar a tiempo. Turin aprovecho el momento en que Wesk trataba de frenar y recobrarse para ensartarle un hombro con el palo que empuñaba. Los dos cayeron al suelo. Turin saco le tampo la zona de las mejillas y la boca con una mano, mientras que con la otra sujetaba el cuchillo romo que había encontrado, que colocó en la garganta a Wesk.

-Turin: “Escúchame...  Tienes dos opciones, o te unes a mi, o...”

Turin apretó mas el cuchillo contra el cuello de Wesk.

-Wesk: “Está...Ghhh... 'Está bien...”

Tras un momento de silencio, Turín retiro la mano con la que cubría la cara de Wesk, pero, nada mas hacerlo, Wesk desplegó los tentáculos retactiles que mantenía ocultos junto a su nariz, con la intención de absorber el cerebro de Turin. Pero este pudo reaccionar a tiempo, y degolló a Wesk antes de que lograra su objetivo. La sangre salpico a Turin. No sabía muy bien como debía sentirse. Nunca había quitado una vida. Para su sorpresa, no sentía nada. Durante toda su vida lo habían entrenado para matar. -“O matas o te matan”,- le había dicho Nen. Y tenía razón. Era vivir o morir. Y Turin viviría. Tras contemplar el cadáver de Wesk, decidió que simplemente matarlo era lo natural. Sin embargo, cuando se disponía a quitarle las pastillas de sustento a Wesk, Turin notó un fuerte golpe en la cabeza. Cayó inconsciente.

Al recobrar el conocimiento, Turín tenía la vista borrosa. Cuando se movió un poco, noto que tenía las manos atadas a la espalda. Se incorporó, y vio que no estaba solo. Junto a él, obnservandole, había alguien. Una chica.

- ¿???: “¡Por fin te despiertas!”

-Turin: “¿?... ¡¿Krill?! '¿Como...?”

-Krill: “Jajaja Fue sencillo. Estabas tan concentrado en Wesk que no te percataste de mi presencia. Así que lo aproveche.”

-Turin: “Es verdad... ¿Ibas con Wesk?”

- Krill: “¿Estas loco? Nadie querría ir con ese monstruo. ¡Ugh! ¡Come cerebros!”

- Turín: “Si... Da asco... Pero... Entonces... ¿Por qué no has aprovechado para matarme?”

- Krill: “¿Eh? ¿No es obvio? Quiero que seamos equipo.”

-Turin: “No me lo creo... Esto... ¡Traste de matarme!”

-Krill: “¿Todavía lo recuerdas? Lo hice para poder sobrevivir. Tu eras un obstáculo para eso. Pero el hecho de que me derrotaras aquella vez me a hecho elegirte como compañero.”

- Turín: “Ya... No lo se... Además el hecho de que me mantengas maniatado no ayuda para convencerme.”

- Krill: “Eso es solo para facilitar las negociaciones. Entonces, ¿Qué decides?”

-Turin: “Supongo que no hay mas remedio. Acepto.”

-Krill: “Me alegro jajaja.

Krill se acerco a Turín para desatarle las manos.

-Turín: “Muy bien. ¿Cogiste las píldoras de Wesk

-Krill: “Por supuesto. Toma, aquí tienes la mitad.

-Turin: “Devuélveme mi cuchillo.”

-Krill: “No se te escapa una jijijiji. Aquí tienes.”

Turín recupero el cuchillo, el arma con el que le quito la vida a Wesk. No quería perderlo.

-Turín: “Bueno... Ahora, ¿Qué hacemos?”

-Krill: “Deberíamos descansar un poco para reponer fuerzas.”

-Turin: “¿Y luego?”

-Krill: “Jajaja, somos Sabuesos de La Fuerza ¿No? Iremos de caza.”

Al oír esto Turín no pudo evitar sonreír. Se ato el cuchillo al cinturón, y se pusieron en marcha, a ver si podían encontrar un sitio en el que descansar.

Vev y Zerek marchaban por el bosque. Si no encontraban a nadie por allí, se dirigirían a buscar a sus oponentes en algún pueblo o poblado. Zerek quería tomar la iniciativa, y Vev, por no provocar una pelea, no se lo discutió. Zerek era muy irascible, aunque a Vev le parecía que era algo estúpido. No obstante mientras le conviniera, haría ver que era Zerek quien mandaba. De todas formas, el enfrentamiento con los demás era inevitable. Deambularon bastante tiempo por la espesura, con escasos descansos, y no encontraron a nadie... Vivo. Porque Zerek y Vev llegaron a lugar en donde Wesk había muerto. Esto emociono especialmente a Zerek, puesto que eso significaba que alguno de sus oponentes había estado por allí hacia relativamente poco. Wesk llevaba unas pocas horas muertos, así que Zerek quiso darse mas prisa. En lo que a Vev respecta, estaba aliviado por la muerte de Wesk. Ese tipo grotesco les habría dado problemas. Siguieron caminando en línea recta hasta que divisaron la salida del bosque, y mas lejos, una ciudad. En cuanto salieron, decidieron continuar hasta la ciudad, así, si no encontraban a nadie, al menos tendrían un lugar seguro. Aquella ciudad, como el bosque y el planeta, tenía un aspecto desolado. Para variar, no había nadie en sus calles o edificios. Zerek caminaba velozmente por las calles, mientras Vev iba rezagado. Sin embargo, Vev noto algo. 

-Vev: “¡Zerek!”

Al darse la vuelta para mirar a Vev, vio que detrás de este había alguien sujetándole por detrás, mientras le ponían un cuchillo en el cuello. 

-Zerek: “Estúpido, te has dejado atrapar.”

Quien había atrapado a Vev era Jenth, una chica de raza Ratatakí. Esta chica, de piel pálida y carente de cabello, como todos los de su raza, destacaba en los entrenamientos por su agilidad, sigilo y astucia. 

-Jenth: “Habéis caído... Esta ciudad lleva siendo nuestro campamento casi desde que llevamos, ¿Verdad?”

-¿????: “Si...”

En ese momento Zerek sintió un fuerte golpe en la cabeza que lo hizo caer de rodillas. Vev vio que quien lo golpeo era Besh, un chico humano muy corpulento. Vev sabía que a pesar de su gran fuerza física, era terriblemente lento. A decir verdad, Jenth y Besh hacían una gran pareja, pues uno compensaba las debilidades del otro. Después de golpear a Zerek, Besh lo levanto en peso como si no pesara nada, y empezó a aplicarle un abrazo de oso Zerek sintió que se iba a partir en dos.

-Jenth: “Buen trabajo Besh... Siento decirte esto Vev, pero estáis muertos.”

-Vev:  “¿Estas segura?”

-Jenth: “Qué mono.. ¡Ah!”

Con una gran habilidad, Vev agarró del brazo a Jenth, se lo retorció para que soltara el cuchillo, y a continuación hacerle una llave para arrojarla al suelo. Vev cogió el cuchillo y sin mediar palabra le cortó el cuello. A toda prisa, fue a socorrer a Zerek. Cuando Besh vio lo que ocurría, intentó terminar de matar a Zerek rompiéndole la espalda, pero al ver a Vev acercarse, tuvo que soltarlo, dejando caer a Zerek al suelo, quien respiraba con dificultad. Vev sabía que Besh era mas fuerte, así que tendría que usar ataques rápidos.  Vev se movía a toda velocidad alrededor de Besh, propinándole pequeños cortes con el cuchillo, pero esto parecía enfurecerle mas. La gran cantidad de grasa en su cuerpo hacía difícil propinarle un corte profundo, y Vev notaba que los dos se estaban cansando. Si Besh lograba ponerle las manos encima, podía darse por muerto, pero cuando Besh hizo el amago de propinarle a Vev un puñetazo con su gran puño, se paró en seco. Vev miró sorprendido, no sabía por qué Besh detuvo su ataque, al menos hasta que este cayó muerto al suelo. Resulta que Zerek, aprovechando la lucha de Vev contra Besh, y viéndose desarmado, tuvo que recurrir a la corona de cuernos de su cabeza, dándole a Besh un cabezazo con todas sus fuerzas por la espalda, perforándosela profundamente con sus cuernos, matándolo.

-Vev: “Ah... Ah... Gracias... Ah...”

-Zerek: “Ahhh... que vuelvan a pillarte desprevenido... Estúpido...”

Zerek y Vev, después de coger todo lo que pudieron de Jenth y Besh, decidieron pasar la noche en aquella ciudad. 

Tras abandonar el cuerpo de Wesk, Turín y Krill, en lugar de seguir en línea recta, decidieron desviarse al sur. Turín recordaba la vez que Krill trato de matarlo mientras dormía, hacía ya varios años, por lo que no se fiaba. A la mas mínima sospecha, se libraría de ella.

-Krill: “¿Hacia donde crees que nos dirigimos?”

-Turin: “¿Eh? Ah... 'No lo se... Puede que a un pueblo, o una Ciudad. Al llegar pasé la

  primera noche en este planeta en una. Allí conseguí este cuchillo.”

-Krill: “Anda. A mi también me haría falta uno.”

-Turin: “Si...”

Caminaron unas horas mas hasta que finalmente salieron del bosque. No había nada, solo un páramo. Cuando avanzaron un poco mas, vieron una villa cerca, pero que estaba presidida por un gran castillo. Al verlo, a Turín le recorrió un escalofrió por la espalda.

-Krill: “¿Estas bien?”

-Turin: “Si... Si, no es nada... Pero vayámonos de aquí enseguida.”

-Krill:  “Pero podríamos aprovechar y descansar...”

-Turin: “¡Vamonos!”

-Krill: “Vale vale...”

Al salir del pueblo, Turín se tranquilizó, y miró a su alrededor a ver si había algún sitio en el que pasar la noche. Cerca vieron algunas cabañas, así que decidieron pasar la noche allí. Decidieron utilizar la cabaña que se encontraba en mejor estado. Estaba oscuro. Era una cabaña grande. Decidieron hacer turnos para dormir y vigilar. Turín haría el primer turno de guardia. Se encontraba vigilando frente a la puerta, preparado para defenderse de cualquier ataque. En ese momento escucho el sonido de un cristal partiéndose. Vio que alguien había lanzado una piedra contra la ventana, y por impulso salió al exterior en busca del que la había lanzado.

-Turin: “¡¡¡Krill despierta!!!”

Krill se despertó para ver como Turín salía por la puerta de la cabaña. Cuando se disponía a seguirlo, vio que una silueta le cortaba el paso, y esta entro en la cabaña cerrando la puerta detrás de si. Turín escuchó la puerta cerrarse, pero cuando se disponía a regresar, un golpe le cerro el paso. – Genial, una emboscada...- Pensó Turín. Y no se equivocaba, porque, escondidos en las afueras del pueblo, se encontraban de Usk y Yirt, quienes los habían oído, y se ocultaron de la vista de Turín y Krill hasta que bajaran la guardia. Usk era de la raza Ikitochi, mientras que Yirt era un Nagai. Ninguno de los dos destacaban demasiado durante los entrenamientos, aun así no se los podía tomar a la ligera. Delante de Turín se encontraba Usk, que empuñaba una larga rama de árbol, con  un cuchillo atado en el extremo, creando así una suerte de lanza. En el interior de la cabaña, enfrentándose a Krill, estaba Yirt, quien usaba la misma arma que su compañero, pero sin cuchillo. Turín sabía que esto no era bueno. Su especialidad era la espada, y tener de rival una lanza no le ponía las cosas fáciles. Turín se encaró con Usk, y se puso en guardia blandiendo la rama que llevaba como si fuera una Espada. Krill hizo lo propio para enfrentarse a Yirt. No podían escapar. Solo podían luchar. Se lanzaron contra sus respectivos rivales. Turín lanzaba salvajes estocadas contra Usk, quien las bloqueaba, lanzando ataques de un alcance mayor que Turín debía bloquear. Sin embargo, Turín vio que, aún con un rango de ataque mayor, sus movimientos eran mas limitados debido a la longitud del arma. Se concentró en bloquear los ataques de Usk. Este no se dio cuenta, pero el cuchillo empezó a aflojarse de la punta de la improvisada lanza, cosa que Turín noto. Mientras tanto, Krill se enfrentaba a Yirt en el interior de la cabaña. Este era mas veloz que ella, pero ella era mas hábil. Su enfrentamiento termino de destruir el interior de la casa. Yirt tendía a confiarse en cuanto llevaba la iniciativa, y, seguro de su victoria, lanzo una estocada lineal contra Krill, y ella lo esquivó girando hacia un lado, y aprovecho para propinar un fuerte golpe en la nuca a Yirt, que cayó inconsciente. Finalmente, acabo con la vida de Yirt ensartándole con su espada improvisada. En seguida salió de la cabaña para ver como le iba a Turín. Vio que, si bien ella había eliminado al oponente mas sencillo, Turín no manejaba mal la situación. Tras bloquear un ataque de barrido, Turín se distanció de Usk.

-Turín: “¡Krill!”

Gritó esto mientras extendía un brazo hacia ella, y esta, al instante, le lanzo su arma hacia Turín. Utilizando dos espadas podría tomar la ofensiva. Siguieron intercambiando golpes hasta que Turín vio la oportunidad, atrapó la lanza de Usk entre sus dos espadas, y de un movimiento, partió la punta de la lanza, desprendiendo el cuchillo atado a ella. 

Turin: “Esto se termino.”

Corrió hacia Usk, y lo ensarto con todas sus fuerzas en el pecho.

-Turín: “Pfff... Falto poco. Gracias.”

- Krill: “No hay de que.”

-Turin: “Ya quedan dos menos. Me pregunto cuantos quedaran...”

- Krill: “No lo se... ¿Qué hacemos ahora?

-Turín: “Para empezar toma, aquí tienes un cuchillo. Te lo has ganado.”

Turín le tendió a Krill el cuchillo de Usk.

-Krill: “¡Gracias!”

-Turin: “No importa. Volvamos adentro. No creo que esta noche vuelvan a atacarnos. Descansemos.”

-Krill: “Gran idea.”

Nada mas amaneció, Zerek y Vev se pusieron en camino. Pasaron la noche sin incidentes, y se sentían recuperados. Salieron de la ciudad y se dirigieron hacia el Sur. Estaban hartos de caminar por bosques. Ya que buscaban el enfrentamiento, preferían un lugar amplio, así que decidieron continuar su camino utilizando los caminos. Durante el camino no vieron nada destacable. Alguna que otra casa aislada, arbustos marchitos, vehículos que llevaban siglos destruidos... Pero ni una sola señal de vida. Vev no sabía que podía haber ocurrido en ese lugar, y no estaba seguro de si quería saberlo. A Zerek eso le daba igual. En cierta forma Vev envidiaba la simpleza de su compañero. Finalmente, llegaron al final del camino, que terminaba en un sendero que desembocaba en una playa de arena gris.

-Vev: “Parece que hemos llegado al otro extremo de la playa donde tu y yo nos encontramos.”

-Zerek: “Jajajaja. Y hemos tenido suerte. Mira allí.”

Vev miro hacia donde le indicaba Zerek. En la lejanía, Vev vio dos figuras. 

Tras la emboscada nocturna, Turín y Krill descansaron el resto de la noche. Al amanecer, y luego de tomarse cada uno una píldora de sustento, siguieron su camino. Iban campo a través, pero como el terreno no era muy accidentado, no suponía mucho problema. Finalmente, llegaron hasta unos acantilados que abrían paso a una playa. Decidieron que lo mejor era seguir avanzando bordeando la costa. Bajaron a la playa, y empezaron a caminar en dirección este junto a la orilla, hasta que Turín se paro en seco.

-Turin: “Mira allí...”

Krill miro a lo lejos. Dos siluetas se veían en la distancia. Un nuevo enfrentamiento iba a tener lugar. A decir verdad Turín lo prefería así, directo, sin emboscadas.

Cada pareja se encamino al encuentro de la otra, hasta que solo estuvieron a unos pasos de distancia.

-Zerek: “¡Jajajaja! ¡Debo de ser el mas afortunado de La Galaxia! ¡Mira por donde! ¡Turín! ¡Estas vivo! ¡Perfecto, ahora podré devolverte lo de la nariz con intereses!”

A Turín no le preocupaba tanto Zerek como Vev. Ellos eran los discípulos mas poderosos de Zork. En los entrenamientos estaban muy igualados. Tutin y Zerek quedaron mirándose fijamente. De repente, tanto Vev como Turín notaron algo en su espalda. 

-Zerek: “¡Jajajaja! Has hecho un gran trabajo Krill!”

-Krill: "Jajajaja muchas gracias Zerek. Ahora podremos vengarnos de Turín.”

Zerek  tenía colocada su rama-espada en la espalda de Vev, y Krill apoyaba  la punta de su cuchillo contra la de Turín. -¡Maldición!- Pensó Turín. – Lo habían planeado desde el principio. Me confié porque me ayudo contra Usk, y solo lo hizo para mantenerme vivo para Zerek.-

-Zerek: “¡Jajajaja! Ahora Vev y tu luchareis a muerte. Os matareis el uno al otro y Krill y yo saldremos de aquí. ¡Venga! ¡Empezad!”

-Krill: “Jijijiji.”

Sin otra opción, Turín desenvaino su cuchillo y con la otra mano empuño la rama a modo de espada. Vev hizo lo mismo. Se miraron fijamente a los ojos durante unos segundos mas, y ambos asintieron a la vez. Entonces ambos salieron corriendo, Turín hacia Zerek, y Vev hacia Krill. Sin mediar palabra, guiados únicamente por el respeto que se tenían mutuamente, y por la ira provocada por la traición de Zerek y Krill, Turín y Vev hicieron una alianza para acabar con ellos de una vez por todas. 

Vev se enzarzó en un intercambio de golpes con Krill. Cada uno atacaba con su respectivo cuchillo, parando y lanzando golpes. Tanto Krill como Vev sufrieron varios cortes de ataques que no pudieron evitar. Turín intercambiaba estocadas con Zerek. En el momento en que uno bloqueaba una, ya estaba lanzando otra. Ambas luchas estaban igualadas. Sin embargo, poco a poco se fue decantando para el lado de Turín y Vev. Este tenía un mayor domino del cuerpo a cuerpo que Krill, y cuando ella trató de apuñalarle, el se aparto y le agarro de la muñeca, le propino un codazo en el estomago y le clavo el cuchillo en el pecho. El cuerpo de Krill cayó sin vida en la arena.

Turín luchaba mas metódicamente con Zerek, a quien cegaba su odio hacia Turín, que solo debía esperar a una abertura en su defensa. Justo cuando Zerek logró derrobar a Turín mediante una zancadilla, y se disponía a noquearlo con una estocada vertical hacia abajo, Turín vio su oportunidad, y lanzo un golpe hacia el cuello desprotegido de Zerek, que quedo ensartado por el arma de Turín en una postura grotesca. Tras terminar cada uno su lucha, los dos se sentaron en la arena.

-Turin: “Pfff... ¿Crees que ya se acabo?”

-Vev: “Yo diría que si... Mira.”

Ambos vieron como ante ellos aterrizaba una nave Rakatana, y supieron que habían logrado superar la prueba de la Selección.

De camino a la Forja Estelar, Tanto Vev como Turín sintieron como La Fuerza penetraba en ellos de nuevo. Tras varios días sin sentir La Fuerza, sentirla de nuevo resultaba revitalizante. Por fin habían logrado salir de Nathema. Al llegar a la Forja Estelar, Zork´Thaur les estaba esperando.

-Zork´Thaur: “Bienvenidos de nuevo. Lo habéis hecho muy bien...”

-Turin/Vev: “Gracias, maestro.”

-Zork´Thaur: “Ahora que estáis aquí, os informo de que habéis conseguido llegar a la fase final de la Selección.”

-Turín: “¿Qué...?”

-Zork´Thaur: “Oh... '¿No os lo dije? Solo dos podían salir de Nathema con vida. Pero una vez aquí, los dos que sobrevivieran tendrían que enfrentarse en combate mortal.”

-Vev: “¡No...!”

-Turin: “¡Tu...!”

La expresión en el rostro de Turin era de odio puro.

-Zork´Thaur: “Jajaja... 'Eso es... Odiadme... Eso os hará mas fuerte...”

-Zork´Thaur: “Ahora escuchad. Vuestro duelo tendrá lugar aquí, y utilizareis el arma de los Sabuesos de La Fuerza, el Sable de la Fuerza. Es un arma cuyo secreto para crearla se perdió hace milenios, pero que mi clan conservó. Ahora os daré lo necesario para que creéis cada uno vuestro Sable de Fuerza. Tenéis un mes para lograrlo. Aprovechadlo bien... ¡Jajajaja!”

Turín y Vev no podían creerlo. Habían logrado evitar matarse el uno al otro, y ahora ese intento resultaba en vano. ¿Acaso la crueldad de aquel maldito Rakatano no conocía limites? Abatidos, Turín y Vev fueron a curarse de sus heridas y a descansar, para recuperarse de un baño de sangre, que aun no había terminado...

La Selección Final: Duelo a vida o muerteEditar

Aprendiz Sith: Bajo la tutela de Exar Kun


La Prueba Final: Buscando los HolocronesEditar

Secta Baran Do: En busca del holocron de Darth SionEditar

Consiguiendo el Holocron de Darth Nihilus: Misión a TatooineEditar

Un misterioso Guardian: Luchando por el Holocron de Darth TrayaEditar

A por el último Holocron: Dromund KaasEditar

Acción Precipitada: Primeras OfensivasEditar

Ataque al Borde Exterior: Caen Iego, Sernpidal y AthissEditar

En el punto de miraEditar

Batalla en Kalakar VI: Encuentros predestinadosEditar

Reflexión: Aprendiendo de los erroresEditar

Acto IIEditar

EquipamientoEditar

Toda la ropa llebada por Darth Morgul (a excepción de la máscara de Mandalore) fue creada por la mistica tecnología de la Forja Estelar construida por Zork´Thaur. Estos ropajes canalizan el poder del Lado Oscuro con el fin de fortalecer a su portador. Lleva escondido un cuchillo Rakata que perteneció a Zork´Thaur, que usa con gran habilidad para sorprender a sus oponentes. Se trata de un cuchillo de Acero Mandaloriano forjado en la Forja Estelar, por lo que su hoja también estaba Imbuida por el Lado Oscuro.

IskanderEditar

El "Iskander" es el Caza personal de Darth Morgul. Creada en la Forja Estelar, Morgul le hizo varias modificaciones para adaptarla a sus necesidades. La nave en principio iba a seguir el esquema de las Naves Rakata, pero terminó siendo muy diferente. Poseía una apariencia muy aerodinamica, similar a la de los Cazas Delta-7, pero de una longitud mayor hacia la parte trasera, poseyendo en la parte posterior unos alerones muy similares a los futuros Cazas TIE. Poseía una cubierta en forma de cupula con cristales tintados. Estaba Armada con varios cañones Laser ocultos por toda la superficie de la nave, protegida por un escudo Reflector y además contaba con un sistema de ocultamiento para misiones de Espionaje e Infiltración. La nave puede ser pilotada por una unica persona, aunque puede ser copilotada hasta por dos personas adicionales. La cubierta de la Nave era de un color Rojo oscuro con varias partes negras. Su velocidad podía hacerle alcanzar y superar la Velocidad de la Luz, permitiendole entrar en el Hiperespacio. 

Sables de LuzEditar

"Creé cada uno de estos Sables con mis propias manos, así que les tengo más aprecio que a la                          mayoría de seres vivientes. Son una parte de mi. Una extensión de mi voluntad.                                                  Si alguien se cruza en mi camino o en el de cualquiera de ellos, no vivirá para contarlo."                                    ― Darth Morgul reflexionando sobre sus tres Sables Laser

Morgul llevaba encima 3 sables muy distintos, que utilizaba en función de la situación, ya sean por separado o de manera conjunta, y en cuyo uso era experto por igual:

  • Sables de la Fuerza: El primer sable laser construido por Turin bajo el adiestramiento de Zork. Este es un sable construido a la manera de los "Sabuesos de la Fuerza", del Imperio Infinito de los Rakata. Para poder crear este sable, tuvo que usar un tipo especial de Cristal junto con Alquimia con el fin de darle forma. Los cristales de estos sables eran creados artificialmente por los Rakata en sus laboratorios (en este caso fue Zork´Thaur quien lo creo, y además enseñó a Turin como crearlos y a calibrarlos). En lugar de proyectar una hoja laser, canaliza el poder del Lado Oscuro a traves de él con el fin de crear una hoja de Pura Fuerza. El color de la hoja de este sable es de Dorado Anaranjado. Al acabar su adiestramiento como un Lord Sith, perfeccionó y potenció su diseño. Debido a que en la epoca de Darth Morgul estos Sables y el secreto para su creación estaban extintos, era su Sable predilecto. Tras la muerte de su aprendiz Darth Seth, Darth Morgul comenzó a utilizar su Sable también. Su hoja es color Violeta. 
  • Sable Laser de Doble Hoja: Al haberse entrenado como un Lord Sith bajo la tutela del Espectro de Exar Kun, hizo que Turin quisiera crear un sable similar al de su Maestro. Además, el sable laser doble de Turin podía dividirse en dos Espadas Laser independientes. Sus hojas son de color rojo.
  • Sable Oscuro: Sable creado 300 años antes del Nacimiento de Turin por el clan Ordo de Mandalore. El sable permaneció bajo custodia en el templo Jedi de Coruscant, hasta que fue saqueado por el Imperio Sith en el 3653 ABY, año del nacimiento de Turin. Fue robado por una cazarrecompensas Mandaloriana llamada Shae Vizla. Más tarde el sable pasó a ser posesión del descendiente de Shae, Ankor Vizla, el cual trabajo como mercenario para Darth Morgul, a quién le entrego este sable como prueba de lealtad. Antes de morir, Darth Morgul le devolvió el sable a Ankor, por lo que siguió pasando de generación en generación en el clan Vizla. Las principales caracteristicas de este sable eran su hoja, en forma de cuchilla terminada en punta (similar a una Vibroespada tradicional), y su color era de un Oscuro tan intenso que el borde "Afilado" de la hoja brillaba en color blanco. 
  • Shotos: Turin suele llevar escondidas 8 Shotos (Espadas láser cortas). Debido al escaso tamaño de sus empuñaduras, los lleva escondidos en el interior de su túnica.Turin emplea estas pequeñas Espadas láser como armas arrojadizas, empleando los conocimientos en telequinesis que aprendió del Holocron de Darth Traya. Gracias al pequeño tamaño de estas armas, Turin puede llegar a empuñar hasta 3 Shotos en una misma mano, para a continuación lanzarlos con gran velocidad y potencia contra el enemigo.

Poderes y HabilidadesEditar

Entrenamiento en EsgrimaEditar

«¡Impresionante! No me había enfrentado a un oponente así desde que me comvertí en Ira del                            Emperador. Tu habilidad con la Espada Laser es algo impresionante.»                                                            « Aun no has visto nada...»                                                                                                                                      ―Lord Scourge durante su duelo contra Darth Morgul

Darth Morgul se adiestro en el uso de los sables laser toda su vida desde el momento en que nació , primero bajo la tutela de Zork´Thaur, que lo adiestro tal y como se adiestraba 20.000 años antes a los "Sabuesos de la Fuerza" del Imperio Infinito de los Rakata. El regimen de este Adiestramiento era brutal, puesto que consistía en hacer que Turin luchara a muerte contra otros niños sensibles a La Fuerza hasta que solo quedara uno. Turin tuvo que soportar este entrenamiento durante los primeros 10 años de su vida, saliendo siempre vencedor de estos entrenamientos, y Zork siempre buscaba nuevos oponentes para su prometedor discípulo. Una vez finalizada esta etapa de su entrenamiento, y con toda la experiencia brindada por años constantes de Combates y luchas a muerte, Zork decidió dejar la siguiente fase del adiestramiento de Turin a un Verdadero Lord Sith, el Espectro de Exar Kun, del cual fue discípulo los siguientes 10 años, y con quien  estudió y aprendió las 7 formas del manejo del sable laser, especializandose en los Estilos más agresivos, la Forma V: "Djem So", la Forma VII: "Juuyo", junto con la modalidad del "Jar´Kai", mezclando las tres formas en función de la situación, y añadiendole además técnicas de Artes Marciales y combate cuerpo a cuerpo, lo que hacía de Darth Morgul uno de los duelistas más poderosos, temibles e implacables de La Galaxia. Su habilidad en todos estos campos llego a ser tal que, de ser necesario, podía blandir 3 sables laser con una única mano para luego lanzarlos al mismo tiempo a gran velocidad contra su oponente, mientras él mismo le envestía empuñando su Sable de Fuerza. 

Darth Morgul vs Satele Shan

Darth Morgul se enfrenta contra la Maestra Jedi Satele Shan

Exar Kun se vió impresionado del poder y potencial de su discipulo, a quién, como última prueba antes de completar su entrenamiento como Lord Sith, envió en busca de los Holocrones de los Lores Sith más importantes de las "Antiguas Guerras Sith", una misión gracias a la cual logró mejorar y refinar su estilo de esgrima y combate debido a todos los oponentes a los que se tuvo que enfrentar en dicha misión. Sin embargo, y debido a todo su poder, su arrogancia creció de tal forma que al principio siempre subestimaba a sus oponentes, lo que provocaría que, durante su duelo contra Darth Malgus, este pudiera derrotarle marcandole la cara con una quemadura y cortandole un brazo en el proceso, haciendo que Morgul comprendiera que debería aprender a no subestimar a sus oponentes y que debería seguir aumentando su destreza y poder, cosa que efectivamente logró gracias al gran número de luchas y duelos en las que participó, llegando su destreza a igualar a los mejores espadachines de la época, tales como la Gran Maestra jedi Satele Shan, la "Ira del Emperador" Lord Scourge, al legendario Caballero Jedi Revan, o al mismisimo "Heroe de Tython". 

Poderes y Potencial en La FuerzaEditar

Turin/Darth Morgul nació con un potencial enorme en La Fuerza. Aunque lo que más le atraía era el uso de la Espada Laser, nunca descuido su entrenamiento en La Fuerza, tratando de mantener siempre el equilibrio en ambas disciplinas (si bien es cierto que inconscientemente favorecía levemente la Esgrima). Durante su adiestramiento con Zork´Thaur, aprendió a utilizar La Fuerza para localizar a otros usuarios a través de La Galaxia, tal y como lo hacían los "Sabuesos de La Fuerza" hace 20.000 años. También aprendió a lanzar Rayos con la Fuerza y a usar la Telequinesis, aunque no de forma muy desarrollada puesto que solo era un niño cuando estas cosas le fueron enseñadas. También tuvo que aprender Alquimia, un requisito imprescindible para poder crear su "Sable de La Fuerza", proceso que pondría fin a la primera parte de su adiestramiento. 

Bajo la tutela del Espectro de Exar Kun, desarrolló el uso de las capacidades anteriormente mencionadas, y aprendió otras nuevas, tales como la "Explosión de Fuerza" o el "Drenaje de Fuerza", además de aumentar sus conocimientos en Alquimia, gracias a la sabiduría en este campo de Exar Kun, aprendiendo incluso el metodo mediante el cual Kun logró anclar su Alma en el plano físico (Morgul utilizó una variación de este poder justo antes de morir). Más tarde, durante la busqueda de los Holocrones, Turin pudo poner a prueba todas estas técnicas, dandole buenos resultados (si bien es cierto que le costaba dominar el "Drenaje de Fuerza"), y fue durante dicha busqueda que aprendió a utilizar, de manera improvisada, el "Grito de La Fuerza" y la "Destrucción con La Fuerza". 

Una vez reunidos los Holocrones de los Señores Oscuros de los Sith más prominentes de "Las Antiguas Guerras Sith", aprendió, gracias a estos, nuevos poderes y habilidades: Junto a Darth Revan y Darth Traya aprendió el "Drenaje de conocimientos". Con Darth Revan y Darth Malak perfeccionó el Rayo de la Fuerza hasta dominar la "Tormenta de Fuerza". Con Darth Traya y Darth Nihilus aprendió la forma más fuerte de Frenar con la Fuerza, llamada "Plaga de La Fuerza". Darth Nihilus le enseñó a aumentar el radio de alcance para localizar y sentir planetas y seres potentes en La Fuerza, y le ayudó a dominar el "Drenaje de Fuerza". Darth Sion le enseñó a controlar el dolor para resistir más los daños que pudiera sufrir. También aprendió a utilizar una variante del Truco Mental llamada "Miedo a La Fuerza". Darth Traya le enseñó también a utilizar la Telequinesis en el uso del Sable Laser, para manejar Espadas Laser mediante La Fuerza (aunque Turin/Morgul nunca fue partidario de usar este poder, si lo utilizó en casos de emergencia). Con Darth Malak y Darth Nihilus perfeccionó el "Grito de La Fuerza", y con Malak aprendió y perfeccionó el "Estrangulamiento con La Fuerza", además de a crear campos de Estasis mediante La Fuerza, y también el "Salto con La Fuerza", con el que lograba alcanzar largas distancias. Malak también le enseñó a utilizar sus sentimientos de Miedo, Dolor y Odio, para transformarlos en Ira, que podía utilizar para aumentar su fuerza, velocidad y ferocidad. Además de todo esto, aprendió a utilizar también el "Dun Möch", con el que desestabilizaba a sus oponentes. Además, sus Maestros le enseñaron varios Rituales de los Antiguos Sith, entre los que se encontraba la temida "Bomba de Pensamiento". 

Si bien Turin/Darth Morgul logró perfeccionar todos los poderes anteriormente mencionados hasta cierto grado, debido a su juventud nunca logró la perfección total en su ejecución y/o utilización. Mantuvo en secreto la mayoría de habilidades de caracter más "Esoterico" o "Mistico", pues prefería el manejo de la Espada laser, utilizando La Fuerza como apoyo y refuerzo en dicha disciplina. No obstante, sabía que necesitaría de todos esos conocimientos si algún día quería conquistar La Galaxia, y nunca olvidó todo lo que aprendió, con la esperanza de que con el paso del tiempo y la experiencia que poco a poco fuera adquiriendo, dominaria a la perfección todos y cada uno de sus poderes. 

Cabe resaltar que Darth Morgul antes de morir, utilzó algunos de sus conocimientos para asegurar su retorno en un futuro indefinido. Primero, utilizó la técnica de crear campos de Estasis con La Fuerza para preservar la mano que le amputó Darth Malgus durante su duelo. Después, utilizó una variación del Ritual realizado por Exar Kun para atar su Espiritu al plano físico. Esta variación consisía en anclar su Espiritu en la mano en Estasis, para que al morir, su Espiritu permaneciera junto a esta en estado latente. Dicha mano le fue entregada a D.A.R.K, quién la custodiaria hasta el momento en que dicha mano se usara para crear un clon de Darth Morgul, en el que su espiritu pudiera reencarnarse.